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3.2 Apparatus

3.3.4 Labview

más delicado que le puede pasar a la sociedad. No sólo al periodismo, porque éste es para la sociedad. Entonces, ¿qué

vamos a tener? Pues una sociedad mal informada.”

Adela Navarro, Directora del Semanario Zeta y Premio Nacional de Periodismo 2007. Revista Proceso, noviembre 2007

135 El Universal de México (2008, 31 de agosto) “Secuestros, también en bachilleratos públicos”, [en línea],disponible en: http://www.eluniversal.com.mx/nacion/162011.html recuperado: 16 de septiembre de 2009

136 Samaniego, Fidel (2008, 31 de agosto) “Indignación”, en: El Universal de México, [en línea],

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La falta de garantías para la actividad periodística en México se ha incrementado desde la década pasada. Los periodistas mexicanos han tenido que convivir tradicionalmente con la imposibilidad de criticar directamente al gobierno por el temor de ver afectada la pauta publicitaria de éste en su medio. Ahora también con las limitaciones para investigar y denunciar irregularidades que toquen de alguna forma a los narcotraficantes y a la gran empresa criminal que los rodea.

Los ataques contra los periodistas han preocupado a los distintos medios de

comunicación mexicanos. Las cifras son alarmantes. “[México es el país] más peligroso del continente en cuanto a la seguridad de los periodistas, con un balance de cincuenta y

cinco fallecidos y ocho desaparecidos desde el año 2000”137.

Quienes cubren narcotráfico son los más vulnerables. Los excesos de la fuerza pública y la respuesta delincuencial de los narcotraficantes crearon un espacio hostil para el periodismo. “La ofensiva federal lanzada contra el narcotráfico en diciembre de 2006, ha causado más de 14 mil víctimas. Desgraciadamente, esta situación afianza la posición de México como país más peligroso del continente para los profesionales de los medios de comunicación”138.

El Estado mexicano ha creado instituciones de protección a los comunicadores que han resultado una tibia respuesta, como Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos contra Periodistas (FEADP). Los esfuerzos han demostrado poca efectividad

y varias de estas creaciones han sido permeadas por el narcotráfico. “La pasividad, la

negligencia o la neutralización mutua de instituciones dedicadas a la defensa de la libertad de prensa en todos los niveles del poder (ejecutivo, parlamentario y judicial), no son las únicas en tela de juicio en la perpetuación del calvario de la prensa mexicana. Las autoridades también se han convertido en cómplices, e incluso responsables, de

graves violaciones de los derechos humanos, entre otros el de informar”139.

137 Reporteros sin Fronteras (septiembre de 2009)

México: Los entresijos de la impunidad. Escalada de la seguridad pública y la pesadez burocrática p. 1

138Reporteros sin Fronteras (2009, 25 de septiembre) “Un periodista de radio en línea asesinado por un comando en su redacción en el Estado de Chihuahua”, [en línea],disponible en: http://www.rsf.org/Un- periodista-de-radio-en-linea.html recuperado: 1 de octubre de 2009

139 Reporteros sin Fronteras (2009, 28 de septiembre) “La escalada de la seguridad pública y la pesadez burocrática en medio del calvario de la prensa mexicana”, [en línea],disponible en:

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5.1 La impunidad: La recompensa para los criminales

“La Corte Interamericana de Derechos Humanos define [a la impunidad] como „la falta

en su conjunto de investigación, persecución, captura, enjuiciamiento y condena de los responsables de las violaciones de los derechos protegidos por la Convención

Americana‟”140. Esto es, precisamente, la realidad del periodismo en México.

El temor de los periodistas mexicanos a denunciar hechos de corrupción y de tráfico ilegal, propios del narcotráfico, se da por las represalias de los grupos criminales. Atentar contra periodistas en México, al igual que en Colombia, es negocio si se tiene en cuenta que alrededor del 95% de los atentados quedan en la impunidad.

Además de ser el país más peligroso en América para el ejercicio periodístico, México está en el desafortunado ranking mundial de los diez países con mayor impunidad en

casos de periodistas. “El fracaso en lograr procesamientos exitosos en los casos de

asesinatos de periodistas llevó a que México clasificara en décimo lugar en el Índice de Impunidad del CPJ, junto con países devastados por la guerra como Irak, Somalia y Sierra Leona. El índice, compilado por primera vez en 2008, calculó el número de asesinatos de reporteros sin resolver como un porcentaje de la población de cada

país”141.

