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Chapter 4: Analysis on Challenges for the implementation the Right to Social Security in

4.2 Governance

conciertos, canciones,

y no teníamos espacio

en los medios

masivos.

52 letras del eCuador / música ¿Cuáles mencionarías como los buenos y malos momentos que te dejó Mamá Vudú?

El primer mal rato fue perder dos semestres en mi carrera (risas). A esa etapa le debo un dolor de espalda tenaz que me asalta de vez en cuan- do, fruto de tantos años cargando equipos (más risas), y luego ver cómo el tema económico nos minaba a todos. Pero hay mucha emoción por- que lo experimentado no habría tenido razón de ser sin vivir esa etapa.

Debo confesar que me asusta un poco haber llegado legado a este punto de mi vida, sin hi- jos, sin haberme casado, pero también com- pruebo que si adquiría un compromiso así de fuerte, con lo que implica criar niños y eso, hu- biera sido imposible que pueda hacer la mitad de lo hecho con la banda, así que hoy lo tomo como el precio que exigió el haber escogido esta vida. Fue el paso necesario para entender esto y procesarlo traspasando el romanticismo y rompiendo las lógicas del mercado que la gran industria musical exige. Lo mejor de todo es que pude conocer cuáles son mis verdaderas convicciones.

Notas:

1 Pasillo creado por el compositor e historiador guaya-

quileño Abel Romeo Castillo, en 1940.

2 Discos compilados que salieron a inicios de los años

ochenta, licenciados por CBS/COLUMBIA. Su portada, la

recordada ilustración de una pareja en moto y auto con audífonos, fue realizada por Dennis Mukai bajo supervi- sión de Glen Christensen y Mac James.

3 Vocalista y baterista de la banda Curare, autodenomi-

nada de «longo metal».

4 Banda fundada en 1987, por Ian MacKaye, en

Washington.

5 Concierto de inauguración del centro comercial el Ca-

racol en la ciudad de Ambato.

6 El público se reunía en determinados lugares y desde

allí empezaba un sendero informativo que difundía los datos básicos de algún concierto cercano.

7 Grupo de pop rock quiteño.

8 Sitio ubicado al occidente de Quito, donde se presen-

taron varios de los más representativos grupos de rock latino de le época.

9 Bajista de Mama Vudú.

10 A inicios de los años noventa, la televisión pagada, o

por cable, era muy escasa en Quito, sus costos eran muy altos para una familia promedio. Como enganche para tener clientes, locales comerciales como el citado brinda- ban este servicio.

11 Son publicaciones de bajo presupuesto, cuyo nombre

es el apocope del inglés fans magazine, (revista de segui- dores) y eran publicaciones hechas por seguidores de una expresión cultural no masiva en particular.

12 Iniciales de la banda de grindcore Nada Chucha, crea-

dores de temas como «Todos me valen verga», cuyo cover de Chancro Duro hizo muy reconocido al tema entre los seguidores de esa escena.

13 Se refiere al disco denominado Borreroak baditu mi-

laka aurpegi.

14 Compositor, guitarrista, documentalista y cantante es-

pañol que lideró grupos como Kortatu y Negu Gorriak.

15 Aunque Édgar no lo menciona en la entrevista a José

Luis Jácome, indica que todos los temas de este disco fueron grabados en una consola cuatro pistas propiedad de Castellanos.

16 El sitio se llamaba www.tocadas.com

17 Fue productor en la cadena MTV y logró que se pase en

ese canal el primer video de un grupo de música pesada ecuatoriana, con un clip de Muscaria.

* Este es un extracto inédito de la entrevista que se publi-

cará en el libro Charlas de Rock Vol. I.

«Let it Be»

The Wall

«Si entendieras»

«Should I Stay on Should I Go»

«Muevan las industrias» «Persiana americana» «Isla de Encanta» The Beatles Pink Floyd Dario Javier The Clash Los Prisioneros Soda Stereo Pixies

De los primeros recuerdo brutales de mi infancia.

Me rebanó los sesos, sobre todo esa batería dance del inicio, que me introduce en la electrónica.

Esa voz chillona del chamo que cantaba eso se grabó tanto en mi que escucharla me devuelve inmediatamente a la in- fancia y todo lo que viví, musicalmente hablando.

Luego de superar a Dario Javier, Menudo y Enrique y Ana, con esta canción empecé a interesarme en serio por la música.

Con esta canción me meto de lleno en el trip electrónico y comienzo a indagar en ese tipo de instrumentos.

Con esta canción quedé en shock.

