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A The most important properties of the selected SMU: the coverage, the SMU identifier (MU_GLOBAL) and the Soil Mapping Unit code B The data area, listed by share, with the dominant soil in the first column.

El rubro de las curtiembres, desde un enfoque ambiental, es una industria de subproductos, que en términos globales y netos es una industria descontaminante, ya que su función es preservar de la putrefacción y dar un uso, socialmente importante, a los cueros de animales cuando estos son beneficiados para obtener su producto principal, la carne.

También, dentro de un análisis ambiental global, la industria curtidora en Chile genera riles, cuyo caudal no reviste ninguna significación a nivel nacional. No obstante analizado el ril de cada empresa individual, resulta altamente contaminante, por lo que amerita de un adecuado y complejo tratamiento.

Debe hacerse notar que pocos rubros han sido objeto de tantos estudios a nivel internacional, como lo han sido las curtiembres.

Una vez analizado el rubro curtiembres, se puede concluir que se trata de un sector que presenta graves dificultades económicas, y que por la importante contaminación que genera durante su proceso, se encuentra enfrentado al cumplimiento de normativas ambientales con un pronóstico de altos costos de tratamientos y sin que ellos signifiquen, en un balance total neto, ningún ahorro.

Entre las causas de los problemas de la industria del cuero chileno, se encuentra su estrecha relación con la industria del calzado nacional, la cual esta enfrentando una serie crisis, motivada principalmente por el aumento de las importaciones de este producto. Por otra parte, se tiene que la calidad resultante del producto final es muy dependiente de la calidad intrínseca de la materia prima cuero (raza, sexo, edad, manejo del animal en vida y técnicas de desuello), siendo todos estos factores inadecuadamente manejados en Chile, por lo cual las posibilidades de exportación del cuero chileno terminado son bajas, particularmente al compararse con la gran cantidad y calidad del cuero argentino y uruguayo.

No obstante la mala condición económica de la industria curtidora nacional, ésta deberá encarar la descontaminación de sus riles, y de acuerdo a los antecedentes internacionales, el rubro en cuestión presenta, como pocos otros, una gran necesidad de incorporar muchas de las técnicas tendientes a prevenir la contaminación, a pesar de ser indispensable un intensivo uso de tecnologías de tratamientos al final de la línea (end of pipe).

Debe tenerse presente que por lo general, las tecnologías asociadas a la prevención de la contaminación en curtiembres son de bajo costo de implementación y aplicación, no siendo raros los casos en que una racionalización del proceso productivo, produce ahorros en costos de producción y mejoras en la calidad del producto final. Llama la atención que con estas características, este tipo de tecnologías tenga a la fecha una bajísima difusión al interior de las curtiembres, no siendo una excepción los casos en que el industrial está dispuesto a hacer mayores inversiones en el sector “end of pipe” a condición de no “tocar” el proceso productivo. Esto se debe generalmente a que se teme ante la posibilidad de que la calidad del producto final pueda verse afectada.

En cuanto a las técnicas “end of pipe”, se observa que por su alto costo de implementación y ante la baja rentabilidad del mercado, en la mayoría de los casos se está esperando el último momento para cumplir con los requisitos impuestos por la normativa, no siendo inexistentes las empresas que se plantean cerrar sus actividades en ese momento. Esto último, no deja de tener importancia considerando que el rubro del cuero es altamente intensivo en mano de obra, tanto en las curtiembres, como en los mataderos y talleres de fabricación de calzado.

Los altos costos de tratamiento vía “end of pipe” serían mucho mejor absorbidos por el rubro si existiera la posibilidad de hacer tratamientos conjuntos, lo que por factor de economías de escala, resulta mucho más adecuado. Esto presupone, o bien una proximidad física de un número de curtiembres, lo que en Chile no existe, o bien el traslado a una planta común de las secciones ribera y curtido, lugares donde se concentra la mayor contaminación, no obstante ser poco intensivas en maquinaria. Esta última posibilidad implica una abierta forma de asociatividad, lo que no es usual entre los curtidores, donde el individualismo es la tónica. Actualmente, el Ministerio de Economía está llevando adelante un programa de producción limpia, el cual podría ser de gran ayuda al sector, ya sea para fomentar este tipo de tecnologías o para motivar la necesidad de abordar la problemática ambiental en forma asociativa, particularmente a nivel de pequeña y mediana empresa. Aún cuando el tema de los residuos sólidos no está debidamente normado en el país, se recomienda enfrentarlo con un enfoque técnico. En efecto, los residuos sólidos generados por el proceso son voluminosos y en algunos casos tóxicos, en otros casos no biodegradables, también los hay con un alto contenido de humedad y difícilmente deshidratables. Sin embargo, en una gran proporción, los residuos sólidos de curtiembres pueden ser tratados y aprovechados, obteniéndose un valor económico, que al menos evite los cada vez más crecientes costos de ingreso a vertederos.

En síntesis, el rubro curtiembre es importante dentro de la actividad productiva nacional, no siendo en absoluto recomendable provocar su desaparición. Para ello debe enfrentar el desafío ambiental, aprovechando las experiencias extranjeras, adecuándolas a la realidad nacional, y así proyectarse como la industria de apoyo directo al faenamiento de ganado y fabricación de calzado del país.