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Maximum Likelihood inference

Chapter 2. Phylogenetic inferences (and evolutionary history) of atyid endemic shrimp

2.3 Methods

2.3.9 Phylogenetic inference methods

2.3.9.1 Maximum Likelihood inference

Inicialmente fue muy difícil para la terapeuta entrar en el mundo de José, ya que todo giraba en torno a un discurso organizado y estructurado sobre su realidad externa, que se daba por sentado y reflejaba más bien su desconfianza ante la terapeuta, usada como una defensa para encubrir sus verdaderas vivencias. Venía de varios procesos psicoterapéuticos que no habían conservado la relación íntima con él, sino que lo habían delatado ante padres y profesores. Esto ocasionó una marejada de críticas y supuestos frente a su desempeño escolar y desenvolvimiento social. A medida que la terapeuta se mantuvo como un objeto que simplemente estaba para él y lo recibía, atendía y escuchaba, poco a poco se fue construyendo un espacio de confianza y una relación en la cual José podía depositar todas sus angustias frente a sus resultados académicos, y sus desventuras en sus relaciones sociales y de noviazgo sin temor a ser expuesto. José se mostraba inseguro y apaciguaba sus temores frente sus fallas intelectuales con recursos económicos hacia sus compañeros para conseguir sus logros académicos. Les pagaba para que le hicieran las tareas o lo incluyeran en los trabajos. A partir de la aceptación del vínculo terapéutico José empezó a llevar al espacio terapéutico tareas, trabajos y esto le permitió encontrar en la terapeuta alguien que le ayudaba a entender y reorganizar sus pensamientos en función de las tareas, evaluaciones y trabajos que tenía que presentar, reconociendo que poseía una memoria visual que le permitía acumular la información para poder rendir académicamente en las materias.

Sin embargo José asumía diversas posturas frente a los resultados y como una ola crecía de nivel su angustia frente a las demandas escolares. Igualmente frente a sus relaciones sociales, salían a relucir los mandatos de sus padres, hermana y profesores y su voz quedaba opacada por ellos. José se preguntaba de forma constante e incisiva cómo podría satisfacer a sus padres y hermana, cómo ser emprendedor como su padre, y cómo desenvolverse en el medio social como lo hacía su madre, además cómo podría ser tan

eficaz en el estudio como su hermana que no requería de ningún esfuerzo para rendir académicamente. Su gran pregunta era la siguiente: ¿Cómo puedo ser como mi hermana para tener éxito y complacerlos a todos?

Su yo se encontraba disminuido, casi anulado, atacado e invadido por las voces de los padres, hermana y profesores, que le demandaban acciones concretas y exigencias frente a su desempeño escolar y social. Buscando equilibrar su mente trataba de aliarse con el grupo de mujeres, pretendiendo así poder hacer frente a todas estas exigencias. Sin embargo, no le era posible debido a que el grupo femenino lo rechazaba y él sucumbía ante este viéndose nuevamente desprotegido y sin recursos para hacer frente a las exigencias académicas y sociales, lo que no le permitía reconocerse y diferenciarse del grupo de mujeres. La terapeuta fue construyendo una alianza con José con la fiel intención de prestarle su aparato mental para pensar en función de lo que no entendía a nivel escolar, de lo que no lograba en su rol social y de la inmovilidad mental que lo invadía cuando tenía que responderles a sus padres por los resultados académicos. José se encontraba desprovisto de recursos para hacer frente a estos y en cambio, sucumbía a las suposiciones y los enredos de los sucesos cayendo en un sin sentido, casi delirante, de las posibles consecuencias que suponían su fracasos como que no le iban a seguir pagando el colegio, lo echarían de la casa, nadie volvería a creer en él. De cierta forma estaba confundido con las cosas que le atribuían sus padres, profesores y hermana viéndose desdibujado ya que en un principio José no tenía una identidad propia, las voces de los otros oprimían su self. En cuanto a la relación con los objetos se encontraba en posición de sometimiento, cargado de deseos de agradar y ser reconocido y aceptado por ellos.

