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Las zonas de amenaza volcánica de donde surgen los imaginarios y percepciones relacionados se presentan a partir de la información técnica suministrada por INGEOMINAS y documentos históricos sobre los procesos geológicos y su incidencia en las poblaciones (Figura 4-2).

Figura 4-2: Ubicación de los volcanes referenciados con base en INGEOMINAS.

 El volcán Galeras

Este volcán es el que posee según Espinosa(2001) el mejor registro histórico de todos los volcanes colombianos, dado que se conocen relatos de su actividad desde el siglo XVI con las crónicas de Cieza de León, López de Velasco y por naturalistas y científicos como Alejandro Humboldt, entre otro.

Fotografía 4-1: Vista del cráter del volcán Galeras (Fuente: INGEOMINAS. Pasto. 1993).

El complejo volcánico del Galeras se ubica en el departamento de Nariño a 8 km al W de la ciudad de Pasto y a 512 km al suroeste de Bogotá. De acuerdo a INGEOMINAS (2000), el complejo volcánico del Galeras tiene una forma cónica, la cima del edificio destruido tiene una altura de 4276m, esta misma fuente señala que su drenaje es radial excéntrico, contiene los cañones de los ríos Azufral y Barranco (Fotografía 4-1, Imagen 4-1).

Imagen 4-1: Vista del Volcán Galeras y la ciudad de Pasto en una imagen de satélite Landsat ETM. ( Fuente: Vargas Cuervo G. 2012)

De acuerdo con el documento del Servicio geológico colombiano (2011) el Galeras tiene una pronta recurrencia en su actividad. En la zona de influencia se encuentran siete municipios entre ellos la ciudad capital Pasto y una serie de corregimientos y veredas que albergan aproximadamente 500.000 habitantes. Estas poblaciones se encuentran en la zona de amenaza debido a la probable afectación de flujos piroclásticos. La misma fuente señala que el presente ciclo de actividad se caracteriza por actividad fumarólica intensa, la ocurrencia de sismos que se asocian con el fracturamiento de material sólido y con dinámica de fluidos. Las zonas de amenaza del Galeras se presentan en la Figura 4- 3.

Zona de amenaza alta. Señalado con rojo en el mapa definido según INGEOMINAS (1987) como un sector afectado con una probabilidad mayor al 20%, de que sucedan eventos con severidad 5. Estos eventos serían según la fuente flujos piroclásticos, esperándose que en las zonas demarcadas no haya ningún sobreviviente y la propiedad sea destruida. También se presentarían flujos de lava, caídas piroclásticas, flujos de lodo, proyectiles balísticos, onda de choque y alta concentración de gases. La máxima distancia calculada por INGEOMINAS es de 9.5 kms.

Zona de amenaza media. Corresponde según INGEOMINAS(1987) a una zona afectada por los mismos fenómenos señalados en la anterior zona pero por ocurrencia de erupciones mayores, con una probabilidad entre el 10 y el 20% de que sucedan eventos con severidad 3 y 5. Según el modelo de (Ingeominas, 1987)bordea con 200 m de ancho la zona de amenaza alta, tal distancia se asumió en su estudio considerando un margen en el cual los efectos del flujo piroclástico son básicamente relacionados con la onda de calor.

Zona de amenaza baja. De acuerdo al modelo de INGEOMINAS(1987) esta zona abarca la mayor área de los peligros volcánicos, y aunque afecta con menor rigor a la comunidad y en forma parcial a la propiedad, debe según INGEOMINAS ser tenida en cuenta en la planificación de las construcciones en las zonas rural y urbana. Encierra áreas que estarían afectadas con una probabilidad menor al 10%, con severidad igual o mayor a 2. Según este estudio la mayor parte de la ciudad de Pasto se encuentra en esta zona de amenaza y continúa advirtiendo que puede tener efectos nocivos sobre personas y animales, causar daños a cultivos y techos de viviendas, afectar acueductos redes eléctricas y telefónicas y también la aeronavegación.

 El Nevado del Huila

De acuerdo con INGEOMINAS- CAUCA (2008) este es un complejo volcánico (Fotografía 4-2), es parte del Parque Nacional Natural, se encuentra entre los departamentos de Cauca, Huila y Tolima, se localiza a una distancia de 285 km al SW de Bogotá y a 85 km al NE de Popayán y 60 km al WSW de Neiva. La altura del Pico Central es de 5364 m, corresponde al punto más alto de la cordillera Central y de los Andes en Colombia.

