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T.3.9 Embedding the R&IS and related issues of motivation to engage with it

6.1 Content

6.1.1 Iterative process in determining AR Cycles

Por casi dos semanas , Ashley se había lanzado a todos los aspectos de su vida, excepto Junebug Farms.

Oh, no dejó de ir por completo; era voluntaria, después de todo, y había hecho un compromiso que tenía la intención de cumplir. Además, no podía soportar estar lejos de los perros durante todo ese tiempo. Pero evitar a Lisa era una cuestión de gran importancia, y había hecho un trabajo encomiable. Agotador, pero encomiable. Implicaba un momento crucial y mucho de entrando y saliendo de las puertas o en las esquinas como un espía. Pero había funcionado. Evitación. Mientras evitara a Lisa, no tenía que hacer frente a ese beso. No tenía que hablar de ello, no tenía que explicarlo, no tenía que tratar con él.

"Si no lo menciono, y evitó a Lisa para que no pueda tocar el tema, entonces nunca ocurrió." Ella se miró en el espejo retrovisor mientras se estacionaba en el estacionamiento de Junebug Farms y se preguntó cuándo exactamente se convirtió en un excelente ejemplo de locura. Con un gemido de frustración, se abrió paso fuera del coche y se dirigió hacia adentro, escudriñando el gran coche de Lisa mientras caminaba. Relajate, se dijo, forzando su atención al mundo que la rodeaba.

El tiempo había sido hermoso toda la semana, propio de la estación de mediados de Junio, y Ashley tomó una profunda bocanada del aire exterior. Qué contenía restos de heno y estiércol del establo de los caballos y el campo al otro lado de la calle no le molestaba en absoluto. Le encantaba el campo. De hecho, un día en el futuro, esperaba tener una casa con algunos acres, un poco de espacio para respirar y caminar y disfrutar de la naturaleza. Siempre había vivido en la ciudad, pero era una chica de campo de corazón.

El interior estaba tranquilo, pero eso era típico para un Viernes por la tarde. Ashley se giró furtivamente hacía Bill Tracey, quien le devolvió el saludo distraídamente mientras se apresuraba para arreglar un misterioso problema, el cinturón de herramientas colgando bajo en las caderas y una expresión de ceño fruncido en su rostro. Ella le carraspeo un saludo cauteloso a Maggie, que cerraría la tienda de regalos a las cuatro, ya que el Viernes en el verano era su noche temprana. Con la esperanza de una noche fácil, incógnita tarde de pasear a los perros y no tener que lidiar con un montón de detalles, Ashley empujó a través de las puertas de la sección de los perros.

Y chocó con Lisa Drakemore.

Ella sabía quién era antes de que viera su rostro, antes de que incluso tendiera la mano para mantener su propio equilibrio y agarrar a Lisa para evitar que se cayera. Lo sabía porque podía olerla ... su embriagante perfume o loción o jabón. Fuera lo que fuese que Lisa usaba cada día, Ashley podía olerla, sabía si estaba cerca, sabía si había estado en la habitación primero. Era desconcertante. Y salvajemente erótico.

"Lo siento," Ashley dijo, al mismo tiempo que Lisa dijo algo similar. Ella no sabía lo que fue porque todos los pequeños sonidos parecieron detenerse — o se había vuelto sorda espontáneamente — y todo lo que podía enfocar era la boca de Lisa.

Lisa se desprendió del agarre de Ashley, evitando el contacto visual, y fue a través de las puertas dobles y hacia fuera a la parte principal del edificio antes de que Ashley pudiera pensar. En cambio, se quedó allí, una cacofonía de ladridos que se filtraba en el aire, y se preguntó qué exactamente acababa de suceder. La golpeó muy rápidamente después de ese pensamiento: Lisa la estaba evitando también?

Tenía mucho sentido, verdad? Ashley encontró su portapapeles y examinó la lista, cogió una correa, todo eso en instinto por ahora. Qué pensabas que

pasaría? La besaste en la casa de su tía en medio de una actividad laboral. Por supuesto, ella te está evitando. Duh.