La terapeuta se convirtió en el objeto que absorbía las angustias de José, frente a las demandas académicas, y así mismo recogía los comentarios de los padres y profesores; esto debido a la alianza que José y la terapeuta habían construido a través del vínculo terapéutico. Las exigencias de sus padres, pero especialmente las del padre demarcaban en José una línea que seguir, ya que todos en la familia de su padre, generación, tras generación habían sido exitosos, reconocidos y socialmente aceptados y admirados por sus logros. Esto sobrepasaba lo que José conseguía para sí mismo en su desempeño escolar y desenvolvimiento social, y no le permitía demostrarle a su padre lo capacitado que estaba, en cambio le demostraba que era incapaz, deficiente y sobre todo que no llegaría a ser

como él. Por el contrario la madre por medio de los cuidados que le ofrecía a su hijo, reconocía en él una persona que lograría las cosas que el designara y no las que el padre le pusiera a cumplir o le demandara.

Los cambios de José frente a como percibía el espacio terapéutico, fueron muchos y lograron trascender en su mundo externo de forma notable, tanto que fueron percibidos por los padres y maestros, porque se veía más seguro y confiado, menos angustiado, menos delirante frente a las consecuencias y llevando a cabo nuevas estrategias para poder salir adelante en su desempeño escolar y cambiar la mirada hacia su funcionamiento social como adolescente. Pudo también comenzar a tener vivencias íntimas a través de relaciones sexuales, de noviazgos, amistad y compañerismo en el colegio; atrás quedaba la imagen de niño débil, oprimido y rechazado por el entorno. La mente de José tenía mayor amplitud y recibía de forma diferente los contactos y las vivencias. Cuando aparecían nuevos ataques, los podía pensar y entender gracias a la relación con la terapeuta, y al espacio construido entre los dos, lo que le permitía resguardarse de ellos y resguardar a la terapeuta de ataques similares.

La terapeuta y José continúan, aun hoy día, abriéndose camino juntos ante las vivencias que suponen un riesgo para la mente de José. De aquella relación llena de agonía de fracaso y desesperación intensa, han pasado a una relación en la cual es posible traducir, metabolizar y desplegar deseos, necesidades, conflictos, logros, ilusiones, de José hacia los personajes de su realidad externa, sin tener que arrinconarse ni destruirse.

3. Diferentes formas de comprensión que no son reconocidas

Las diversas comprensiones son tan infinitas como lo son las maneras de pensar y de comprender, de este modo existen comprensiones que van desde lo lineal, lo conflictivo y aquellas que están relacionadas con la experiencia. Sin tener en cuenta las múltiples cosas que suelen hacer estos muchachos en el colegio se exaltaba la más rápida de hacerlo que llevara a los resultados concretos de una nota que les validaba sus conocimientos en función de los estándares que para ellos serán eficaces y efectivos para evaluar.

Algunos niños y jóvenes no captan el proceso escolar mientras lo cursan, porque no entienden, ni responden frente a lo que les pide la institución y no cuentan con el apoyo de una persona que les ayude a comprender las cosas que les enseñan en el colegio. Son

jóvenes que tienen muchos intereses y su atención pasa de uno a otro y durante ese tiempo no alcanzan a observar la realidad que se presenta en clase y quedan con la sensación de no entender. No es que no entiendan es que tienen demasiados focos de atención y lo que les dicen en clase es un centro de atención que suele no ser llamativo sino formal.

