Chapter 4 Single spot processing
4.2 Single exposures on substrate
4.2.3 Finite difference model
grafema le corresponde un sólo fonema), como ocurre en la mayor parte de los casos en la lectura en Lengua Castellana (sólo existen cuatro en la lectura cuatro reglas contextuales: ce-ci/ca-co-cu, r/rr, g/j y y/ll), el establecimiento (conocimiento) y automatización de las reglas de conversión entre grafemas y fonemas constituye el mecanismo básico sobre el que se asientan los demás aprendizajes lectores. Por ello será absolutamente imprescindible dedicar a esta parte de la lectura el tiempo que sea necesario sin regatear ni esfuerzos ni actividades.
Las reglas de conversión se dividen en dos grupos: las reglas de conversión grafema-fonema (RCGF) que son las que permiten la lectura y que en nuestra lengua posee un elevado nivel de transparencia y las reglas de conversión fonema-grafema (RCFG) que son las que permiten la escritura que ya no poseen tanta transparencia como en el caso de la lectura. En el aprendizaje de estas reglas son especialmente importantes dos cuestiones:
1ª. El aprendizaje de las «letras» y sus sonidos se realiza por asociación, es decir a cada grafema se le asocia su fonema (representación mental del sonido) de manera convencional, sin que pueda aprenderse significativamente, debiendo automatizarse lo antes posible esta asociación para lo que es necesario pasar lo antes posible a la sílaba que es la unidad mínima de articulación. Es por ello, que las letras deben ser identificadas, sobre todo al principio, por sus sonidos y no por sus nombres. En este sentido, es necesario recordar la inutilidad de intentar hacer comprender a los alumnos esta asociación, ya que este aprendizaje responde al esquema propio del aprendizaje conductual (SR), siendo lo más importante establecer el máximo de relaciones posibles entre el estímulo (grafía) y la respuesta (sonido). De aquí la importancia de conectarlos con por todas las vías sensoriales posibles (Visual-Auditivo-Kinestésico-Táctil).
2ª. El aprendizaje de las reglas de conversión debe conducir a la automatización de su reconocimiento en todo tipo de estructuras silábicas. En muchas ocasiones el proceso de aprendizaje de las reglas suele acabar cuando el alumno/a es capaz de reconocer las grafías de las letras, cuando en realidad pocos alumnos tienen dificultades para leer sílabas directas (estructura Consonante/Vocal), siendo incluso la inmensa mayoría capaz de leer hasta las inversas (VC), y es que en estas estructuras silábicas la aplicación de las reglas se ve apoyada por el uso de las que corresponden a las vocales que son mucho más fáciles de aplicar que las de las consonantes y, además, son menos.
Donde realmente se producen los atascos en la aplicación de las reglas de conversión es cuando es necesario aplicarlas a estructuras silábicas complejas como son las sílabas mixtas (Consonante/Vocal /Consonante: por ejemplo mar-) y sobre todo con las sílabas trabadas (CCV: cla- pla, etc.) y los atascos son todavía más generales cuando se trata de palabras que llevan encadenadas sílabas trabadas, mixtas y/o inversas, como las sílabas complejas (CCVC, p.e. plan). Algunas de las actividades que favorecen el dominio de estas reglas de conversión son las siguientes:
a) Para el reconocimiento de los grafo-fonemas y los fono-grafemas. Para este aprendizaje resultan esenciales los tipos siguientes de actividades:
- Asociaciones dibujo-letra y dibujo-movimiento.
- Enumerar palabras que comienzan, finalizan o contienen dicho sonido. - Construcción de las grafias en plastilina, barro, etc.
- Recortado/picado/coloreado, etc. de las grafías. - Copia de letras y sílabas.
- Dictado de letras y sílabas.
- Búsqueda/localización de grafías dictadas en: - Láminas de letras. - Láminas de sílabas. - Láminas de palabras. - Frases y textos. - Composición/descomposición de palabras. - Sopas de letras. - Familias de palabras.
- Saco de letras para componer sílabas y palabras. Etc.
El conocimiento acumulado sobre los procesos lectores nos permiten hoy afirmar que existen secuencias de actividades docentes que son más correctas que otras para el aprendizaje de los fono-
grafemas. De esta manera, cuando enseñamos un fono-grafema (p.e. la p = /p/), deberíamos realizar siempre una secuencia igual, o parecida a la siguiente:
1º. ACTIVIDADES DE LENGUAJE ORAL. Lo primero que habría de hacerse son actividades de lenguaje oral con las palabras que se van a trabajar en esta unidad (p.e.: pato, papá, pipí, poto, pelo, poro, pico, pala, peto, pupa, punto, peste, etc.). Con este grupo de palabras debería realizarse dos tipos de actividades:
a) Actividades semánticas. En primer lugar, deberíamos realizar actividades que favorezcan el dominio del significado de las palabras que vamos a trabajar, como:
a. Formar familias de palabras a partir de una de ellas (p.e. pato). b. Decir palabras que sean sinónimos y antónimos.
