2.3 Utility Functions for Optimization
2.3.1 Loss and Gain Functions
Antes de mostrar el resultado de nuestro trabajo de traducción, nos parece oportuno detenernos en las fases de transcripción y adaptación con las que nos hemos tenido que enfrentar durante la realización de nuestra labor, presentando los problemas hallados en ellas, así como las decisiones adoptadas y los resultados obtenidos, con el objetivo de proporcionar una imagen cuanto más completa y significativa de los procedimientos que están detrás de nuestro trabajo.
En cuanto a la fase de transcripción del producto, podemos afirmar que esta ha sido una parte muy difícil de nuestro trabajo, dado que el único material con el que hemos podido trabajar ha sido el vídeo en versión original. Efectivamente, hemos realizado esta tarea sin poder contar con la presencia de un guion escrito de postproducción ni de una transcripción parcial no revisada del producto. Por lo tanto, hemos tenido que llevar a cabo autónomamente todo el trabajo de transcripción para obtener un guion de la versión original. Dentro de este contexto, la imagen y el sonido han representado los elementos más importantes para la realización de la transcripción del producto.
Por lo que concierne al trabajo de transcripción, cabe señalar que en la versión original del vídeo están presentes los subtítulos en español que, desde luego, han desempeñado un papel importante en la realización de la tarea de transcripción del producto. Sin embargo, a menudo, estos subtítulos no reproducen enteramente lo que los hablantes están diciendo de verdad, ya que pueden simplificar las intervenciones para conseguir una mayor claridad o reducir los enunciados a causa de las restricciones de espacio y de tiempo del medio. Por consiguiente, a pesar de que en el vídeo aparezcan los subtítulos en español, con frecuencia, hemos tenido que servirnos de la imagen y del sonido para llevar a cabo la transcripción del vídeo. En este sentido, podemos afirmar que los subtítulos no constituyen un elemento fiable y, por lo tanto, no siempre han sido de ayuda, obligándonos a volver a escuchar y a ver el vídeo varias veces para poder comprobar la corrección de estos y detectar lo que se dice realmente. En pocas palabras, dado que en muchas ocasiones estos subtítulos no representan un elemento fiable, para la realización de la tarea de transcripción del producto hemos debido recurrir principalmente
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a la imagen y al sonido, que se han confirmado como los elementos más importantes para desempeñar esta delicada tarea.
Con respecto a la adaptación, partimos del supuesto de que una correcta sincronización temporal del texto traducido en términos de duración de los enunciados resulta imprescindible para conseguir un producto de alta calidad que sea aceptado positivamente por parte de los espectadores. Desde este punto de vista, hemos intentado alcanzar un ajuste preciso de manera que el público pueda identificar quien dice cosa en el vídeo sin causar confusión ni incongruencias y, por lo tanto, ha resultado necesario detectar el punto de inicio y fin de cada enunciado para insertar el discurso traducido dentro del espacio exacto de cada intervención. En otras palabras, de acuerdo con esta tarea de adaptación la traducción se ha sincronizado con el ritmo del discurso original, es decir, comienzo y final de los enunciados, cambios de interlocutor, intervenciones, etc. Por lo tanto, durante la fase de adaptación, ha resultado necesario no solo traducir teniendo en cuenta el aspecto lingüístico, sino que a la vez se ha tenido que adaptar la traducción a las restricciones temporales y espaciales de cada enunciado, de manera que el público pueda seguir el discurso sin dificultades.
Dentro de la labor de adaptación, además de la sincronización temporal se pueden identificar otras prácticas que se han llevado a cabo en nuestro trabajo de traducción. Primero, en el texto traducido hemos incluido los códigos de tiempo que sirven para indicar el momento exacto en el que empiezan las intervenciones de los hablantes. Se trata de cifras que se introducen al principio de cada frase de cada hablante, siguiendo un formato minuto-segundo que se inserta entre paréntesis. En el caso de enunciados largos del mismo hablante, se introduce un nuevo código de tiempo aproximadamente cada 20 o 25 segundos y se empieza una línea nueva aprovechando de pausas más o menos largas en la emisión de la frase, y nunca en el medio de una intervención. Segundo, a lo largo de la traducción hemos indicado las diferentes pausas que hacen los hablantes durante la emisión de los enunciados. Las pausas van marcadas de manera distinta dependiendo del tiempo de duración de estas, con «…», «/» y «//» que se utilizan respectivamente para pausas muy breves, breves y largas. A menudo, para las pausas largas en la traducción se suele empezar una nueva línea insertando otro código de tiempo a pesar de que hayan pasado menos de 20 o 25 segundos del precedente. Tercero, dentro del producto traducido hemos señalado las ocurrencias de superposiciones de voces mediante la sigla «acc» que
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también se mete entre paréntesis y se inserta antes de la intervención que se va a superponer a la intervención anterior. Por último, en la traducción hemos introducido los carteles que se encuentran en la versión original del vídeo señalándolos en mayúsculas y con el relativo código de tiempo, y también hemos indicado la presencia de versos y risas de los hablantes insertando estas expresiones entre paréntesis en el punto preciso en el que se emiten dentro del enunciado.
Tanto la transcripción como la adaptación representan dos etapas fundamentales y obligadas en la realización de nuestro trabajo de traducción. En términos más generales, se trata de dos procedimientos que caracterizan unívocamente la práctica de la traducción audiovisual distinguiéndola de otros tipos de traducción. Sin lugar a duda, podemos afirmar que los procesos de transcripción y de adaptación forman parte de aquellas peculiaridades de la traducción audiovisual que hacen que este tipo de labor sea particularmente estimulante. En efecto, tanto la transcripción como la adaptación constituyen dos características que convierten la traducción de productos audiovisuales en una tarea muy compleja, lo que implica un desafío más grande que tiene un efecto motivador para los traductores.