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historia, por una propensión a la inclusión de saberes diversos que narren dicha historia en clave de equidad y acceso al conocimiento histórico-cultural, escenario donde los silenciados tienen cabida y participación en la construcción del conocimiento científico. De Sou- sa Santos (2004) señala que planificadamente los movimientos de cambio social del sur y los saberes que derivaron fueron oprimidos e invisibilizados por la teoría crítica eurocéntrica, “tce”; así, campesinos,

mujeres, obreros, indígenas, etc., quedaron por fuera de la construc- ción de la historia que los nombra. Los impactos psicológicos perso- nales y grupales, la tradición de despojo a la que fueron expuestos, las dimensiones con que comprenden los hechos, su sentir respecto a los fenómenos y otros aspectos de su subjetividad fueron suprimidos de la formación de un conocimiento biopsicosocial que debe ser tejido

conjuntamente y en contexto. Por ello es preciso reconocer que “tene- mos que ser sociólogos de nuestras propias circunstancias” (De Sousa Santos, 2004, p. 9) para con ello abrir las aldabas que cierran el acceso a la historia multidimensional de las comunidades.

Se precisa del esfuerzo epistemológico colectivo, para acoger la di- versidad biopsicosocial y antropoética de los nuevos actores sociales (indígenas, afrodescendientes, mujeres, campesinos, etc.), que con- tribuyen de diversas formas a la renovación de la teoría psicológica y social. En este sentido, es preciso un nuevo entendimiento psicológico- socioepistémico, que permita vislumbrar y superar,los pensamientos decoloniales9. Dichas inclinaciones persisten en la actualidad de múl-

tiples formas, tales como el racismo, la homofobia, la exclusión, el se- ñalamiento y descalificación del otro por vía de la superioridad o de la fuerza, razón por la cual se necesita decolonizar las ciencias sociales (De Sousa Santos, 2006). Para De Sousa Santos (2009), decolonizar implica también reconocer que hay varias modernidades occidentales, y por ello no se puede ser monolítico con dicho tema, y pensar en una sola modernidad, si se requiere rescatar las tradiciones sumergidas, repri- midas, marginadas de la modernidad. Acorde a lo planteado conviene señalar las cuatro ideas fundamentales de las epistemologías del sur:

1. El sur no es geográfico, es una metáfora de sufrimiento humano, es el sur antiimperial, o sea, los que sufren las injusticias del colonialis- mo y patriarcado. No es un mundo interior dentro del continente. Las dimensiones psicológicas del sufrimiento, la resiliencia y la resis- tencia son una clara manifestación de las trayectorias no lineales e inmateriales de la condición humana, aún bajo situaciones de opre- sión sociopolítica.

2. La comprensión del mundo es mucho más amplia que la compren- sión occidental del mundo. Esta comprensión no se reduce a la lógi- ca causa-efecto o a la explicación jerárquica de las partes del fenó- meno social, pues más que eso, busca suscitar el diálogo de saberes y la integración transdisciplinar de los conocimientos. En torno a ello, De Sousa Santos (2004) indica que hay que mirar la experiencia

9. El pensamiento decolonial o proyecto decolonial es una de las expresiones de la teoría crítica contemporánea íntimamente vinculada en América Latina y el Caribe a las ciencias sociales y las humanidades por lo que genera diálogos reconstructivos para repensar la especificidad histórica y política de las sociedades (Dussel, 2004; Quijano, 2000).

del mundo como incontabilizable, y antes que una teoría general se necesita una teoría general sobre la imposibilidad de una teoría gene- ral, es decir, un consenso de que no hay una teoría general. Por ello es preciso vivir la diversidad antes que estructurarla o esquematizarla. 3. Se requiere incorporar otros conocimientos, los cuales abren paso a la idea de “la ecología de los saberes”, lo que quiere decir que: a. No se puede determinar la validez de los saberes en términos generales-abstractos, pues dichos saberes son válidos acorde a la pragmática y las consecuencias de la vida.

