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5. Evaluations

5.1. Experiment summaries

El material pre-redaccional analizado da pautas para conjeturar el proceso de producción de sentido del texto. Hernández se había exiliado en Paraná hacia 1858 en oposición a la política porteña; se definía así como un contrincante de Mitre y de

175 Horacio Jorge Becco, por ejemplo, aporta una somera descripción en su “Bibliografía Hernandiana” (incluida en la recopilación titulada Martín Fierro, un siglo(1972, pp. 261-396); muy difícil de hallar por su distribución restringida, fue reproducida en la edición del Martín

Fierrode la Colección Archivos (pp. 1171-1326).

176Hernández, 1863.

177Por ese motivo, cuando cotejemos este texto con el de la edición de 1875, hablaremos de una 1ª y una 2ª versión.

Sarmiento. Casi toda su obra periodística de esos años se consagró a combatirlos y para ello se había creado expresamente el diario urquicistaEl Argentino, que vería la luz sólo durante 1863. A lo largo de las páginas conservadas sobresale notoriamente la preocupación del editor por seguir los sucesos del interior del país, convulsionado por la intervención de un gobierno nacional identificado con los intereses porteños. Hernández se mostraba atento al movimiento de todos los caudillos –entre los que se destacaba el Chacho, viejo patriarca riojano– en oposición al sistema político imperante. Desde los primeros números seguiría su suerte, enhebrando datos que se proyectarán posteriormente en el texto deRasgos biográficos del General D. Angel V. Peñaloza.

La tirada que se pudo consultar comprende las siguientes fechas: desde el número inaugural del martes 3 de febrero, los días 5, 7, 10, 12, 14, 17 y 19 del mismo mes; 7, 10, 12, 14, 17, 19, 21, 24 y 26 de marzo; 18, 21, 23, 25, 28 y 30 de abril; y 2, 5, 7 y 30 de mayo.

Desde el primer número del periódico se advierte el interés de Hernández por dar cuenta de las actividades del Chacho. La primera referencia a Peñaloza se hace el sábado 14 de febrero, en una sección apartada titulada “San Luis”:

Se practicaban activas diligencias [...] hirió al Coronel Sandes, y caían sospechas en un chileno Salamanca, que ha sido ayudante del Gral. Peñaloza; y que había aparecido en San Luis, fugando después para pasar a los Llanos. El Coronel Sandes había hecho fusilar a un paisano Nazario Tisera acusado de espía de los indios [...]. El Gobierno de San Luis aprobó el proceder del Corones Sandes.

Luego, en el apartado “La Rioja”, dice: “Hemos recibido una proclama del Gral. Peñaloza sin fecha y sin saberse a quién es dirigida: después la publicaremos”.178

El martes 17 de marzo, en la sección “Interior”, es claramente perceptible la simpatía por el caudillo:

Por cartas particulares venidas del Interior sabemos que el estado de varias provincias es bien poco lisonjero [...]. Infinidad de ciudadanos respetables [...] habían salido de ella, yendo a buscar a La Rioja al lado del Gral. Peñaloza la quietud y

178 Las transcripciones modernizan las grafías, pero mantienen la puntuación, el uso de mayúsculas y las abreviaturas.

seguridad de que se ven privados en su provincia. En La Rioja se había establecido un gobierno provisorio, y el 14 de febrero se había retirado de la capital con dirección de los Llanos, el Gral. Peñaloza, acompañado de muchos individuos, que como hemos dicho, habían ido de otras provincias en su busca.

El jueves 26 de marzo, en “Última hora” se hace explícito el gesto de Hernández a favor del Chacho y en oposición a Sarmiento, y se anticipa el mismo tono del folleto:

[...] el Gral. Peñaloza había invadido la provincia de San Juan, [...] no nos sorprende el hecho, que no es más sino el resultado de las amenazas constantes de Sarmiento al Gral. Peñaloza y de sus trabajos bien conocidos para acabar de un golpe con la influencia de éste en La Rioja. El Gral. Peñaloza se arma en defensa propia, y a su lado deben hallarse todos cuantos han emigrado de San Luis y San Juan por las persecuciones tenaces de que han sido víctimas. La política de sangre da sus frutos. El Gral. Peñaloza amenazado siempre por el puñal de los asesinos no ha podido aguardar a que reprodujeran con él las escenas sangrientas de Benavides y Virasoro, y se arma en su defensa.

El sábado 18 de abril, bajo el título “Una medida anárquica”, Hernández critica las decisiones del Gobierno Nacional al decretar la ocupación militar de La Rioja y habla de “luchas fratricidas” que conducen “al abismo”. Y en “Última hora” informa: “Se afirma que el Gral. Peñaloza se hallaba en la provincia de Córdoba con una fuerte columna”.

El martes 21 de abril, en la sección “Interior” transcribe una carta de Peñaloza dirigida al Coronel Iseas, donde el Chacho denuncia una “época de opresión” y de “terribles procedimientos”, y Hernández agrega de su cosecha: “Esta carta es una revelación muy clara de los propósitos del Gral. Peñaloza, que no trepida en apoyar los pronunciamientos de los pueblos que se levantan clamando por la reacción. Esto es el resultado de rancias exclusiones [...] del Gobierno Nacional”.

El martes 5 de mayo vuelve a publicar una carta del riojano, bajo el título “Documento Importante”, y ya describe así su personalidad:

Damos un lugar preferente en nuestras columnas a la importante nota que el Gral. Peñaloza ha dirigido al Coronel Sandes. En el documento que damos al público,

como todos los que tienen al pie la firma del Gral. Peñaloza sólo se habla de la unión y de concordia, sólo se revelan sus sentimientos patrióticos y generosos [...]

Finalmente, en el último número que pudimos consultar –el del jueves 7 de mayo–, se observa la preocupación de Hernández por describir detalladamente la campaña del Chacho en la sección “Correspondencia” de El Argentino: “El Gral. Peñaloza marchaba sobre San Juan, y ya había notificado esta medida a S.E. el comisionado Sarmiento”. Y en la sección “Interior”: “La única noticia que tenemos es la de la ocupación de la capital de La Rioja por las fuerzas de Taboada. Peñaloza había reunido sus fuerzas concentrándolas en un solo punto y se espera que muy pronto tendría lugar un encuentro”.

Puede verse entonces cómo en estos números Hernández anticipa el contenido y el tono de los Rasgos biográficos del Chacho. Habla ya de las amenazas de Sarmiento (a quien la inmediata repercusión popular le atribuirá después el asesinato), y de la buena intención y de los sentimientos “patrióticos y generosos” del caudillo riojano. Estas notas son un avance de los mismos conceptos y de la misma modalidad discursiva que irrumpirán en “La política del puñal”, uno de los apartados del folleto que se analizará a continuación.