Debería hacer algo. No debería? Era cierto que se habían evitado con éxito durante casi dos semanas, pero ... era práctico? Podrían seguir así? Deberían? Ashley supuso que podía llevar un registro del horario de trabajo de Lisa y sólo registrarse en los tiempos cuando Lisa no estaba cerca, pero eso podría llegar a ser complicado. Además, a Ashley le gustaba venir justo después de que salía de la panadería, que era generalmente temprano por la tarde. Funcionaba para ella. Pero también significaba que eran todavía las horas

de trabajo normales para la mayoría de la gente, incluyendo a Lisa. Entonces. Iba a tener que disculparse.

Con un profundo suspiro, se dirigió por el pasillo, ponderando en su mente exactamente cómo podía decir las cosas. Otros dos voluntarios estaban trabajando en la sección de los perros y Ashley asintió y sonrió a ambos al abrir la jaula veintitrés y acortó la correa en un enorme labrador negro que estaba tan feliz de verla, que casi la derribó.

"Está bien, amigo. Bueno. Relajate." Al otro lado del pasillo estaba un beagle (sabueso) que había estado ladrando sin parar desde que llegó. Continuó con su aullido hasta que Ashley se volvió para mirarlo. "Te llevaré después, lo prometo." Junebug Farms tenía varios caminos que se usaban para caminar a los animales. Uno conducía al establo. Uno en círculos alrededor de él, a través del bosque por un corto período, luego de vuelta al edificio principal. Uno iba en la dirección opuesta del establo, a lo largo del estacionamiento, pasando por el corral de las cabras y hacia el bosque al otro lado. A Ashley le gusta el camino que rodeaba el establo mejor porque era un poco más largo y llegaba a ver los caballos y burros mientras pasaba. El labrador estaba un poco entusiasta, pero ella enrolló la correa cómodamente alrededor de su mano y la apretó fuertemente y después de unos minutos, él se relajó, parecía entender que Ashley estaba a cargo.

Pasos en la grava crujíeron detrás de ella y se volvió para mirar a los ojos enmarcados con vidrio de Jason Reed. "Hola, Ashley. Pensé que eras tú," él dijo mientras corría el último tramo para alcanzarla.

Llevaba jeans rasgados, botas de trabajo, y un poco de colonia. En sus brazos había un paquete de lo que parecía ser palos de plástico.

"Qué estás haciendo?," Ella le preguntó, señalando su carga con los ojos. "Oh. Agilidad. Estoy ayudando a Jamie a preparar el curso."

"Y esos son para?"

"Estos son palos entretejidos. Ellos se alinean y los perros tienen que tejer a través de ellos, uno después del otro." Él movió su mano hacia los lados, hacia atrás y hacia adelante, como si estuviera indicando el camino de una carretera con muchas curvas.

"Lo he visto en la televisión," Ashley dijo con un ademán de cabeza mientras se detuvo para que el labrador olfateara un árbol. "Muy genial."

"Sí, tenemos una clase de buen tamaño esta noche." Jason usó un dedo para empujar sus gafas sobre el puente de la nariz.

Ashley lo miró de soslayo. "Ya saliste de la escuela?" Ella echó un vistazo a su reloj. "Son apenas las tres."

"Sólo me quedan los finales," él dijo. "Tuve cálculo esta mañana." "Ugh. Sólo la palabra me da palpitaciones en el corazón."

Jason sonrió, sus ojos brillantes. "Las matemáticas no son lo tuyo?"

"Los números me odian," Ashley dijo. "La última clase de matemáticas que tomé fue trigonometría, y tuve suerte de haber pasado. Lloré en el aula cada día." "Amo las matemáticas."

"No me sorprende." Ashley le sonrió cuando llegaron al establo. "Cómo te fue en el examen?"

"Chévere."

Ashley soltó una risa a su confianza y luego dijo: "Bien por ti." Él le devolvió la sonrisa.