Cuenta con un casquete glaciar, que según INGEOMINAS (2000) es drenado por el río Páez, con una red de drenaje radial excéntrica en el edificio volcánico, corriendo por un cañón estrecho hasta el río Magdalena.

Menciona INGEOMINAS- CAUCA (2008) que este complejo volcánico se encuentra activo y que su actividad ha sido dominantemente efusiva, pero en su desarrollo más reciente ha generado flujos piroclásticos producidos por colapsos y/o explosiones de domos. De acuerdo a INGEOMINAS (2000), el volcán Nevado del Huila está edificado sobre un basamento de rocas cristalinas del paleozoico, (metamorfitas) a mezocoica (plutonitas), en una zona de cruce de fallas.

Fotografía 4-2: Volcán Nevado del Huila (Fuente INGEOMINAS- CAUCA, 2008).

Imagen 4-2: Vista en un mosaico de imágenes Landsat el Volcán Nevado del Huila y la Cuenca del Río Paéz al Sur. (Fuente: Vargas Cuervo G. 2012)

En el reporte de INGEOMINAS (2007) se señalan los eventos eruptivos ocurridos en ese año y que dan cuenta reciente de la actividad del volcán Nevado del Huila, en primera instancia se señala una erupción freática ocurrida el 19 de febrero de 2007 caracterizada por una columna eruptiva de cenizas y gases, con una fisura o fractura en la parte alta del volcán INGEOMINAS (2007) señala que este punto de fisura fue el punto de origen de un lahar que se encauzó por el río Páez.

La zona de amenaza media, compuesta por amenazas de lavas procedentes del Pico Sur (INGEOMINAS, 1996) con recorridos máximos de 5 km, flujos y caídas de piroclastos, con una probabilidad de ocurrencia baja según la fuente, son consideradas con esta clasificación de amenaza debido a que varias pueden ocurrir al mismo tiempo, también se pueden presentar sismos y emisiones gaseosas.

En la Figura 4-4 se señalan las zonas de amenaza alta (rojo), media (naranja) y baja (amarilla) de acuerdo a los estudios realizados por INGEOMINAS (2000).

La zona de amenaza alta, definida en el mapa en color rojo, se origina por las lavas emergentes de los picos Norte y Central, de acuerdo a INGEOMINAS (1996) su alcance puede ser hasta de 5.0 km, debido a que estas lavas pueden avanzar a partir de cauces y por las depresiones topográficas; también existe la amenaza por lahares, en el radio de 5 km también se encontraría afectada por caídas piroclásticas, sismos y gases volcánicos.

La zona de amenaza baja, se encuentra compuesta por las áreas que pueden ser afectadas por lavas, flujos piroclásticos originados a partir de domos o lavas, piroclástos de caídas y avalanchas de escombros.

Figura 4-4: Zonas de amenaza del complejo volcánico Huila (Fuente: INGEOMINAS, 2000).

 El volcán Machín

Este volcán también es denominado Alto del Machín o el Hoyo se encuentra en el departamento del Tolima, Municipio de Ibagué, corregimiento del Toche, con 2750 msnm, es el volcán activo que de acuerdo con Calvache (2002), con menor altura sobre el nivel del mar y el único con menos de 4000 metros (Imagen 4-3).

Imagen 4-3: Vista en un mosaico de imágenes Landsat ETM del Volcán del Machín y la Ciudad de Ibagué. (Fuente: Vargas Cuervo. G. 2012)

Calvache (2002), plantea que el edificio volcánico del Machín consiste de varios anillos piroclásticos de 2.4 km de diámetro y alturas de menos 100 m sobre el basamento, afirma que en el interior del volcán existen tres domos que alcanzan la cota de 2.750 máxima altura del volcán.

Imagen 4-4: Vista de los municipios cercanos al Cerro Machín (Fuente: INGEOMINAS, 2008).

En la actualidad dice Calvache (2002), hay presencia de fumarolas en la parte alta de uno de los domos, fuentes termales tanto dentro y fuera de los anillos piroclásticos como en la base del río Toche, actividad sísmica registrada por sismógrafos.

