Chapter 3 – Methodology
3.2. Method: thematic analysis
- En la tabla y figura Nº 01, se puede demostrar que un acumulado del 61% de adultos mayores pertenecientes al Programa de diabetes e hipertensión del Hospital La Caleta – Chimbote; sus edades oscilan entre 65 a 75 años; de estas cifras podemos deducir que estas presentan fortalezas físicas como para poder impulsar campañas de recreación y socialización para mejorar su calidad de salud.
- En la tabla y figura Nº 02, se puede demostrar que el 53% de adultos mayores pertenecientes al Programa de diabetes e hipertensión del Hospital La Caleta – Chimbote; son de sexo femenino. De estas cifras se puede deducir que las mujeres tienen mayor probabilidad de llegar a edades mayores y esto se debería porque llevan una vida más ordenada que los varones.
- En la tabla y figura Nº 03, se puede demostrar que el 31% de adultos mayores pertenecientes al Programa de diabetes e hipertensión del Hospital La Caleta – Chimbote; son casadas (os). Por consiguiente tienen mayor estabilidad emocional por contar con el apoyo de su conyugue. - En la tabla y figura Nº 04, se puede demostrar que el 66% de adultos
mayores pertenecientes al Programa de diabetes e hipertensión del Hospital La Caleta – Chimbote; tienen grado de instrucción secundaria completa e incompleta y con esto se confirma que tienen regular nivel de instrucción por lo que no han tenido una buena capacitación para afrontar su jubilación y tener mejor calidad de salud.
- En la tabla y figura Nº 05, se puede demostrar que el 59% de adultos mayores pertenecientes al Programa de diabetes e hipertensión del
Hospital La Caleta – Chimbote; tienen ingresos mensuales entre 600 a 800 nuevos soles; ingresos que están por debajo del costo de la canasta básica familiar y por consiguiente no garantiza una buena calidad de salud.
- En la tabla y figura Nº 06, se puede demostrar que un acumulado del 39% de adultos mayores pertenecientes al Programa de diabetes e hipertensión del Hospital La Caleta – Chimbote; tienen como fuente de sus ingresos a la pensión de jubilación. Estas cifras ponen en evidencia que la mayoría de estas personas no tienen otras fuentes para obtener ingresos suficientes como para mejorar sus condiciones de salud.
- En la tabla y figura Nº 07, se puede demostrar que el 59% de adultos mayores pertenecientes al Programa de diabetes e hipertensión del Hospital La Caleta – Chimbote; viven solas (os). Por consiguiente no tienen un buen entorno familiar que garantice su calidad de salud, más por el contrario viven en una situación de soledad y depresión.
“… últimamente ya no he visto a mis hijos y no me vienen a visitar muy seguido porque ya tienen su familia, por eso yo vengo solo al hospital antes me acompañaba mi vecina pero ahora ya no puede, en mi casa paro solo hasta que viene alguien a visitarme” O.U.A. 66 a.
El ambiente familiar es el conjunto de relaciones que se establecen entre los miembros de la familia que comparten el mismo espacio. Cada familia vive y participa en estas relaciones de una manera particular, de ahí que cada una desarrolle unas peculiaridades propias que le diferencian de otras familias. Pero el ambiente familiar, sea como sea la familia, tiene
unas funciones educativas y afectivas muy importantes, ya que partimos de la base de que los padres tienen una gran influencia en el comportamiento de sus hijos y que este comportamiento es aprendido en el seno de la familia. (TAFUR ORELLANA, María; 2010).
Lo que difiere a unas familias de otras es que unas tienen un ambiente familiar positivo y constructivo que propicia el desarrollo adecuado y feliz del niño, y en cambio otras familias, no viven correctamente las relaciones interpersonales de manera amorosa, lo que provoca que el niño no adquiera de sus padres el mejor modelo de conducta o que tenga carencias afectivas importantes.
El ambiente familiar es el conjunto de relaciones que se establecen entre los miembros de la familia que comparten el mismo espacio. Cada familia vive y participa en estas relaciones de una manera particular, de ahí que cada una desarrolle unas peculiaridades propias que le diferencian de otras familias. Pero el ambiente familiar, sea como sea la familia, tiene unas funciones educativas y afectivas muy importantes, ya que partimos de la base de que los padres tienen una gran influencia en el comportamiento de sus hijos y que este comportamiento es aprendido en el seno de la familia. Lo que difiere a unas familias de otras es que unas tienen un ambiente familiar positivo y constructivo que propicia el desarrollo adecuado y feliz del niño, y en cambio otras familias, no viven correctamente las relaciones interpersonales de manera amorosa, lo que provoca que el niño no adquiera de sus padres el mejor modelo de conducta o que tenga carencias afectivas importantes.
