El hidróxido de calcio se presenta como un polvo de color blanco, con un pH alrededor de 12,5, insoluble en alcohol y escasamente soluble en agua. Esta propiedad representa una ventaja clínica ya que, cuando se pone en contacto con los tejidos del organismo, se solubiliza en ellos de forma lenta. (CANALDA, C.; BRAU, E., 2014)
Fue introducido en endodoncia por Hermann en 1920 con la intención de favorecer los procesos de curación ya que sus principales efectos son su actividad antibacteriana y su capacidad para favorecer la aposición de tejidos calcificados. (CANALDA, C.; BRAU, E., 2014)
1.2.7.1. Inhibición del crecimiento bacteriano
El efecto antimicrobiano del hidróxido de calcio se debe principalmente al incremento de pH producido al liberarse iones hidroxilo que impide el crecimiento bacteriano. El hidróxido de calcio también altera las propiedades de los lipopolisacáridos, presentes en la pared celular de muchas bacterias anaerobias, que actúan como mediadores de la inflamación. El hidróxido de cálcico hidroliza la fracción lipídica, favoreciendo la destrucción bacteriana. (CANALDA, C.; BRAU, E., 2014)
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Sjögren et al. Comprobaron que el período de tiempo necesario para que una medicación intraconducto de hidróxido cálcico sea eficaz es de una semana. Periodos de tiempo inferiores son insuficientes. (CANALDA, C.; BRAU, E., 2014.)
1.2.7.2. Resistencias bacterianas al hidróxido cálcico
La medicación con hidróxido cálcico en el interior de los conductos radiculares de dientes infectados es una terapéutica que ha dado buenos resultados, especialmente en los casos de periodontitis apicales. (CANALDA, C.; BRAU, E., 2014.)
En un estudio in vitro, Stevens y Grossman hallaron mayor capacidad antimicrobiana con el paramonoclorofenol alcanforado que con el hidróxido cálcico. Sin embargo Bystrom y cols. Obtuvieron un mejor resultado in vitro introduciendo una pasta acuosa de hidróxido cálcico y manteniéndola en los conductos durante un mes, que introduciendo puntas de papel impregnadas en paramonoclorofenol alcanforado. (CANALDA, C.; BRAU, E., 2014.)
Sin embargo, en los fracasos predominan las anaerobias facultativas, especialmente el Enterococcus faecalis, la cual es bastante resistente a esta medicación. Algunos investigadores encontraron que esta bacteria – presente en túbulos dentinarios de conductos inoculados con ella- no era destruida por el hidróxido cálcico en un periodo de 10 días. (CANALDA, C.; BRAU, E., 2014.) Para evitar las resistencias mencionadas, varios autores han propuesto combinar una solución acuosa o con glicerina de hidróxido de calcio con una moderada proporción de paramonoclorofenol alcanforado, y con esta mezcla se han obtenido buenos resultados. Nelson y cols. (Canalda, C.; Brau, E., 2014.) Hallaron una respuesta inflamatoria más intensa en el tejido subcutáneo cuando las pastas de hidróxido de calcio incorporaban en su formulación el paraclorofenol; sin embargo, la reparación hística se producía a lo largo del tiempo de forma similar que en las que no lo contenían. (CANALDA, C.; BRAU, E., 2014.)
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Cuando el hidróxido de calcio intenta difundirse hacia los tejidos, la concentración de iones hidroxilo se ve drásticamente reducida por acción de los sistemas buffer de la dentina, como bicarbonatos y fosfatos, así como por ácidos, proteínas y dióxido de carbono. De esta forma, su efecto antibacteriano se ve impedido. (SOARES, I., 2012)
El hidróxido de calcio es capaz de alterar el pH del medio donde es colocado e incluso hasta en sitios distantes, para que logre un cambio en la acidez o alcalinidad de un medio se requiere de grandes cantidades de iones hidroxilos, más allá de las que normalmente se liberan al colocar una solución de hidróxido de calcio en un conducto. (SOARES, I., 2012)
Además, como el hidróxido de calcio actúa por disociación iónica su efecto es autolimitante y la gran reactividad de los iones OH- con los sistemas buffer de la dentina, no permite que estos subsistan en el medio por mucho tiempo, como para lograr cambios significativos de pH. (SOARES, I., 2012)
A pesar de esto, se ha reportado que el pH de la dentina circumpulpar se eleva a 9-10 luego de la colocación intraconducto del hidróxido de calcio (Ca (OH)2
)
. Sin embargo, los valores de pH en las regiones más distantes de la dentina casi no se alteran, manteniéndose generalmente por debajo de 9. Se ha demostrado que a estos valores de pH algunas bacterias pueden sobrevivir y continuar su crecimiento, como algunas cadenas de enterococos, prevotellas y porphyromonas. (CANALDA, C.; BRAU, E., 2014.)La tolerancia bacteriana a los cambios de pH se produce como consecuencia de la activación de bombas de protones, procesos enzimáticos o sistemas buffer, que ayudan a mantener el pH interno constante. Además, algunos productos generados durante el crecimiento bacteriano, pueden ayudar a la bacteria a neutralizar el pH del ambiente. (CANALDA, C.; BRAU, E., 2014.)
Otro aspecto que debe resaltarse, es la ineficacia del hidróxido de calcio para eliminar las bacterias dentro de los túbulos de dentina. Se ha reportado que diferentes preparaciones de hidróxido de calcio son incapaces de eliminar
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Enterococcus Faecalis de los túbulos de dentina, aún cuando éste se encuentra en la entrada de los túbulos. (CANALDA, C.; BRAU, E., 2014.) Para que el hidróxido de calcio pueda ser efectivo en eliminar las bacterias presentes en los túbulos dentinarios, los iones hidroxilo deben difundirse dentro de la dentina en concentraciones elevadas. Se ha reportado que la dentina posee un sistema buffer debido a la presencia de donadores de protones, los cuales confieren la capacidad de mantener estable el pH, por inactivación de los iones (OH-). (CANALDA, C.; BRAU, E., 2014.)
1.2.8. Combinación de Amoxicilina más ácido clavulánico