5 RESEARCH METHODOLOGY
5.6 Adopted Research Methods And Justification
5.6.4 Framework Development
¿Cuál crees que es el significado que ha tenido la unidad revolucionaria que ustedes han
alcanzado en este momento?
1002. Mario Sánchez: —Para comprender cual es el significado de la unidad revolucionaria
alcanzado, yo diría que hay que situarse retrospectivamente en el momento en que se produjo la división, es decir, en el 68. Y ponerse a recordar mentalmente todo lo que este pueblo de Guatemala ha sufrido desde el 68 hasta el 80, debido principalmente a esa división; miles y miles de
perseguidos, torturados, asesinados y desaparecidos, además de la prolongación del poder reaccionario.
1003. Durante ese período el proceso revolucionario sufrió un gran atraso y se ahondaron las suspicacias, la desconfianza entre una y otra organización. Ha sido necesario hacer un gran esfuerzo para llegar al grado de unidad que hemos logrado, sin que por ello se hallan borrado mágicamente las contradicciones y dificultades propias de todo proceso. Pero lo importante es que sobre todo ello va prevaleciendo la necesidad de la unidad. De manera que atribuyo a ésta unidad gran
trascendencia para los intereses del pueblo de Guatemala, una gran magnitud para no restarle más oportunidades al triunfo revolucionario, y tiene una gran importancia, también, porque demuestra que a golpes estamos madurando y que ya estamos entendiendo que no podemos marchar más solos, y que ese pueblo de Guatemala, tan sufrido y tan golpeado, necesita también una dirección revolucionaria única tanto en lo estratégico como en lo táctico,
1004. Pues si bien todos teníamos el mismo objetivo estratégico final, desde el punto de vista táctico, nuestras concepciones eran divergentes. Pensábamos todos en derrocar al gobierno, pero con concepción diferente sobre que tipo de gobierno habría de existir en la primera fase: unos radicales, otros moderados, otros al medio. En realidad, es imperativo tener una sola táctica, para que se tenga una real posibilidad de que ésta se logre materializar.
¿En qué sentido?
1005. Mario Sánchez: —Táctica en relación al enemigo interno y al enemigo externo, el
imperialismo; en relación al sistema. En la medida en que haya unidad frente a los distintos
objetivos, en esa medida se podrá avanzar. Esa es una cuestión fundamental, y lo estamos logrando. Hay que golpear, en unión de la mayoría del pueblo, en una sola dirección.
1006. La unidad ha tenido también una gran significación porque ha permitido superar toda esa negra etapa desde el 68 hasta el 79, donde se estableció una guerra de adjetivos entre unos y otros, cada uno usando los peores, sin pensarlo mucho, lo que condujo, no a superar los problemas sino, precisamente, a ahondar más las causas de la división. El que exista una lucha ideológica y política entre las diferentes organizaciones, es algo natural, propio de un proceso dialéctico, pero debe efectuarse en forma responsable, y en forma que nos ayude mutuamente a superarnos. No se debe buscar desprestigiar, aislar o destruir a nadie. Unidad y critica, critica y unidad, como nos enseñó sabiamente Lenin.
1007. El haber logrado llegar a una coordinación de las principales acciones de tipo político-militar, y el tener una táctica única, ha significado un salto cualitativo y se ha hecho sentir en las masas. Estas necesitan una dirección única.
1008. Ahora, sabemos que todos estos procesos de unidad están llenos de tropiezos, llenos de dificultades y que hay que poner una gran convicción revolucionaria y, sobre todo, guiarse por principios, para no desalentarse ante las primeras dificultades. Y lo sabemos porque hemos vivido otros procesos de unidad: el largo proceso por construir la Central Única de Trabajadores, en la década del 44-45; el arduo trabajo por construir el Frente Democrático Nacional en la misma etapa; y por último, los problemas relacionados con la unidad interna del partido, para defender su
ideología revolucionaria, su carácter clasista y sus objetivos, no sólo en la teoría, sino también en la práctica.
