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Para iniciar esta sección citaré a Ugglia (2010:80) quien asegura que la relación entre hombre y naturaleza aparece en las historias de las ideas con mensajes o significados ambiguos identificando al ser humano como destructor o como rescatador, y a lo silvestre o a la ―naturaleza natural‖ (natural nature) como amenaza o como refugio. Por ello, y con el propósito de reducir la ambigüedad en la lectura de las referencias históricas, me apoyaré nuevamente en Kragh, y con

su planteamiento de niveles y significados del estudio histórico intentaré establecer los alcances y limitaciones de mi ejercicio.

De conformidad con la propuesta de Kragh (2007:33-48), se distinguen dos niveles en el estudio histórico, H1 y H2.

H1: En este nivel, al que también se denomina historia objetiva, se describen los fenómenos o acontecimientos concretos que se produjeron en el pasado.

Se entiende la historia como ―el pasado‖ o los fenómenos que acontecieron concretamente en el pasado. Pero como nuestro conocimiento de la realidad del pasado es tan sólo —o sólo podrá ser— limitado, la mayor parte de las cosas que acontecieron efectivamente en el pasado quedarán para siempre lejos de nuestra comprensión. Por tanto, H1 se limita en su extensión, además de ser el producto de un proceso de investigación que incluye las elecciones, interpretaciones e hipótesis que hace el historiador.

Así, se debe reconocer que no tenemos acceso directo a H1, sino tan sólo a partes de H1 que se nos han transmitido a través de diversas fuentes. Aquí se deben citar los intentos que hacen la Historia ambiental27 y la Ecología histórica24, como campos disciplinarios distintos y con sus propias metodologías, para entender las distintas narrativas sobre el cambio en la naturaleza debido a la acción humana. Aquí, debo enfatizar la distinción que hice previamente con relación a la extensión que le doy al término la naturaleza en este ensayo: me estoy refiriendo a esa parte de la naturaleza compuesta por lo que hoy podemos reconocer como ―mundo viviente‖ o ―biosfera‖: de tal modo que el objeto de

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Existen varias definiciones para la diciplina llamada Historia Ambiental, aquí presentaré la que ofreció D. Worster (1990) uno de los fundadores de la escuela norteamericana. La historia ambiental trata del ―papel y lugar de la naturaleza en la historia humana‖. A nivel internacional se reconocen varias escuelas con notables diferencias. Por Ecología histórica se conoce un programa de investigación que se orienta al análisis de las interacciones de los seres humanos con sus ambientes, desde una perspectiva histórica, es decir, en una escala temporal y espacial (Balée,1998)

Conservación de la naturaleza 57 estudio, tanto de la Historia ambiental como de la Ecología histórica, se circunscribe a la interacción de los seres humanos con ese mundo viviente o biosfera que refiero aquí como la naturaleza. Dicho esto, la historia objetiva de la naturaleza, se limita, como inicio, al origen de la humanidad y de la conciencia humana, lo cual supone un intervalo de 60,000 años (Pritchard, 2010) de interacciones de seres humanos con sus entornos naturales (o podría ampliar la escala contando a partir del presunto origen de la vida en el planeta).

Como marco temporal para esta delimitación puedo citar el intento de S. W. Hawking (2009), publicado como La teoría del todo: el origen y el destino del

universo, donde pretende narrarnos una historia del universo: para ello, se vale de

distintas formas de presentar evidencia de lo ocurrido en un periodo de tiempo inimaginable, pero en principio plantea como punto de partida para su narración un párrafo que a continuación reproduzco:

En este ciclo de conferencias trataré de dar una idea general de lo que pensamos que es la historia del universo, desde el big bang a los agujeros negros. En la primera conferencia haré un breve resumen de nuestras antiguas ideas sobre el universo y de cómo hemos llegado a nuestra imagen actual. Podríamos llamarlo la historia de la historia del universo. (Hawking, 2009: 11)

Así, en este breve resumen del intento narrativo de Hawking, podemos encontrar un buen ejemplo del sentido de la distinción entre la historia objetiva del universo (la naturaleza en su sentido más extenso) y las diferentes narrativas que dan cuenta de él. Y, que en este caso, se vale de hipótesis y teorías científicas (big bang y agujeros negros) como elementos narrativos que justifican un punto de vista, "nuestra imagen actual".

