El ajedrez es un juego de ingenio, en donde el azar no interviene. Por este motivo, para conseguir la superación constante en la fuerza del jugador, es importante dedicar tiempo a su estudio y práctica, es decir, realizar un tenaz esfuerzo personal para obtener satisfacciones cada vez mayores. A continuación se darán algunas sencillas recomendaciones para quien se inicia en el fascinante mundo del ajedrez:
1) Analice sus propias partidas
La práctica constante es fundamental. Participe en los torneos que realizan organizaciones públicas y privadas. Juegue con rivales de mayor experiencia que la suya para aprender de ellos. Es importante que anote cada una de sus partidas para estudiarlas posteriormente. La superación ajedrecística no puede darse sin una autocrítica continua, para detectar y corregir los inevitables errores. Aprenda de sus derrotas y hágase el reto de mejorar para la siguiente partida. Es importante que se acostumbre a jugar con el reloj especial de ajedrez, ya que siempre se utiliza en las competencias serias.
2) Estudie la bibliografía especializada
Existe una gran cantidad de libros y revistas que ayudan al ajedrecista a elevar su nivel de juego. Se deben estudiar las mejores producciones de los grandes jugadores del pasado y del presente (el legado de los clásicos) en orden cronológico, para comprender el desarrollo de las ideas a través del tiempo. Encontramos, asimismo, manuales que enseñan cada una de las fases del juego (apertura, medio juego y final), así como libros que contienen ejercicios de índole estratégico y táctico. Estas enseñanzas las podremos aplicar a situaciones semejantes en nuestras partidas.
3) Desarrolle sus cualidades psicológicas
Preste particular atención a su capacidad de concentración e intente mejorarla. Así , podrá evitar los errores basados en distracciones y descuidos momentáneos. La confianza en uno mismo y la ambición de ganar son también factores esenciales en la lucha ajedrecística.
-Concentración:
Éste es un punto clave para el éxito de un ajedrecista y que debe mejorar continuamente. Es necesario llegar a un grado de concentración óptima (es decir, de máxima atención). En no distraerse con otros asuntos y problemas radica la buena concentración del ajedrecista. Ésta puede decaer también por el cansancio originado por una mala condición física. Recordemos que las partidas de torneo pueden durar hasta 6 horas de intenso trabajo mental.
-Ambición:
Otro punto básico es la ambición, el querer realmente vencer al rival y destacar con buenos resultados. Es frecuente la falta de motivación en el ajedrecista. Existen jugadores con una tendencia natural a la dura competencia y otros se deben esforzar más en adquirir el “instinto” para competir con fiereza. Aquí entra la voluntad, es decir, el grado de energía que gastamos en cada partida de ajedrez de torneo.
-Confianza:
Es de gran importancia tener o adquirir la confianza en uno mismo, para afrontar cada partida con una disposición positiva y estar convencido de nuestras capacidades: el que crea que va a perder de antemano sin duda saldrá derrotado ya que la energía que gaste en la partida será menor que la del adversario. Además, seguramente, empezará a la defensiva sin atreverse a tomar la iniciativa. Esta confianza, debe estar respaldada, obviamente, con los conocimientos técnicos apropiados.
-Tensión emocional:
El ajedrez de torneo causa a sus practicantes en mayor o menor grado una carga de emociones que se deben saber controlar. Los apuros de tiempo, el estar a un paso de la victoria, la depresión por la derrota, el no poder olvidar errores crasos, etcétera, implican cambios en el estado de ánimo que pueden influir negativamente en el comportamiento (y en los resultados) de los ajedrecistas. Existen jugadores que no pueden controlar sus nervios lo que merma sus verdaderas potencialidades.
4) No descuide su condición física
El ajedrez de competencia puede ser extenuante mental y físicamente. Practique en forma constante algún deporte que le ayude a relajar las tensiones que originan las partidas de ajedrez y le mantenga en buena condición física.
5) ¡Diviértase jugando!
El ajedrez es antes que nada un juego. Goce practicándolo con sus amigos y tendrá un medio de recreación y distracción para toda la vida.
Aunque las fases del juego están íntimamente relacionadas, para su mejor comprensión es útil estudiarlas de forma separada. Se verán algunos métodos y consejos específicos:
LA APERTURA
Para jugar la apertura correctamente es necesario dominar los factores posicionales más importantes: la rápida y coordinada movilización de piezas, el dominio del centro del tablero, la seguridad del rey y las debilidades de puntos claves. Para ello es básico estudiar y entender a fondo las partidas modelo de las aperturas que elegimos jugar. Aunque las complicaciones tácticas no suelen aparecer en las primeras jugadas (y con ello la necesidad de calcular variantes concretas) pueden surgir excepciones en las
llamadas celadas o trampas de apertura... Veamos una celada instructiva del gambito de dama: 1.d4 d5 2.c4 e6 3.c3 f6 4.g5 bd7 (jugada que, en apariencia, pierde un peón) 5.cxd5 exd5 6.xd5?? xd5! 7.xd8 b4+! 8.d2 xd2+ 9.xd2 xd8 (y las negras quedan con una pieza de ventaja y el juego ganado). Este tipo de celadas aparecen en cada una de las aperturas y debemos estar familiarizados con ellas. Existen libros dedicados exclusivamente a ellas.
