5.2 Quantitative Evaluation
5.2.2 Join Graph Isolation on DB2
Y daré prodigios arriba en el cielo, y señales abajo en la tierra, sangre y fuego y vapor de humo; el sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que
venga el día del Señor, grande y manifiesto.
—HECHOS 2.19-20
Empecé mi investigación buscando respuestas en base al desafío que me planteó el pastor Mark: «¿Has considerado al sol, la luna y las estrellas en el estudio de la profecía?».
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O QUE DESCUBRIÓ LANASA
Mi primer intento fue entrar en el sitio de Internet de la NASA y buscar señales lunares allí. No soy un genio de la computadora. Mi secretaria sí. Pero no estaba conmigo, así que solo seguí buscando y no pude encontrar nada que confirmara la relación entre las cuatro lunas de sangre y la profecía.
Las Escrituras hablan de «señales en el cielo», y muchas de ellas han sido confirmadas por la NASA. Tanto la Biblia como los mejores científicos de los EE.UU. concuerdan en que el planeta tierra observa señales en el cielo que van en notable aumento, tanto en cantidad como en intensidad. Pero aun así no hallé la relación con la profecía.
Después pensé por un momento y recordé mi conversación con el pastor Mark. Tal vez esas señales lunares estén destinadas a Israel. Dios es el defensor de Israel. Él creó a Israel. Israel es su primogénito (Éxodo 4.22). Elegí entonces la primera fecha que me vino a la mente, el año del renacimiento de Israel. Ingresé en el buscador lo siguiente: «Eclipse lunar total de 1948».
Lo que apareció en la pantalla de la computadora hizo que casi me cayera de la silla.
En la Pascua y el Sucot de 2014 y 2015 habrá cuatro eclipses lunares totales «de sangre». Eso ya sucedió en 1492, 1949 y 1967.1
¡Eran las tres fechas más importantes de toda la historia de Israel!
Hubo ya varias tétradas (cuatro lunas de sangre consecutivas) desde que la NASA empezó a registrarlas, pero solo tres veces en más de quinientos años ha habido tétradas vinculadas con hechos importantes en la historia de los judíos. Eran sucesos específicos que no podía ignorar. Seguí investigando y llegué a la inequívoca verdad bíblica y científica de que vuelven a ocurrir por cuarta vez.
Consideré qué haría a continuación. Cuando descubro una potencial nueva revelación profética siempre acudo a la verdad absoluta de la Palabra de Dios, fundamento de toda investigación y enseñanza bíblica que sea sana.
Dios Todopoderoso es el Creador de los cielos y la tierra. El primer capítulo de Génesis es, de todos los de la Biblia, el más centrado en Dios. En treinta y un versículos se menciona el nombre de Dios treinta y dos veces. La afirmación «Dios creó los cielos y la tierra» de Génesis 1.1 barre con el ateísmo al afirmar la todopoderosa existencia de Dios. ¡Dios es! No está tratando de ser: ¡Él es!
Desde la primera palabra de Génesis, hasta la última del libro del Apocalipsis hay un solo Dios. Es el Dios de Abraham, Isaac y Jacob. Es aquel que tomó un puñado de polvo, respiró su aliento sobre ese polvo e hizo que el hombre existiera como alma viva. Dios es aquel que envió a su Hijo a morir en la cruz para redimirnos. Es aquel que tiene los siete mares en la palma de su mano. Es el Dios que creó a Israel (Génesis 12) y es el Defensor de Israel (Zacarías 12.8)
Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es.
(DEUTERONOMIO 6.4)
Esta afirmación echa por tierra al politeísmo, que es la adoración a muchos dioses. El apóstol Pablo estaba describiendo nuestra sociedad de hoy cuando escribió:
También debes saber esto: que en los postreros días … habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita.
(2 TIMOTEO 3.1-5)
El mundo se ha descarriado y necesitamos una señal de Dios para volver a encarrilarnos: ¡las cuatro lunas de sangre podrían ser esa señal!