H2: Este nivel comprende lo que se denomina ―análisis de la realidad histórica‖, y se reconoce como su objeto a la historia H1: ―Del mismo modo que el objeto de las ciencias de la naturaleza es la naturaleza. Y del mismo modo que nuestro

conocimiento (científico) de la naturaleza se limita a los resultados de las investigaciones de la ciencia que no son la naturaleza, sino una interpretación teórica de ella, también esos conocimiento de los acontecimientos ocurridos en el pasado se limitan a los resultados de la historia (H2) que no son el pasado, sino una interpretación teórica del mismo‖.

Suele emplearse muchas veces el término historiografía para H2, para dar a entender los escritos que tratan de historia. En este ejercicio, estoy distinguiendo tres elementos concurrentes, que a su vez, tienen diferentes narrativas o historias: la historia de la naturaleza, es decir la historia objetiva del universo (donde podemos insertar la historia de la vida en el planeta Tierra); las ideas sobre la naturaleza que las refiero en el texto como naturaleza (donde encontramos diversas ideas de naturaleza que dan origen a distintas narrativas, que podríamos calificar como científicas y no científicas, y que -como mostraré más tarde- la distinción de su atributo "científico" entre ellas es difícil fuera de un contexto histórico-social); y la crónica de las intervenciones humanas sobre el mundo natural, que tienen como propósito la conservación de la naturaleza (independientemente de que el propósito se cumpla o no).

Hago estas distinciones tratando de no cometer errores en el planteamiento de los diferentes problemas que origina hacer la crítica a la ―estrategia contemporánea para la conservación de la naturaleza‖, que como espero haber mostrado, supone enfrentar diferentes problemas históricos28. En este ejercicio, me estaré centrando más, primero, en la historia de la ideas sobre la naturaleza y, después, en la crónica de los intentos de conservación de la naturaleza.

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En la revisión de textos que dan cuenta del historia de las relaciones de la humanidad con sus entornos naturales es fácil encontrar pasajes confusos, debido a que no se hacen las distinciones correspondientes a la historia objetiva de lo sucedido en el pasado y las recreaciones históricas correspondientes, que se presentan como hechos del pasado, y que muchas veces no son más que elucubraciones (provocando en el lector una sensación parecida a la del visitante de "la casa de los espejos", donde los atributos físicos de los diferentes espejos deforman la "realidad").

Conservación de la naturaleza 59 Retomando la explicación de Kragh, se admiten dos sentidos para el término historiografía: Uno puede querer decir simplemente un escrito profesional de historia, es decir, tratado sobre los acontecimientos del pasado y escritos por historiadores. Y otro, pretende decir teoría o filosofía de la historia, es decir, reflexiones teóricas acerca de la índole de la historia (propiamente H2). En este segundo significado, la historiografía es, por tanto, una metadisciplina cuyo objeto es H2; la historia puramente descriptiva no es en sí misma historiografía, sino que será el objeto de los análisis historiográficos.

Complementariamente, apelando a un comentario de Fara (2010:19), quien reconoce que en inglés la palabra history tiene dos significados distintos, uno que refiere al pasado mismo y otro que hace referencia a la historia descrita de ese pasado, citaré algunas de sus consideraciones sobre la elaboración de historias como productos narrativos. Por ejemplo: los historiadores pueden escribir diferentes historias acerca de los mismos eventos históricos o periodos, debido a que aún usando los mismos hechos históricos, escriben creativamente. Para dar sentido a lo que ha ocurrido, ellos describen narrativas con trazos y esquemas; los historiadores dan a sus historias principios y finales, dando atención especial a los momentos climáticos tales como la victoria de una batalla, el descubrimiento de un nuevo elemento o producto químico o la formulación de una teoría revolucionaria; los historiadores, como los novelistas, retratan un mundo imaginario, imponiendo una estructura sobre un pasado histórico continuo; y para mantener la atención del lector se centran en individuos clave, que a menudo, adquieren el estatus de héroes".

Para esta tesis, considerando las prevenciones hechas, he decidido renunciar a una aproximación historiográfica positivista (como una descripción del pasado basada en una serie de hechos documentados y que constituye una realidad objetiva sin interpretaciones ni evaluaciones), ya que me resulta evidente que los hechos históricos que retomaré para la construcción histórica de la idea de

naturaleza son producto de una valoración y una interpretación por parte del historiador. Lo anterior lo fundamento citando a Kragh (2007:65):

[…] cuando el historiador ha desenterrado todas las fuentes a su alcance, se halla en posesión de un cúmulo de datos o hechos. Se trata del producto de una selección que se realizó ya en el pasado, pues sólo una limitadísima sección de los acontecimientos del pasado ha quedado recogida. Para convertir estos datos en historia, el historiador tiene que realizar una nueva selección según las prioridades que quiera establecer. Este proceso de selección constituye un elemento constructivo o activo que, en cierta medida, refleja la cosmovisión del historiador. Hay una serie de factores, que van desde los gustos y antipatías personales hasta posturas filosóficas, políticas, que contribuirán a hacer una historia de tintes subjetivos.

