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3. Theoretical pillars and indicator frames: fusing the findings 15

3.2 Theoretical pillar 2: Knowledge 19

3.2.4 Knowledge indicator frame 2: Adaptiveness and resilience 22

mentaria

Como mencioné anteriormente, la alimentación de las madres durante el período de amamantamiento no guarda ningún régimen alimenticio especial; por lo tanto, no existe ningún cambio en los hábitos alimentarios en la madre durante este período. Sin embargo, la elección de los alimentos está dada por los costos y por el sistema de producción agroali- mentario local, estos costos constriñen lo deseable e indeseable en el momento de alimentarse . El poder adquisitivo o el acceso al sistema económico, es un factor determinante al momento de seleccionar la dieta, e influencia notablemente en la percepción que tiene interiorizado cada individuo de esta comu- nidad, acerca de la nutrición.

De acuerdo a la idea anterior, la percepción sobre los beneficios nutricionales en la elección de la dieta ali- mentaria de la madre, no visualiza una dieta integral que contenga diversidad de alimentos que brinden los aportes necesarios para la adecuada alimentación de la madre y su hijo, en tanto permita mejorar sus condiciones nutricionales. Para condensar, es posible identificar que la disponibilidad de alimentos en el medio y la capacidad de ingreso, adicional a la ausen- cia de la educación alimentaria de estos habitantes, son factores que convergen y agudizan la problemáti- ca nutricional de esta región.

El ejercicio de dar leche materna a sus hijos es una actividad en la cual las madres deben distribuir su tiempo. El tiempo de la madre se divide entre el desempeño de las labores en el campo ó la minería y el amamantamiento de sus hijos. Los niños y niñas

de la comunidad de Juana de Castaña son alimen- tados exclusivamente con leche materna hasta los ocho meses, momento en el que son dejados por sus madres en los hogares del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar para poder cumplir con sus exten- sas jornadas de trabajo en el campo, al cumplir los ocho meses de edad,

La alimentación de los infantes se prolonga con ali- mentos proporcionados por los hogares del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, donde se provee a la niñez, de alimentos ricos en proteínas, vitaminas, minerales y ácidos grasos para su normal crecimien- to y desarrollo; permitiendo suplir las carencias nutricionales que padecen los niños en sus hogares paternos. Cuando regresan a casa los infantes, la die- ta alimentaria que consumen es la misma con la que se alimenta el resto de la familia, la cual no obedece a ningún régimen alimenticio especial que guarde las proporciones nutricionales entre edad y las necesida- des nutricionales de este tipo de población.

La lactancia materna exclusiva de los niños y niñas de Juana de Castaña, se lleva a cabo hasta los ocho meses de edad momento en el que se introduce la alimentación complementaria, esto se convierte en su única fuente de alimentación, no existe continui- dad en esta comunidad entre lactancia materna y ali- mentación complementaria, después de cumplidos los ocho meses de vida la lactancia materna exclusiva termina totalmente y se continua solamente con una dieta basada en lo que consume el resto de la familia ó una dieta más cercana a sus necesidades nutricio- nales es recibida por los niños y niñas que asisten a los hogares de Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.

Si bien la leche materna es un alimento esencial en la alimentación del bebé, su práctica reduce enorme- mente la mortalidad de la niñez en múltiples lugares del mundo. Así es que, la lactancia materna después del parto, previene a los bebés de enfermedades que puedan poner en riesgo sus vidas, aumentando las probabilidades de supervivencia de la población in-

fantil. Por lo tanto, la temprana edad de destete y las prácticas deficientes de alimentación de la población de Juana de Castaña, afectan la salud y nutrición de los niños y niñas de esta comunidad.

El ejercicio de las madres en las labores agrícolas disminuye el tiempo de amamantamiento y el desempeño de rol de madres; las labores agrícolas demandan mucho tiempo y esfuerzos que relegan las costumbres familiares a cortos espacios de tiempo después de terminar las largas y arduas jornadas agrícolas, estas labores son el centro de la vida de esta comunidad, sus labores inician desde las 6:00 de la mañana hora en la cual los padres de familia salen de sus hogares hasta los terrenos que arrendan para las plantaciones y las 8:00 AM es la hora de inicio de las labores agrícolas de las madres, des- pués de dejar a sus hijos en los hogares del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar al cuidado de la madre comunitaria, hasta las 4:00 de la tarde, hora de regreso de las madres a sus hogares.

