5.5 Experiments
5.5.2 Large Scale Few-Shot Classification Experiments
Uno de los ejes centrales para llevar a cabo el proceso de intervención psicopedagógica es la ayuda que prestan dentro de los establecimientos educativos, espacios enfocados a promover el desarrollo de niños/as y que presentan algún tipo de necesidad educativa especial. Estos espacios, que no siempre son habilitados o no se encuentran habilitados de manera idónea, corresponden a la aplicación de adaptaciones curriculares dentro de las escuelas desarrolladas por especialistas, conformándose lo que se conoce como las aulas de apoyo psicopedagógico.
De acuerdo a lo señalado por Pacheco (1995) en su estudio Recuperación pedagógica que reciben los niños con dificultades de aprendizaje en las aulas de apoyo psicopedagógico, se puede comprender por aula de apoyo como un servicio de asistencia psicopedagógica que atiende a niños, que teniendo una inteligencia normal, poseen déficit de aprendizaje; funciona dentro de la escuela y constituye un apoyo al proceso educativo. Dentro de las funciones que cumplen estas aulas, está la de facilitar el proceso de integración de los educandos con necesidades especiales al circuito de enseñanza regular, lo que según esta autora, posibilita la retención de ellos/as en el sistema educacional. Además, ayuda a mejorar la calidad instructiva de la escuela, integra al alumno/a con el ambiente escolar, familiar y al de la comunidad, llevando así a un aumento y calidad de aprendizaje. Los alumnos/as que participan en estas aulas, reciben una terapia o enseñanza complementaria para adquirir determinadas habilidades; cuando este proceso es exitoso, según Pacheco (1995), mejora el trabajo escolar, la aceptación de sus compañeros y mejorará su autoimagen.
El objetivo fundamental es buscar un cambio de comportamiento en el educando, enfocando y tomando en consideración su aspecto bio-psicosocial, cuyos desfases alteran los procesos básicos que sirven de fundamento para un rendimiento
eficiente del proceso educativo, más aún propende a detectar y a remediar a tiempo estas deficiencias, aumentando la motivación, su autoestima y el deseo de aprender, evitando el fracaso escolar (Pacheco, 1995, p.7).
Brunstein (2003) agrega a esta concepción, que la función de estas aulas, es básicamente la prevención, ya que se enfoca al trabajo directo con los docentes y directivos con el fin de alcanzar mejores resultados en las actividades del aula y en la integración de los grupos.
2.1.8.1 Rol de los educadores en las aulas de apoyo psicopedagógico
El papel que desempeñan los docentes dentro y fuera del aula, es sin duda, un factor importante en la consecución de objetivos que se plantea tanto el aula de apoyo como la escuela y su proceso educacional, y más aún en el trabajo especializado que se debe desarrollar, por lo que la necesidad de que cuenten con competencias específicas es el eje central para lograr la realización y un correcto desarrollo de estos espacios.
Según Pacheco (1995) el trabajo que debe desarrollar el maestro del aula de apoyo con los niños/as debe partir por la realización de una evaluación pedagógica, para posteriormente enfocarse en la programación, clasificación, recuperación, reintegración y motivación. En tanto, agrega, la función de los maestros del aula regular se enfoca en la concientización, capacitación, programación, trabajo en conjunto, asesoramiento, coordinación de acciones y conocimiento de la causa.
La función de estos asesores, según Del Campo (2010), es la animación de instituciones y sujetos para su propio desarrollo, guiado por los principios de trabajar con, en vez de intervenir sobre, de capacitar y potenciar la profesionalidad, la autonomía, la autorregulación de los individuos y las instituciones, la toma de decisiones y de crear procesos.
2.1.8.2 Importancia de las aulas de apoyo
Pacheco (1995), en las conclusiones de su estudio Recuperación pedagógica que reciben los niños con dificultades de aprendizaje en las aulas de apoyo psicopedagógico, plantea que aquellos niños/as participantes de las aulas de apoyo, al reintegrarse al aula regular han superado sus deficiencias, alcanzando calificaciones que les permiten continuar un aprendizaje con ritmo normal. El estudio se realizó en veintiséis escuelas de educación regular con de aulas de apoyo psicopedagógico y consideró al cien por ciento de alumnos/as de primer y segundo grado, alcanzando una población de novecientos treinta y cuatro alumnos.
Entre otro de los resultados arrojados por este estudio, se plantea que en todas las aulas de apoyo se obtuvo un índice de madurez de los alumnos antes de la recuperación y luego de ella, así, señala que los alumnos de primer grado que se recuperaron de sus dificultades en el área perceptivo motriz alcanzan un índice de madurez superior y mediano, lo que indica que no tendrán dificultades en su rendimiento.
El seguimiento del trabajo realizado en estas aulas de apoyo es llevado en diversas fichas psicopedagógicas, las cuales llevan el registro comprobado de que los alumnos que superaron sus problemas de aprendizaje lograron alcanzar una calificación trimestral final en lectura, escritura y cálculo que les permite la promoción al grado inmediatamente superior.
En base a los resultados obtenidos en este estudio, la autora, sostiene que “las aulas de apoyo psicopedagógico son muy necesarias, especialmente para el tratamiento de dificultades de aprendizaje en los alumnos de primero y segundo grado en las áreas perceptivo motriz, lectura, escritura y cálculo” (Pacheco, 1995, p. 217). Además afirma que con el tratamiento los alumnos/as superan las deficiencias y se reintegran de forma
normal a las aulas regulares, logrando a la vez, la disminución de la deserción y repetición escolar.
Entre las recomendaciones que la autora plantea, está la necesidad de que tanto las escuelas particulares como fiscales, cuenten con aulas de apoyo pedagógico dado el beneficio que prestan, especialmente a los alumnos que por diferentes razones tienen deficiencias en la enseñanza - aprendizaje. Agrega también, la importancia de concientizar a los maestros y padres de familia sobre el trabajo que se realiza en estos espacios, así como el enfocarse en la creación e incremento de equipos multidisciplinarios que permitan avanzar en el desarrollo de este importante proceso educativo.