AND INTERCONNECTIVITY OF CALCIUM PHOSPHATE CEMENT
2. Materials and methods 1 Material preparation
3.4. Mechanical characterization and statistical analysis
La atención inicial al trauma pediátrico es una metódica de actuación ante el niño politraumatizado, cuyo objetivo es lograr la mayor superviven- cia posible sin secuelas(5). Dicha metódica incluye:
a. Organización y liderazgo.
b. Actuación competente, estructurada, rigurosa y oportuna.
Se distinguen dos modalidades: AITP básica (en el escenario, sin recur- sos materiales) y la AITP avanzada.
La historia de la AITP surge en los EE.UU. en los Sistemas de Trauma aus- piciados por la Academia Americana de Cirugía y se apoya en tres pilares(1): a. La atención prehospitalaria especializada.
b. Los equipos hospitalarios multidisciplinares coordinados por un jefe de equipo.
c. La acreditación de hospitales receptores de pacientes traumáticos. La eficacia de este método desde su implantación está fuera de duda, registrándose asimismo una disminución considerable de la mortalidad infan- til cuando se trasladó dicho modelo a la edad pediátrica.
Los Cursos de Atención Inicial al Trauma Pediátrico (AITP) se han desa- rrollado en España, desde 1997(6), patrocinados por la Sociedad Española de Cirugía Pediátrica. Constan de una fase inicial a distancia, durante la cual los alumnos aprenden contenidos teóricos a través de un manual que les es remitido, realizan un 1erexámen tipo test y desarrollan una mono- grafía sobre un tema determinado. La fase presencial incluye charlas teó- ricas, estaciones prácticas por grupos, prácticas quirúrgicas con anima- les de experimentación y resolución de casos simulados con niños actores (perfectamente caracterizados de acorde con las lesiones teóricas infrin- gidas).
Los programas de formación para la asistencia al trauma pediátrico están dando sus frutos en los siguientes indicadores de calidad de la asistencia prehospitalaria:
a. Inmovilización cervical con collarín cervical.
b. Intubación a pacientes con Escala de Glasgow < o igual a 8.
c. Sondaje gástrico a pacientes con Índice de Trauma < o igual a 8. d. Canalización de vía venosa. Reposición de fluidos.
e. Uso del ITP.
Aunque este taller en absoluto se equipara a los cursos reales en for- mación AITP, pretende ser una aproximación al método y un aliciente para que cada vez más pediatras realicen estos programas de formación y usemos un enfoque común cuando nos enfrentemos ante esta verdadera enfermedad.
DESARROLLO DEL TALLER A. Charla divulgativa método AITP 1. Reconocimiento primario:
a. Estado de alerta, control cervical y vía aérea. b. Respiración y ventilación.
c. Circulación y control de hemorragias. d. Exámen neurológico básico. e. Exposición.
2. Reconocimiento secundario:
a. Anamnesis.
b. 2º examen físico reglado. c. Exámenes complementarios. d. Actuaciones electivas y a demanda.
3. Categorización y clasificación. 4. Preparación para el transporte. 5. Comunicación.
6. Transporte. 7. Cuidados definitivos.
B. Estación práctica vía aérea y columna cervical
La bibliografía internacional(7)demuestra que en la etapa prehospitala- ria, es en esta fase donde más errores comete el personal sanitario (60%), por tanto los objetivos de esta estación son:
1. Todo niño accidentado se tratará como lesionado medular hasta que no se demuestre lo contrario. Deberán evitarse los movimientos de la columna cervical. Se aprenderá la inmovilización cervical bimanual que es el método ideal para el control cervical básico y continuado hasta la colocación del collarín.
2. Ejecución de maniobras de desplazamiento ascendente del maxilar inferior de modo que la base de la lengua se desplace y desobstruya la vía aérea en el niño inconsciente.
3. Conocer sistemas de aspiración.
4. Aplicar cánulas orofaríngeas cuando está indicado.
5. Saber maniobras avanzadas de manejo de la vía aérea. Recordatorio de las indicaciones de intubación orotraqueal:
a. Parada cardiorrespiratoria. b. Glasgow < o igual a 8. c. Vía aérea insostenible. d. Inestabilidad circulatoria.
e. Intubación electiva para el transporte.
6. Extracción del casco protector en esta etapa, en las siguientes situa- ciones:
a. Si el paciente está inconsciente y no resulta posible valorar el estado de la vía aérea ni asegurar su permeabilidad.
b. Si hay sospecha de parada respiratoria o cardiorrespiratoria.
Atención inicial al trauma pediátrico
7. Aprender la necesidad de oxígeno terapéutico en todo paciente poli- traumatizado hasta confirmar la no necesidad mediante control pul- sioximétrico.
C. Estación práctica circulación y control de la hemorragia
1. Control de la hemorragia externa. Limitación al uso del torniquete. 2. Interpretación del déficit de volemia a través de:
• Frecuencia cardiaca. • Presión arterial sistólica.
• Pulsos arteriales centrales y periféricos. • Relleno capilar.
• Diuresis.