"Bueno," él dijo al pasar la puerta del establo. "Esta es mi parada." Dio al labrador una caricia en la cabeza y se despidio de Ashley. "Nos vemos."

Ashley lo vio alejarse, pensando no por primera vez que era un buen chico. Torpe, pero un buen chico.

Dieron vueltas alrededor del establo y se dirigieron de nuevo hacia el edificio principal cuando Ashley vio a Tammy caminando hacia ella desde la zona de estacionamiento.

"Hola," dijo mientras se reunía con ellos, en cuclillas para darle al labrador un poco de amor. "Te vi caminando con Jason. Ese chico esta tan enamorado de ti." Ashley se encogió de hombros. "Él es dulce."

"Mírate, un novio y una novia en el trabajo. Eres multitarea, tú." Ella golpeó a Ashley con su hombro para suavizar la broma.

"Jaja. Muy divertido."

"Quieres que te haga saber si veo a Lisa para que puedas sumergirte detrás de un árbol o algo así?"

"Oh, y se pone aún más divertida." Ashley negó con la cabeza, pero no pudo evitar sonreír. "No, ya he tenido suficiente de esta cosa de evitar. Es agotador." Tammy asintió en acuerdo mientras se acercaban a la puerta trasera del edificio principal. Ella la abrió y la sostuvo para Ashley y el perro. "Vas a hablar con ella?" "Creo que tengo que hacerlo. No sé qué más hacer." Ella y el labrador se detuvieron en el pasillo y Ashley agarró el codo de Tammy, repentinamente nerviosa. En un susurro, le preguntó, "Algún consejo?"

Tammy ladeó la cabeza y levantó las cejas. "Sí. No la beses."

Pasó más de una hora antes de que Ashley fuera capaz de captar más de un vistazo de Lisa, solidificando su sospecha de que Lisa la estaba evitando. Se sentía picada. Que decía eso? Ahora es mi turno? Ella se recordó a sí misma de esto y continuó con sus tareas durante otros noventa minutos antes de sacar el valor de acercarse a Lisa, sentada detrás de su escritorio haciendo trabajo en la computadora.

"Hola," Ashley dijo suavemente, consciente de que estaba cambiando su peso lentamente de un pie al otro, pero incapaz de detenerse.

"Ashley. Qué necesitas?" Lisa hizo la pregunta sin levantar la vista y continuó pulsando las teclas de su teclado. Ashley sofocó un suspiro de frustración.

"Necesito hablar contigo. Solo por un minuto. En privado."

Las pulsaciones de las teclas se detuvieron por unos buenos tres segundos antes de que Lisa la mirara, ojos verdes cautelosos.

"Por favor," Ashley añadió en voz baja.

Lisa miró su reloj. "Me ire por el resto del día pronto. Nos vemos en la sala de descanso de diez minutos."

"De acuerdo." Se quedo parada durante unos torpes más segundos hasta que se dio cuenta de que nada más vendría. Sintiendo su cara ruborizarse con vehemencia, se dio la vuelta y se dirigió por el pasillo, sin rumbo fijo en mente

aparte de ‘lejos del escritorio de Lisa.’ Ella sacudió la cabeza con asombro, pero fue interrumpida por Mark antes de que pudiera pensar en ello.

"Hey, Ashley. Me alegro de verte."

Debido a que su trabajo a tiempo completo era por la noche, Mark se ofrecía generalmente por las mañanas, así que era un día raro que él y Ashley se encontraran. Se habían conocido en una reunión de orientación para voluntarios porque habían comenzado la misma semana, pero aparte de eso, habían estado en el edificio en conjunto sólo un puñado de veces. Lo cual era una lástima, porque a Ashley le gustaba. "Cómo has estado?," ella preguntó mientras lo abrazaba. Olía a loción de afeitar picosa.

"Estoy genial. Tú? Cómo está la panadería?" "Es bueno. Ocupada. Muy ocupada."