Para ilustrar la subjetividad en la narrativa histórica en relación con la naturaleza, haré un comentario general y daré un ejemplo:

La historia de las relaciones de los seres humanos con sus entornos naturales ha sido narrada de distintos modos y con diferentes propósitos. Desde el punto de vista o juicio predominante actual, diversos autores han elaborado historias ambientales con variados grados de veracidad y, por tanto, de utilidad para comprender la problemática contemporánea.

Actualmente, y de manera generalizada, se admite que el mundo experimenta una crisis ambiental global, causada por actividades humanas vinculadas a cierto modo de entender y usar el mundo natural (algunos le llaman ―civilización occidental‖, ―capitalismo‖, ―neoliberalismo‖, entre otros términos de aplicación común y poco rigurosa).

Conservación de la naturaleza 61 Por ejemplo, la historia ambiental, tal como lo expresa Diamond29 (1998) en su galardonado libro Armas, gérmenes y acero, nos proveería de las lecciones necesarias para tomar las decisiones correctas sobre el uso del mundo natural. En ese libro y en particular, en la elaboración del capítulo Breve historia de la

humanidad en los últimos 13,000 años, usó un amplio catálogo de materiales

históricos y científicos con la finalidad de demostrar su tesis central: las sociedades humanas evolucionaron de diferente modo en diferentes continentes debido a las diferencias existentes entre cada uno de los entornos continentales, no a causa de la biología humana (Diamond, 1998:515). Así, la selección y el uso de la información histórica y científica da como resultado la argumentación probatoria de una tesis, su tesis.

Nuestro autor declara: ―La materia objeto del libro es la historia, pero el enfoque es el de la ciencia, en particular el de las ciencias históricas como la biología y la geología evolutiva‖ (Diamond, 1998:30)

Al respecto, Diamond considera que los estudios sobre la historia humana pueden beneficiarse si utilizan el método comparativo y los llamados ―experimentos naturales‖, empleados en Biología evolutiva.

En contraste con Diamond, presentaré a una historiadora, E.G.K. Melville, quien hace un estudio histórico de menor escala temporal y geográfica sobre las consecuencias ambientales de la conquista de México, partiendo del siguiente planteamiento interpretativo sobre una presunta historia objetiva:

[… ] esto no es sociobiología, la cual supone que los imperativos biológicos dirigen la conducta del hombre, ni tampoco determinismo ambiental para el que el ambiente físico determina a la sociedad. Más bien se trata de explorar el

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Jared Diamond ha realizado investigación en fisiología evolutiva y biogeografía, además de ser un prolífico escritor en divulgación científica, mereciendo numerosos premios y distinciones, destacando Armas,

carácter recíproco de los cambios ambientales y sociales en el contexto de la conquista europea del Nuevo Mundo (Melville,1999:12)

Asimismo, esta autora refiere uno de los problemas que estoy enfrentando en esta tesis: descubrir o reconocer las ideas ocultas detrás de las acciones que transforman al mundo natural, o las que, en sentido opuesto, se plantean para su conservación.

Además de la subjetividad en la tarea del historiador de la ciencia, relacionada también en la elección de los recursos narrativos que debe emplear, es necesario hacer otra consideración en relación a la necesidad de reescribir permanentemente la historia. Esto es, resulta inevitable que la interpretación del pasado esté siempre en función del presente. En palabras de Kragh (2007:66), ―cada nueva generación de historiadores mira hacia el pasado con nuevos ojos, con los ojos del presente‖.

Para ilustrar este punto tomaré un ejemplo de otra obra de Diamond (2005:11):

Cuando los colonizadores noruegos de Islandia encontraron, por vez primera, un ambiente superficialmente similar al de Noruega, pero en realidad muy diferente, ellos inadvertidamente destruyeron mucho del topsoil/suelo y de la mayoría de sus bosques. Islandia fue por mucho tiempo el país de Europa más pobre y más ecológicamente destrozado. Sin embargo, los islandeses aprendieron, eventualmente, de su experiencia y adoptaron rigurosas medidas de protección ambiental, y ahora disfrutan de la más alta tasa nacional de ingresos per cápita en el mundo.

