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1. Y después de estas cosas (instrucciones) vi otro ángel (divinidad) descender del cielo, teniendo grande potencia; y la tierra fue alumbrada de gloria. (Cuando el iniciado sale triunfante en la ordalía se convierte en Uno con el Íntimo y mora entre los Dioses Inmortales, y así presencia la caída del mundo de los deseos y de los instintos de la carne).

2. Y clamó con fortaleza en alta voz diciendo: Caída es, caída es la gran Babilonia (la materia, la lujuria de la carne y triunfó la gloria del Espíritu) y es hecha (la materia) habitación de demonios (causantes de las enfermedades y de tristezas) y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de todas las aves sucias y aborrecibles (que son las formas del pensamiento y entidades creadas por la mente lujuriosa y depravada).

3. Porque todas las gentes (sus habitaciones) han bebido del vino del favor de su fornicación; y los reyes de la tierra (todos los sentidos físicos) han fornicado con ella (fueron seducidos por sus halagos) y los mercaderes (los traficantes con las ideas y la intelectualidad de la tierra), se han enriquecido de la potencia de sus deleites (engañando al mundo, vistiéndose de corderos y ellos son lobos de la humanidad).

4. Y oí otra voz del cielo (del cerebro dinamizado ya despertado con sus centros) que decía: Salid de ella (de la carne), pueblo mío, porque no seáis participantes de sus pecados (Elevad los pensamientos hacia mi, el Primer Logos o el Padre) y que no recibáis sus plagas (que les obligan a reencarnar y sufrir el castigo de sus obras).

5. Porque sus pecados (errores y hechos) han llegado hasta el cielo, (por sus abominaciones) y Dios se ha acordado de sus maldades.

6. Tornadle a dar como ella os ha dado, y pagadle el doble según sus obras; en el cáliz que ella os dio a beber, dadle a beber doblado (y como ella os ha hecho sufrir al aceptar sus halagos y placeres, ahora dadle el sufrimiento de la privación y de la abstención).

7. Cuanto ella se ha glorificado (dominando al espíritu) y ha estado en deleites (impuros) tanto dadle de tormento y llanto (al privarla de sus deleites) porque dice en su corazón: Yo estoy sentada reina (de los mundos) y no soy viuda (abandonada del cuerpo que me obedece) y no veré llanto (porque obtengo todos mis placeres y deseos).

8. Por lo cual en un día vendrán sus plagas, (por su abuso vendrán las enfermedades) muerte (del alma), llanto (de remordimiento) y hambre (de placeres insatisfechos) y será quemada con fuego (del deseo irrealizable que es mil veces peor que el ardor del infierno); porque el Señor Dios es fuerte (y la carne es débil) que la juzgará.

9. Y llorarán y se lamentarán sobre ella (sobre aquella carne que fue el instrumento del placer) los reyes de la tierra (los vientos de la vida que rigen los sentidos), los cuales han fornicado con ella y han vivido en deleites (compartiendo sus placeres), cuando ellos vieron el humo de su incendio (el ardor y fuego de sus pasiones insatisfechas que la aniquilaban).

10. Estando lejos (los recuerdos) por el temor de su tormento, diciendo: Ay, ay de aquella gran ciudad de Babilonia (del cuerpo físico), aquella fuerte ciudad; porque en una hora vino tu juicio.

11. Y los mercaderes de la tierra (que traficaban con sus placeres) lloran sobre ella, porque ninguno compra más sus mercaderías (puesto que en el mundo del espíritu y de la superación no hay mercado para los placeres mundanos).

12. Mercadería de oro, y de plata, y de piedras preciosas y de margaritas, y de lino fino, y de escarlata, y de seda, y de grana, y de toda madera olorosa y de todo vaso de marfil, de todo vaso de madera preciosa, y de cobre y de hierro y de mármol (y de todo lo que puede deleitar a los cinco sentidos sean estos en un hombre rico o en un hombre pobre. Estos sentidos que trafican y traficarán con las almas de hombres y mujeres, tendrán algún día que sufrir cuando la humanidad haya dominado los placeres de la carne y ame las glorias del Espíritu).

