• No results found

3.8 Technique of Data Analysis

3.8.2 Interview Analysis

Los DFH dibujados de frente, son mucho más expresivos que los dibujados de perfil. Por otro lado, cuando nos comunicamos con alguien, normalmente lo hacemos colocándonos de frente. Por tanto, el registro perceptivo, la imagen existente en nuestra memoria de nuestros semejantes, es generalmente una visión morfológica vivenciada en forma frontal.

Las figuras completas, vistas de frente, son un indicador inconsciente del modo como cada sujeto ve y asimila el mundo que le rodea, cómo se siente valorado dentro de ese mundo y cómo lo juzga. En tal sentido, la expresión del rostro y la actitud del cuerpo, serán los principales indicadores. A través del dibujo del rostro y de la actitud postural del cuerpo, puede verse el "rol" que juega el individuo dentro de su ambiente. El sujeto puede adoptar una actitud comunicativa o desconfiada, una actitud ingenua, exhibicionista, defensiva, simuladora, de madurez, de rechazo, de evasión, etc.

Así como los dibujos de perfil se dan más en el hombre que en la mujer, los dibujos de frente son más frecuentes en las féminas. El 57'7 % de nuestros protocolos en que aparecen figuras dibujadas de frente, corresponden a mujeres. En los DFH femeninos dibujados de frente, con frecuencia, las manos

aparecen colocadas en los bolsillos o a la espalda y las reas sexuales separadas por líneas simulando faldas, por cinturones, adornos del vestido, blusas, sweters u otros, indicando problemas sexuales o culpabilidad sexual inconsciente, pues, a pesar de la libertad sexual existente hoy, persiste en el inconsciente, la etiqueta bíblica de la "prohibición", bajo pena de expulsión del paraíso.

Como hemos dicho antes, la expresión de los rostros dibujados, la dirección de la mirada, la actitud de movimiento o pasividad del cuerpo, el modo de tratar las manos y otros detalles, nos reflejar n los problemas actuales que el sujeto tiene con su ambiente. Podemos deducir, a pesar de algunos "actos fallidos" (retoques, intentos de corrección, sombreados, etc.), si el sujeto se siente feliz, si le acompaña la desconfianza, la tristeza, la agresividad, el temor y otras múltiples expresiones que cada sujeto puede proyectar inconscientemente en sus DFH.

040-DYP

LAS ASIMETRÍAS, DISTORSIONES Y DESPROPORCIONES EN LOS DFH

En todos los DFH son normales las pequeñas desproporciones o desigualdades en las diversas partes del cuerpo. Por ejemplo, en los ojos, cuando la figura es vista de frente, en las manos, en los brazos, en las piernas, pies, etc.. Sin embargo, cuando la neurosis o los conflictos en determinadas áreas del cuerpo están presentes en la personalidad del dibujante, cuando este sufre dolencias o anomalías en determinada zona de su organismo, estas afecciones psíquicas u orgánicas que producen malestar, suelen manifestarse en los DFH en forma de deterioro, de debilitación, encogimiento, desigualdad o asimetría importante.

En un elevado número de casos, todo cuanto es anómalo en un dibujo (retoques nerviosos, sombreados, repeticiones y roturas de líneas, distorsiones o agrandamientos exagerados, temblores, etc.) localizados en la parte izquierda de los dibujos, según se miran, corresponde a bloqueos, dificultades de realización, impulsos inhibidos, o a deseos, ambiciones o anhelos frustrados. Cuando estas anomalías aparecen en el lado derecho de las figuras, los conflictos pueden deberse a la relación del Yo con el trabajo, a la relación del Yo con el Tu o a la relación del Yo con el otro sexo.

Cualquier forma de asimetría, distorsión o anomalía de un lado en relación con el otro en los DFH, puede ser, cuando menos, un indicador de reacciones inadecuadas que disturbian al sujeto en un área determinada de su personalidad y que pueden tener repercusión en las relaciones del Yo con el otro sexo, en el trabajo o en la relación con los demás en la vida social. Cualquier anomalía de un lado de la figura con respecto al otro, es reveladora de que algo no va bien en la personalidad del autor del dibujo.

Hay que tener en cuenta que, muy frecuentemente, el aspecto externo del sujeto no denuncia con facilidad sus estados psíquicos anormales. Las

neurosis y otros conflictos están a veces encubiertos, camuflados, tras los hábitos de educación o simulación de normalidad y tras apariencias de lujo en el modo de vestir, pudiendo, incluso, pasar desapercibidos en las entrevistas, si no se dispone de gran experiencia para detectarlos.

Los signos externos denunciadores de neurosis y conflictos, son con frecuencia los siguientes: sudoración excesiva de las manos, sacudidas nerviosas involuntarias, tamborileo de la mesa con los dedos de la mano, rascarse con frecuencia la nariz, adoptar posturas rígidas del cuerpo, tener las manos con los dedos cruzados, tomarse las manos con los pulgares escondidos, la aparición imprevista de tartamudez, los tic nerviosos, facilidad para sonrojarse y un largo, etc.

En las entrevistas, si se quiere sondear la posibilidad de síntomas neuróticos, conviene hacer preguntas como éstas: ¿Tiene, a veces, sacudidas nerviosas durante el sueño?. ¿Duerme usted estirado o encogido?. ¿Sufre de vértigo en las alturas?. ¿Tiene dolores de cabeza frecuentes?. ¿Tiene trastornos digestivos?. ¿Tiene aumento o disminución frecuente del apetito?. ¿Suele morderse las uñas?. ¿Toma calmantes o excitantes con frecuencia?. ¿Fuma mucho?. ¿Toma café con mucha frecuencia?., etc.

Hay que tener en cuenta que las neurosis son actitudes de defensa y el sujeto que las padece, busca inconscientemente una "seguridad". Por tanto, cuando alguna de estas preguntas roza un complejo que se desea ocultar o un síntoma del cual el sujeto desea liberarse, la reacción ante las preguntas puede ser inadecuada o la negación de las mismas. En cuyo caso, el sujeto no desea sentirse descubierto.

Las asimetrías se observan con frecuencia en los adolescentes de ambos sexos que sufren tensiones y conflictos derivados de la "edad critica".