7. Case Study – Impalila Conservancy
7.2 Methodology
El nivel educativo desde el cual se realizó el diagnóstico de los contextos para el aprendizaje corresponde al “Kínder A” (NT2), el cual está conformado por 26 niños, de los cuales 16 son niños y 10 son niñas; este grupo de párvulos abarca edades desde los 5 a los 6 años, y la mayoría de ellos nacieron entre marzo y octubre, entre los años 2013 y 2014; en cuanto a las fechas de nacimiento, estado nutricional, cantidad de hermanos, composición de las familias, vivienda, nivel de formación de los padres, no se ha podido obtener la información debido a que desde el establecimiento educacional se nos ha informado que tiene un carácter de confidencial y es por ello que no se ha brindado acceso a ella.
Es importante mencionar que, del global de los párvulos del nivel, sólo hay una niña que tiene necesidades educativas especiales, y en este caso son de tipo permanente dado que se trata de síndrome de Down. Dentro de la cotidianidad del nivel educativo, esta niña si bien se integra al nivel educativo y a sus compañeros, se potencia su autonomía por medio del establecimiento de las rutinas (la que puede realizar por sí sola), el equipo educativo media en cada una de esas rutinas y ayuda a la niña en la realización de las experiencias de aprendizaje, sobre todo si se requiere de la utilización de tijeras o de la escritura de su nombre o la fecha. Otro aspecto para considerar corresponde a el constante trabajo que ella realiza
con los especialistas encargados del Programa de Inclusión Escolar planteado por el establecimiento educacional.
En cuanto al equipo técnico éste está integrado por una educadora a cargo del nivel, la cual es la encarga de planificar, realizar las experiencias de aprendizajes (en equipo con la asistente de aula) y de realizar las evaluaciones; la educadora del nivel estudió en la Universidad Alberto Hurtado, y tiene cinco años de experiencia. El nivel educativo también cuenta con una técnico o asistente de aula, la cual está encargada de la elaboración de materiales; ella estudio Técnico en Educación Parvularia, en el colegio, del cual no se pudieron obtener los datos, y a diferencia de la educadora, ella tiene entre ocho y nueve años de experiencia, y actualmente se encuentra realizando la tesis para obtener el título de Prevencionista de Riesgos. Es importante destacar que, durante el segundo semestre del año en curso, llegó una asistente de reemplazo al nivel educativo, la cual no tiene formación ni de técnico profesional de la educación inicial, o de educadora de párvulos.
Respecto del equipo técnico, se debe mencionar que en la Normativa para Establecimientos de Educación Parvularia (2017), específicamente del Segundo Nivel de Transición, dicho equipo debe estar conformado por “1 Educadora de párvulos y 1 Técnico de educación parvularia por grupo de hasta 45 niños” (p. 15), por lo que, dado que cantidad de niños del nivel es de 26 niños, es importante indicar que este personal es el apropiado con respecto de esa cantidad de infantes.
Específicamente, los niños durante la semana5 tienen ramos tales como: música, danza, inglés y educación física, de entre los cuales sólo inglés lo tienen cuatro veces por semana para que los niños tengan una internalización de una segunda lengua más profunda.
Los contextos para el aprendizaje anteriormente mencionados, y analizados, influyen de manera directa en el aprendizaje de los niños y niñas del nivel educativo descrito con anterioridad.
Estos contextos para el aprendizaje se han analizado, a continuación, desde la cotidianidad del nivel educativo en el cual se desenvuelven los niños y niñas, y posteriormente a partir la misma cotidianidad de los párvulos se han evaluado sus aprendizajes que se encuentran
distribuidos en los diferentes ámbitos, núcleos y ejes de aprendizaje que son abarcados en las Bases Curriculares de la Educación Parvularia (Ministerio de Educación, 2005).
El currículo de la primera infancia consta con tres ámbitos para el aprendizaje: Formación personal y social, Comunicación y Relación con el medio natural y social. Desde ellos se desprenden diversos núcleos, los cuales a su vez se subdividen en los ejes de aprendizajes; es importante destacar que los aprendizajes esperados de las Bases Curriculares se encuentran desprendidos en distribuidos a partir de estas divisiones.
Modalidad Curricular.
En la cotidianeidad del nivel, se puede mencionar que los planes y programas que se adscriben al currículum planteados por el Ministerio de Educación, por los cuales se rige el establecimiento educacional, se pueden evidenciar en las planificaciones, esto debido a que la educadora considera en ellas, por ejemplo, los Programas Pedagógicos, tal como se puede observar en el aprendizaje “secundario” descrito en la planificación, tal como se puede observar en el Cuadro 1 presentado a continuación.
En cuanto al formato planteado en la modalidad curricular del centro educativo, la cual pertenece a la planificación T, correspondiente al Cuadro 2, se puede mencionar que esta corresponde a “un tipo de planificación que se estructura en cuatro secciones: capacidades- destrezas, valores-actitudes, procedimientos-estrategias y contenidos conceptuales” (Flores, 2005); la ventaja de esta planificación es que le permite al docente “abordar todos los aspectos importantes de una planificación, pues requiere pensar en los contenidos desde su triple dimensión (conceptual, procedimental y actitudinal) y en la forma de lograr el aprendizaje (metodología)” (Flores, 2005).
Es de acuerdo con esta definición, y con el modelo presentado de este tipo de planificación, que se puede constatar que este elemento de la modalidad curricular no se encuentra en la cotidianeidad del nivel, puesto que la educadora no utiliza este tipo de modelo de planificación.