c. Realizar derivaciones a partir de algunas de ellas (p.e. pelo: peluquero, peluquería, pelito, etc.).
d.
b) Actividades fonológicas. En segundo, debemos trabajar el “sonido” de las palabras, con actividades como:
a. Enumerar palabras que comienzan/terminan/contienen una misma sílaba (p.e. palabras que comienzan por /pa-/ como /pato/), procurando trabajar sílabas con todas las vocales.
b. Composición y descomposición en sílaba de las palabras que vamos a trabajar (p.e. /pato/ = /pa/-/to/ y de /pa-to/ = /pato/).
c. Síntesis y análisis fonémico, es decir se trata de eliminar fonemas de una palabra y reconocer la palabra que queda (p.e.: si a /pato/ le quito la /p/, me queda… /ato/, si a /poso/ le quito la /p/ me queda… /oso/, etc.).
2º. LECTURA POR VÍA DIRECTA DE LAS PALABRAS DE LA UNIDAD. En un segundo momento del trabajo debería llevarse a cabo la lectura de “un tirón” de las palabras que estamos trabajando, se recomienda su lectura en forma de columna de palabras a las que se le van añadiendo las palabras de las unidades que vengan a continuación.
Es necesario señalar que de lo que se trata es que el alumno reconozca la palabra “globalmente”, es decir, la diferencie de otras, no que tenga que leer las “letras” de que está compuesta.
Es obvio que esta lectura “global” de las palabras de cada unidad se debe hacer de forma diaria, durante al menos 10 sesiones de trabajo.
3º. RECONOCIMIENTO MULTISENSORIAL DEL GRAFO-FONEMA. Sólo después de realizar las actividades anteriores se debería proceder a enseñar el reconocimiento del grafo- fonema correspondiente. En cada grafo-fonema deberíamos intentar establecer el mayor número de asociaciones, para de esta manera favorecer su reconocimiento), así deberíamos asociar cada grafo-fonema:
a) Visualmente: asociando el grafema a un dibujo (p.e. /p/ al dibujo de un pato) b) Auditivamente: asociando el grafema a un fonema (p.e. la p a /p/)
c) Kinestésicamente: asociando el grafema a un movimiento (p.e.: asociarlo a dar un golpe con el pie).
d) Tactilmente: asociando el grafema a diversas superficies y recorridos (p.e. empleando letras de lija, recorridos en la pizarra, en el aire, en agua, en arena, etc.).
4º. LECTURA DE SÍLABAS DIRECTAS E INVERSAS. Una vez que hemos trabajado el reconocimiento del grafo-fonema, debería proceder a la lectura de sílabas directas e inversas que se pueden formar con cada uno de ellos, realizando lectura colectiva (en la pizarra) y lectura individual.
5º. LECTURA DE PALABRAS Y FRASES QUE CONTIENEN EL GRAFO-FONEMA. Un quinto paso, que puede unirse con el anterior, es la lectura de palabras (que deben estar incluidas en la lectura realizada por vía directa) que pueden formarse con los grafo-fonemas trabajados hasta ese momento. Es importante en este paso que la lectura de dichas palabras se realice en dos fases:
a) Primero, deben leerse por vía indirecta (es decir, identificando las diferentes sílabas).
b) Posteriormente, debe leerse, cada palabra, de “un tirón” (es decir, por vía directa).
6º. ESCRITURA AL DICTADO DE FONEMAS Y SÍLABAS. Un paso absolutamente imprescindible para favorecer el reconocimiento grafo-fonético, practicar con ejercicios de dictado de sílabas y palabras el reconocimiento fono-grafémico. Estos dictados deberían incluir todos los grafo-fonemas y sílabas que se han trabajado hasta ese momento.
b) Para la automatización del reconocimiento. El reconocimiento de las grafías de las letras no suele ser suficiente para ser eficaz en la lectura, es necesario que liberemos a la memoria del trabajo de reconocimiento “uno a uno”, que es la forma característica de leer de la mayoría de los neolectores. Para ello, es fundamental que entrenemos a los alumnos en el siguiente tipo de actividades:
- Lectura de palabras que contengan las reglas contextuales: ce-ci/ca-co-cu; ge-gue-güe, r-rr, y/ll.
- Lectura de sílabas mixtas y de palabras que las contengan. - Lectura de sílabas trabadas y de palabras que las contengan. - Lectura de sílabas complejas y de palabras que las contengan.
- Lectura de pseudopalabras que contengan sílabas mixtas y trabadas. Etc.
Es importante señalar, que mientras las reglas de conversión no se dominan automáticamente resulta muy difícil dedicar esfuerzos para la comprensión de lo «leído», ya que los recursos cognitivos existentes se dedican a la “decodificación” de los signos gráficos, es decir que resulta del todo imprescindible para lograr una lectura eficaz llegar a automatizar el reconocimiento de todas las reglas de conversión a todo tipo de estructuras silábicas.