- En la tabla y figura Nº 08, se puede demostrar que el 52% de adultos mayores pertenecientes al Programa de diabetes e hipertensión del Hospital La Caleta – Chimbote; siempre reciben abandono de sus familiares, poniendo en evidencia que sufren de afecto familiar, afectando su salud mental al generar baja autoestima.
“…en mi casa trabajan todo el día y no paran mucho en casa, casi siempre estoy solo y me aburro solo tengo un nieto que me acompaña al hospital cuando se lo pido porque la edad ya no me permite hacer nada”
J.A.C. 71 a.
La situación de desamparo emocional y las deficiencias comunicacionales con su familia, han influido en el abandono emocional; en no vivir una vida social más activa, compartir con otros grupos, y en asumir los nuevos roles que encarna esta etapa de la vida adecuadamente.
Una de las primeras crisis de la edad madura es a menudo una crisis de desgaste, desánimo y desilusión, por la experiencia que vive el anciano al verse, de pronto, no aceptado, abandonado. Y ello sin razón objetiva alguna, puesto que él se siente todavía como ser vigente y capaz de servir.
Esta es una crisis que se ve agudizada por las pérdidas que va viviendo el adulto mayor pérdida del trabajo donde se sentía útil, pérdida de los compañeros de labores más jóvenes a los que ya deja de frecuentar y pérdida de seres queridos y amigos que van muriendo.
Si estas pérdidas no se compensan por medio de un buen manejo del campo afectivo, emocional, intelectual (Inteligencia Emocional) no será
nada raro que el anciano se sienta invadido de perjudiciales sentimientos negativos, que afectarán su autoestima, especialmente en las mujeres. (CORTEZ, l; 2013).
Actualmente la sociedad ha cambiado y lo único que interesa es la productividad en todos los ámbitos de la vida, el tener más cosas, el tener posición social, etc.
A su vez la sociedad tampoco se ha interesado por preparar al adulto mayor, es poco rentable, el adulto mayor es un ente muy lento para el proceso de producir incluso a veces puede producir perdidas las cuales la sociedad no está dispuesta a aceptar.
La familia tampoco está dispuesta a aceptar pérdidas, gastos ocasionados por el adulto mayor y esto mirado desde el punto de vista productivo para el interés de la sociedad. Otra característica muy particular de la familia es el no tener un espacio físico, psicológico, emocional para el adulto mayor.
Desde el punto de vista del adulto mayor este tampoco se prepara para esta etapa de la vida con todos sus cambios anatómicos, fisiológicos, psicológicos, emocionales, económicos, sociales que tienen al ir avanzando en la edad, por ejemplo, la jubilación que lo deja solo y no crea ni ha creado redes de apoyo para esta nueva etapa de su vida. Otro caso digno de destacar es el hecho que muchas mujeres piensan que una vez llegada a su etapa posmenopáusica cree que todo termina allí.
Los sistemas sanitarios tampoco están preparados para estos cambios por el aumento significativo del adulto mayor. Aun pareciera que le tuvieran temor a tratar este tipo de paciente al no poder comprenderlos en
su nueva etapa de vida con nuevas inquietudes y nuevas necesidades la gran mayoría de ellas insatisfecha.
- En la tabla y figura Nº 09, se puede demostrar que el 67% de adultos mayores pertenecientes al Programa de diabetes e hipertensión del Hospital La Caleta – Chimbote; tienen deficiente nivel de relaciones interpersonales, situación que dificulta comunicar sus problemas económicos y de salud lo que pone en riesgo sus condiciones de vida. Además debemos tomar en cuenta que los ancianos necesitan de mucha paciencia para dialogar porque en muchos casos están perdiendo la audición y debe tener comprensión para conocer sus sentimientos o sufrimientos que están afrontando en esta etapa de su vida.La adultez es una etapa de la vida, marcada su inicio a partir de los 60 años y que conlleva por sus necesidades e intereses, el apoyo incondicional de la familia, como primera red de apoyo social.
“…yo soy de condición humilde y no tengo mucho dinero y tampoco tengo una pensión que me ayude solo mi hijo me trae ciertas cosas para la comida o me da mis propinas para mi semana, pero no alcanza mucho y hay días que no tengo que comer pero no le pido más a mi hijo porque me da vergüenza”
W.L.A. 71 a.
La comunicación familiar es un proceso de interacción de personalidades, intercambio activo, transacción de ideas y sentimientos, elementos que permiten comprender su esencia.
