• No results found

Chapter 3. The Biocultural Context for Development of a Community-Based Enterprise:

3.2 Materials And Methods

En todo ámbito escolar, si se quiere pasar de un modelo de enseñanza aprendizaje individualista y competitivo a uno cooperativo, es necesario implementar un plan de

43 acción que asegure que los estudiantes tengan la oportunidad de desarrollar estilos de aprendizaje más profundos y más reflexivos, colaboren entre sí para fomentar su desarrollo personal y social y logren las destrezas necesarias para generar el conocimiento para vivir y ser competentes en cada esfera de desenvolvimiento. Es necesario generar un ambiente en el que el estudiante no compite con el compañero, sino que lo ayuda a exponer sus puntos de vista y a vencer la timidez, no monopoliza la participación, pero tampoco permanecer callado y pasivo pues ambos extremos dificultan el trabajo cooperativo. Está consciente de que su éxito depende del éxito de todos en el grupo, por tanto colabora en la realización de la tarea, reconoce que todos merecen ser escuchados; por tanto respeta turnos y valorar las ideas de los demás.

Como Pevida y Gallego (2014) sugieren, existen tres ámbitos en los que se debe intervenir para implantar una cultura de aprendizaje cooperativo. La realización de actividades cooperativas, requiere de una cohesión grupal muy sólida, que es el primer ámbito de injerencia. Lograr esto, para el maestro, no es tarea fácil, en unos grupos más que en otros. Se trata de lograr que los estudiantes aprendan a ser solidarios, practiquen la ayuda mutua y el respeto por las diferencias, que todos lleguen a ser amigos, tomando muy en cuenta los valores que ello conlleva; comprendan que los miembros de un equipo deben ayudarse mutuamente, darse ánimo, respetarse y no sentirse satisfechos hasta que todos hayan alcanzado el éxito de aprendizaje; cosa que es bastante difícil, dado que por mucho tiempo la vida escolar ha girado alrededor de una estructura individualista y competitiva, en donde cada uno va a lo suyo y busca su propio interés.

Por ello, es necesario crear el clima favorable a la cooperación, a través de la ejecución de actividades cooperativas informales antes del tratamiento del contenido académico; esto es, dinámicas de grupo para que se conozcan mejor, interactúen positivamente, que coordinen intereses, tomen decisiones consensuadas, facilitando la cohesión que hace falta en un grupo para generar una corriente efectiva de ayuda mutua y la superación de conflictos para tener éxito en el aprendizaje.

Respecto a la segunda esfera de intervención, trabajo en equipo como recurso, Juan Carlos Torrengo (2012) puntualiza que hace falta algo que les obligue a trabajar juntos, a contar unos con otros y a no alcanzar resultados hasta que todos los

44 miembros del equipo hayan logrado su parte, esto es la forma cómo se estructura la tarea.

En la cultura cooperativa, ya no se trasmite la información para que el estudiante memorice y almacene para su uso futuro, sino que se enfoca en ayudarlo a aprender a aprender, haciéndole tomar parte en proyectos complejos y significativos que requieran su participación para construir y organizar el conocimiento, considerar alternativas, y encontrar soluciones a los problemas. Este tipo de tareas son diseñadas por el maestro, de manera que exijan la participación cooperativa de todos para poder resolverlas, ya sea por la naturaleza de la actividad o por el tiempo que se les asigna para completarla.

No obstante, el autor mencionado, sostiene que el aprendizaje individual en esta forma de trabajo, sigue siendo muy importante, aunque tiene una connotación diferente, pues el trabajo que cada uno haga, es una inversión y un esfuerzo para el éxito de la tarea en conjunto, es decir que, el aprendizaje en un marco cooperativo y el aprendizaje individual, se vuelven elementos indivisibles para la asimilación de conocimientos. Por ejemplo el/la docente entrega cuatro preguntas en inglés sobre el contenido de un texto leído previamente, a cada equipo formado por cuatro miembros: uno se encargará de dirigir (no de hacer) a que se refiere la pregunta número uno; otro, la dos; otro, la tres y otro la cuatro. El primero lee la pregunta y entre todos deciden la mejor forma de responderla. Luego de dialogar y ponerse de acuerdo, cada uno toma su lápiz y responde la pregunta. Después el segundo lee la segunda pregunta y repiten la misma operación, y así sucesivamente hasta responder las cuatro preguntas.

