La investigación cualitativa interactiva consiste en un estudio en profundidad mediante el empleo de técnicas cara a cara para recoger los datos de la gente en sus escenarios naturales. El investigador interpreta los fenómenos en términos de los significados que la gente les da. Los investigadores cualitativos construyen un dibujo holístico y complejo con descripciones detalladas de las perspectivas de los informantes. Algunos investigadores cualitativos tratan abiertamente los valores que forman la narrativa. Los investigadores interactivos describen el contexto del estudio, ilustran las diferentes perspectivas de los fenómenos y revisan continua- mente cuestiones desde sus experiencias en el campo.
Las cinco modalidades de investigación interactiva de la tabla 2.1 son etnográ- fica (antropología y sociología), fenomenológica (psicología y filosofía), estudio de caso (ciencia social y humana y áreas aplicadas como evaluación), teoría fun- damentada (sociología) y estudios críticos (varias disciplinas). Estas modalidades de investigación pueden ser organizadas desde (a) un enfoque sobre la experiencia individual vivida, como lo visto en fenomenología, estudio de casos, teoría funda- mentada y algunos estudios críticos y (b) un enfoque sobre la sociedad y la cultu- ra como el definido por la etnografía y algunos estudios críticos. Además, cada modalidad de investigación está apoyada en concepciones ya sean tradicionales o las más contemporáneas críticas o posmodernas. La investigación cualitativa «tra- dicional» asume que (a) una sociedad es una estructura ordenada y (b) el investi- gador aprende de los participantes manteniendo una posición relativamente neutral. Etnografía. La etnografía es una descripción e interpretación de un grupo o sis- tema cultural o social. Sin embargo, aunque existen discrepancias considerables sobre el significado del término «cultura», el foco de interés se encuentra en los patrones aprendidos de acción, lenguaje, creencias, ritos y formas de vida. Como proceso, la etnografía implica un trabajo de campo prolongado, empleando, nor- malmente, la observación y entrevistas ocasionales con participantes de un gru- po de actividad compartida y recogiendo productos grupales. Se emplea un estilo documental, enfocado en los detalles mundanos de la vida diaria y revelando las habilidades de observación del investigador. El punto de vista del informante es cuidadosamente expuesto a través de citas extensas y fieles para comunicar que lo que se describe no es el punto de vista del trabajador de campo, sino los
1 Por ejemplo, ver N. Denzin y Y. Lincoln, eds. (2000), Handbook of Qualitative Research and
others. Tratamos el constructivismo y la búsqueda naturalística como fundamental para la mayoría
comentarios auténticos y representativos de los participantes. El producto final es una descripción narrativa comprensiva y una interpretación que integra todos los aspectos de la vida del grupo e ilustra su complejidad.
Hay distintas variantes de la etnografía. Considerando que muchos antropó- logos emplean la observación participativa en los estudios etnográficos de una cultura, los investigadores educativos utilizan la técnica para producir microetno- grafías (Erickson, 1973; Le Compte y Preissle, 1993; Wolcott, 1995). Una micro- etnografía es un estudio de observación participativa sobre un aspecto de un componente cultural (educación), como los participantes en una actividad educa- tiva, por ejemplo, un aula urbana o los directores en un programa de innovación educativa. Si el estudio es un examen exhaustivo de una actividad muy específica o de una unidad muy pequeña dentro de una organización o del razonamiento prác- tico diario y la conversación, se denomina etnometodología (Schwandt, 1997). Fenomenología. Se refiere tanto a una filosofía de la ciencia como a una moda- lidad de investigación. Un estudio fenomenológico describe los significados de una experiencia vivida. El investigador «suspende» o deja a un lado todos los prejuicios y recoge los datos sobre cómo los individuos descifran el significado de una experiencia o situación determinada. La meta de la fenomenología es transformar una experiencia vivida en una descripción de «su esencia, de tal for- ma que el efecto del texto es de inmediato un revivir reflexivo y la apropiación meditada de algo significativo» (Van Manen, 1990, p. 36). La técnica más ca- racterística es la entrevista extensa entre los informantes y el investigador, diri- gida hacia la comprensión de las perspectivas de los informantes en su experiencia vivida diariamente con los fenómenos (Moustakas, 1994; Seidman, 1998). El estudio permite a los lectores sentir que pueden entender más amplia- mente el concepto relacionado con una experiencia particular, tal como padecer una discapacidad física para un joven o la vivencia infantil para un niño de la se- paración y el divorcio de sus padres.
Estudio de caso. Mientras que algunos clasifican «el caso» como un objeto de estudio (Stake, 1995) y otros lo consideran una metodología (Yin, 1994), un es- tudio de caso examina un «sistema definido» o un caso en detalle a lo largo del tiempo, empleando múltiples fuentes de datos encontradas en el entorno. El ca- so puede ser un programa, un acontecimiento, una actividad o un conjunto de in- dividuos definidos en tiempo y lugar. El investigador define el caso y su límite. Los casos no son elegidos por su representatividad: un caso puede ser seleccio- nado por su singularidad o puede ser utilizado para ilustrar un tema (Stake, 1995). El foco de interés puede ser una entidad (estudio intrasituación) o varias entidades (estudio multisituación). Sin embargo, cuantos más casos de situacio- nes individuales se añadan, tanto menor será la profundidad del análisis de una sola situación. El estudio proporciona una descripción detallada del caso, un aná- lisis de los temas o asuntos y las interpretaciones o afirmaciones del investigador
sobre el caso. Estas interpretaciones pueden denominarse «lecciones aprendidas» (Guba y Lincoln, 1989).