La comunicación familiar tiene una estructura compleja en donde figuran en todo momento no sólo mensajes interpersonales directos, sino un
sistema de señales muy valiosas para que la persona que recibe el mensaje se percate de la categoría correcta a la que debe encuadrarse la secuencia de los mensajes transmitidos. Este sistema de señales constituye algo serio en forma literal o de metáforas. Tal serie de señales suele ser extraverbal y se modula mediante el tono de voz, la mímica y los gestos. (CEPEDA ORTIZ, Tania; 2010).
La comunicación es una forma de interacción en la cual las personas intercambian información con otras personas, siempre y cuando haya entre ellas un conjunto de precondiciones, conocimientos y reglas que hacen posible la comunicación.
Una característica importante de la comunicación, es que en ella existe un matiz afectivo, lo cual en determinadas situaciones complica los procesos de comunicación.
La comunicación como proceso interactivo que es, alcanza niveles elevados de complejidad, tanto como es capaz de hacerlo la naturaleza humana; no basta con decir “te toca esta tarea” y se responda “está bien” o “entendí”, pues tras las palabras se esconden sentidos e intenciones cuantiosas. Tampoco se trata de cubrirla de un velo misterioso, imposible descubrir, pues si se tienen en cuenta algunos aspectos, se convierte en favorecedora del crecimiento personal y familiar.
A través de la comunicación ocurre la socialización y por ende la educación. Si se sitúa a la familia en el lugar que le corresponde por ser el primer y principal agente socializador (principal por incluir al sujeto toda su vida), se reconocerá la responsabilidad que representa para ella la formación de la personalidad y por ende lo definitorio o al menos muy
influyente de los procesos comunicativos familiares. A través de ellos no sólo llegan los mensajes educativos sino que se toman los modelos de comunicación y se desarrollan habilidades comunicativas, de las que depende la solución de muchos de los conflictos familiares y las pautas que se establecen en la relación afectiva.
La familia es una institución que cumple una importantísima función social como transmisora de valores éticos culturales e igualmente juega un decisivo papel en el desarrollo psicosocial de sus integrantes. En referencia a su rol determinante para el desarrollo social y el bienestar de sus miembros, se plantea que: « es la que proporciona los aportes afectivos y sobretodo materiales necesarios para el desarrollo y bienestar de sus miembros y un rol decisivo en la educación formal e informal, es en su espacio donde son absorbidos los valores éticos y humanísticos y donde se profundizan los lazos de solidaridad, como red social de apoyo, acrecienta su importancia con el envejecimiento de sus integrantes de más edad, condicionados en esta etapa de la vida por la reducción de su actividad social, lo que incrementa para el anciano el valor del espacio familiar, que siempre será el insustituible apoyo; pese a que con el envejecimiento la problemática familiar se complejiza porque, entre otros factores, existe superposición de varias generaciones con diferentes necesidades, demandas y sistemas normativos, pues sus mayores expresiones de bienestar físico y psíquico en la vejez se encontraron siempre asociadas a una fuerte interacción con la familia, postura que se confirmó hace más de una década.
- En la tabla y figura Nº 10, se puede demostrar que el 62% de adultos mayores pertenecientes al Programa de diabetes e hipertensión del Hospital La Caleta – Chimbote; tienen deficiente nivel de comprensión familiar, lo que significa que ponen en riesgo su salud mental al sentirse deprimidos por perder el apoyo familiar en su etapa de envejecimiento.
“Desde hace años que vivo solo, vivo por el mercado Miramar y trabajo de reciclador, la gente que trabaja allí a veces me da un plato de comida, hace mucho tiempo que no tengo familia no sé dónde está mi hermano y mi único hijo murió hace años”
E.S.A. 69 a.
La familia, como principal red social de apoyo, acrecienta su importancia con el envejecimiento de sus integrantes de más edad, condicionados en esta etapa de la vida por la reducción de su actividad social, lo que incrementa para el anciano el valor del espacio familiar, que siempre será el insustituible apoyo; pese a que con el envejecimiento la problemática familiar se complejiza porque, entre otros factores, existe superposición de varias generaciones con diferentes necesidades, demandas y diferentes sistemas normativos. De allí la necesidad de encarar la problemática de la vejez desde el espacio familiar. (ZAPATA VIGO, Melissa; 2012).
Abordar la problemática del envejecimiento como proceso demanda conocer el rol del anciano dentro de la estructura y la dinámica familiar, la naturaleza de las relaciones con los hijos y las formas de la solidaridad intergeneracional como un elemento fundamental para el análisis de la calidad de vida en la senectud. Las mayores expresiones de bienestar
físico y psíquico en la vejez se encontraron siempre asociadas a una fuerte interacción con la familia, postura que se confirmó hace más de una década.
Las ventajas de la familia en su rol de cuidadora de ancianos son señaladas por tener generalmente como objetivo mayor seguridad emocional y mayor intimidad, evita al mismo tiempo los problemas psicopatológicos de la institucionalización: despersonalización, abandono, negligencias, confusión mental, medicalización exagerada y falta de afecto.