El vínculo de corrupción entre algunos organismos del Estado y varios narcotraficantes marca una particularidad del caso mexicano. Una de las prácticas más comunes por parte de los narcos ha sido sobornar a miembros de organismos de seguridad del Estado para operar en su actividad ilegal aminorando los riesgos. Si quienes están encargados de defender la libertad de expresión son cómplices de los criminales entonces la impunidad gana terreno en contra del periodismo.

El narcotráfico trae corrupción y quien se encarga de denunciar esta práctica se convierte en su enemigo. Los lugares con presencia de narcotraficantes siguen siendo

140 Misión internacional de documentación sobre ataques contra periodistas y medios de comunicación (2008, agosto) Libertad de prensa en México: La sombra de la impunidad y la violencia p. 8

141 Committee to Protect Journalism (CPJ) (2009, 10 de febrero) “Ataques a la prensa en el 2008: México”, [en línea],disponible en: http://cpj.org/es/2009/02/mexico.php recuperado: 5 de octubre de 2009

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los más peligrosos para los periodistas. “El CPJ [Comité de Protección de los

Periodistas por sus siglas en inglés] reveló que el incremento de desapariciones podría reflejar la participación de funcionarios gubernamentales. En al menos cinco de los casos, los reporteros habían estado investigando, justo antes de desaparecer, casos de corrupción en el gobierno local y crimen organizado. Todos los reporteros trabajaban en estados como Guerrero, Michoacán y Nuevo León, lugares de tránsito clave para el narcotráfico. En varios casos, los reporteros desaparecidos habían recibido amenazas poco antes de sus desapariciones. Hasta la fecha, las investigaciones sobre las

desapariciones no han producido ningún resultado tangible”142.

Los criminales usan tácticas tan aberrantes como en el asesinato de Eliseo Barrón Hernández, del periódico La Opinión-Milenio de Torreón. Barrón “fue secuestrado,

torturado y ejecutado de 12 balazos la noche del lunes 25 de mayo [de 2009] en Gómez

Palacio, Durango”143. Asimismo, como sucediera en Colombia con los atentados contra diarios del país (caso del periódico El Espectador), México también ha presentado la misma práctica criminal. Para el columnista Jesús González, “en México la cifra [de atentados contra periodistas] se agravaba porque también se estaba atacando a las casas editoriales de periódicos locales, en Tamaulipas, Chiapas y Oaxaca”144.

Además de la indefensión para los periodistas, la mencionada “Fiscalía Especial para la

Atención de Delitos Cometidos contra Periodistas (FEADP), creada pocos meses antes de la elección de Felipe Calderón, exhibe un balance más bien escaso. Entre la época de su fundación y noviembre de 2008, la Fiscalía Especial, dependiente de la Procuraduría General de la República, se recurrió en 274 casos. No trató más que 88 y solo dio curso

a tres de ellos”145.

5.2 La autocensura: Callar para evitar represalias

142 Commmittee to Protect Journalism (CPJ) (2009, 10 de febrero) “Ataques a la prensa en el 2008”, [en línea],disponible en: http://cpj.org/es/2009/02/mexico.php recuperado: 10 de octubre de 2009

143El Universal de México (2009, 7 de junio) “Periodistasdemandan seguridad para su labor”, [en línea], disponible en: http://www.eluniversal.com.mx/estados/72100.html recuperado: 10 de octubre de 2009 144 González, Jesús (2007, 27 de enero) “¿Libertad de prensa?”, [en línea],disponible en:

http://www.eluniversal.com.mx/editoriales/36616.html recuperado: 10 de octubre de 2009 145 Reporteros Sin Fronteras (2009) “México”, [en línea],disponible en: http://www.rsf.org/es- rapport184-Mexico.html recuperado: 10 de octubre de 2009

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El asesinato impune de comunicadores ha producido el miedo de quienes cubren narcotráfico. En muchas ocasiones los asesinatos son mensajes directos de los narcotraficantes a los demás periodistas para que paren de cubrir e investigar sobre esta actividad ilegal. Al igual que en Colombia, los periodistas de provincia aplican más la autocensura debido a la complicidad oficial y el poder regional de los narcotraficantes.

En el caso mexicano, “cuando la violencia generada por el narcotráfico comenzó a

crecer, la autocensura sobre esos temas representaba una medida a la que recurrían, de forma eventual, los medios de comunicación ubicados en los estados del norte de México. Al poco tiempo y conforme la violencia se ha agudizado, y las amenazas, desapariciones y muertes de periodistas se siguen acumulando, la autocensura se ha extendido a otras entidades y se ha convertido en una forma de resistencia, reconocida y

prácticamente alentada por funcionarios federales”146.

