4.4 Threats to Validity
4.4.2 External validity
Deje mi tierra cantora Por conocer otros pagos Voy andando los caminos Pero mi alma esta en Santiago.
Onofre Paz/ Marcelo Ferreyra
En el presente capítulo se propone presentar el vínculo existente entre la dinámica de la población y las transformaciones acaecidas en el espacio rural argentino, procurando así señalar una serie de procesos a escala nacional que serán luego particularizados para la región pampeana y el sudeste bonaerense.
1. La población del espacio rural Argentino: análisis contextual
De la complejidad de condiciones existentes en Argentina resulta una variedad importante de territorios rurales identificados por ejemplo a partir de las diversas formas en que las sociedades rurales organizan y han organizado el espacio, construyen sus viviendas, los modos de asentarse (dispersos o agrupados), los sistemas productivos presentes, la disposición y el uso de las infraestructuras entendiendo por las mismas la posibilidad de acceso a agua potable, saneamiento, energía eléctrica y comunicaciones.
A lo largo de la historia nacional, este vínculo sociedad rural- territorio rural se ha ido construyendo de múltiples maneras.
Durante la Segunda Posguerra el incremento en los niveles de consumo en Europa dio lugar al proceso de expansión agrícola en Argentina, visibilizado con profundos cambios en los territorios rurales. Como puede observarse en el Cuadro III 1, entre 1947 y 2001, el volumen de la población rural muestra un decrecimiento sustancial vinculado al constante proceso de urbanización, que será potenciado durante la Sustitución de Importaciones.
Cuadro III. 1. Evolución de la población total y rural 1947-2001, Argentina
1947 1960 1980 1991 2001 Población Total Población Rural Población Total Población Rural Población Total Población Rural Población Total Población Rural Población Total Población Rural 15.894.000 5.962.000 20.011.000 5.252.000 27.949.480 4.755.000 32.615.528 4.179.000 36.223.947 3.871.038
De esta manera como queda reflejado en el trabajo de G. Velázquez (2008), la proporción de población urbana en 1947 era de 62 %, en 1960 del 72 %, en 1970 de 79 %, en 1980 de 83 %, en 1991 de 88 % y en el último registro censal correspondiente a 2001 fue de 90 %, valores que marcan un incremento del 28 % entre 1947 y 2001 en la cantidad de población que habita espacios urbanos. En este crecimiento ha participado la población rural que abandona estos territorios y el crecimiento natural de los espacios urbanos.
M. Benítez plantea que hacia 1991 un total de 430 localidades deberían ser consideradas poblados en vías de desaparición, valor que hacia el 2001, según la misma autora, asciende a 602 pueblos. “En la República Argentina existen 602 pueblos de menos de 2000 habitantes que están en riesgo de desaparecer, 124 que prácticamente no han crecido en los últimos 10 años y 90 que ya no figuran en el último censo 2001” (Benítez, M., 2009: 82). "Estamos hablando de unos 600 pueblos donde vive medio millón de personas. La mayoría de esos pueblos fueron víctimas de los cambios brutales de condiciones económicas del país, otros comenzaron a perecer con el cierre de ramales de ferrocarril, el deterioro de infraestructuras viales o la desaparición de servicios educativos" (Benítez, M. 2008, citada por Corradini, L.).
