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The Master stability function approach

5. Synchronization and collective dynamics

5.2. The Master stability function approach

La burocracia es la forma por excelencia en que se expresa la división del trabajo.

La división del trabajo se entiende como un proceso natural que se da al interior de la organización. Lo que no puede ocupar el centro de atención es la forma de dividirlo, sino las formas de relación que se tienen, el modo en que las personas se comunican y los efectos que genera en los demás; además, debe tomarse en consideración que la manera de dividir el trabajo puede ocasionar posibilidades de ejercicio del poder en libertad o no; puede derivar en que las personas se queden ocupando sus puestos de trabajo de manera perenne o que hallen, por el contrario, oportunidades de aprendizaje que los potencien hacia otras posiciones.

La división del trabajo ha sido, a lo largo de la historia, un ejercicio esencial en la vida de las personas, en los grupos a los cuales se pertenece, en la familia y, por supuesto, en las organizaciones, pues permite de manera clara decidir quién hace qué, dar claridades en quién toma las decisiones, dependiendo del

87 lugar que ocupa en la estructura. Así, pasando por las formas divisionales más puras hasta otras constituidas de manera integrada, las personas se organizan. La división del trabajo se presenta en las empresas con el fin de buscar coordinar acciones entre las personas para el logro de objetivos y, como argumenta Mintzberg (1999, p. 434), “en la forma divisional, las divisiones disponen del poder preciso para gestionar sus propias unidades, controlando las operaciones y determinando las estrategias para los mercados de los cuales se ocupan”.

El autor se refiere a unidades, lo que podríamos comprender como departamentos o negocios, a través de los cuales las personas se asocian, lo cual incluye a directivos y no directivos.

La estructura organizacional no es un ente sin fuerza o algo creado sin intención; las personas que forman parte de la estructura se organizan en torno al cumplimiento de unos objetivos y se agrupan en búsqueda de las mejores formas de logro. En este tipo de dominación burocrática, Weber (1997, p. 716) explica la relación entre distribución de actividades y ejercicio del poder, tal como se transcribe a continuación, en lo referente a las atribuciones oficiales:

Existe una firme distribución de las actividades metódicas consideradas como deberes oficiales necesarias para cumplir los fines de la organización burocrática. Los poderes de mando necesarios para el cumplimiento de estos deberes se hallan igualmente determinados de un modo fijo, estando bien delimitados mediante normas, los medios coactivos que le son asignados y para el cumplimiento regular y continuo de los deberes así distribuidos y para el ejercicio de los derechos correspondientes se toman las medidas necesarias con vistas al nombramiento de personas con aptitudes bien determinadas.

En cuanto al principio de jerarquía funcional, indica el autor que es propia de las grandes empresas privadas y la refiere a ella del siguiente modo: “Un sistema firmemente organizado de mando y subordinación mutua de las autoridades mediante una inspección de las inferiores por las superiores,

88 sistema que ofrece al dominado la posibilidad sólidamente regulada de apelar de una autoridad inferior a una instancia superior” (Weber, 1997, p. 717).

Nótese que el estudio de la jerarquía funcional trae consigo el concepto de subordinación que, visto desde el lugar de lo formal, cuando se celebran los contratos de trabajo en las empresas entre trabajadores y patronos, constituye uno de los elementos esenciales que lo caracterizan.

La tercera función específica de la burocracia la explica Weber (1997, p. 717) al advertir que

La administración moderna se basa en documentos (expedientes) conservados en borradores o minutas y en un cuerpo de empleados subalternos y de escribientes de toda clase. La organización moderna burocrática distingue en principio entre la oficina y el despacho particular, pues separa en general la actividad burocrática, como sector especial de la esfera de la vida privada y los medios y recursos oficiales de los bienes privados del funcionario”.

Y, por último, en cuanto al desempeño del cargo, indica que se hace según unas normas susceptibles de aprendizaje, anotando que, en lo que respecta a la posición de los funcionarios, existen unas consecuencias, las que a continuación se expresan de manera resumida, sin entrar a detallar los planteamientos de Weber (1997), que él explica uno a uno; sin embargo, se enuncian para justificar por qué este tipo de dominación (burocrática) sí es propia de las empresas capitalistas:

I. El cargo es una profesión

II. La posición personal del funcionario resulta configurada de acuerdo con los siguientes principios:

a. Estimación social dada por la distribución del poder o de un elevado costo de la formación profesional

b. Los funcionarios son nombrados por una autoridad superior (aunque puede también darse por elección o designación)

c. Perpetuidad en el cargo cuando se dan revocaciones o ratificaciones periódicas

89 d. El funcionario percibe una remuneración en forma fija, así como un retiro de vejez en forma de pensión. El salario queda determinado no solo por el trabajo realizado, sino por las funciones desempeñadas (con el rango)

e. El funcionario está ubicado en un escalafón que va de los puestos inferiores, menos importantes y menos bien pagados, a los superiores. El promedio de los funcionarios aspira a condiciones de ascenso

La burocracia, entonces, se materializa a través de acciones que presentan un orden dentro de las organizaciones y, como tal, ofrece posibilidades para el ejercicio del poder a todos los individuos que forman parte de las mismas. Con los elementos expuestos se puede evidenciar el fenómeno burocrático como algo natural que se instala en las organizaciones y que, además, puede tomar forma en las estructuras formales e informales con efectos diferentes, pues, de cara a las estructuras formales, la burocracia ordena, presenta un mapa de ruta que facilita a los miembros de una organización moverse a lo largo y ancho de la misma. Sin embargo, en las estructuras informales, como se verá más adelante, el fenómeno burocrático puede representar formas dominantes de imponer la autoridad, lo que ocasiona un choque o una tensión entre dirigentes y dirigidos, por cuanto cada uno ejerce el poder desde lugares diferentes.