Saber hasta dónde se puede publicar es “otra de las expresiones de la autocensura. […]

No dar seguimiento a las noticias vinculadas, de forma directa o indirecta, al crimen organizado. Tampoco se abordan actividades económicas, políticas y sociales surgidas del narcotráfico, y que tengan relación con funcionarios públicos y policiales”147. Los periodistas, en estados donde existe una fuerte presencia del narcotráfico, cuentan

con una agenda temática más limitada. “En Michoacán, Baja California y Guerrero, por

ejemplo, los casos del transporte, negocios inmobiliarios y compra-venta de autos de

lujo, no se investigan porque pueden ser operaciones de la mafia y “una vida no justifica una nota”, coinciden reporteros y editores”148.

Distintos medios de comunicación han ajustado su política informativa. “En Tijuana, el

diario Frontera ha dejado de publicar fotos de narcotraficantes y de su entorno. En

cuanto a los artículos, los publica con cuentagotas. Previamente, el periodista que lo ha

146 Misión internacional de documentación sobre ataques contra periodistas y medios de comunicación (2008, agosto) Op. Cit. p. 20

147 ÍBID. p. 20 148 ÍBID. p. 20

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hecho tiene que avisar al comité editorial, compuesto por el director de la publicación y los redactores jefes, en aplicación de lo que Frontera llama su “manual de acción””149.

Corresponsales como Julieta Martínez, quien cubre Tijuana para El Universal de México, ha decidido informar sobre narcotráfico únicamente en caso de que se presente alguna novedad judicial, a pesar del atractivo que despiertan las noticias relacionadas

con el narco en México. “Evidentemente, el tema del narcotráfico vende mucho entre el

público, pero también nosotros estamos atrapados en el dilema entre informar y

protegernos”, asegura Martínez”150.

Ciudad Juárez es una réplica de las medidas de protección que los mismos periodistas toman para evitar ser víctimas de los criminales. Esta región ha sido disputada por distintos grupos de narcotraficantes. “Para la prensa, Ciudad Juárez está entre las

localidades más peligrosas de uno de los países más violentos del mundo. Investigaciones del CPJ señalan que desde el año 2000 [hasta 2009], 27 periodistas han muerto asesinados, al menos 10 de ellos en represalia directa por su trabajo periodístico.

Otros siete están desaparecidos”151.

Tal es la dificultad para ejercer el periodismo en Ciudad Juárez, que existen casos tan

extremos. “Edgar Román, director de noticias de Canal 44, [quien] señala que los

grupos del crimen organizado sincronizan los asesinatos para que tengan cobertura en vivo en los noticiarios nocturnos. "Cometen asesinatos para que salgan en mi noticiero. Ya sea 10 minutos antes o mientras estamos al aire", dijo. Los periodistas afirman que los cárteles buscan infundir miedo en la población de Ciudad Juárez, para que puedan ver las imágenes de sus enemigos asesinados en vivo por televisión. Un cártel quiere

verse más siniestro que el otro, de modo que buscan que sus amenazas salgan al aire”152.

Para los periodistas el miedo a ser estigmatizados por el Estado es otro de los elementos que incentiva la autocensura. La intolerancia por la crítica, propia de países en conflicto,

149 Reporteros Sin Fronteras (2005, junio)

México. Autoridad, impunidad y autocensura: las duras condiciones de los periodistas fronterizos p. 8

150 ÍBID. p. 9

151 Committee to Protect Journalism (CPJ) (2009, 24 de junio) “Informar y sobrevivir en Ciudad Juárez”, [en línea],disponible en: http://cpj.org/es/2009/06/informar-y-sobrevivir-en-ciudad-juarez.php

recuperado: 10 de octubre de 2009 152 ÍBID.

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termina polarizando el clima de opinión. En México, al igual que en Colombia, la denuncia de un periodista hacia cualquier funcionario público por nexos con bandas de narcotráfico puede ser tomado como un ataque del comunicador contra las instituciones. Incluso, las intervenciones públicas de miembros del gobierno contra algún periodista resultan siendo más peligrosas. ¿De qué sirve promover la protección de los periodistas si después se les acusa de ser enemigos del país por sus críticas? Las calificaciones desde el gobierno hacia los periodistas terminan en la estigmatización y ponen en peligro la integridad de los comunicadores. Posiciones como las de Juan de Dios Castro,

ex asesor jurídico de la Presidencia en el sexenio de Vicente Fox, a quien “se le pidió