Como se puede notar, esta estructura de la tarea fomenta la colaboración y cooperación de todos los miembros del equipo, pues no trabajan individualmente sino que cuentan con el apoyo de los demás para responder las preguntas; cada uno participa equitativamente en el desarrollo de la tarea, realiza el mismo esfuerzo y tiene la misma oportunidad. Además este tipo de aprendizaje facilita llevar a cabo cualquier tipo de evaluación en el proceso, pues presenta oportunidades para que cada estudiante evalúe sus resultados individuales y de grupo en un ambiente de estrés reducido.

45 En lo que se relaciona al tercer ámbito de intervención que es el trabajo en equipo como contenido (Durán y Monereo, 2012), habiendo vivido una experiencia en su aplicación, podemos afirmar que es indispensable realizar una enseñanza del contenido sobre aprendizaje cooperativo, en forma sistemática, ordenada y persistente; se hace absolutamente necesario que los estudiantes conozcan, comprendan y apliquen adecuadamente los principios que lo rigen.

No es el propósito pretender que el estudiante siga una fórmula para aplicar el aprendizaje cooperativo, sino proporcionarle elementos claros y concretos que le guíen a mejorar el manejo del idioma inglés en el proceso de completar las tareas que van aumentando gradualmente la dificultad de lo simple a lo complejo, haciendo una inversión personal y grupal a cada paso. Hay que enseñarles explícitamente en qué consiste el trabajo en equipo, los objetivos que persigue, cómo pueden organizarse y qué tipo de acción se espera de ellos para que todos se beneficien del trabajo en equipo y alcancen el éxito deseado en el aprendizaje.

Esto significa que aprender sobre la estrategia de aprendizaje cooperativo debe ser un contenido más a ser tratado en el sílabo de la asignatura que se va a facilitar a los estudiantes. Algunos de los aspectos básicos que se debe cubrir en esta enseñanza son, por ejemplo, lo que conlleva la designación de diferentes roles a cada estudiante, cuál es la responsabilidad que tienen frente al grupo y frente a sí mismos, el tipo de ayuda a dar y recibir en el equipo y las habilidades de interacción social que deben observar cuando trabajar en grupos reducidos.

Para que se tenga una idea clara de estas perspectivas, puntualizamos lo que se debe cubrir en cada una:

a. Deben estar muy claros los objetivos del trabajo cooperativo, que son aprender y

ayudarse a aprender.

b. Cada miembro debe tener asignado un rol (presentador, secretario, ayudante,

coordinador, etc.) y saber exactamente qué papel debe cumplir como tal, es decir la responsabilidad que tiene.

c. En la ejecución de las tareas en las que se tenga que producir algo como un

ensayo, una presentación oral, una pancarta, un tríptico; cada miembro tendrá una labor específica que hacer de acuerdo a sus habilidades.

46

d. Se deben formar equipos de trabajo estables, pues en un grupo mientras mejor se

conocen, aprenden a apreciarse, a ser amigos y a apoyarse mutuamente.

e. Las habilidades sociales deben ser trabajadas en todo momento, como: tomar

turnos para hablar, respetar las ideas ajenas, escuchar con atención a los demás, proporcionar y solicitar ayuda con amabilidad, controlar el tiempo de la faena, que pueden ser especificados como compromisos de trabajo que adquieren los miembros para desarrollar la tarea de manera apropiada y exitosa.

f. Al final de cada período de trabajo, los miembros de un equipo deberán evaluar

sus realizaciones, descubrir sus fortalezas y debilidades para mejorar.

En suma, en la aplicación del aprendizaje cooperativo se propende a que exista la movilización de saberes y de procedimientos, unos aprenden de otros. Y en el asunto que nos ocupa, particularmente, se espera que los estudiantes utilicen las cuatro destrezas del idioma y registros académicos e informales del inglés oral, mientras trabajan juntos cooperativamente en las tareas, para desarrollar las habilidades comunicativas en el idioma extranjero.

Related documents