1009. Por eso hay que estar muy vigilantes, no en el sentido de desconfiados, sino el de cuidadosos para no cometer ninguna torpeza, de saber ser flexibles en la manera de hacernos entender, para no poner en peligro la unidad. Es importante recordar que todo lleva implícito contradicciones. No hay nada en el mundo que no contenga contradicciones, ¿por qué no van a producirse, entonces, contradicciones en un proceso de unidad? No debemos idealizar este proceso, pero tampoco actuar con escepticismo, sino con un justo equilibrio, como debe hacerlo todo revolucionario: con la cabeza fría y el corazón ardiente.
¿Podrías darme algunos ejemplos concretos de la repercusión que ésta unidad ha tenido en el
pueblo guatemalteco?
1010. Mario Sánchez: —Sin que se haya anunciado de manera expresa que existe un profundo
proceso de unidad, el pueblo ha entendido. Y el 20 de octubre del 80, fecha en que se hizo un pronunciamiento conjunto y una serie de acciones militares, paramilitares y de hostigamiento de manera conjunta, el pueblo de Guatemala dio por hecho que la unidad se había producido y todo el mundo hablaba de la unidad; tanto que las agencias internacionales de prensa lo creyeron también. Sostuvieron que ese 20 de octubre se había conmemorado, no con un desfile público, sino con una serie de acciones militares y paramilitares, la unidad de las fuerzas revolucionarias.
1011. Este proceso de unidad ha tenido especial repercusión en el campo. Sabemos que hay organizaciones del partido que han manifestado con regocijo: “Ahora hasta de las mismas armas podemos disponer, porque todos estamos en la unidad; podemos usar un arma y devolverla nuevamente!”
1012. De manera que el pueblo si ha entendido que hay un proceso profundo de unidad en marcha, que tiene que llegar a consolidarse para lograr un cambio de la actual situación que permita poner fin a sus terribles sufrimientos.
¿Cuáles son las cosas que más han ayudado a gestar la unidad?
1013. Mario Sánchez: —Yo diría que lo que más ha ayudado a la unidad es la comprensión que
cada organización va adquiriendo por si sola —pero ante la vida, ante la lucha—, de que no es fácil vencer al enemigo de manera individual. Es un enemigo fuerte que no da cuartel, y que sólo la unidad de las fuerzas revolucionarías y democráticas puede vencer tanto en lo interno como en lo internacional. Es decir, que hay un proceso de maduración. Hay maduración política, ideológica y, si no en forma absoluta, por lo menos todos sentimos que hemos madurado en nuestra
responsabilidad como militantes revolucionarios y como servidores de los mejores intereses del pueblo y de nuestro país.
1014. Lo otro es estar comprendiendo que mantener posiciones particulares no beneficia al proceso general, y que de eso no sale beneficiado nuestro movimiento. Los hechos han demostrado, sobre todo en el período desde el 68 para acá, que el enemigo se ha fortalecido, y que los que han sufrido han sido los revolucionarios y el pueblo en general. Dirigentes —valiosísimos, por cierto— han caído sin que se hayan logrado mayores frutos, mayores avances en la lucha. Si hubiéramos estado unidos los avances hubieran sido más rápidos, más sensibles, profundos e irreversibles.
1015. Y sobre todo ahora, en los últimos años, en los que se ha puesto de manifiesto una serie de condiciones objetivas y subjetivas y un fuerte sentimiento de cambio revolucionario en
Centroamérica, es más claro que nunca que, básicamente, sólo la unidad puede prepararnos debidamente para el manejo conveniente de un cambio en Guatemala. Podrán darse muchas oportunidades, pero si estamos divididos pasarán sin que sean aprovechadas.
1016. Ahí tenemos la experiencia histórica más reciente: el triunfo de la revolución en Nicaragua, donde el logro de la unidad de las tres tendencias del FSLN jugó un papel fundamental, al mismo tiempo que la lucha guerrillera y otros factores muy importantes como la movilización de las masas, la solidaridad y denuncia internacional, etcétera.