Sin embargo, cinco años después de esta estimación de Diamond, se han publicado numerosos informes y reportajes que dan cuenta del fracaso ecológico y económico islandés (Chartier, 2010). Con este ejemplo, que muestra la provisionalidad de las valoraciones históricas asentadas en un presente transitorio,

Conservación de la naturaleza 63 haré una serie de reflexiones para establecer el alcance de esta aproximación histórica sobre las ideas de naturaleza.

En principio, he decidido asumir una aproximación histórica ―relativista‖, sin caer en la práctica de un escepticismo o relativismo radical. Esto es, considero como válidos algunos criterios historiográficos que surgen del escepticismo y relativismo asociados una visión histórica ―presentista‖. A continuación expongo algunos de sus criterios más importantes y que someto a consideración para esta revisión histórica:

 ―El pasado no puede constituir nunca un fin en sí mismo para el historiador, quien, por el contrario, ha de mirar al pasado con los ojos de hoy día y valorarlo críticamente, teniendo como punto de partida los problemas de la actualidad. La historia hace referencia no al pasado, sino al presente, para cuyas necesidades prácticas constituye una respuesta‖.

 ―La historia es un medio para responder a los problemas contemporáneos y

se justifica sólo en tanto cuanto logra realizar esta obligación‖. (Y en este sentido se asocia a una filosofía pragmática).

 ―La historia de la ciencia constituye una respuesta a los problemas de los científicos‖.

 Con base en Colingwood (1980:15): ―el objeto de la historia no consiste en los acontecimientos del pasado, sino tan sólo en los pensamientos suscitados por esos acontecimientos. El historiador debe intentar volver a experimentar o reactualizar los pensamientos de los individuos que le precedieron. Cuando lo logra, conoce lo que sucedió y no necesita más información ni más explicaciones sobre por qué tuvieron lugar los acontecimientos‖.

En lo general, éstos serían diversos criterios para la revisión del material histórico. Sin embargo, antes de asumir un compromiso con cualquiera de ellos, considero necesario discutir los límites de su aplicación.

Empezaré revisando la influyente sentencia de Collingwood (1980: 215): ―La historia del pensamiento y, por lo tanto, toda la historia es la reactualización del pensamiento pasado en la mente del historiador‖. Al respecto, Kragh (2007: 72) considera que la reactualización collingwoodiana es, en realidad, una reconstrucción racional del pensamiento de los agentes históricos. Asimismo, destaca como una contribución positiva a la historia de la ciencia, su insistencia en que las obras históricas han de ser tenidas por respuestas a problemas y que el historiador debería centrarse en estos problemas, y lo mismo puede decirse de su doctrina relativista, según la cual lo que importa en la historia no es hasta qué punto eran verdaderos o falsos los juicios del pasado, sino cómo han de entenderse en el contexto de un problema; y, finalmente, es también el caso de su afirmación respecto a que el historiador debería intentar pensar situándose en el pasado.

Aún cuando Kragh (2007:74) reconoce las contribuciones puntuales de Collingwood, considera que su historiografía, globalmente, resulta inadmisible para la historia de la ciencia, ya que ―contiene muchos elementos que se hallan en conflicto con lo que la moderna historia de la ciencia se esfuerza por hacer hoy día‖. Refiriéndose a una postura escéptica frente al material histórico.

Con relación en estos criterios historiográficos, Kragh (2007:74) declara que los argumentos que se aducen en apoyo de la historiografía escéptica contienen unos puntos de vista valiosos, pero no justifican las formas más radicales de escepticismo o subjetivismo.

Respecto al relativismo radical, Kragh (2007:85) apunta que, de acuerdo con este planteamiento, la función del historiador no es desentrañar lo que realmente

Conservación de la naturaleza 65 sucedió en el pasado, que lo único que puede hacer es reproducir los relatos que los científicos proporcionan acerca de sus obras y reflexionar sobre ellos, y sentencia: ―este tipo de relativismo se basa en la creencia que se tiene en que los relatos de los propios científicos son la materia prima última de la historia de la ciencia. Pero es una creencia que no puede aguantar los embates de la crítica‖.

La discusión precedente nos da la base para un examen más atento de los dos enfoques historiográficos más relevantes para la revisión de la idea de naturaleza y de especie que hago en este ensayo.

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