Sobre la actividad histórica recuerda Calvache (2002) que no hay registrada una actividad pero que se pueden encontrar evidencias de su actividad en la leyenda del Mohán, conocida en el Tolima. “Dentro del cráter del volcán, por parte de la suma sacerdotisa Dulima y él para evitarlo “tembló y rugió el mundo bajo los pies de los aterrados habitantes, y surgieron amenazadoras de las entrañas del volcán gruesas columnas de humo negro, ríos de azufre y lenguas de fuego”.

De acuerdo a los estudios realizados por INGEOMINAS (2010) el estado actual del volcán es fumarólico con explosiones freáticas de baja magnitud.

Se señala por parte de INGEOMINAS (2010), que el volcán Cerro Machín es de tipo anillo de piroclastos, erigido sobre un basamento, altamente explosivo, el cual está roto hacia el Suroeste y que se encuentra taponado por tres domos, estos domos están en proceso de enfriamiento y sus principales productos junto con los domos, han sido flujos piroclásticos de ceniza y pómez y oleadas piroclásticas generadas por colapso de columnas plinianas de erupción; flujos de ceniza y bloques por colapso de domos y piroclastos de caída. También señala la misma fuente, se han generado flujos de lodo (lahares) secundarios, originados por la acción del enriquecimiento en agua de los flujos piroclásticos.

Al realizar un estudio de las amenazas asociadas (INGEOMINAS, 2010), se señalan las siguientes:

Flujos piroclásticos: De acuerdo con INGEOMINAS (2010) pueden tener su origen por un colapso de los domos o de la columna eruptiva, generando cenizas y oleadas piroclásticas, a partir de una base que tiene en cuenta una columna de 300 metros de altura el estudio determina que se afectaría la zona proximal de manera radial y los cauces de las quebradas Santa Marta, San Juan, Azufral, Aguascalientes y Campamento y el río Toche, también tendría influencia sobre los cauces de los ríos Coello y Bermellón, pudiendo llegar incluso al río Magdalena a la altura de la población de Nariño. Los flujos originados por colapso de domos afectarían áreas relativamente pequeñas (15,3 km2), restringidos a la zona proximal.

Los piroclastos de caída. Con influencia directa en los primeros 5 Km alrededor del volcán, esto sería debido a la proyección balística, pero debido al viento se desplazarían preferencialmente hacia el flanco occidental, tal y como ha ocurrido en las erupciones anteriores señala INGEOMINAS (2010).

Lahares. INGEOMINAS (2010), señala que estos flujos de lodo podrían alcanzar hasta el río Magdalena alimentados por los flujos piroclásticos.

Actividad fumarólica. De acuerdo con INGEOMINAS (2010) el componente volátil es el vapor de agua, más CO2, y en menor proporción H2S, SO2 y CO; algunos de los cuales se pueden acumular en las depresiones cercanas al volcán y convertirse por lo tanto en elementos letales.

 El volcán Nevado del Ruiz

Para los indígenas de la zona, el nombre del Volcán era el de Cumanday (Banco Hermoso) o Tama (padre mayor grande) de acuerdo con las investigaciones realizadas por Espinosa (2001), el nombre hispánico se debería a que en la zona habitaba un caballero español de nombre Alonso Ruíz de Sahajosa quien según Espinosa (2001) aparece en una disputa planteada ante el rey Felipe II en el siglo XVI, entre las ciudades de Ibagué y Cartago sobre cual camino debería prevalecer para cruzar la cordillera.

Las investigaciones señalan crónicas de erupciones anteriores a 1595. Espinosa (2001), encuentra evidencias en crónicas de Pedro Cieza de León quien relata haber visto erupciones desde Cartago en el año de 1547, también recupera algunas observaciones de Fray Pedro Simón quien plantea el haber encontrado en la ciudad de Mariquita, rastros que evidencian erupciones del volcán, entre ellos piedra pómez, azufre y arena menuda negra.

Fotografía 4-3: Panorámica del Nevado del Ruíz (Fuente: INGEOMINAS, 2011).