Ilustración 4: Modelo original de la Planificación “T”.
Misión.
La misión del Colegio Francisco de Miranda (2001) tiene como objetivo principal “formar un ser autónomo, humanista, abierto al conocimiento y a las emociones, capaz de valorar la diversidad y resolver problemas con la ayuda de otras personas; consciente de su ser social, guiado por el amor a los seres humanos y a la naturaleza”; a partir ella, se puede destacar que al interior del aula se puede evidenciar principalmente en el trabajo en equipo que se promueve dentro de la sala de clases, tal y como se destaca en la planificación anteriormente expuesta, en el desarrollo de las experiencias de aprendizajes (actividades variables) se trabaja en equipo, y dichos equipos han sido definidos por las mesas en las que los niños diariamente se sientan.
Otro aspecto por considerar de la misión es el valor de la diversidad que se promueve tanto dentro como fuera del aula, respecto de la integración que se les hace a los niños con necesidades educativas especiales, a pesar de que dicha integración no se explicite en las planificaciones y/o evaluaciones que se hacen en el nivel educativo.
Visión.
La visión del establecimiento educacional refiere del proyecto educativo que posee el establecimiento educacional, el cual tiene un enfoque humanista, por medio del cual se busca que los niños sean capaces de “a ser, a convivir, a comunicar, a valorar la diversidad. Un colegio donde se estimula la autonomía, el aprender a aprender, la creatividad, la adquisición de estrategias innovadoras para explorar, descubrir y resolver problemas, especialmente a través de grupos de equipos de trabajo” (Colegio Francisco de Miranda, 2001). Desde el nivel educativo, se puede evidenciar principalmente en el énfasis que se le da al trabajo en equipo, al igual que en la misión del establecimiento educacional destacado en el PEI. También se puede destacar el respeto y el cuidado del medio ambiente, lo cual en el nivel educativo se evidencia en los contenedores de reciclaje que los niños utilizan y en las nociones de reciclaje que se promueve en los niños.
En cuanto a la autonomía, esto en el nivel educativo se puede ver reflejado en la realización de la rutina matutina que realizan los niños por sí solos cuando llegan al colegio. Y, por otro lado, la creatividad se puede ver en la realización de diversos trabajos que son archivados en el portafolio/archivador de los niños, los cuales al mismo tiempo sirven para que en cada una de las evaluaciones que se desarrollan en tres momentos del año se utilicen como un instrumento destinado a la retroalimentación de los párvulos.
Objetivos del establecimiento.
El objetivo del establecimiento educacional, como se destacó anteriormente, es “conseguir desde el jardín infantil el equilibrio emocional del niño, una actitud segura frente al medio, una autodisciplina que lo lleve al terreno del esfuerzo personal y del interés genuino por los problemas que como hombre han de ser suyos y queremos que esta etapa se desarrolle en un medio alegre” (Colegio Francisco Miranda, 2001), lo anteriormente mencionado se puede ver evidenciado en la constante potenciación de la autonomía y el desarrollo de las emociones.
Clima emocional.
El clima emocional respecto de las relaciones adulto-adulto, niños-niñas y adultos-niños/as refiere de un clima positivo, el cual “refleja el ambiente emocional en el aula y la conexión
que existe entre la educadora y los estudiantes” (Treviño, Toledo & Gempp, 2013, p. 49). Es importante destacar que dicho clima califica como positivo debido a la sensibilidad de la educadora, la cual refiere de la “capacidad de respuesta de la educadora a las necesidades de los niños como el nivel de conciencia del nivel académico y el funcionamiento emocional de los estudiantes” (Treviño, Toledo & Gempp, 2013, p. 49), asimismo se destaca que cuando existen conflictos entre los párvulos la educadora tiene la capacidad de mediarlos y de ayudarle a los niños y niñas a resolverlos.
Es importante destacar que existe una constante comunicación entre la educadora y las familias de los niños y niñas del nivel, ya fuere por medio de la libreta de comunicaciones y/o las constantes entrevistas que la educadora mantiene con ellas; de igual forma, se debe mencionar que existen diversas instancias de colaboración entre las familias y la labor educativa al interior del nivel, la cual se lleva a cabo por medio de la elaboración de experiencias de aprendizajes que se coordinan con la educadora del nivel, en dichas experiencias todas las semanas le toca a una familia diferente, para que de ese modo todos los niños puedan participar con sus padres, madres y/o figuras significativas.
En cuanto a los programas educativos, es importante mencionar que estos velan por la convivencia y la promoción del respeto para con los niños, tal y como se destaca en el Manual de Convivencia Escolar del establecimiento. En el dicho instructivo se explicita en la labor que los niños tienen para contribuir con la limpieza y orden de la sala, ya fuere luego de terminar una experiencia de aprendizaje o luego de almorzar. Es importante considerar que en él se plantea que los estudiantes deben ser respetados “como persona en su diversidad y singularidad” (Colegio Francisco de Miranda, 2001), lo cual se ve reflejado durante toda la jornada diaria en el quehacer de los niños y niñas, y además el actuar del equipo técnico- pedagógico se realiza en post de dicho derecho de los niños y, en especial, con la niña que tiene necesidades educativas permanentes.
1.3.2. Evaluación diagnóstica de los tres Ámbitos de experiencias para el aprendizaje.