• No results found

3.3 Experimental Section

3.4.3 Isoprene SOA

En este último apartado, quiero hacer referencia a los niños que desde su nacimiento han hecho parte de las ecoaldeas, ellos, por lo menos en el caso colombiano, son los primeros integrantes de estos espacios que no provienen de otros contextos en su mayoría urbanos, y por eso, merecen una especial atención tanto en las dinámicas propias de las comunidades en la actualidad como en lo que les espera en el futuro.

Los niños que desde el inicio de su vida han vivido en las ecoaldeas, plantean una serie de interrogantes en cuanto a su formación en estos espacios. Los padres de los niños han resuelto que estos, por lo menos durante su primera infancia (hasta los 7 años), se desarrollen plenamente en las ecoaldeas mediante diferentes métodos de educación alternativa. La educación sin escuela, plantea un distanciamiento con la educación formal recibida en la mayoría de los colegios, donde el aprendizaje se efectúa en un salón de clases y obedece a una división en torno a diferentes temáticas y áreas de conocimiento. En el modelo de educación que se pretende implantar en las ecoaldeas, el aprendizaje del niño se efectúa por medio de las actividades que realiza en su cotidianidad, de ese modo, aprenden los contenidos que en los colegios tradicionales se transmiten por medio de libros e

64

información teórica, de manera práctica y por medio de la interacción con otras personas que habitan en ese mismo espacio.

Para los padres de los niños en las ecoaldeas, la educación de sus hijos no se limita a los contenidos teóricos de materias como las ciencias o matemáticas, sino que se orienta al fomento de capacidades personales e interpersonales. En este sentido, se basan en investigaciones y discursos promovidos por diversas investigaciones de pedagogos y psicólogos como Howard Gardner, quien plantea la teoría de las inteligencias múltiples, estas siete inteligencias ( lingüístico-verbal, lógica-matemática, espacial, musical, corporal cinestésica, intrapersonal, interpersonal y naturalista) son las que se busca desarrollar por medio de los diferentes métodos que se aplican en la educación de los niños (Rojas, 2012). De este modo se plantea una educación integral donde la experiencia de las vivencias diarias sea el motor que desarrolla estas capacidades.

Aunque las iniciativas en torno a la educación apenas están empezando en las ecoaldeas, esta es una de las áreas en las que más se está trabajando, en la ecoaldea de la Atlántida ya

tienen una construcción dedicada a “la escuelita” de los niños donde realizan diversas

actividades orientadas por distintos miembros de la comunidad. Por otro lado, en Aldea feliz hay una célula dedicada a la educación, en la cual se investiga sobre diversos métodos y se programan actividades para niños y adultos que están enfocadas precisamente a que todos se capaciten en una educación integral.

El hecho de que en las ecoaldeas se cuente con personas capacitadas en diferentes disciplinas, facilita el proceso de aprendizaje de los niños, ya que pueden aprender sobre muchos temas por medio de la interacción con los mismos miembros de la comunidad, además los eventos y el constante movimiento de voluntarios les proporciona a su vez conocimientos de diversa índole y una capacidad para entablar relaciones con personas de distintas edades y procedencia.

Lo que pueda llegar a pasar en el futuro con respecto a estas nuevas generaciones de ecoaldeanos no se puede saber, sin embargo, es un hecho que los niños que han pasado sus primeros años de vida en estos lugares han cambiado las dinámicas de la comunidad y han generado un mayor arraigo al proyecto por parte de los adultos. No es lo mismo para una

65

persona formar un lugar donde pueda vivir él solo, que uno donde quiera que sus hijos crezcan y se eduquen, eso supone un nivel de compromiso mucho mayor ya que hay otras vidas que dependen de su desempeño, y en este sentido, es evidente que los padres quieren formar a sus hijos de la mejor manera, por eso buscan compartir con ellos la mayor parte del tiempo de su infancia.

Los niños son “el ejemplo vivo de la siguiente generación” (Rojas, 2012) son los que van a mostrar el éxito o el fracaso de estos asentamientos alternativos, y por eso mismo, le han brindado a las ecoaldeas una motivación para seguir adelante con esos proyectos una motivación para que se logre perdurar en el tiempo.

66

Conclusiones:

El propósito que da origen a este trabajo es el de dar a conocer un estilo de vida eminentemente contemporáneo que debido a sus características y al contexto social del cual surge, se convierte en un posible dinamizador de procesos rurales y de proyectos enfocados a buscar alternativas sustentables de desarrollo. Muestra de ello es la red global de ecoaldeas (ENA) que hoy en día ocupa un lugar significativo en la promoción de este tipo de asentamientos en distintas partes del mundo, buscando fomentar por medio de lo local, proyectos de comunidades auto sostenibles que puedan generar sus propios medios y de esta manera actuar con una mayor independencia frente a las dinámicas económicas del capitalismo trasnacional, en este sentido, el apoyo de la ONU a esta organización da cuenta de la centralidad que ha adquirido no solo en representación de las comunidades existentes sino como una posible solución para problemas estructurales de la sociedad actual.

