3.8 RESEARCH METHODS
3.8.4 Data gathering tools and data collection
3.8.4.1 Interviews
El primer proyecto de sensibilización sobre las minas se hizo en 1998, apoyado con financiamiento noruego, y estaba dirigido a que la población saharaui residente en los campamentos tuviera una noción sobre el peligro ya que en el futuro podría incorporarse en un posible retorno. Con la oposición de Marruecos al referéndum y el alejamiento de la perspectiva del retorno, como ha sucedido en varias ocasiones, el financiamiento se dejó de dar aunque los saharauis continuaron con ese trabajo. En ese contexto se fundó la Campaña saharaui contra el uso de minas y la sensibilización (SCBL, Saharawi Campaign to Ban Landmines). En ciertos momentos, el trabajo se fue convirtiendo en voluntario y se hizo más difícil.
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El fuego escondido
Retorno de los refugiados y desminado
El colectivo de adultos que acudía a la sensibilización, en su mayoría (el 70%), eran mujeres; y las mujeres entendían muy bien el mensaje, cooperaban, preguntaban a los sensibilizadores, se interesaban en saber más cosas, y yo creo que el mensaje les llegó tal como es. Son inquietudes más que preguntas. “Y si la única zona que hay de agua está contaminada de minas, ¿qué hacemos?”, decían, “¿y si en el camino o en la sombra hay minas?”.
Eran inquietudes a las que respondíamos como habíamos acordado entre nosotros los sensibilizadores, desminadores y expertos. Les hemos tranquilizado de que los caminos por donde iban a pasar los refugiados serían seguros, que las fuentes de agua serían seguras y que las sombras serían zonas seguras. Eran inquietudes más que preguntas. El mensaje era así: que los caminos por donde pasarían los refugiados en caravanas o por grupos, o como fuera, serían seguros. También los lugares de concentración iban a ser lugares seguros, porque se supone que previamente habría equipos de desminado, equipos de limpieza y equipos para marcar las zonas más contaminadas. Hemos llevado este mensaje, y se han tranquilizado, porque suponen que estaban en manos seguras. Si el retorno iba a ser controlado en esas condiciones que les hemos dicho, estaban más tranquilos. Sidizein Abdelouahab Chej.
Posteriormente, la organización AOAV con sede en Londres, siguió adelante con el trabajo de desminado. Y en la actualidad, otra organización NPA (Ayuda Popular Noruega) apoya el trabajo saharaui con varios grupos de sensibilización y desminado.
Tenemos unos libros que los regalamos a la gente donde se explica la historia, después lo que se esperaba del referéndum, y luego lo que no tienes que hacer (no tocar, ni golpearlo, ni pisarlo ni meterle fuego), y explican los tipos de minas y UXOs, las señales de peligro que están instaladas para que puedan identificarlas y qué procedimiento debe de llevarse a cabo cuando ves el peligro: tomar las mismas huellas por donde viniste, marcar donde lo has visto y así la gente ve que hay un peligro. También, y aunque es algo muy duro, enseñamos a las personas que si una de las personas se accidenta en un campo de minas la otra persona debe controlarse y no debe de ir corriendo hacia la persona porque puede que esté rodeada de minas y entonces caer los dos, le enseñamos a hacer los primeros auxilios también. Baibat Chej, presidente de SCBL.
Hay muchos ejemplos de cómo la cuestión no es solo de conocimiento general sobre la problemática, sino de tener un conocimiento más específico e interiorizar el manejo del riesgo. Gaici Naj, asesor de SMACO, refiere una de las experiencias que más le chocó mientras trabajaba en la sensibilización.
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IV. Prevención, responsabilidades y reparación
Un combatiente saharaui que llevaba años desminando y trabajando en acción contra las minas, entró en la formación sobre minas y el último día de la graduación, me llama y me dice: “¿Sabes una cosa? Desde hoy en adelante no voy a tocar una mina”. Y yo le decía ese día: “¿Pero por qué? Después de formarse cuatro meses y después de saber todo tipo de minas, características, datos, países... ¿Por qué?”. Y él me decía: “No, no. Yo no conocía que era tan peligroso todo esto”. Entonces, una paradoja, que una persona esté trabajando por muchos años en una cosa que no sabía, y al saberla, ya no podía trabajar con ella. Eso también te deja la concepción de que los saharauis trabajaban contra las minas sin saber de qué se componían estas. Es que trabajan por la voluntad, la audacia, la intrepidez... Gaici Naj, asesor de SMACO (E).
Kif kif o ¿Esto es igual a esto?
Las metodologías para la sensibilización han ido desarrollándose en estos años, y diversificándose hacia los distintos grupos de población, teniendo en cuenta su nivel de desarrollo y características, así como los desafíos que se presentan a cada edad o situación.
Teníamos metodologías para sensibilizar a personas mayores, a adolescentes y a niños. Usábamos la metodología adecuada para cada colectivo. Por ejemplo, para los niños la sensibilización consiste en que entiendan o aprendan el mensaje a través de juegos. Nuestro mensaje era no jugar con lo que no era conocido, porque el mayor número de accidentes con niños es porque están jugando con objetos que no conocen. Hay un juego que se llama kif kif, es decir “igual”, y consiste en que les enseñamos a los niños la foto de una mina y la foto de un lápiz, y le preguntábamos: “¿Esto es kif kif?” o sea, “¿Esto es igual a esto?”. Y el niño debía decir que no. Pues esto, añadíamos, es lo que se puede tocar y esto no. Hay muchos juegos, yo me acuerdo del kif kif que gustaba mucho a los niños para distinguir entre lo que se debe tocar o lo que no se debe tocar. Sidizein Abdelouahab Chej, 1998 (E).