En 1595 el volcán hace una erupción que ha sido referenciada por Fray Pedro Simón y que fue publicado en 1625 en sus conocidas Noticias Historiales de las Conquistas de Tierra Firme de las Indias Occidentales, el libro de Espinosa (2001, pág. 41) recopila

estas crónicas de las cuales se tomará lo pertinente. “…como a las once del día, cuando dio tres truenos sordos como de bombarda, tan grandes que se oyeron más de treinta leguas por toda su circunferencia, [causados] de haber reventado este cerro por bajo de la nieve por el lado que mira al Este y nace este río Gualí”.

El libro de Espinosa (2001) referencia a la erupción de 1829 reseñada por Humboldt, otras actividades del volcán en los años 1828, 1829, 1831 y 1833.En el año de 1845 se presenta un flujo del Ruiz y Espinosa (2001, pág. 49) señala que es el mejor documentado a través del Coronel Joaquín Acosta quien informa sobre la ocurrencia de una erupción el 19 de febrero del año de 1845, hacia las siete de la mañana, con la cual “se escuchó un gran ruido subterráneo en las orillas del Magdalena, desde la ciudad de Ambalema hasta el pueblo de Méndez, es decir entre dos puntos alejados de más de 4 miriámetros. Después del súbito ruido se sintió, en una extensión menos considerable, una sacudida de temblor de tierra.

La misma fuente señala que el río Lagunilla se llenó de lodo espeso y en su desplazamiento arrasó con los árboles y las casas, la persona asentada en la parte superior y más estrecha del valle del río murió y las que se salvaron lo hicieron porque huyeron hacia las partes altas, Espinosa (2001) señaló que murieron cerca de cien mil personas, la mayoría empleados de las plantaciones de tabaco de Ambalema.

El caso del Nevado del Ruíz tiene un carácter especial en el análisis que hasta el momento se adelanta debido a que es una tragedia que se encuentra en la memoria contemporánea y por tanto aún tiene unas connotaciones dolorosas para la mayoría de los colombianos y para las personas que sobrevivieron a dicho evento.

Su historia reciente se remonta al año 1984 cuando entra en actividad y posteriormente, el 13 de noviembre de 1985 ocurre la erupción que destruye la ciudad de Armero, dejando un número de 23.080 habitantes, es de anotar que en 1989 ocurre otra erupción sin mayores consecuencias.

Al analizar los documentos técnicos emitidos por parte de las autoridades y revisar algunos testimonios consignados en documentos periodísticos se encuentra que en este caso se concretan una serie de desencuentros y desinformación que confluyeron para la ocurrencia de la tragedia.

Textos sobre el tema del desastre ocurrido en Armero, plantean que la información sobre la creciente amenaza del volcán del Ruíz se manejaba en 1985 en varios círculos de poder. De acuerdo con las investigaciones de Restrepo (1986) se encuentra que el gobernador de Caldas en 1985 solicitó a la embajada Suiza ayuda y esta envió a JhonTomblin alto comisionado de la Organización de las Naciones Unidas para la Investigación y Prevención de Desastres (UNDRO), al sismólogo suizo Dieter Mayer y al geólogo francés Jean Jacques Wagner quienes visitaron el volcán y a su regreso a Ginebra, plantea Restrepo (1986), concluyeron que existía un riesgo elevado de

erupción, que la actividad del Ruíz era anormal y correspondía a eventos precursores de una erupción de magnitud.

En ese mismo año de 1985, relata Restrepo (1986), el 24 de septiembre el representante Arango Monedero presentó ante la sesión de la Cámara de Representantes la inminencia del peligro al señalar las consecuencias catastróficas de una avalancha, en la cual se desplazarían 2.430 millones de metros cúbicos de agua con lo cual se podían presentar una catástrofe de grandes proporciones. En esa misma sesión señala, Restrepo (1986), se habló por parte del representante Jaime Rojas que esa avalancha era inminente dado que existía en el momento un calentamiento en el volcán Arenas.

Señala Restrepo (1986), que al terminar su intervención el representante Arango Monedero sentenció: “Que no se diga mañana que no se advirtió al Estado que hay fenómenos que se están produciendo en este momento y que amenazan gravemente a diez y seis departamentos de Colombia, que amenazan directa o indirectamente alrededor de tres millones de habitantes”.