El crecimiento y la acogida que las ecoaldeas han afrontado en los últimos años, no solo en Colombia sino en distintas partes del mundo, es un indicio de los cambios que se están generando en un plano más amplio de la sociedad. Lo importante de entender la manera

como se da forma y desarrolla un estilo de vida que gira en torno a lo “natural” y la vida en

comunidad, no es tanto su especificidad como sus rasgos más generales, es decir, aquellos según los cuales, a partir de unas dinámicas sociales comunes a todos (globales) los individuos ordenan su vida y la conducen hacia unos fines que a su vez, dotan de sentido su existencia misma. De acuerdo con esto, las ecoaldeas solo componen una de tantas posibilidades que se hacen efectivas en términos de estilos de vida, sin embargo, su ejemplo evidencia con gran claridad algunos de los aspectos centrales del contexto social al cual nos enfrentamos hoy en día y que termina condicionando nuestra manera de entender el mundo, al igual que las acciones que efectuamos a diario en correspondencia con esa visión.

En estos términos, es importante dar cuenta del lugar que ocupan las ecoaldeas en el conjunto de la sociedad, esta posición está dada por las relaciones que tejen estos espacios con otras instituciones y personas, y por ende, de las conexiones que los individuos que las componen son capaces de entablar y mantener. De este modo, es posible dar cuenta de las condiciones objetivas que posibilitan su aparición y desarrollo, unas condiciones que a

67

pesar de su carácter global, no son experimentadas de la misma manera por todos los círculos sociales y es precisamente en esa diferenciación, que la opción de la ecoaldea se configura y se hace realidad en Colombia surgiendo de sectores que han tenido la oportunidad de estudiar carreras universitarias, al igual que han tenido acceso a redes y flujos de información más calificada que les ha permitido adquirir una conciencia global en torno a distintas tendencias y riesgos propios de una sociedad altamente desarrollada. En base a estas condiciones que se presentan de forma particular en algunos sectores de la sociedad, se posibilita una visión crítica de la misma que de acuerdo con la posición social que se ocupa, permite una mayor capacidad de maniobra para realizar y emprender proyectos que se construyen como alternativas para los problemas que se asumen desde esa visión particular.

Para nadie es un secreto que hoy nos enfrentamos con graves problemas que pueden llegar a amenazar nuestra existencia como especie en un futuro, sin embargo no todas las personas asumen esos riesgos de la misma manera. Si bien la mayoría de la gente puede llegar a preocuparse, son pocos los que en una actitud reflexiva asumen el problema como propio y ejercen cambios en su cotidianidad que apuntan a disminuir aquellas acciones que contribuyen con aumentar los riesgos, sin embargo esta actitud está enmarcada en las posibilidades mismas de acción que se tienen según la posición social que se ocupe. Tomar la decisión de dejar la vida en la ciudad e irse a vivir a una ecoaldea, es un suceso que se encuentra condicionado por una serie de circunstancias que hacen que esta iniciativa no sea un sueño lejano sino una alternativa posible, esto implica, además de las disposiciones en torno a la actitud que se debe asumir, una condición económica que permita entrar a hacer parte de este tipo de proyectos.

Este trabajo trata sobre un estilo de vida novedoso para el caso colombiano, es por eso mismo, que a pesar de sus intenciones de apostar por un cambio en las condiciones de vida de los seres humanos, su desempeño político es aún muy reducido y solo un pequeño círculo de personas han logrado desarrollar estos proyectos de manera exitosa. Sin embargo el simple hecho de lograr que una pequeña comunidad pueda llegar a funcionar, es asumido como el principio de un cambio y como un ejemplo de que es posible construir

68

asentamientos humanos que funcionen bajo otras lógicas diferentes a las que operan en las ciudades.

Las ecoaldeas ya han logrado consolidar alrededor de este concepto toda una serie de disposiciones y prácticas según las cuales se organiza la vida, todas ellas forman el estilo de vida eco-comunitario, el cual, como muchos otros, se compone de distintas fuentes que son reapropiadas y reinterpretadas a la luz de las necesidades actuales. En este sentido, son las necesidades a las que se enfrenta la sociedad y los distintos grupos que la componen, los que condicionan y marcan el ritmo de los cambios sociales, en este caso, son los temores sobre el deterioro ambiental y la mayor soledad producto de la individualización los aspectos que dan forma a este estilo de vida que busca además de solucionar problemas globales, satisfacer las necesidades emocionales de sus integrantes.

69 Bibliografía:

Libros:

Bauman, Z. (2007). Vida de Consumo. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica. Beck, U. (1998). ¿Qué es la globalización? Falacias del globalismo, respuestas a la globalización . Barcelona : Paidos.

