4.4 Resampling Methods for Obtaining Test Statistic Distributions
4.4.2 Model-based Bootstrap Resampling
noolios y oligoolios en écas de
crisis, con la cual buscan salidas
rápidas en base a acuerdos defen-
si vos u ofensivos, sin imortarles que estas acciones prducen una mayor aída de los salarios reales y un in cremento del deempleo. Frente a una caída de las ventas, que dis minuye la capacidad instalada, reac cionan con aumentos que comen san los márgenes de ganancia. A esto también e suma el hecho de que un reducido número de la oblación, con seguridad menos de un cuarto de la misma, aquella que cuenta con una real osibilidad paa incidir sobre la demanda, puede estar en apacidad de asumir los mayores precios existentes en el mercado, a esar de tdas las medidas recesi vas, prcurando, or lo demás, ase gurarse su margen de ganancia a través de la dolarización, en términos de su reosición.
• También impacta el ambiente de incertidumbe esecuativa, en el cual no pueden cexistir las condi ciones propicias para la inversión prductiva. Aprovechando que el dólar oicial quedó congelado y que existían significativas reservas de dólares acumuladas en los meses anteiores al cambio de gobieno, así como or la anticipación de imor taciones frente a la vecindad de una devaluación anunciada oicialmente y con gran anticipación, el dólar Ji-
bre, al menos inmediatemene luego de las medidas, demostró una ten dencia a la aja y se esabilizó du ante un tiemo or debajo del tio de cambio oicial.
Mientras que, las tasas de interés en el mercado inanciero nacional, li bres de amarras y buscando su equi librio, luego de que se incrementaron aceleradamente han comenado a ubicarse en niveles algo más bajos que las alcanzadas a co de exedi das las medidas, ero manteniendo un diferencial entre las tasas activas y pasivas suerior al ancla de quince puntos existente anteriormente. En estas condiciones, la osibilidad para que un creciente volumen de recursos se encamine hacia inversiones en ins trumentos de ahorro doméstico, o sea hacia colcaciones inancieras en sucres aparece con fueza, en tanto está garantiada or la cotiación ija del dólar que crea un espacio para insoschadas vías de esculación y que ya e ha hecho preente en el mercado cambiario. Entre tanto que los deósitos en sucres, tdavía en lo inmediato, presentan un atractivo, sobre tdo para las inversiones es eculativas o para capitales de coto plazo provenientes del exterior que requieren de una sola notiicación en el Banco Central, entre los que habrá que considerar a los capitales
"golondrinos" 6, que no se los puede confundir con inversiones prducti vas.
Entre tanto las altas tasas de interés se mantengan a niveles altos, serán un freno para la prducción, aun para las actividades de exortación. v Para absorer los mayores costos de pro ducción, muchas empresas, afecta das or la iliquidez de los meses an teriores, requieren de más créditos para sostener el nivel de sus nego cios; aquellas con disonibilidades sacan a la vena sus dólares y otras, convencidas de que, al menos or unos cos meses, éstos manten drían su valoración, se endeudarían en dólares.
• Por otro lado, la imosición de un sistema de cambios múltiple aliena la entrega anticipada de divisas y hasta la sobrefacturación de las ex otaciones, con la cual también e contribuye a retardar las presiones sobre la cotización del dólar y a os
oner, sin duda , las exectativas in-
lacionaias que de ésa se derivan, aunque, or otro lado, hincharán la masa monetaria, es decir inanciarán la inlación. El incremento en la MI, que ha suerado las exectati vas eseradas inicialmene, aumentó la base monearia en foma sensible, lo cual hará necesario que este au mento sea esteriliado or un mayor ahorro público y no seía raro ese rar un abultado servicio de la deuda extena, tal como insinúan funcio narios oficiales y como e refleja en la proforma presupuestaria de 1 3 . Por otro lado, y como ya se mani festó anteriomene, este aumento del circulante y la misma liquidez han comenado a presionar sobre la co tiación de la divisa estadounidense, en visa de que no existen esacios para las actividades prductivas en medio de una escena profundamene recesiva y que no tiene ninguna orientación estructural.