"Temporada de bodas, cierto?" Sus ojos castaños se arrugaron en las esquinas cuando sonrió. Su pelo oscuro era súper corto y él tenía el hábito de deslizar la mano por encima de la cabeza cuando hablaba.

"Exactamente. Luego el Cuatro." "Te mantiene alerta, ¿verdad?"

"Tú lo sabes. Como están los niños?"

Cayeron en la conversación durante varios minutos más, Mark llenándola con un par de nuevos perros que habían sido traídos en la mañana. Casos de maltrato. "Dios, me alegro de no haber estado aquí," Ashley dijo con un movimiento de cabeza. "Esos casos me rompen el corazón."

"Lo sé," Mark dijo. "Simplemente no entiendo qué clase de persona le pega a un perro que pesa diez libras. Por suerte, los dos están en buena forma y se recuperarán. Esperemos que encuentren hogares."

"Crucemos los dedos," Ashley estuvo de acuerdo, entonces se dio cuenta del reloj en la pared detrás de la cabeza de Mark. "Mierda."

"Qué?" Mark miró por encima del hombro, perdido.

"Nada. Sólo estoy siendo yo," ella dijo con disgusto en autodesprecio mientras lo rodeaba.

Dándole una palmada en el hombro, dijo, "Me alegró de verte, Mark. Cuidate." Ella se apresuró hasta casi correr. Se suponía que debía haber estado en la sala para reunirse con Lisa hace casi diez minutos. "La historia de mi vida," murmuró mientras empujaba a través de la puerta, completamente suponiendo no ver a Lisa esperando.

Ella estaba equivocada.

"Lo sé. Lo sé," Ashley soltó al segundo de que sus ojos se fijaron en Lisa, que estaba esperando en frente de la Keurig (cafetera), observándo el goteo del café en su taza de viaje. El aroma de avellana llenó el aire de la sala. "Lo siento." Lisa manipuló su café mientras Ashley miraba. Una generosa porción de leche y crema de un recipiente en el refrigerador (curiosamente, no la crema falsa que todo el mundo usaba). Sin azucar. Ella lo revolvió con una cuchara y tomó un sorbo y sólo entonces levantó la mirada hacia Ashley y elevó las cejas expectantemente.

"Oh. Cierto." Ashley se aclaró la garganta y se dirigió el resto del camino en la habitación. Sacó una de las cuatro sillas alrededor de la mesa redonda en el centro de la habitación y le hizo un gesto. "Sientate. Por favor."

Lisa la estudió durante un momento y luego la sorprendió haciendo lo que le pidió.

Ashley se sentó en la silla frente a ella. Cruzando las manos, las puso sobre la mesa delante de ella y dejó escapar un suspiro. "Asi que…"

Lisa la miraba con esos ojos, y Ashley hizo lo posible por no retorcerse como un criminal culpable en la sala de interrogatorios en Law & Order (La ley y el

Orden). Estaba segura de que fracasó estrepitosamente.

Se sentaron mirándose la una a la otra por lo que pareció décadas. Ashley había ensayado su disculpa en su cabeza una docena de veces en muchas formas diferentes.

Siento mucho haberte besado.

No tenía derecho a ponerte en esa situación.

Ese beso estaba fuera de lugar e inexcusable, por no mencionar inapropiado. Entendería por completo si quieres que renuncie, pero realmente me gustaría quedarme.

Estoy terriblemente avergonzada y tan increíblemente arrepentida.

"Así que," repitió.

"Ya lo has dicho." Lisa tomó un sorbo de café.

"Sí. Lo hice." Ashley se rascó la nuca, miró a su izquierda. "Supongo que sólo quería decir que lo siento."

"Por?"

Ashley la miró boquiabierta. De verdad? Ella iba a hacer que lo diga? Guau. Eso era frío. Está bien, toma esto. "Por besarte."

"Por besarme." "Sí."

"En el picnic."

Ashley arqueó una ceja. "Sí. En el picnic." Se habían besado en otro lugar y Ashley lo había olvidado?