Beck, U. (1996). La modernidad reflexiva. En U. Beck, N. Luhmann, Z. Bauman, & A. Giddens, Las consecuencias perversas de la modernidad (págs. 199 - 280). Barcelona: Athropos.

Berger, P. L., & Luckmann, T. (1997). Modernidad, pluralismo y crisis de sentido.

Barcelona : Paidos .

Borda, J., & Castells, M. (1997). Local y global. la gestión de las ciudades en la era de la información. Madrid : Taurus .

Borda, O. F. (1979). El hombre y la tierra en Boyacá. Desarrollo historico de una sociedad minifundista . Bogotá: Punta de Lanza.

Bourdieu, P. (2006). Argelia 60. estructuras económicas y estructuras temporales. Buenos Aires: Siglo Veintiuno Editores.

Bourdieu, P. (1979). La Distinción . Madrid: Taurus.

CEDRSSA. (2006). Nueva Ruralidad enfoques y propuestas para América Latina . México D.F: Centro de estudios para el desarrollo rural sustentable.

Elias, N. (1990). Compromiso y distanciamiento. ensayos de sociología del conocimiento.

Barcelona: Peninsula .

Elias, N. (1994). El Proceso de la civilización . México: Fondo de Cultura Económica . Elias, N. (1987). La Sociedad de los Individuos. Barcelona: Península.

Giddens, A. (1999). Consecuencias de la modernidad. Madrid: Alianza.

Giddens, A. (1995). Modernidad e identidad del yo: el yo y la sociedad en la época contemporánea . Barcelona : Ediciones Península.

Habermas, J. (2000). La constelacion posnacional. Barcelona: Paidós.

Ibarra, L. (2007). Creencias mitos y rituales en el mundo pre-hispánico: una explicación desde la teoría histórico genética. Guadalajara : Universidad de Guadalajara .

Kaldor, M. (2001). Las nuevas guerras. Barcelona: Tusquets.

Kinkade, K. (1978). Un experimento Walden dos los cinco primeros años de la comunidad de Twin Oaks. Barcelona : Kairos.

Pérez, E. (2001). Hacia una nueva visión de lo rural. En N. G. (compiladora), ¿Una nueva ruralidad en América Latina? (págs. 17 - 29). Buenos Aires : CLACSO .

Warnier, J. P. (2002). La mundialización de la cultura . Barcelona: Gedis Revistas:

Bates, A. (2003). Ecovillages Roots (and branches) when, where, and how we re-invented this ancient village concept. Communities Magazine , 26-28.

Caicedo, A. (2009). Nuevos chamanismos nueva era . Universitas Humanísticas , 15-32. Escorihuela, J. L. (2000). ¿Por qué no ecoaldeas? Libre pensamiento , 82-94.

Heeks, A. (2007). cohousing. Permaculture Magazine , 23-26.

Michaux, J. (2011). Del vivir al vivir bien . Revista iberoamericana de autogestión y acción comunal , 17-23.

70 Documentos en sitio web:

aldea mágica . (s.f.). blog aldea mágica. Recuperado el 21 de abril de 2012, de blog aldea mágica: www.aldeamagica.blogspot.com

Escorihuela, J. L. (15 de Octubre de 2012). Selba Vida Sostenible. Recuperado el 15 de Octubre de 2012, de Selba Vida Sostenible: http://www.selba.org

GEESE (Global Ecovillages Educators for a Sustainable Earth). (10 de Junio de 2006).

Gaia Education . Recuperado el 10 de Octubre de 2012, de Gaia Education : http://www.gaiaeducation.net

Gilman, R. (24 de Diciembre de 2008). RIE. Recuperado el 20 de Noviembre de 2012, de Red Iberica de ecoaldeas: http://www.ecoaldeas.org

Kahn, P. S. (s.f.). Sufi Ruhaniat International. Recuperado el 18 de Diciembre de 2012, de Sufi Ruhaniat International: www.ruhaniat.org

Red de Ecoaldeas de las Américas ENA. (s.f.). Red de Ecoaldeas de las Américas ENA. Recuperado el 03 de 09 de 2012, de Red de Ecoaldeas de las Américas ENA:

http://ena.ecovillage.org/

Tierramor. (Enero de 2006). Tierramor diseño integrado. Recuperado el 10 de Noviembre de 2012, de Tierramor diseño integrado: www.tierramor.org

Documento audiovisual:

Earthcode, U. T. (Dirección). (2012). Panbasa [Película]. Entrevistas:

Carlos, J. (19 de Mayo de 2012). ex aspirante a tortuga en aldea feliz. (J. A. Correa, Entrevistador)

María, A. (13 de agosto de 2012). Fundadora Ecoaldea la Atlántida. (J. A. Correa, Entrevistador)