Los jugadores que cuenten con una buena “Cultura Ajedrecística” y dominen las nociones estratégicas y tácticas fundamentales podrán jugar cualquier apertura de manera aceptable. Pero esto no basta para tener buenos resultados en los torneos. El siguiente paso es consolidar un sólido repertorio de aperturas de acuerdo a nuestro gusto y estilo de juego y que conozcamos en sus más finos detalles. ¿Cómo se forma un repertorio? Al analizar los juegos completos de los grandes ajedrecistas de la historia se eligen los esquemas que más nos gustan. Si nos atrae el ataque y los juegos de carácter abierto, sentiremos preferencia por el tipo de posiciones que obtienen jugadores como Alekhine, Keres, Tal o Kasparov. En cambio, si el juego más posicional y pausado es de nuestro agrado nos complacerá estudiar a Capablanca, Rubinstein, Botvinnik o Karpov. Se deberán coleccionar y estudiar las partidas ejemplares, donde aparecen con claridad los temas estratégicos y tácticos característicos de cada apertura. De preferencia, se escogerán juegos comentados por los protagonistas o de analistas de reconocido prestigio. Existen, además, libros especializados y bases de datos de cada apertura con análisis de variantes y colecciones de partidas que nos facilitará la labor de dominar la teoría de cuestas aperturas. No olvidemos, sin embargo, que es imprescindible no memorizar las variantes, sino comprenderlas, siempre dispuestos a aportar alguna idea propia.
A continuación debemos corroborar nuestros conocimientos adquiridos practicándolos en torneos de diversos ritmos de juego (ajedrez rápido, activo y standard) ya sea en clubes, torneos oficiales e, incluso, contra programas de computadoras o encuentros por Internet. Sólo así podremos afianzar de manera constante nuestra destreza en cada apertura y estar listos para hacer frente a las competencias de mayor trascendencia. EL MEDIO JUEGO
Es en el medio juego donde surgen la mayor cantidad de temas y motivos estratégicos y tácticos, y donde se deben elegir los planes de juego correctos. El que domine el medio juego será, de hecho, un buen ajedrecista. ¿Cómo estudiar esta fase tan compleja?
1) Estudio de los clásicos: profundo análisis, por orden cronológico, de las partidas comentadas de los grandes ajedrecistas. Se sugieren las creaciones de los siguientes maestros que más han contribuido a la comprensión del ajedrez: Anderssen, Morphy, Steinitz, Tchigorin, Pillsbury, Tarrasch, Lasker, Rubinstein, Nimzowitch, Capablanca, Alekhine, Botvinnik, Euwe, Keres, Smyslov, Reshevski, Bronstein, Tal, Petrosian, Korchnoi, Larsen, Spassky, Fischer, Karpov y Kasparov. Desde luego, han existido otros grandes jugadores que no debemos desestimar (como Reti, Najdorf , Fine, Geller, Portisch o el mejor ajedrecista mexicano, Carlos Torre,) y estudiaremos sus mejores
producciones. Los jugadores contemporáneos (Anand, Kramnik, Ivanchuk, Shirov, entre otros) poseen un gran ajedrez, sin embargo, sus partidas serán de más fácil comprensión habiendo estudiado antes a los ya mencionados.
2) Debemos resolver de manera constante y simulando las condiciones de torneo (con límite de tiempo) ejercicios de táctica. Posiciones prácticas donde se aprenden incontables temas y motivos de combinación. Existen muchos libros con ejercicios de esta clase.
3) Práctica con diferentes ritmos de juego. Es importante competir en torneos de diversa índole de manera regular, ya que sólo con la experiencia personal (y a base de aprender de las derrotas) podremos llegar a un buen nivel de juego. Anote sus partidas para más adelante analizarlas, de preferencia con un jugador experimentado, y detectar los errores.
EL FINAL
El final de la partida es una fase que cuenta con sus propias leyes y métodos de juego y que sólo unos cuantos jugadores en la historia han podido dominar. Cualquier imprecisión suele ser decisiva. Para mejorar en esta fase debemos realizar un estudio pormenorizado de la teoría del final de juego, comenzando por los finales básicos, hasta los más complejos. Es importante, además, conocer los finales prácticos que se presentan con mayor frecuencia. Existen excelentes libros especializados de esta fase del juego que se recomienda estudiar.