i. Por ejemplo, “para ir a la luna se necesita de conocimiento científi- co, pero si se desea cuidar la diversidad se requiere del conocimiento indígena” (De Sousa Santos, 2004, p. 12).

b. Hay saberes para diferentes objetivos y también límites entre cada uno de ellos —los límites externos—. Por ello no hay una forma de ignorancia, sino varias ignorancias a veces asociadas entre sí. In- cluso enseñar conocimientos puede generar ignorancia cuando es limitante. El saber psicológico sirve a la dimensión psicológica de la interacción personal-social, pero no está disociado de otros niveles de realidad e interacción, aunque su propensión principal son los procesos mentales y la conducta.

i. La ignorancia se produce al desvalorizar los conocimientos de otros, porque se enseñan ciertos saberes validados; así, al aprender- los y enseñarlos, se trasmite la ignorancia propia a otros.

c. Para llegar a la ecología del saber se requiere de dos procedimien- tos: i) la sociología de las ausencias, y ii) la sociología de las emer- gencias.

i. La sociología de las ausencias implica reconocer el proceso de no existencia de ciertas realidades (conocimiento ancestral, otras for- mas de construcción de la naturaleza, tradiciones, legados, otras construcciones de los saberes), pues la ciencia moderna produce como no-existente muchas realidades (De Sousa Santos, 2006). La

psicología de las ausencias invita a integrar los saberes desunidos, compartimentados, reconociendo las realidades psíquicas, simbóli- cas, reales e imaginarias que promueven desde su contexto. ii. Al rescatar dichas realidades y amplificar sus sentidos y legitimi- dad, se transforman en emergencias, y se entra en la sociología de las emergencias, es decir, en construcciones alternativas al desarrollo, a modo de concepciones distintas de lo que es la naturaleza, la vida, lo político, la solidaridad, etc. (De Sousa Santos, 2006). La psicología de las emergencias complementa lo anterior, al poner a circular- integrar y complementar la unidad de multiplicidades unitas multi- plex de los diversos sentidos explicativos de los fenómenos psíqui- cos y sociales y, en sí, de las emergencias producto del encuentro entre dichos elementos.

d. La ecología del saber se encuentra al servicio de políticas y de las dimensiones sociales, cultuales, históricas y psicológicas que la integran, dado que la lucha es política cuando es una lucha episte- mológica. Por tanto, no se puede sustituir un monolitismo por otro monolitismo. Las epistemologías del sur son plurales, permiten la diversidad, de hecho son variadas (De Sousa Santos, 2004). La psi- cología promueve ecologías del saber en constante flujo de sentido, pero religadas-adheridas a prácticas sociales y culturales propias de personas, grupos y comunidades, así, cada saber transforma a la vez que se transforma, lo cual abre nuevas posibilidades de compren- sión de los fenómenos psíquicos.

4. Traducción intercultural, la cual implica abrir la posibilidad de mirar los límites externos entre diferentes concepciones y dimen- siones del ser, es decir, reconocer que todos los conocimientos son incompletos y que tratar de conocerlos todos aumenta la incomple- tud. De esto se deriva que:

a. Se debe valorar otras formar de acción política y transformación social más amplias, ello amplia el presente que tiene consigo mismo todas las otras experiencias reprimidas y declaradas como ausentes, es decir, del otro lado de la línea.

b. Las luchas políticas se centran en estas posiciones epistemológi- cas. Las diferencias epistemológicas son, a la vez, diferencias políti- cas, psicológicas y socioantropológicas.

Acorde al pensamiento de Boaventura De Sousa, existen tres retos ineludibles en este proceso de las epistemologías del sur: descolonizar, democratizar y desmercantilizar, es decir, unir la lucha anticapitalista con la lucha anticolonial o decolonial. Estos elementos sirven de asien- to para reconfigurar la epistemología de la psicología, al ubicarla en un contexto de saberes en formación y legitimidad de conocimientos excluidos.

¿Es la psicología una ciencia?