13. Y canela, y olores de ungüentos y de incienso, y de vino y de aceite; y flor de harina y trigo, y de bestias, y de ovejas y de caballos y de carros y de siervos y de almas de hombres (y de todo lo que proporciona deleite y comodidad a las almas ambiciosas, que sacrifican a los demás para su propia tranquilidad).

14. Y los frutos del deseo de tu alma se apartaron de ti (ya no puedes satisfacerlos y causarán tu propio infierno) y todas las cosas gruesas y excelentes (para tus sentidos) que han faltado y nunca más las hallarás.

15. Los mercaderes (sentidos) de estas cosas, que se han enriquecido, se pondrán lejos de ellas (del cuerpo físico que ya está muerto, pero las sensaciones, siguen en el cuerpo astral pidiendo más goces) mas no se atreven a acercar (al cuerpo descompuesto) por el temor de su tormento, llorando y lamentando (como cuando sucede en el cuerpo de deseos de un hombre apegado a la vida, sigue volando y aleteando alrededor del cadáver para infundirle vida y para satisfacer sus placeres. Este cuerpo astral sigue sufriendo con desesperación hasta la extinción de su esperanza, entonces comienza a pensar en cambiar el rumbo de sus anhelos).

16. Y diciendo: ay, ay, aquella gran ciudad (mi forma física) que estaba vestida de lino fino (de piel blanca) y de escarlata (de carne) y de grana (de sangre) y estaba dorada con oro (con aura que rodeaba el cuerpo) y adornada de piedras preciosas (pensamientos) y de perlas (de sentimientos).

17. Porque en una hora han sido desoladas tantas riquezas (por la iniciación o por la muerte). Y de todo patrón (mente directora) y todos los que viajan en naves (átomos que circulan en la sangre) y marinero (átomos constructores de la vitalidad) y todos los que trabajan en el mar (del éter que rodea a la forma) que estuvieron lejos.

18. Y viendo el humo de su incendio, dieron voces diciendo: Que ciudad era semejante a esta gran ciudad (nuestro cuerpo)?

19. Y echaron polvo sobre sus cabezas (de tristeza) y dieron voces llorando y lamentando, diciendo: Ay, ay, de aquella gran ciudad, en la cual todos los que

tenían navíos en la mar (éter) se habían enriquecido de sus riquezas (goces) que en una hora ha sido desolada! (abandonada a su putrefacción).

20. Alégrate sobre ella, cielos (estados del Espíritu) y vosotros santos apóstoles y profetas (ángeles de luz, facultades del Espíritu e iniciados en la vida eterna) porque Dios (el Íntimo) ha vengado vuestra causa en ello (ha obtenido el desarrollo del alma en su encarnación en el cuerpo material).

21. Y un ángel fuerte tomó una piedra como una grande piedra de molino (el recuerdo) y la echó en la mar (del éter de la vida física que mantiene la unidad del alma al cuerpo), diciendo: con tal ímpetu será derribada Babilonia, aquella grande ciudad, y nunca más será hallada (porque vuelve con su descomposición a la tierra de donde fue tomada).

22. Y voz de tañedores de arpas (las vibraciones de los nervios) y de músicos (de inspiraciones de deseos) y de tañedores de flautas (de vibraciones de los centros magnéticos que son los plexos) no será más oída en ti; y todo artífice (todo átomo constructor) de cualquier oficio no será más hallado en ti: y el sonido de muela (que tritura los alimentos) no será más en ti oído.

23. Y luz de antorcha (de razón) no alumbrará más en ti y voz de esposo ni esposa (no habrá más sexo) no será más en ti oída; porque tus mercaderes eran los magnates de la tierra; porque en tus hechicerías todas las gentes han errado (siguiendo tu camino de perdición).

24. Y en ella fue hallada la sangre de los profetas y de todos los santos, y todos los que han sido muertos en la tierra (aquellos que en ella fueron encarnados).