Si Dios les dio a Josué y Ezequías una señal en los cielos, y si puso una señal en el cielo para guiar a los sabios hasta el lugar donde nació nuestro Redentor, ¿por qué no seguiría hablándonos a través de señales? Dios es el mismo ayer, hoy y siempre; y ha declarado que le dará a la última generación una señal de que sucederá algo grande, algo que estremecerá a la tierra.
Él es el Dios que tomó en su puño las estrellas brillantes y las arrojó contra el terciopelo de la noche. Llama por nombre a las estrellas que todavía no hemos ubicado, ni siquiera con la sofisticación del telescopio Hubble. Es un hecho que el Creador del cielo y la tierra tiene el control del universo y nos está dando señales en los cielos para alertarnos en cuanto a las cosas que vendrán. La pregunta es: «¿Estamos observando?».
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AS FIESTAS DELS
EÑOREn mi libro His glory revealed explico las aplicaciones bíblicas de las siete fiestas de Israel, brindando el relato histórico relevante de cada una y sus interpretaciones proféticas.
Las fiestas del Señor (festivales) tienen por intención acercar las mentes y corazones del pueblo a Dios; son tiempos de comunión y gozo. Finalmente, ilustran profundas verdades espirituales que crean una imagen del plan maestro de Dios para todas las épocas. Por medio de esos festivales Dios nos brinda la imagen de lo que ya ha hecho, y también la imagen profética de lo que vendrá en los
próximos años.
El término hebreo moed es el que se usa para «fiesta» e indica un momento establecido. También
mikrah tiene un significado similar e indica «ensayo o concierto». Cada una de las fiestas, como si
fuera un ensayo, nos ofrece un importante vistazo de lo que es el plan profético de Dios. Esas fiestas en su conjunto, establecidas divinamente poco después de que Dios liberara a los israelitas de la esclavitud de Egipto, serían un plano espiritual de lo que les espera a Israel, a Jerusalén y al resto del mundo.
Todas las fiestas judías comienzan al atardecer de la fecha anterior a la que indican casi todos los calendarios. Es porque el «día» judío empieza y termina cuando se pone el sol, no a medianoche como en el calendario gregoriano.
Si lees la historia de la creación en Génesis 1 notarás que dice: «Y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el primer día». De allí concluimos que el día empieza cuando viene la noche y termina cuando llega la noche siguiente. Es decir, crepúsculo a crepúsculo.
Al presentar el significado e importancia de las cuatro lunas de sangre en los capítulos que siguen, mencionaré dos fiestas que están directamente relacionadas con esos acontecimientos, tanto en el pasado como en el futuro. Y para entender mejor su destacada relación voy a describirlas brevemente. Se trata de la Pascua (Pesaj) y la fiesta de los tabernáculos, que también se conoce como fiesta de las cabañas o de las enramadas (Sucot).
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AP
ASCUALa Pascua (Pesaj) empieza el día 15 del mes de Nisán en el calendario judío. Es el primero de dos grandes festivales que tienen significado histórico y agrícola, que ocurren en la tétrada.
Estas son las fiestas solemnes de Jehová, las convocaciones santas, a las cuales convocaréis en sus tiempos: En el mes primero, a los catorce del mes, entre las dos tardes, pascua es de Jehová.
(LEVÍTICO 23.4-5)
Y este día os será en memoria, y lo celebraréis como fiesta solemne para Jehová durante vuestras generaciones; por estatuto perpetuo lo celebraréis.
(ÉXODO 12.14)
En términos agrícolas representa el comienzo de la temporada de la cosecha en Israel, aunque la observancia principal del Pesaj se relaciona con el éxodo de Egipto después de que pasaran generaciones en esclavitud (Éxodo 1—15).
El nombre Pesaj proviene de la raíz hebrea Pei-Samekh-Cheit que significa pasar de largo, eximir, perdonar la vida. Se refiere al hecho de que Dios «pasó de largo» por las casas de los judíos que habían pintado con sangre de cordero los umbrales de sus casas cuando mató a los primogénitos de Egipto. Pesaj también es el nombre de la ofrenda en sacrificio (un cordero) que se hacía en el templo en esta fiesta.
