5. CASE STUDY ANALYSIS: LIVED EXPERIENCES AND PATHWAYS TO CRIME
5.3 Case study analysis
5.3.3 Case study B
5.3.3.8 Financial management
La cartografía de la podopuntura presenta un doble interés, diagnóstico y terapéutico.
1.° Diagnóstico
Como para los otros microsistemas, se podrá buscar:
— la existencia de modificaciones superficiales, un simple eritema u otras lesiones cutáneas puntiformes (angiomas, ...), que podrían tener un valor localizador;
— la existencia de una modificación en la orientación de los dedos del pie o de una malformación ungueal, que pueden traducir un trastorno del órgano en relación con el meridiano que interesa la lesión;
— la presencia de puntos dolorosos, ya sean espontáneos o provocados. Los puntos dolorosos se buscarán por presión con la yema del índice sobre la cara plantar, con el palpador en la cara dorsal o bien con la ayuda de un estilete de punta roma. Señalemos que la búsqueda de los puntos dolorosos deberá ser siempre muy crítica por la posible coexistencia de dolores del sistema osteoligamentario del pie, que dependen del campo de la pedología.
Es preciso anotar que la búsqueda de los puntos de menor resistencia eléctrica es poco fiable en la cara plantar, debido a la gran variación del espesor de la capa córnea según las zonas y las grandes variaciones de la secreción sudoral.
2.° Terapéutica
A nivel del pie pueden utilizarse diversos métodos de estimulación:
— mecánica: masajes de los puntos o de las zonas, con la yema del dedo o con la ayuda de un bastoncillo de punta redonda;
— térmica: aplicación de calor por el método de las moxas, o cualquier otra técnica;
— eléctrica: estimulación percutánea o sobre una aguja implantada en el punto a tratar;
— puntura: se utilizarán agujas finas (n.° 28 a 30), cortas (0,5 cun), que permanecerán clavadas de 5 a 10 minutos. Sin embargo, a nivel de la planta, este método de estimulación se utiliza muy poco debido a la gran sensibilidad de esta región y se recurre con más frecuencia al masaje.
El masaje de las zonas del pie podría constituir un buen método de autotrata- mientor: el médico, después de haber elegido la o las zonas a tratar y habérselas enseñado al enfermo, le indicará efectuar el masaje él mismo, a razón de una o dos sesiones diarias de algunos minutos de duración.
B. - MANOPUNTURA
La manopuntura utiliza la representación del organismo a través de las manos. Está peor sistematizada y es bastante menos práctica que la podopuntura.
HISTORIA
Hay muy pocos estudios dedicados a la manopuntura; además del sistema de Hirata (fig. 22), que relaciona la mano con el intestino grueso, el intestino delgado, la vejiga y los órganos genitales, han sido propuestos tres sistemas de manopuntura:
— la representación americana de Fitzgerald (1917) [33], recuperada y completada por Dale (1976) [29].
— el grupo de puntos de manopuntura de los autores chinos modernos [25, 68], que agrupan los puntos del sistema de los meridianos y de los puntos fuera de meridiano;
— una representación más diagnóstica que terapéutica, utilizada en el Shiatsu [95].
RECUERDO ANATÓMICO
1.° Inervación de la mano
a) Inervación troncular. — La cara dorsal está inervada (fig. 37) por la
rama superficial del nervio radial, que da el nervio digital dorsal del pulgar y los dos primeros nervios digitales dorsales para los dos primeros espacios interóseos, y por la rama dorsal del nervio cubital, que da el tercero y cuarto nervio digital dorsal para los espacios interóseos tercero y cuarto, y el nervio digital dorsal interno del 5.° dedo.
La rama dorsal del nervio musculocutáneo se anastomosa con la rama anterior del radial e inerva la región de la tabaquera anatómica.
Hay que señalar que la inervación, asegurada por las ramas dorsales, no sobrepasa nunca la articulación interfalángica distal.
En cuanto a la cara palmar (fig. 38), su inervación depende de la rama palmar del nervio radial, que puede dar el nervio digital palmar externo del pulgar en vez del mediano, de los nervios digitales palmares del nervio mediano para los tres primeros espacios interdigitales, y de la rama palmar del nervio cubital, que da el nervio digital palmar del cuarto espacio y el nervio digital palmar interno del 5.° dedo.
La rama cutánea palmar del nervio mediano inerva la palma de la mano, con exclusión de la región hipotenar.
b) Inervación radicular. — La distribución radicular es recordada en las
figuras 37 y 38.
Los centros neurovasculares se extienden de T1 a T6.
2.° Vascularización de la mano
a) Vascularización arterial (fig. 39). — En la cara dorsal, la arteria radial y
la cubital dorsal se anastomosan para formar la arteria transversa anterior del carpo, de donde nacen las arterias interóseas.
En la cara palmar, la arteria radial da la arteria radiopalmar, que se anastomosa con la arteria cubital para formar el arco palmar superficial, de donde nacen las interóseas palmares de los espacios segundo, tercero y cuarto. El arco palmar profundo está formado por la anastomosis de la rama profunda de la arteria cubital con la arteria radial; da nacimiento a la arteria interósea palmar del primer espacio y a la arteria digital palmar interna del 5.° dedo, así como a las ramas interóseas que se anastomosan a las del arco superficial.
b) Vascularización venosa. — En la cara dorsal, las venas digitales drenan
en la vena cubital superficial por dentro, y en la vena radial superficial por fuera; estas dos venas están reunidas por el arco venoso dorsal, a nivel del carpo.