INGEOMINAS había recopilado datos y entre el 17 de septiembre y el 7 de octubre se había preparado un mapa de riesgos. En efecto, señala Restrepo (1986), que en el informe de esa entidad se señalaban los distintos riesgos, flujo de lava con un 8% de probabilidad, flujos piroclásticos con una probabilidad del 21%, explosión lateral con una probabilidad del 7%, expulsión de cenizas con 67%, pero el mayor riesgo era el de flujo de lodo con un 100%. En el informe se recordaba un evento ocurrido en 1845 en el cual el valle del río Lagunilla se había visto afectado en toda su extensión con una avalancha de lodo que podría elevarse hasta 12 metros.

El 22 de octubre de 1985, recuerda la investigación de Restrepo (1986) el vulcanólogo italiano Franco Barbieri enunciaba que el volcán no había terminado su actividad y que lo peor estaba por venir con una erupción extremadamente peligrosa.

A pesar de los planteamientos del representante de Caldas y a pesar de la información técnica construida por INGEOMINAS, existía una mayor vulnerabilidad, la falta de una información directa y clara sobre la situación, los rumores, y algunos imaginarios. Relata Restrepo (1986) que cuando los medios de comunicación difundieron la información del mapa de riesgos de INGEOMINAS fueron criticados porque “creaban pánico entre la población y perjudicaban la actividad económica de la región”, preocupación que aún afecta a mandatarios locales de otras zonas afectadas por amenaza volcánica.

El volcán Nevado del Ruíz (Imagen 4-5) tiene una historia eruptiva de 1.8 millones de años, es decir, que inició su actividad en el Plioceno (INGEOMINAS, 2010b), en época precolombina se le llamaba Cumanday (Cerro Blanco), Tabuchía (Candela o fuego) o Tama (Padre Mayor o Grande).

Imagen 4-5: Vista en un mosaico de imágenes Landsat ETM del Volcán Nevado del Ruíz y la desaparecida población de Armero. (Fuente: Vargas Cuervo G. 2012)

De acuerdo a INGEOMINAS (2010b) (Figura 4-5), el Nevado del Ruiz posee una forma alargada en dirección NE - SW, algo achatado y con un diámetro mayor en su base de 15 km de longitud, con un cráter activo de 870 x 830 m de diámetro y profundidad de 247 m (cráter Arenas).La misma fuente menciona que el drenaje es radial excéntrico y en el edificio volcánico nacen los ríos Gualí, Lagunillas y Recio, afluentes del río Magdalena, y el río Chinchiná, afluente del Cauca; se trata de valles estrechos, profundos y de alta pendiente. Denominado “Arenas” y en la época precolombina como Cumanday (Cerro Blanco), “Tabuchía” (Candela o fuego) o “Tama” (Padre mayor o Grande), tiene de acuerdo a INGEOMINAS (2000) dos cráteres adventicios o parásitos conocidos como Olleta (al W) y Piraña (al E).

Según INGEOMINAS (2011), (Figura 4-5), las zonas de amenaza presentan flujos de lavas las cuales presentan homogeneidad en los diferentes estudios realizados, se caracterizan por una viscosidad alta lo que impediría que recorrieran mucha distancia a partir del cráter, su distribución sería radial hasta 9 km a partir del centro de erupción, llenando las cabeceras de los ríos Azufrado, Lagunillas, Gualí, Molinos, Claro y Quebrada Alfombrales, la misma fuente señala que una zona de alto riesgo corresponde a la franja ubicada en la cabecera del río Azufrado localizado al NE del cráter Arenas, pero también se tiene en cuenta que allí no existen poblaciones ni cultivos entonces los daños materiales serían mínimos.

Los flujos piroclásticos, de acuerdo con INGEOMINAS (2011), la zona de mayor riesgo por este concepto se extiende hasta un radio de 10 Km. alrededor del cráter: se consideran dentro de esta misma categoría de riesgo, los cauces de los ríos Azufrado, Lagunillas, Recio, Gualí, Claro, y Molinos hasta una distancia de 20 km.

Figura 4-5: Zonas de amenaza volcánica Nevado del Ruíz (Fuente: INGEOMINAS, 2000).

En la Figura 4-5 correspondiente al mapa de amenaza volcánica aparece un sector de circulo de 25 km. de radio, cuyo eje tiene la misma orientación de la parte más alta del cañón del río Azufrado: esta es el área amenazada por un eventual blast y su vértice se

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