Ya se han visto previamente las características comunes de las situaciones de la muestra de estudio. También con anterioridad se ha mostrado una clasificación de los tipos de situaciones meteorológicas atendiendo a los patrones de distribución espacial de la precipitación. Corresponde ahora la realización de otra clasificación, realizada en esta ocasión en virtud de parámetros con contenido físico, que permita la realización de una discriminación de los principales tipos de episodios en virtud de características dinámicas y termodinámicas en la zona de estudio.
Aunque lógicamente las configuraciones atmosféricas no permanecen fijas espacialmente durante todo un día sino que sufren cambios temporales en algunos casos importantes, se van a intentar caracterizar estadísticamente los distintos tipos de situaciones meteorológicas, a partir de los datos disponibles de variables analizadas tomadas a partir de las salidas numéricas del reanálisis del ERA-Interim y de los datos de sondeos meteorológicos (Gibraltar y Murcia) más próximos espacial y temporalmente a la zona y hora de las precipitaciones máximas de cada uno de los 27 días que componen el conjunto de datos (días en los que se ha superado el valor de 100 mm en 24 horas en el área de estudio: provincias de Málaga, Granada y Almería).
Por ello se intenta plasmar el comportamiento de cada día en una especie de caracterización instantánea en el momento y área de máxima precipitación, usando exclusivamente variables meteorológicas, sin tener por tanto en cuenta la duración y extensión de dichas precipitaciones.
Aunque se hicieron pruebas usando bastantes variables meteorológicas en virtud de las cuales se pretendía establecer la clasificación, definitivamente se tuvieron en cuenta tan sólo dos que permiten a posteriori una explicación física de cada bloque de situaciones resultantes. Las variables escogidas fueron:
¾ q.v en 850 mb (intensidad del flujo húmedo en el nivel de 850 hPa). Es el producto de la humedad específica y el módulo del viento en el nivel de 850 hPa. Expresa el caudal de humedad disponible en esa superficie isobárica suficientemente representativa de los niveles bajos atmosféricos. En este trabajo q viene expresado en g/kg y v en Kt, por lo que la magnitud q.v aparecerá en (g/Kg) . Kt.
¾ LI (Galway, 1956). Es un índice de inestabilidad integrado en la vertical hasta 500 hPa que se define como la diferencia entre la temperatura ambiente en 500 hPa y la temperatura que alcanza una burbuja de aire en 500 hPa tras un ascenso adiabático. Realmente se trata de un índice de pronóstico ya que intenta anticipar las condiciones que se van a presentar. Aunque puede presentar incertidumbres, en sentido global puede ser representativo de la inestabilidad latente.
Se han elegido estas variables debido a que una provee información del aporte de humedad en capas bajas y la otra de la inestabilidad atmosférica, variables determinantes en los procesos comunes de generación de lluvias intensas. El nivel de 850 hPa se considera suficientemente representativo de los niveles bajos sin llegar a presentar demasiado enmascaramiento por la altitud del terreno salvo en algunas pequeñas zonas de destacable altitud. Este flujo húmedo, especialmente en el nivel de 850 hPa, así como su convergencia, han sido considerados como fundamentales en muchas referencias de lluvias intensas (Doswell et al., 1998; Lin et al., 2001; Junker et al., 2008), y han sido usados operativamente con bastante éxito por ejemplo en la predicción de lluvias copiosas, persistentes y fuertes, sin tormentas en la zona de Alborán (Polvorinos, 2005). En cuanto al índice LI, aunque se podría haber elegido otro, se ha optado por él debido a que se trata de una medida realizada teniendo en cuenta el perfil desde los niveles junto al suelo hasta 500 hPa y es ampliamente usado en meteorología operativa. La correlación entre ambas variables es muy pequeña en nuestra muestra (r = 0,3), por lo que es factible hacer una clasificación en virtud de ellas, considerándolas prácticamente independientes. Además la explicación de los tipos de escenarios comunes a partir de ambas, permite hacer una sencilla descripción física de los mismos. Las dos magnitudes escalares tienen una gran influencia en las precipitaciones intensas, aunque la cantidad final vendrá modulada por determinados factores, algunos de influencia muy local tales como los mecanismos de convergencia en niveles bajos, fundamentalmente de mesoescala, la interacción orográfica, la persistencia del flujo, etc.
6 - Clasificación y características de los episodios seleccionados
En la tabla 6.2 se muestran algunos estadísticos descriptivos de la muestra de los 27 episodios. qv850 LI Mínimo 24,8 -4,8 Primer tercil 129,7 -0,8 Media 168,6 0,5 Mediana 153,8 0,4 Segundo tercil 176,9 1,4 Máximo 348,0 6,3
Tabla 6.2. Terciles, mínimo, máximo, media y mediana de la muestra de episodios seleccionados, de las variables qv850 y LI
Así, podríamos realizar una clasificación combinada para las dos variables en virtud de en qué tercil se halla cada una de las situaciones, surgiendo por tanto la tabla 6.3.
Situaciones y reparto entre las clases establecidas por los terciles de qv850 y LI LI / qv850 [24.8, 129.7) [129.7, 176.9) [176.9, 348.0]
[1.4, 6.3) 1 5 3
[-0.8, 1.4) 4 0 5
[-4.8, -0.8] 4 4 1
Tabla 6.3. Situaciones en función de la pertenencia a cada clase establecida mediante terciles.
Hay que tener presente, que si considerásemos todas las situaciones diarias entre 2006 y 2010, los valores medios para todos los días en el sondeo de Gibraltar, estarían en torno a 7 ºC el LI, y aproximadamente 64 (g/kg).Kt el qv850, y por tanto esta situación promedio típica estaría bastante apartada de casi todas las de la muestra, situándose en una zona de valores muy bajos tanto de inestabilidad (elevado índice LI), como de flujo húmedo.