En la cara palmar, la red venosa drena en la vena colateral interna de la mano, que se vierte en la vena cubital superficial y en la vena cefálica del pulgar, las cuales alcanzan la vena radial superficial.
c) Los linfáticos forman una rica red palmar.
CARTOGRAFÍAS
1.° Cartografía americana. — Fitzgerald, en 1917, en su sistema de «zone
therapy» propone la primera cartografía de la mano (fig. 40), donde se encuentra la organización en diez bandas longitudinales comparables a las descritas para la podopuntura. En la cara palmar, la representación de las vísceras reproduce más o menos su topografía general.
Esta cartografía fue recuperada en 1976 por Dale [29] (fig. 41), que precisó y sistematizó la representación visceral en la cara palmar, y la somática en la cara dorsal.
2.° Cartografía china. — Los autores chinos modernos [25, 68] utilizan un
grupo de 41 puntos, que denominan «puntos nuevos» de la mano. Éstos no forman, hablando propiamente, un microsistema, pero permiten encontrar algunos elementos de las cartografías precedentes y algunas correlaciones con los puntos de la acupuntura tradicional, puntos de los meridianos o puntos «fuera de meridianos» (fig. 42).
Indicaciones de los puntos de la cara dorsal 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12
(los números se refieren a la fig. 42): Indicado en la hipotensión y en los dolores del brazo, su localización corresponde al punto «fuera de meridiano» Zhong-quan, que está indicado en los dolores de la muñeca y en los abdominales y torácicos [96].
Dolores de la muñeca.
Dolores lumbares de los muslos y de las piernas (dos puntos).
Dolores de la nariz.
Diarrea, dolores abdominales, de la muñeca y de la mano. Corresponde al punto «fuera de meridiano» Wailaogong, indicado en los trastornos de la tensión arterial y en las afecciones de la mano. Tobillo. Cabeza. Nariz, epistaxis. Tos, pulmones. Ojo. Hombro.
Cuello y nuca. Corresponde al punto
13 14 15 16 17 18 19 20 21 22
Shangdu, indicado en los edemas y las
inflamaciones de la mano, y en los dolores del cuello [1].
Garganta, dientes, cara. Corresponde al punto «fuera de meridiano» Zhongdu, que actúa sobre los dedos 3.° y 4.°.
Ciática. Corresponde al punto TR-2, cuya indicación no es concordante.
Punto vertebral: trastornos de la estática del raquis, lumbalgias, coccidinias. Corresponde al punto IG-3, punto maestro de los trastornos vertebrales, sobre todo cervicales.
Cefaleas frontales. Cefaleas del vértex. Migrañas temporales. Perineo.
Cefaleas occipitales, neuralgias faciales. Corresponde al punto IG-2, indicado especialmente para los dolores de la nuca. Odontalgias, eructos, gastralgias.
Ojo, hipertermia. Corresponde al punto MC-9, igualmente indicado en las fiebres y en la patología ocular.
Indicaciones de los puntos de la cara palmar 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 Paludismo. Garganta y dientes.
Convulsiones hipertérmicas, talón. Histeria, fobias.
Dolores gastrointestinales. Hipersudoración. Tos, asma, bronquitis. Dientes. Palpitaciones. Boca. Intestino delgado. Triple calentador. 35 36 37 38 39 40 41 Hígado. Enuresis, polaquiuria. Intestino grueso. Corazón. Bazo. Enuresis.
Puntos de reanimación: apoplejía, insolación, fiebre, calambres de los cuatro miembros, pérdida de conocimiento. Estos diez puntos tienen la misma localización y las mismas indicaciones que los puntos «fuera de meridiano» Shixuan.
3.° Cartografía de Shiatsu (fig. 43). — Esta cartografía, utilizada sobre todo
con fines diagnósticos, aparece como un compromiso entre los datos acupunturales y las correspondencias morfológicas y funcionales.
de los fluidos del cuerpo, los centros superiores del neuroeje y el meridiano de Pulmón.
El índice, por donde camina el meridiano de Intestino grueso, estará en relación con el sistema digestivo cuya representación se prolongará:
a) hacia el surco tenar, donde se encontrará el colon descendente a la
izquierda y el ascendente a la derecha;
b) y hacia el surco digitopalmar distal, donde se encontrará la representación
El dedo mayor, que soporta el meridiano de Maestro corazón, sustentará la representación del sistema circulatorio, con un punto centropalmar, para el corazón.
El anular, donde comienza el meridiano de Triple recalentador, estará en relación con el sistema nervioso en sus relaciones con el metabolismo. Posee igualmente relaciones preferenciales con la visión.
Por último, el auricular, en relación con los meridianos de Corazón y de Intestino delgado, tendrá correspondencias muy estrechas con los órganos genitourinarios.
4.° Utilizando los elementos comunes a estas diferentes cartografías,
proponemos una representación de la inervación a nivel de la mano, como para los otros microsistemas.
— Los segmentos vertebrales ocupan el borde radial de la mano (fig. 44): • los segmentos cervicales, desde la articulación interfalángica del pulgar
a la base de la primera falange de éste;
• los segmentos torácicos, desde la base de la primera falange del pulgar a la mitad del primer metacarpiano;
• los segmentos lumbares que siguen hasta la articulación carpometacarpiana;
• por último, los segmentos sacros y coccígeos a nivel de la tabaquera anatómica.
— Las representaciones somáticas ocupan la cara dorsal. — Las representaciones viscerales ocupan la cara palmar.
— Los dedos, tanto de la cara palmar como de la dorsal, corresponderían a la extremidad cefálica.
Esta representación es bastante menos neta que en los otros microsistemas estudiados, y muestra numerosas anomalías de concordancia entre las diferentes cartografías.