Otro shock y la comprobación de que la música no tiene límites. ScanerSonoro Mano Negra Mozarella Sal y Mileto Mortero

Otra justificación para hacer lo que te de la gana con la música.

La melodía me enganchó y se hace determinante en ciertos momentos de la composición de mis temas.

Una gran canción por lo cercana a mi apreciación melódica de la música.

Una de las líricas que más me han impactado. «Mala vida»

«Tantas Cosas»

«El Viaje»

«Sable Clave Llave»

tEatro / letras del eCuador 53

Dani Wiss. En 1984 presentamos Un fausto en

la avenida de César Rengifo, con la participa-

ción de Carlos Freile, Silvia Mera, Gabriela Po- lit. En 1985 asistí al Congreso Internacional de teatro en Barcelona y al regreso empecé a traba- jar en la nueva producción, para conmemorar los 15 años de vida del TEUC. Montamos con

éxito de prensa y público Amor de Don Perlim-

plín con Belisa en su jardín de García Lorca. El

vestuario fue diseñado por Gianna Gialmetti desde Roma. Merece, además, recordarse esta obra, porque fue la última obra del TEUC, pues

su nuevo rector decidió cerrar el Teatro de la Universidad.

Para 1990, fundé La Caja Ronca, organización teatral abierta a actores, directores y técnicos de la representación, cuyo propósito era crear es- pectáculos teatrales mediante autogestión. Con una obra para niños y jóvenes volví al teatro después de cuatro años. Se estrenó Historia de

una muñeca abandonada del escritor español

Alfonso Sastre, dirigida por José Morán, en el Teatro Prometeo.

Nota:

1 Dos rectores de la Universidad Católica merecen ser

recordados con especial admiración y gratitud, por su apoyo al fortalecimiento del arte escénico en la universi- dad: Hernán Malo González y Hernán Andrade Tobar. Además, Gustavo Riofrío Salvador, tesorero de la uni- versidad y amigo entrañable, quien patrocinaba nuestros proyectos.

N

o habría encontrado para mí mejor profesión que la de actriz; al princi- pio fue una gran atracción que ani- maba mi vida, luego mi mundo se fue agran- dando, enriqueciéndose en el trabajo diario al contacto con gente talentosa y soñadora que estaba cada día probando una ilusión en el es- cenario. Muchos años de mi vida he dedicado al teatro y de él he recibido con creces; me dio: equilibrio, experiencias interesantes, amigos entrañables, viajes y la mejor oportunidad de conocerme a mí misma.

En 1969 inicié mis estudios en la Facultad de Pedagogía y Letras de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, donde conocí a Francisco Tobar García, profesor de Literatura Compara- da, hombre de vasta cultura: escritor, drama- turgo, actor, director de teatro. Paco preparaba una nueva temporada teatral en Quito, enton- ces me enrolé en su «Teatro Independiente» para interpretar un pequeño papel, el de Elisa, en la pieza titulada En los ojos vacíos de la gen-

te. Paco Tobar, imprimía dinamia y pasión a su

dirección artística, provocaba emoción en los actores; grupo talentoso y farrista que aportaba con gran creatividad: Margarita Crespo, Mar- tha Rojas, Flor de María Alcívar, Miguel Ordó- ñez, Elena Arteta, Julio Pazos, Vicky Frey. La presentación de En los ojos vacíos de la gente, en el Teatro Sucre de Quito y en Cuenca, fue de gran calidad artística y la escenografía realizada por el maestro Eduardo Kingman, ambienta- ba la obra que fue reconocida por la Unesco como Patrimonio artístico de la Humanidad. Recuerdo con nostalgia esa primera época de mis andanzas por el teatro y la pasión que To- bar confería a sus obras. Asmodeo Mandinga y Balada para un imbécil fueron las siguientes comedias donde disfrutamos actores, director y público. Al elenco de la tragedia en 1970, se sumaron nuevos nombres: Carlos Egas, Iván Torres, María Eugenia Lasso. En 1971, Tobar fue a radicarse en Madrid como Adjunto de la Embajada del Ecuador.

Mientras tanto por los años 1975, en la Uni- versidad Católica, ya había empezado a brotar el germen del teatro. Los estudiantes de la Fa- cultad de Derecho, con José Ignacio Donoso, habían realizado montajes importantes. Una noche asistí al Café-Teatro, a una función de El

cruce sobre el Niágara, de Alonso Alegría. Paco

Febres Cordero y Enrique Padilla ofrecieron una puesta en escena mágica. Las actuaciones, las luces, me tentaron de nuevo y pronto estuve formando parte del Teatro Ensayo de la Uni- versidad Católica TEUC, donde me quedaría

por largo tiempo.