Un importante aspecto a considerar de trascendental influencia en el proceso nutrición/desnutrición de la población infantil de Juana de Castaña, son los aspectos culturales, aspectos mencionados como el promedio de lactancia en esta sociedad (y en múlti- ples sociedades) marca notables diferencias biológi- cas y culturales que se manifiestan claramente en el proceso integral salud/enfermedad entrelazado con las patologías nutricionales de los grupos humanos. El promedio de lactancia al igual que la alimentación complementaria se encuentra en estrecha relación con las prácticas culturales de cada grupo social, para el caso de las madres de la sociedad de Juana de Castaña amamantan a sus hijos hasta la edad de 8 meses, como lo mencioné anteriormente en el texto. Durante el tiempo que se ausentan los padres par- ticularmente las madres a desempeñar sus labores agrícolas, el cuidado de los infantes en los hogares de Bienestar se inicia desde las 8:00 de la maña- na hasta cerca de las 4:00 de la tarde, hora en que

regresan las madres por sus hijos para llevarlos de regreso a su casa hasta el día siguiente, rutina que se lleva a cabo hasta el viernes, último día de la semana que trabajan las madres comunitarias, retornando el lunes nuevamente.

La presencia de los hogares del Instituto Colom- biano de Bienestar Familiar contribuye en buena manera a la comunidad de Juana de Castaña. Los hogares del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar suplen el tiempo que los padres utilizan en el desempeño de las labores agrícolas.

El ICBF es una institución que asiste en la alimenta- ción y cuidado de la población infantil y la favorece, dado que destina recursos alimentarios que contribu- yen favorablemente a la dieta de la población de los niños de esta comunidad. Los hogares de Instituto Colombiano de Bienestar Familiar más que ofrecer una alimentación complementaria a los niños de esta población suministran la fuente principal de alimentación de los niños y niñas, ya que es su única alimentación hasta que regresen sus madres a sus hogares. Los niños los alimentan de regreso a casa con leche materna y generalmente sancocho, que es la comida que hace parte central de sus prácticas alimentarias a consumir en el almuerzo y la comida. La alimentación complementaria de los niños en sus hogares es fuente principal de almidones, hay una notable ausencia de productos lácteos en su alimen- tación, lo cual aumenta las probabilidades de riesgo de sufrir patologías asociadas con deficiencias de calcio, además de otras deficiencias que se vinculan con el poco valor nutricional del tipo de alimentos que cotidianamente ingieren los pobladores de la comunidad de Juana de Castaña.

La ausencia de leche materna después de los ocho meses de edad y la carencia de una alimentación complementaria con alto valor nutricional, genera deficiencias en el estado nutricional de los infantes, deficiencias que permanecen de manera continua en sus formas de vida. hasta posicionarse como

una cultura de vida y de la salud en relación con la alimentación del modo de producción agrícola de la comunidad de Juana de Castaña. Las prácticas alimentarias de los pobladores de Juana de Castaña distan de una dieta balanceada y contrariamente, incurren en el exceso de alimentos con alto conteni- do de hidratos de carbono como fuente principal de energía en su alimentación diaria.

Es posible evidenciar que en esta población ha prevalecido el valor productivo y cultural de los alimentos sobre el valor nutricional que estos puedan contener y aportar en su nutrición. La restricción del valor nutricional de los alimentos de una dieta balanceada, hace parte de un discurso que se vende en algunas esferas de la sociedad, donde llevarlo a cabo requiere conocimiento acerca de los aspectos que a alimentación y nutrición refieran, al igual que de los recursos económicos necesarios para disfrutar del acceso a un bienestar nutricional y probablemen- te de salud.

La alimentación complementaria en esta zona rural es monótona, los alimentos varían muy poco, por lo tanto no ofrece los micronutrientes necesarios para el normal desarrollo del organismo. La prevalencia de la desnutrición proteico-energética, continúa debido a la ausencia de una alimentación diversa y rica en vitaminas que no sólo provea al organismo de energía, sino que también lo nutra adecuadamente.

Destete y alimentación complementaria