En el momento en que Juan el Bautista vio a Jesús, exclamó: «He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo» (Juan 1.29). Jesús cumplió el significado del ritual de la Pascua, porque
él es el Cordero de Dios, sin mancha (1 Pedro 1.19). Jesús, nuestro Cordero Pascual, volverá por segunda vez.
Juan el Revelador vio la sala del trono de los cielos y su crónica de la escena está en Apocalipsis 5:
Y miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos, y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra. Y vino, y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono. Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos; y cantaban un nuevo cántico, diciendo:
Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación; y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra.
Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los seres vivientes, y de los ancianos; y su número era millones de millones, que decían a gran voz:
El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza.
Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir:
Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos.
(APOCALIPSIS 5.6-13)
La fiesta de la Pascua es tiempo de redención.
Recuerda esta verdad: si no entiendes el significado profético de las fiestas del Señor, es como si anduvieras con un reloj sin manecillas. ¿Cómo podrías saber cuándo llega el momento indicado?
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A FIESTA DE LOS TABERNÁCULOS O ENRAMADASEl festival de los tabernáculos o enramadas (Sucot) empieza el día 15 del mes de Tisrí del calendario judío. El término Sucot significa «tiendas», «casillas» y se refiere a las viviendas temporales en que los judíos deben vivir durante esta fiesta, en conmemoración de los cuarenta años que los hijos de Israel pasaron en el desierto viviendo en tiendas.
solemne de los tabernáculos a Jehová por siete días. El primer día habrá santa convocación; ningún trabajo de siervos haréis. Siete días ofreceréis ofrenda encendida a Jehová; el octavo día tendréis santa convocación, y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová; es fiesta, ningún trabajo de siervos haréis. Estas son las fiestas solemnes de Jehová, a las que convocaréis santas reuniones, para ofrecer ofrenda encendida a Jehová, holocausto y ofrenda, sacrificio y libaciones, cada cosa en su tiempo, además de los días de reposo de Jehová, de vuestros dones, de todos vuestros votos, y de todas vuestras ofrendas voluntarias que acostumbráis dar a Jehová. Pero a los quince días del mes séptimo, cuando hayáis recogido el fruto de la tierra, haréis fiesta a Jehová por siete días; el primer día será de reposo, y el octavo día será también día de reposo. Y tomaréis el primer día ramas con fruto de árbol hermoso, ramas de palmeras, ramas de árboles frondosos, y sauces de los arroyos, y os regocijaréis delante de Jehová vuestro Dios por siete días. Y le haréis fiesta a Jehová por siete días cada año; será estatuto perpetuo por vuestras generaciones; en el mes séptimo la haréis. En tabernáculos habitaréis siete días; todo natural de Israel habitará en tabernáculos, para que sepan vuestros descendientes que en tabernáculos hice yo habitar a los hijos de Israel cuando los saqué de la tierra de Egipto. Yo Jehová vuestro Dios.
(LEVÍTICO 23.34-43)
En términos agrícolas Sucot es una fiesta de la cosecha, también conocida como fiesta de la recolección. Es una fiesta de gozo y celebración, la «temporada del regocijo».2 La fiesta de los tabernáculos es, en última instancia, tiempo de acción de gracias a Dios por su provisión.
Sucot es la fiesta en que se ensaya la cena para el reinado milenial de Cristo. Por primera vez Israel poseerá toda la tierra prometida a Abraham en Génesis 15.18-21. Jerusalén, la niña de los ojos de Dios, será el gozo del mundo porque allí reinará Jesús. El Milenio será un tiempo de reposo para el pueblo de Dios (Hebreos 4.8-9). El profeta Isaías se hace eco de ello: «Acontecerá en aquel tiempo que la raíz de Isaí, la cual estará puesta por pendón a los pueblos, será buscada por las gentes; y su habitación será gloriosa» (Isaías 11.10).
CAPÍTULO 13