• El mismo subsidio al transorte, que no constituye respuesta alguna
" Se entiende coo apitals "glondrins" aquells ecus emignte, qe viajan de na ae a tra, mdno estacions egún las ondicins inanciers y qe e araterian, también, r apovechr al xio ls amients eseculativs pcuano teer la mayor cantidd e utiliad con el eor rieso sile. Su pao ha sido detetado r mchs íes, en ls cals an entrdo y alio deen diendo e ls vaivenes del momento. Y hoy, cuando sigue deprimida la econoúa naericana, y e han debilitado alguns ercads regionales, no s erado esear que puean interae or la cutal cyuntura eseculativa existente en el país.
al verdadero problema que desde hace muchos aios arastra el sector, presiona sobre las debilitadas inan as públicas, en el aso de que se lo mantenga, o direcamente sobre el nivel de precios, si se resolviea eliminarlo. Similar reflexión se
dría hacer para el caso de los medi camentos genéricos, que han desaa do una olémica al interior del própio régimen sobre la conveniencia de los subsidios a los mismos. Además, no resultará muy fácil mantener la cohe rencia fiscal, si se considean las presiones or pate de los gobienos seccionales, con la Alcaldía de Guayaquil a la caeza, en busca de un mayor aoyo guenamental. Si, además, se observa la poforma presupuesaria para el aio 1 3 , e aprecian algunas contradicciones e imprecisiones que no apunan en la dirección de la refoma planteada; or ejemplo, los gastos de capial representarán solo un 1 1 ,5 %, mien tas que en el Presupuesto cdiica do de 12 los gastos de capital eran de 153 %; de igual manera el servi cio de la deuda llegaría a 38,4 % frente a un 25,0 % del aio anerior. • Otro elemento que inluirá con la evolución económica inmediata, tiene que ver con la decisión asumi da or el cuador para esablecer una
zona de libe comercio con Co lombia. sa aertura atraerá más prductos colombianos a precios menores, gacias a la eliminación le
aranceles y taas, con lo cual e dría tener una mayor ofea de bienes, esecialmente destinados a los sectores medio y alto, paa com batir la inflación. Sin embargo, ese ingreo masivo de bienes colombia nos afecará a las empresas nacio nales envueltas or la recesión. Si muláneamente, no se puede descui dar que saldrán prductos agrícolas básicos, lo cual incidirá negativa mente obre la inflación en el coto plazo, al tiemo que los otenciales efecos enéficos sobre la prduc ción agrícola nacional aparecerían
basante más tarde, siempre que e sueren las actuales limiaciones crediticias. e tdas fomas, tdo indica que serán las empresas agrí colas más grandes y dinámicas las que dán aprovechar de mejor manera de aquellas osibilidades que se abran en los mercados andinos. • En el futuro inmediato habrá que integar el otencial efecto negativo que tenga el sistema de cuotas a las exoación de banano impuesto or la Comunidad Euroea, que tendrá un eco erjudicial en uno de los sec tores que mayor dinamismo habían demostrado en los últimos años. 130
• os esfuerzos para lograr capar los excedenes de liquidez or la vía
de stics polítics monetaris y
crditicis tamco drán desacti
var con facilidad la inlación, en la medida en que los costos sigan pre sionando para el ala de los precios y, como se manifestó, exisa una de manda que los asuma. Naturalemente que las condiciones variarán para los diversos prductos.
e tdas maneras, se deería hacer notar el impacto que esas medidas tendrán sobre los sectores camesi nos prductores de alimentos para el mercado inteno, que asimilarán tdo el impacto del ajuste a través de pre cios más altos para los insumos agrícolas y de la recesión or la caí da de la demanda, en medio de con diciones mucho más cometitivas que las de los prducos manufactu rados que haría que los precios de sus bienes crezcan con menor inten sidad, o que aun disminuyan . . . sa realidad dría ser muy crítica para un amplio esectro de la oblación que vive en el camo y de las laores agrícolas, en la medida en que no hay crédito paa las tareas de siembra 1, lo cual tendrá un duro
impacto sobre la ofera de alimentos en 13. Aunque, or supuesto, que la situación será eor aa los amesinos obres si e reduce más aún la osibilidad de complear sus ingreos con otras actividades en las ures o vinculadas a los sctores mdernos. Igualmente, en términos de los salarios, una mayor inflación en el corto plazo haría que su valo ración real se deteriore aún más, agravando la situación recesiva de la economía or la caída de la de manda interna. sto, or su lado, dría afecar la esabilidad scial y contribuir a obscurecer el ambiene olítico nacional.
Hacia un confso escenario olíti- co • • •
A esar d e que e l nuevo gobieno aenas tiene unos cos meses en el Pder, ya se avizora un ecenario complejo en términos olíticos. l
hecho de que las medidas económi cas hayan sido tomadas sin buscar un conseno o una aliana un co más amplia, como que existiera un vacio olíico y scial, demuestra el estilo auoritario de gobieno que e imone; or lo demás entendible ara la aplicación de olíticas ultraneo-
1 l Baco Nacinal e oento, coo lo declaó u geente en tue, e encenta dsinncido y
lierales. