• No results found

La rabia se presenta en todos los continentes, con excepción de la mayor parte de Oceanía. En la actualidad, varios países están libres de la infec- ción, entre ellos Barbados, Jamaica y otras islas del Caribe; Japón, Emiratos Árabes Unidos, Kazajstán, Kuwait, Líbano, Malasia y Singapur en Asia; Irlanda, Gran Bretaña, España y Portugal y varios países escandinavos en Europa. En Guyana se encuentra limitada en algunas zonas del país. En Estados Unidos está presente pero no hay datos cuantitativos. La rabia no tiene una distribución uniforme en los países infectados, ya que en muchos de ellos existen áreas libres de baja y de alta endemicidad y otras con brotes zooepidémicos.

La rabia continúa siendo una de las zoonosis más importantes en el mundo y representa un problema serio en muchos países. Se trata de una enfermedad infecciosa viral, aguda y de consecuencias fatales. Afecta principalmente el sistema nervioso central (SNC) y produce la muerte. Este virus se encuentra difundido en todo el planeta y ataca a los mamí- feros domésticos y salvajes, incluido el ser humano. El microorganismo se encuentra en la saliva y en las secreciones de los animales infectados y se inocula al ser humano cuando estos lo atacan y provocan en él alguna

Fuente: www

lesión por mordedura; además, puede ser transmitido cuando un individuo tiene alguna herida en la piel (vía de entrada del virus) y tiene contacto con las deyecciones o las micciones de un animal infectado.

La enfermedad ha recibido otros nombres, como hidrofobia y derriengue o rabia paralítica; en bovinos es conocida como encefalitis bovina o lisa (locura). Los romanos usaron la palabra rabere (rabiar), de donde se derivó el término actual.

Las especies carnívoras de una gran cantidad de países son los reservorios naturales de la rabia. En ellas se ha visto mayor incidencia y son las principales trans- misoras de la enfermedad. Animales domésticos como perros y gatos (principalmente) y animales silvestres, como lobos y zorros, se cuentan entre los causantes de la difusión del virus en muchos lugares del mundo.

Los quirópteros (vampiros y murciélagos) también son, en muchos lugares, un serio peligro porque muerden al ganado y transmiten el virus. La mor- dedura ocasiona la muerte y en consecuencia se provocan pérdidas a la ganadería. En países en vías de desarrollo la incidencia de la rabia ha ocasionado severos problemas a las autoridades de salud y, a pesar de los esfuerzos realizados, no se ha logrado controlar ni erradicar de las ciudades.

En naciones desarrolladas como Estados Unidos e Inglaterra ha sucedido lo contrario. Los datos de la OIE señalan la eliminación de la rabia urbana hasta en un 100%. Sin embargo, a pesar de que la rabia urbana ha sido eliminada por completo en Estados Unidos, la silvestre es todavía un problema serio. El mayor número de muertes por esta enfermedad en el mencionado país es ocasionado por los animales infectados.

Durante el año 2011 se registraron en Colombia 344 notificaciones de síndrome neurológico en bovi- nos; 252 de estas notificaciones arrojaron resultados negativos a rabia, en 88 casos se comprobó presencia del virus rábico por laboratorio y en cuatro ocasiones se consideró como diagnóstico clínico del síndrome. En comparación con el año anterior, se aprecia una disminución de 21% en las notificaciones, disminución del 13% en el número de focos diagnosticados y los casos clínicos aumentaron en un episodio (tabla 29).

Las notificaciones se presentaron en 28 de los 32

departamentos del país (88%). La mayor frecuencia de diagnósticos de la enfermedad se presentó en el departamento de Arauca, en donde se registraron 14 predios positivos; se presentaron 12 focos en el departamento de Sucre, 10 focos en Cesar, 9 focos en Córdoba y Norte de Santander, 8 focos en el departamento de Casanare, 6 focos en Antioquia y 4 focos en el departamento de Santander (tabla 29, figura 17).

La presencia de la enfermedad se detectó en 46 municipios. La mayor casuística se presentó en el municipio de Tame (Arauca) con 9 focos; Toluviejo (Sucre) con 7 focos; Pore (Casanare) y Canalete (Córdoba) con 6 focos; Aguachica, Valledupar (Ce- sar) y Arauquita (Arauca) con 4 focos; y por último los municipios de Coloso (Sucre) y Acandí (Chocó) presentaron cada uno 3 focos (tabla 31).

De los 88 focos diagnosticados en la especie bo- vina, las variantes virales clasificadas por anticuerpos monoclonales comprometidas fueron: variante 3 (que tiene como reservorio al Desmodus rotundus) en 80 focos y variante 5 (reservorio los murciélagos) en 7 focos. En un foco se desconoce la variante aislada.

La especie equina también fue afectada por la rabia silvestre en 15 predios, en 4 de ellos habían bovinos afectados. Se diagnosticó un foco que afectó la especie ovina.

Los focos estuvieron distribuidos en los munici- pios de Yopal, Pore y Orocué (Casanare); Morales y Suárez (Cauca); Valledupar y La Jagua de Ibirico (Ce- sar); Acandí (Chocó); Canalete (Córdoba); Barranca de Upía (Meta) y San Onofre y Colosó (Sucre).

Los episodios con cuadros clínicos neurológicos compatibles con la enfermedad en la especie bovina se presentaron en los meses de marzo, agosto, sep- tiembre y diciembre (tabla 32).

Los focos de rabia silvestre se diagnosticaron en todos los meses del año. La clasificación de mayor a menor frecuencia de presentación es la siguiente: febrero (13 focos), mayo (12 focos), noviembre (9 fo- cos), junio y julio (8 focos), en enero (7 focos), agosto y diciembre con (6 focos); abril, septiembre y octubre (5 focos cada uno) y marzo (4 focos) (tabla 33).

Para el control de la enfermedad el ICA recomien- da la vacunación de bovinos, la captura y eliminación

de quirópteros hematófagos, la eliminación de sus refugios y la puesta en práctica de medidas de pre- vención en la población humana en áreas de riesgo, esta última en articulación con los organismos de salud pública local o departamental.

En lo que respecta a la estrategia de control de vectores se llevó a cabo la captura, el tratamiento y el control de poblaciones de murciélagos hematófagos. Se realizaron 1.518 actividades de captura de estos animales y se trataron 4.466 de esta especie animal. En conjunto con el Ministerio de Ambiente y Desarro- llo Sostenible se hicieron reuniones a nivel nacional para plantear estrategias para el control de la pobla- ción de murciélagos hematófagos sin afectar a las otras especies que son benéficas para el ecosistema.

Al analizar el periodo 2007 - 2011, la enfermedad con diagnóstico de laboratorio evidencia tendencia decreciente, debido a las medidas de prevención y control basadas en la vacunación por parte de los ganaderos y el control de vectores en zonas de alto riesgo (figura 8).

Según la información sobre poblaciones bovinas expuestas y afectadas, se estableció que la tasa de mortalidad continua siendo del 1% en los predios en donde se confirmó la enfermedad y los departa- mentos con los mayores índices de mortalidad fueron Casanare, Cauca, Magdalena y Norte de Santander con 5,% y Bolívar y Caquetá con 3% (tabla 30).

Related documents