información del caso del periodista Brad Will, asesinado en Oaxaca en 2006, y de dos mujeres periodistas de radios comunitarias. Sin justificación alguna, el funcionario respondió de manera agresiva a una integrante de la misión (Aleida Calleja, vicepresidenta internacional de la Asociación Mundial de Radios Comunitarias),

señalando que era una enemiga del Estado”153

Las acusaciones contra comunicadores han venido incluso desde la propia presidencia

de México. “El 13 de mayo de 2008, el presidente Felipe Calderón en un discurso

exigió a los medios de comunicación que divulguen las acciones contra la delincuencia,

en vez de „compartir con los criminales la estrategia de sembrar el terror‟”154. El presidente Calderón cayó en el grave error de creer que los medios de comunicación son instrumentos al servicio del gobierno de turno. Declaraciones de ese estilo involucran a los periodistas en la guerra y los invitan a tomar partido en el conflicto, lo cual atenta contra su seguridad.

5.3 La respuesta de la prensa en sus editoriales

“Cuando una parte de la sociedad no puede practicar la libertad de expresión,

es toda la sociedad la que pierde ese derecho” El Universal de México [editorial] “Indefensión de la sociedad”, 19 de noviembre de 2008

153 El Universal de México (2008, 25 de agosto) “Periodistas exigen disculpa de funcionario”, [en línea], disponible en: http://www.eluniversal.com.mx/internacional/58796.html recuperado: 10 de octubre de 2009

154 Misión internacional de documentación sobre ataques contra periodistas y medios de comunicación (2008, agosto) Op. Cit. p. 13

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Los elementos descritos anteriormente (impunidad, autocensura, amenaza estatal) generan una reacción desde la prensa. Los periodistas mexicanos tienen que salir a defenderse de todos los frentes que los presionan y atacan.

El diario El Universal de México ha protestado por el estado de la prensa en ese país. El periódico ha rescatado en nombre del gremio de comunicadores la labor social que estos

desempeñan y buscar el respaldo de la sociedad. “Somos los periodistas la porción

social que, para servir a los demás, ejerce profesionalmente ese derecho, llamado con razón el primero de todos los derechos, puesto que todos los demás deben comenzar por manifestar lo que se proponen. Silenciada la prensa, la que queda sin voz es la sociedad

entera”155

Las cifras hablan por sí solas. “Más de 4 mil asesinatos han sido cometidos este año en

México por el crimen organizado. De ellos, más de mil 300 han ocurrido en Chihuahua, un promedio de 10 diarios, a vista de todos. Los reporteros salen a trabajar como si

fueran al campo de batalla, sin la certeza de regresar vivos a la redacción o a su casa”156 El Universal ha tomado posición frente a las iniciativas del estado mexicano para

defender a los periodistas. “La Fiscalía Especial para la Atención de los Delitos cometidos contra Periodistas y Medios de Comunicación (…) fue una solución política,

concebida para entretener a los medios, no para resolver los casos, como está probado” Con este panorama de corrupción “la delincuencia organizada desconoce límites. No le

basta actuar con grandes márgenes de impunidad ni haber adquirido la protección de ciertos policías, militares, miembros del poder judicial, autoridades penitenciarias, políticos y funcionarios públicos. Si no la puede manipular, también quiere acallar a la

prensa”157

155El Universal de México (2008, 18 de noviembre) “Alianza contra los criminales” [editorial], [en línea], disponible en: http://www.eluniversal.com.mx/editoriales/42095.html recuperado: 18 de noviembre de 2008

156 El Universal de México (2008, 19 de noviembre) “Indefensión de la sociedad” [editorial], [en línea], disponible en: http://www.eluniversal.com.mx/editoriales/42102.html recuperado: 19 de noviembre de 2008

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Varios comunicadores mexicanos ya han optado por el exilio como la única salida para evitar atentados. La mayor parte de los periodistas que optan por el exilio salen de regiones permeadas por el narcotráfico. Mientras el estado mexicano no proteja de forma eficaz a los periodistas y la justicia no ofrezca los resultados esperados para disminuir notablemente la impunidad del país, las condiciones de inseguridad para los

periodistas en México permanecerán igual. Para El Universal “un Estado que no es

capaz de contrarrestar la influencia del crimen organizado y por tanto de mantener incólume una de las principales libertades del ser humano, como es la de expresión y prensa, corre el riesgo de resquebrajarse y dejar a la sociedad como rehén de quienes a

fuego y plomo imponen sus condiciones y protegen sus ilícitos intereses”158. Una frase que no es una profecía editorial sino, desafortunadamente, el presente del periodismo mexicano.