• Nivel de conciencia. • Frecuencia respiratoria. 3. Conocer los valores normales de PAS:
a. >1 año = 70 + ( 2 x edad del niño).
b. La palpación de pulsos centrales y periféricos como dato aproxi- mativo.
4. Familiarización con el uso de vía la intraósea. Conocimiento de los tiem- pos para obtener una vía(8):
a. Uso de intraósea si no se obtiene vía en 5 minutos.
b. Uso de intraósea en parada cardiorrespiratoria si no se obtiene vía en 90 segundos.
5. Información de las características de los líquidos a administrar, volú- menes y velocidad de infusión. Importancia de la reposición de fluidos. 6. El frío puede causar deterioro hemodinámico, por lo que insistiremos
en la protección frente al mismo de nuestros pacientes.
D. Estación práctica 2º examen físico
Es una nueva evaluación ordenada y exhaustiva del accidentado. El alumno será instruido en:
1. Realización de anamnesis: • Alergias.
• Medicaciones.
• Antecedentes personales. • Última hora de ingesta. • Datos del accidente.
2. Exploración completa en órden cefalocaudal. Se insistirá: a. Reconer manifestaciones de fractura de base de cráneo. b. Uso de sondas orogástricas.
c. Mini examen neurológico.
d. Lesiones que contraindiquen el sondaje vesical. e. Uso de tabla espinal.
3. Posibilidad en nuestro medio de realizar exámenes complementarios. 4. Recordatorio de analgesia a nuestra disposición.
E. Estación práctica Megacode
En el caso de un accidente con numerosas víctimas es importante(5)una clasificación rápida para valorar las prioridades de actuación. El sistema START en su versión pediátrica(2)será el método que habitualmente reali- zaremos, ya que nos permite separar a los pacientes urgentes de los que no lo son y localizar lesiones claves para el transporte. El alumno aprenderá: 1. Distinguir la prioridades en base a las siguientes categorías:
a. Rojo críticos-recuperables. b. Amarillos-moderados. c. Verdes-leves.
d. Negro-fallecidos o críticos irrecuperables.
2. NO iniciar las maniobras de RCP ante determinadas circunstancias. Por último, para profundizar en este taller, los profesores y alumnos hare- mos una demostración de cómo integrar lo aprendido en las estaciones prácticas.
BIBLIOGRAFÍA
1. Carrera E, Rey C, Concha A, Cañadas S, Serrano A, Cambra FJ. Asistencia al paciente politraumatizado. Realidad desde las perspectivas de las Unidades de Cuidados Intensivos. An Pediatr (Barc) 2007; 67: 169-76.
2. Navascues JA, Vázquez J, eds. Manual de Asistencia Inicial al Trauma Pediá- trico. 2ª edición. Madrid: Escuela de Sanidad y Consumo; 2001.
3. Committee on Pediatric Emergency Medicine. Preparation for Emergencies in the Offices of Pediatricians and Pediatric Primary Care Providers. Pediatrics 2007; 120: 200-12.
4. Hegenbarth MA, Commitee on Drugs. Preparación para las emergencias pediátri- cas: fármacos que deben tenerse en cuenta. Pediatrics (Ed. esp.) 2008; 65: 92-101. 5. Domínguez P, de Lucas N, Balcells J, Martínez V. Asistencia inicial al trauma
pediátrico y reanimación cardiopulmonar. An Esp Pediatr 2002; 56: 527-50. 6. Navascues JA, Soleto J, Romero R, García MA. Impacto de los programas de
formación en la asistencia al niño traumatizado. Cir Pediatr 2004; 17: 28-32. 7. Fiorentino J, Huaier F, Gómez R, Cassella R. Errores en el manejo inicial del trau-
matizado pediátrico. Informe preeliminar. Comisión de Trauma, Unidad 15, Depar- tamento de Cirugía, Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez. Buenos Aires, Argen- tina; 2000.
8. Álvarez N, Loeches ML, Moreno AL. Atención inicial al niño accidentado. En: AEPap, ed. Curso de Actualización Pediátrica 2004. Madrid: Exlibris Edicio- nes; 2004. p. 297-304.
35 La Homeopatía es un método terapéutico descubierto en 1796 por
el Dr. C.S. Hahneman (1755-1843) y basado en el llamado “Principio de similitud”, el cual propugna y así se confirma en la práctica diaria, que una sustancia (animal, vegetal o mineral) provoca toxicológicamente en el indi- viduo sano una serie de síntomas que pueden ser curados con la misma sustancia a dosis mínimas o infinitesimales. Así, un paciente que pre- sente síntomas similares o muy parecidos a los que provoca toxicológica- mente una sustancia, puede ser curado o mejorado administrando esa misma sustancia pero en diluciones infinitesimales y bajo unas determi- nadas reglas de prescripción. Es decir, existe un paralelismo entre el poder toxicológico de una sustancia a dosis altas y su poder terapéutico a dosis bajas.
La constatación de éste fenómeno ya fue descrita por Hipócrates 23 siglos antes. “La tintura de cantárida produce y es capaz de curar la estran- guria (cistitis)”.