Lisa estuvo callada por un momento. Uno largo. Tomó un sorbo de nuevo y esta vez cuando alzó la vista hacia Ashley, había algo más en sus ojos, algo que Ashley no podía definir, pero que había visto antes. Lisa hizo un gesto lento y se puso de pie. Ashley deslizó su silla hacia atrás y se puso de pie.

"Está bien," Lisa dijo en voz baja.

Ashley esperó a que dijera algo más, pero nada siguió, por lo que asintió y se hizo eco de Lisa. "Está bien." Incierta sobre que más podía hacer, se dio la vuelta y se dirigió hacia la puerta de la sala cerrada.

"Espera." La voz de Lisa la detuvo en seco y cuando se giró para verla, Lisa caminaba hacia ella. Esta vez, algo en sus ojos era fácil de definir. Obvio. Evidente.

Deseo.

Mientras Lisa se acercaba rápidamente, Ashley retrocedió hasta que golpeó la puerta con un suave "oof." Y entonces Lisa estaba justo allí, justo en su espacio personal y antes de que Ashley pudiera pronunciar una palabra, la boca de Lisa

cayó sobre la suya. Sin preámbulo. Sin calentamiento. Sólo un beso. Un profundo, cálido, húmedo, completo beso con labios y lengua y — oh, Dios mío, Ashley estaba segura de que sus piernas se iban a doblar justo debajo de ella y dejarla caer en el suelo como un saco de harina. Para evitar eso, agarró la parte delantera de la camisa de Lisa y se mantuvó cuando el beso se llevó todo de ella. Su fuerza de voluntad, su control, todo pensamiento coherente. Idos. No había nada más que la boca de Lisa. Y lo que Lisa le estaba haciendo a la boca. Y justo así, todo había terminado. Ashley parpadeó con los ojos abiertos, sorprendida por la repentina ausencia de los labios de Lisa sobre los suyos. Los ojos verdes de Lisa eran oscuros, hermosos, mientras se centraban en los de Ashley. Sus cálidas manos se cerraron sobre los hombros de Ashley y suavemente la movieron de la puerta, como si estuvieran haciendo un paso de baile. Luego pasó la punta de un dedo a lo largo de la comisura de la boca en un movimiento que de alguna manera era ridículamente sexy, se inclinó cerca de Ashley, y dijo en un susurro, "Acepto tus disculpas."

Y entonces se había ido, los únicos signos de que estaba allí, en primer lugar es su taza sobre la mesa y las emotivas réplicas retumbando a través del cuerpo de Ashley.

Desestimando, como si estuviera ciega, Ashley hizo su camino de regreso a la mesa y se dejó caer en una silla antes de que sus rodillas cedieran por completo. Levantando una mano temblorosa a los labios hinchados, se dio cuenta con una claridad sorprendente que su vida se había vuelto de una

manera mucho más complicada de lo que había sido hace cinco minutos.

***

"Estás bien?," Carly preguntó mientras daba un bocado a su hamburguesa. Ashley levantó la vista de su comida apenas tocada. "Qué?"

"Pregunté si estás bien. Has estado muy callada esta noche." Carly sumergió una papa frita en un gran charco de salsa de tomate que había rociado sobre su bandeja y luego la metió en la boca. Sus ojos se quedaron sobre Ashley todo el tiempo, y Ashley estaba segura de poder sentirlos clavados en su piel, haciéndola sentir inquieta e incómoda.

"Lo siento. Estoy bien. Sólo cansada." Además, me enrollé con una mujer en el

refugio. Dos veces. Y en ambas ocasiones fue increíble. Nunca me han besado así. Nunca. De lo contrario, sólo otro día normal. Nada importante.

Carly asintió, pero estaba claro que no iba a comprar esa historia de ‘estoy cansada’. Comieron en silencio un poco más y Carly dijo, "Esa nueva película de Sandra Bullock se estrena este fin de semana. Quieres ir?"

Ashley masticó una fritura, su estómago amargo no quería nada más que