Para esta autora estos poblados representan a la Argentina que desaparece. Efectivamente, tal como lo señalan M. Murmis y S. Feldman (2005), la decadencia y hasta la desaparición de pueblos es una realidad en nuestro país, como así también en otros países. No obstante lo central no es pretender que todos los pueblos rurales crezcan o desaparezcan, sino comprender la dinámica diferencial de las localidades rurales que hacen que finalmente se pueda observar un crecimiento conjunto. Por tanto, los autores analizan las proporciones de población rural dispersa y agrupada y, con cifras indiscutibles revelan que, mientras la población rural total disminuye, la agrupada en poblados de menos de 2.000 habitantes, crece. Y lo muestran en distintos niveles (Ver Cuadro III 2):
Cuadro III. 2. Población rural total, dispersa y agrupada para Argentina y provincia de
Buenos Aires, 1991 y 2001
Total del país
1991 2001 Población rural total 4.179.418 3.828.180 Población Agrupada 1.118.092 1.223.533 Población dispersa 3.061.326 2.604.647 Provincia de Buenos Aires
Población rural total 608.265 502.962 Población Agrupada 181.185 202.582 Población dispersa 427.080 300.380 Fuente: Murmis, M. y Feldman, S. (2005:18)
Por su parte, H. Ratier (2003) concluye que conjuntamente con la desaparición de los
pueblos, existen formas de persistencia a través de lo que se denomina revitalización de la
les permite lograr espacios de reafirmación identitaria, ciertos nichos económicos, asociados por ejemplo al turismo rural, la recreación, el ocio desarrollado en entornos rurales.
Al respecto C. Craviotti (2005), indica que en Argentina estudios recientes dan cuenta “…de fenómenos de migración urbano-rural y/o constitución de nuevos agentes en la producción agropecuaria, que pueden resultar acotados frente a procesos estructurales de mayor intensidad, como la persistente tendencia a la disminución de la población rural o a la concentración de la producción agraria. Sin embargo, resultan importantes en términos cualitativos, ya sea porque aluden a un cambio en la composición social de algunas áreas rurales o porque indican nuevas demandas sobre la actividad agraria y el medio rural, vinculadas entre otras al acceso a los otros “bienes” que este puede ofrecer, tales como la tranquilidad, el contacto con la naturaleza y un ambiente menos contaminado” (Craviotti, C., 2005: 50)
Análisis al que se debe agregar que en las últimas décadas surgen evidencias de una desaceleración en el ritmo de urbanización a nivel nacional y latinoamericano. Sobre esto G. Velázquez (2008), establece que a partir de la década del setenta la categoría I38 denota una progresiva disminución en la proporción relativa de población. Reducción que según indica G. Velázquez (Ibidem) se vincula con tres grupos de factores. En primer término los efectos selectivos del modelo de exclusión imperante desde mediados de los años setenta, en segundo lugar las deseconomías de aglomeración, por medio de las cuales se puede referir a la imposibilidad de suministrar a la población residente en estas áreas de servicios tales como agua potable, transporte público, tratamiento de los residuos, entre otras. Y por último cuestiones vinculadas con el bienestar, ya que en esta categoría se dan costos prohibitivos para acceder a la vivienda propia, seguridad, sensación de alienación y búsqueda en otros espacios de confort natural.
Ante este contexto de realidad, el primer paso es identificar a nivel del territorio nacional la distribución porcentual de la población rural. Así, el Mapa III 1 muestra la distribución relativa de la población rural a nivel de las provincias argentinas para el 2001.
38 “La categoría I responde a la población dispersa o en campo abierto (fuera de cualquier aglomeración) y de
aglomeraciones de menos de 50.000 habitantes. Dentro de la categoría hemos diferenciado tres subcategorías o “niveles”: a) campo abierto y pueblos pequeños (menos de 2000 habitantes), b) pueblos grandes (2000 a 19.999 habitantes). La categoría II corresponde a lo que hemos convenido en llamar aglomeraciones de tamaño intermedio (ATIs): de 50.000 hasta 999.999 habitantes. Hemos diferenciado en su seno dos subcategorías o niveles: a) ATIs menores, cuando no alcanzaran los 400.000 habitantes, y b) ATIs mayores, cuando alcanzaran o superaran ese umbral de población. Por último, la Categoría III, corresponde a la única aglomeración que desde comienzos del siglo y hasta la fecha del censo de 1980 superaba el millón de habitantes” (Vapñarsky, C. y Gorojovsky, N., 1990: 42).