Teoría fundamentada. Aunque el sello distintivo de la investigación cualitativa es la descripción detallada y el análisis de los fenómenos, la teoría fundamen- tada va más allá de la descripción para desarrollar conceptos «densos» (detalla- dos) o declaraciones proposicionales condicionales que se relacionan con un fenómeno particular (Glaser y Strauss, 1967; Strauss y Corbin, 1998). El termi- no «teoría fundamentada» a veces se usa de una forma no muy específica para referirse a cualquier aproximación para la formación de ideas teóricas que, de al- guna manera, empieza con datos. Pero la metodología de la teoría fundamentada es un conjunto riguroso de procedimientos para elaborar una teoría sustantiva. Usando un método comparativo constante, el análisis de datos emplea simultá- neamente técnicas de inducción, deducción y verificación. El investigador reco- ge, en primer lugar, los datos de la entrevista realizando múltiples visitas al campo. La recogida inicial de datos se efectúa para obtener una variedad de pers- pectivas sobre los fenómenos; luego, el investigador emplea la comparación constante para analizar a través de las categorías de información. Los datos se re- cogen hasta que las categorías de información están «saturadas». En este punto, el investigador selecciona los fenómenos centrales, desarrolla un «guión» y su- giere una matriz condicional que especifique las condiciones sociales e históri- cas y las consecuencias que influyen en el fenómeno.
Algunos investigadores consideran que la teoría fundamentada es una forma de inducción analítica modificada en la que la teoría inicial es desarrollada pre- viamente como «hipótesis de trabajo» y luego «puesta a prueba» en los diferen- tes casos para desarrollar las propiedades que constituirán las proposiciones condicionales. En cada nueva visita, la recogida de datos está más limitada a la dimensión particular de la categoría de información. La inducción analítica mo- dificada se utiliza a menudo en los estudios multisituación empleando la infor- mación del participante (Bodgan y Biklen, 1998).
Estudios críticos. Esta modalidad de investigación conforma la teoría crítica, la te- oría feminista, la teoría de la raza y las perspectivas postmodernas, que asumen que el conocimiento es subjetivo2. Estos investigadores también consideran la sociedad como esencialmente estructurada por clases y categorías, así como por raza, etnia, género y orientación sexual. De esta manera, una sociedad patriarcal mantiene la opresión de grupos marginados (Alter, 1991). Los investigadores críticos descon- fían de la mayoría de las modalidades de investigación por ignorar las relaciones de poder implícitas en las técnicas de recogida de datos y por excluir otras for- mas de conocimiento (Marshall y Rossman, 1999). Mientras que la investigación
2 Los estudios críticos, como grupo, emplean una variedad de metodologías incluyendo mo-
feminista y étnica enfoca el «problema» del estudio en el género y en la raza, las teorías postmodernista y crítica tienden a enfocarlo más sobre la sociedad y las ins- tituciones sociales. Gran parte de la crítica de la investigación cualitativa tradicio- nal está localizada en el análisis narrativo, la investigación-acción, la etnografía crítica, la investigación-acción participativa y la investigación feminista.
Los estudios críticos. Comienzan con un compromiso de exponer la manipula- ción social y la opresión, y de cambiar las estructuras sociales opresivas. A me- nudo tienen objetivos emancipatorios explícitos a través de la crítica sostenida o de la defensa directa y de la acción adoptada por el investigador o los partici- pantes. Un investigador puede identificar su género, su edad, su raza, su situación social y sus posiciones políticas para informar al lector de que sus interpretacio- nes no están libres de valores (Carspecken, 1996; Rossman y Rallis, 1998).
Es necesario hacer dos aclaraciones. Primero, estas modalidades de investiga- ción no son modalidades prudentes, aunque cada una posee implicaciones metodo- lógicas diferenciadas. Las modalidades difieren en sus objetivos, la importancia de la teoría, la disciplina original, la técnica de recogida de datos, el papel del investi- gador y el formato narrativo del informe. Puesto que existe algún solapamiento en- tre estos cuatro usos cualitativos «tradicionales», se debe indicar la modalidad de investigación predominante para el estudio. Por ejemplo, tanto la etnografía de un sistema cultural como el estudio de caso de un sistema típico limitado investigan sis- temas. Sin embargo, la etnografía (excepto la microetnografía) examina un sistema cultural; un estudio de caso está enfocado en unidades más pequeñas como un su- ceso o actividad y explora un rango de temas que no está limitado al comporta- miento cultural, ritos o creencias (Creswell, 1998). De esta manera, la aproximación al estudio de los alumnos de un aula (microetnografía) puede ser un estudio de ca- so o etnográfico que explora un componente cultural (la educación). Un examen to- talmente diferente de una clase particular podría ser un estudio crítico.
Segundo, usamos el término diseño de estudio de caso para referirnos a un «caso» estudiado en profundidad, en contraste con los diseños experimentales y no experimentales en los que los grupos son comparados a través de análisis es- tadísticos. En el diseño cualitativo, un «caso» es la entidad o fenómeno singular estudiado en profundidad. Podría tratarse de un individuo, un grupo de alumnos, un colegio, un programa o un concepto. El diseño de estudio de caso se aplica a todos los tipos de investigación, tradicional y no tradicional, e interactiva y no interactiva. Por lo tanto, metodología de estudio de caso no es lo mismo que di- seño de estudio de caso.