Si se considera lo anteriormente planteado, se deduce que la familia tiene un papel rector en garantizar al anciano los recursos alimentos necesarios para una adecuada nutrición e higiene, la cual va a influenciar el devenir de un gran número de enfermedades y discapacidades, entre ellas la demencia.
El pensar y reflexionar sobre la vejez no es patrimonio del pensamiento moderno. Desde los tiempos primordiales el hombre ha percibido cómo su cuerpo se modificaba con los años, cómo sus fuerzas decaían en la batalla y en la cacería y, al mismo tiempo, advertía su sustitución por la generación más joven. A medida que transcurren el tiempo los pensamientos se aquietan, la actitud madura y los impulsos vitales se apaciguan.
- En la tabla y figura Nº 11, se puede demostrar que el 64% de adultos mayores pertenecientes al Programa de diabetes e hipertensión del Hospital La Caleta – Chimbote; tienen bajo nivel de confianza de su
familia; es decir, sus familiares no confían en los ancianos y lo consideran que no sirven para nada especial dentro de la familia.
“… mi hija piensa que soy un inútil y que no puedo hacer nada en la casa, ni siquiera me dejan cuidar a mi nieta porque piensan que le puede pasar algo pero tampoco me dan la oportunidad para demostrar que aun puedo hacer las cosas”
O.G.O. 80 a.
El contexto social que rodea hoy al anciano es la familia ,la cual juega un papel determinante para su participación como apoyo o aislamiento en su rol, ya que la familia como bien sabemos es la célula de la sociedad y en ella es donde se nos enseña a socializar y hacer individuos que aporten a la sociedad .La familia crea el bagaje con el que contamos durante todo nuestro desarrollo si consideramos que la población anciana vive dentro de una familia, esta es su principal fuente de apoyo psico-social desde un contexto social y familiar y desde ellas ayudar a comprender mejor al anciano. Si bien es cierto la enfermedad en esta población adulta mayor trasciende más profundamente en el núcleo familiar que cuando se presenta en otros grupos de edad.
El grado de dependencias físicas, mentales o ambas serán determinantes en el funcionamiento familiar por las nuevas obligaciones, a veces de manera permanente que deben confrontar las personas que rodean al anciano.
Para comprender mejor a la familia no podemos dejar de hablar del ciclo vital o etapas de la familia: primero etapa de pareja en formación y matrimonio, familia con hijos pequeños (etapa de expansión), familia con
adolescentes (etapa de dispersión), salida de los hijos del hogar etapa de independencia o (nido vacío), y pareja en la vida posterior.
Independientemente de la voluntad del hombre nace en el seno de una familia, vive en una interacción dinámica en su entorno natural, social y legal pero por todo ello cuando sufre una enfermedad temporal, crónica o terminal, tiene el derecho a esperar de la sociedad el soporte necesario para mitigar su padecimiento físico mediante cuidados paliativos si fuese su caso que lo conlleven a un agradable fin de su existencia. (CARRILLO MEDINA, Lourdes; 2012).
El adulto mayor tiene derecho a ser abordado de una forma integral en los efectos de la enfermedad terminal y su repercusión con el entorno socio familiar permitiendo brindar atención en todas las esferas de su vida, física, emocional, social y espiritual.
La familia reacciona de diferente manera, como familias que se adaptan adecuadamente pese a las circunstancias o determinadas crisis y sus lazos se unen más se integran y responden adecuadamente ante la enfermedad de su familiar se reorganizan y se fortalecen.
En cambio hay familias que se encierran en sí mismos y quedan atrapados en el exceso de responsabilidad de la enfermedad del cuidado del paciente y familias que se distancian a causa de la presión de la misma.
Por eso no podemos dejar pasas por desapercibido la participación del anciano en su seno familiar ya que es de suma y valioso el papel que juega y es determinante en su salud mental.
Es importante detectar los roles que se desempeñan dentro de una familia partiendo desde ahí para abordar como está integrada la familia .Es bien sabido que no únicamente existe la familia nuclear con ambos padres e hijos, actualmente ahora podemos hablar de familias mixtas donde vive algún familiar abuelo, tío etc. En donde se ve en la actualidad que los hijos duran más tiempo en la casa, los abuelos en este caso tienen mayor posibilidad de ver más tiempo a sus nietos jugando el rol de cuidadores de ellos .retomando la necesidad de identificar que roles existen ya no solo el padre proveedor y madre que cuida a los hijos, actualmente los roles son dinámicos y flexibles, en donde ello sería benéfico para el adulto mayor con alguna enfermedad.
Podemos concluir: que la familia juega un papel determinante ante el