5. STUDY 1 METHOD
5.2 Measures
Pese a su elevado número, los establecimientos industriales presentan en este caso una diversidad tipológica mucho menor. En una panorámica de conjunto, destaca el peso de los locales ubicados en edificios residenciales, ya sea como nave o taller en planta baja (39,92 % del total) o como oficina en alguna de las plantas del inmueble (25,43 %)18. Pese
a su reducido tamaño, en conjunto aún suponen el 40 % del empleo industrial fuera de las áreas calificadas. Una proporción similar de trabajadores corresponde a empresas en inmuebles de oficinas, pese a que su número sea muy inferior (10,00 % de los locales). El peso de las restantes categorías resulta menos significativo, incluida la aparición de un uso diferente al industrial, lo cual permite por otro lado calibrar la fiabilidad del la fuente (en torno a la décima parte del total).
La presencia de un gran número de pequeños talleres que se ubican en la planta baja de los edificios de viviendas, resulta un aspecto aún relevante en la vida cotidiana de la ciu- dad, siendo necesaria la aproximación a la diversidad de situaciones observables: — La mayoría de talleres se vincula a sectores industriales de larga tradición y fabrican-
tes de bienes finales (carpintería metálica, confección a medida, imprentas, tapicerías, ebanisterías, etc.), donde la función productiva aún está presente. Lejos de suponer sólo una herencia del pasado, se observa una relativa juventud del tejido empresarial que, a partir de una manifiesta capacidad de adaptación a todo tipo de contenedores, a menudo reutiliza inmuebles de cierta antigüedad para seguir aprovechándose de ciertas ventajas de localización en el interior de la ciudad.
— Dentro de este tipo de establecimientos productivos destacan, por su nivel de espe- cialización y el valor añadido de los bienes obtenidos, los talleres dedicados a activi- dades de joyería, óptica, mecánica de precisión, diseño y moda o fabricación de pró- tesis dentales, particularmente presentes en los sectores urbanos de más alta valora- ción social, para los que la proximidad al cliente sigue siendo un criterio fundamental de localización.
— En otros muchos casos, no se puede confirmar la pervivencia en su interior de tareas de producción, más allá de la función comercial, como sucede con otras actividades menos cualificadas (panaderías, reprografía, cristalerías, material eléctrico, etc.) y algunas cadenas de franquicias. La importancia de la cercanía a su clientela potencial
5.4
19 En un 46,01 % de los locales de esta categoría no se pudo confirmar la existencia de una oficina empre-
y una buena visibilidad aproximan los criterios de localización de este subconjunto a los del comercio minorista.
— Su distribución en la ciudad puede resumirse en algunos rasgos básicos: difusión por la práctica totalidad de barrios, concentración en el distrito Centro, en los sectores del sur y en todos los antiguos núcleos de extrarradio surgidos en las primeras décadas del siglo XX (Cuatro Caminos, Tetuán, Guindalera, Puente de Vallecas, etc.) y cierta tendencia a la formación de pequeños clusters localizados en torno a actividades con- cretas.
El proceso de renovación urbana, especialmente intenso en distritos periféricos (Tetuán, Carabanchel, Usera y Puente de Vallecas), provoca una progresiva desaparición de talle- res de todo tipo, sin que se planteen por el momento demasiadas alternativas viables de localización dentro del propio municipio.
Por su parte, el proceso de terciarización industrial que se relaciona con el aumento de importancia de todos aquellos servicios de valor añadido internos a las propias empresas industriales –complementario al proceso de externalización–, tiene una presencia muy sig- nificativa y tangible en buena parte de la Ciudad de Madrid, reflejo de su protagonismo como primer municipio español en cuanto al volumen de sedes centrales de empresas. No obstante, al considerar su inserción en el espacio urbano y los posibles impactos deriva- dos, coexisten dos situaciones bien diferenciadas:
A. Escasa presencia de locales en edificios de oficinas de nueva construcción (de uso individual o de carácter multiempresarial), que sólo suman el 10 % de total, pero con- centran un volumen de empleo muy considerable, por encima del 40 %, con una loca- lización fuertemente polarizada en torno al núcleo central de negocios.
B. La situación más frecuente corresponde a oficinas industriales en inmuebles residen- ciales, que suman la cuarta parte de todos los locales y algo menos del empleo. Aquí se incluye la ocupación de todo el edificio residencial por una o varias empresas, o bien la presencia de oficinas en inmuebles con un uso residencial aún predominante. En estos casos, las empresas buscarían beneficiarse, al menos en sus primeras eta- pas de vida, de una centralidad que facilita los contactos de negocio cara a cara y cierta representatividad a través de edificios residenciales del Ensanche madrileño, de elevada calidad arquitectónica.
Respecto al mapa final resultante, que resume la lógica espacial de los establecimientos industriales en estas áreas, tres serían las principales ideas a destacar:
1. En ninguno de los sectores urbanos la función predominante es la productiva, ya que tanto las naves como los edificios industriales no son mayoritarios en ningún caso. Al mismo tiempo, sólo en dos sectores periféricos de Tetuán y Puente de Vallecas, con una estructura urbana y una morfología poco transformadas, la presencia de edificios de uso mixto, mayoritariamente destinados a almacén y oficina, resulta importante. 2. En los sectores periféricos de menor renta, así como en sectores del Ensanche Sur
(Arganzuela) y del Ensanche Norte (Chamberí), hasta llegar al distrito Centro, los talleres en planta baja de edificios residenciales son el tipo de establecimiento más frecuente.
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TRANSFORMACIONES FUNCIONALES DE LOS ESPACIOS3. Por el contrario en los sectores residenciales de mayor renta en torno al Paseo de la Castellana y en dirección al aeropuerto, las oficinas en inmueble residencial son el uso predominante. Esta tendencia alcanza su máxima expresión allí donde dejan paso al predominio de inmuebles de oficinas, ya sin uso residencial, que coexisten con los anteriores, pero definiendo nodos de centralidad especialmente significativos dentro de la ciudad (Gran Vía, en torno a las glorietas de Bilbao y Alonso Martínez, Avenida de América y Francisco Silvela, AZCA, Plaza de Castilla y Campo de las Naciones).