La homeopatía es un método terapéutico reconocido internacional- mente, financiado en algunos países por el sistema público de salud y del que se imparte docencia en numerosas escuelas y universidades españolas. En países como el Reino Unido existen 5 hospitales homeo- páticos dentro del sistema sanitario público, también en Francia, México, Brasil o la India existen hospitales homeopáticos dentro del sistema sani- tario.
En el estado español, al igual que en el resto de países de la Unión Europea, los productos homeopáticos son medicamentos regulados por el Ministerio de Sanidad y Consumo: (Real Decreto 2.208/94, de 16 de noviem- bre de 1994, publicado en el B.O.E. de 28 de noviembre de 1994). Los medicamentos homeopáticos también están reconocidos por la FDA ame- ricana.
Como método terapéutico que es, precisa de una anamnesis, explora- ción y un planteamiento diagnóstico, pronóstico y evolutivo, debe por tanto ser practicado por un médico (por ley desde el año 2003), el cual, llegado a un diagnóstico decidirá el tratamiento farmacológico, homeopático, con- vencional o ambos, que considere conveniente para la mejor curación de su paciente.
NOCIÓN DE PATOGENESIA
Desde el punto de vista homeopático, el conjunto de síntomas loca- les, generales, psíquicos, etc., que deviene de la experimentación clínica y toxicológica (a dosis tóxicas y subtóxicas) de una sustancia constituye la
patogenesia de dicha sustancia, y la define como utilizable como medi-
camento homeopático.
MATERIA MÉDICA HOMEOPÁTICA
Reune el conjunto de patogenesias de las distintas sustancias utiliza- bles en terapéutica homeopática. Es por tanto el “vademécum” del que el médico homeópata se nutre.
La consulta de un médico homeópata no solamente no difiere de la del médico tradicional, sino que la enriquece con una anamnesis y observación cuidadosa con especial atención a la “expresión particular” de la sintoma- tología por parte del paciente, tanto en lo que atañe a los síntomas actua- les como a su evolución en el tiempo, los cuales se ven matizados por moda- lidades de mejoría o empeoramiento que matizan o cualifican los síntomas, que son propias de ese paciente y que van a servir al médico homeópata para individualizar la prescripción.
MEDICAMENTOS HOMEOPÁTICOS
Los medicamentos homeopáticos se extraen de cepas procedentes de: • Reino vegetal: 1.286 cepas.
• Reino animal: 173 cepas. • Reino mineral: 1.555 cepas.
En la práctica se utilizan habitualmente unas 150 sustancias. Se presentan en diferentes formas galénicas, siendo específicas de la homeopatía los gránulos y glóbulos, esferas de lactosa (15%) y sacarosa (85%) como vehículo e impregnadas de la sustancia a utilizar, en tubos de 4 g (80 gránulos) y 1 g (200 glóbulos). Dada la absorción bucal de éstos medicamentos no es de esperar problemas en intolerantes a la lactosa y así se comprueba en la práctica clínica pediátrica.
En el caso de los diabéticos el aporte de sacarosa es desdeñable: 3,4 g para el tubo entero de granulos y 0,85 g para el tubo entero de gló- bulos.
También se presentan en comprimidos, gotas, jarabes, ampollas bebi- bles, supositorios, cremas.
Aún tratándose de sustancias en cantidades ínfimas, un estricto pro- ceso de fabricación garantiza la calidad y fiabilidad de los medicamentos homeopáticos.
Los gránulos y glóbulos se dejan disolver bajo lengua. Los medica- mentos en forma líquida se toman solos o disueltos en agua mineral.
POSOLOGÍA
• Tubo de gránulos: 80 gránulos, tomas de 3-5 gránulos/toma. Para tomas frecuentes.
• Tubo-DOSIS: 200 góbulos, para tomas semanales, quincenales... La dilución del medicamento a utilizar se escoge en función de la simi- litud entre la sintomatología del cuadro a tratar y la patogenesia del medi- camento. A mayor similitud mayor dilución.
Aunque existen varios métodos de dilución, el más utilizado es el Hahnemaniano, y se expresa con las siglas CH: centesimal hahnemanniana precedida del número de diluciones realizadas.
Ejemplo: ARNICA MONTANA 9 CH. gránulos. ARNICA MONTANA 9 CH. 1 tubo-dosis.
VENTAJAS DE LOS MEDICAMENTOS HOMEOPÁTICOS EN PEDIATRÍA
• Sin efectos secundarios en general.
• Sin contraindicaciones ni incompatibilidades con otros fármacos. • Sin iatrogenia.
• Forma galénica muy útil en pediatría. • Posología independiente de la edad/peso.
• Posología ajustable a la agudeza del cuadro clÍnico: desde cada 10 minutos a un día al mes.
• Permite tratar procesos de repetición. • Útil como preventivo y curativo.
• Permite acercamiento global e individualizado. • Amplia el vademécum y la potencialidad prescriptora. • Evita el riesgo en la automedicación.
• Reduce la frecuentación a consulta.
LÍMITES DE LA HOMEOPATÍA
Aquellos en que el sentido común y el conocimiento tanto médico como de las amplias posibilidades de la homeopatía aconseje y que en general