Es necesario considerar la forma en que Julián entendía lo que ocurría a su alrededor, cómo percibía sus vivencias, sus fracasos, sus angustias, sus aciertos y desaciertos. Formas de entender distintas a las de los adultos que lo rodeaban y compañeros que lo percibían como extraño por su forma de enfrentar la realidad y sopesar las demandas que le hacía el colegio. Poco a poco se fueron tejiendo en su mente múltiples términos de comprensión distintas a partir de lo que creaba para él como una manera compensatoria de sopesar las demandas que le exigían a nivel escolar y familiar. Sintiéndose dolido y ofuscado, haciendo pataletas y berrinches, cuando no lograba obtener buenos resultados a nivel escolar y social; además por no poder ser visto como alguien inteligente, ingenioso y creativo, sino por el contrario como un joven deficiente y carente de habilidades frente al colegio y su familia. El mundo adulto asumía para él un destino fracturado e inconcluso, que lo asechaba y no lo dejaba salir adelante; su madre no le proveía los apoyos necesarios para que una tutora o profesora le ayudara a comprender lo que en casa no lograba. La terapeuta trataba de entender como pensaba y vivía las situaciones de fracaso, cómo percibía su realidad escolar y como compensaba esto por medio de las escenas teatrales. Por su parte el padre desconocía totalmente lo que necesitaba Julián, pues en los pocos lapsos de tiempo que pasaba con él, se encargaba de mimarlo y consentirlo, compensando sus ausencias. Sabía que no le iba viene en le colegio, creía que su mamá lo apoyaba en todas las cosas, pero no era así. El padre de Julián tampoco sabía lo que ocurría y asumía ayudas que no eran ciertas.

Para Felipe entender la realidad iba unida a la mala mirada que sus padres depositaban en él cuando no alcanzaba sus logros académicos y escolares. La no comprensión frente a la realidad escolar, le permitía alejarse también de la mala mirada de los padres, que solo querían ver en él un joven exitoso, ilustrado e inteligente, pero al no lograrlo, podía alejarse y desde allí, expresar lo que sentía, diferente a como lo hacía antes. La relación terapéutica se consolidó a partir de un enamoramiento hacia la terapeuta le permitió a Felipe verse mirado de una forma distinta por un objeto- terapeuta adulto- que lo

reconocía, lo entendía y comprendía lo que ocurría a su alrededor y sus propias dificultades para no poder responder académicamente y no ser reconocido por los compañeros. En una ocasión la terapeuta en su rol de psicóloga de la institución era juez de un evento en donde se debía escoger a la persona de grado once que hubiera hecho la mejor presentación de comparsa del día de las brujas. Lo selecciona para ser escogido por el público de compañeros que lo ovaciona y lo aplaude por su actuación, lo que hace que gane el concurso y desde aquí pueda entender como ser percibido de manera distinta por los otros y así comenzar a reconocer que tiene virtudes y aspectos positivos que los otros pueden ver en él. Se abre su mente entonces para empezar a pensar la forma deficiente en que estudia. La terapeuta entonces decide ayudarle a entender sus tareas de física y filosofía, por medio de explicaciones claras y cercanas que no lo desvalorizan ni señalan, sino todo lo contrario, lo acercan a creer en él y a descifrase de una forma distinta frente a los deberes escolares.

José se encontraba opacado por las voces de su realidad externa que le imponían formas de pensar y de actuar. Ser como el padre y pensar exitosamente como él, suponiendo que todo lo que se proponía lo iba a conseguir, y de no ser así, castigarse y recriminarse, o ser cómo la madre y saberse lleno de habilidades sociales, dispuesto a enfrentar los retos sociales en su entorno y al no conseguirlo, inhabilitarse en sus relaciones, aislándose y alejándose de la mirada social de sus compañeros. Además verse como su hermana inteligente y llena de saberes, y al no conseguirlo negarse la posibilidad de volver a intentarlo. Como si José entendiera a partir de las voces de los otros que le demandaban ser algo que no lograría ser, y así su comprensión se viera opacada.

A partir de los encuentros terapéuticos, José se acerca a una mirada distinta, la de la terapeuta que lo ve como un joven talentoso que puede entender distinto y configurar para él otras lógicas y comprensiones diferentes que le pueden servir para rendir académicamente. En una ocasión la terapeuta le muestra la forma de entender una tarea de sociales y descubre la capacidad de memoria visual que tiene José y le muestra que este puede ser un recurso frente a lo que no entiende en el colegio. Comienza entonces a guardar imágenes que lo llevan a configurar conceptos, después de lo cual se ver confiado y a partir de esta experiencia cargada de un sentido de comprensión, por parte de la terapeuta, José se empieza a ver como un joven con capacidad, que puede reconocer lo propio y alejarse de

las voces y los mandatos de los otros. La terapeuta entiende la dificultad un construye un puente creativo que le ayuda conectar lo desconcertado.

b. Algunos aspectos sobre la técnica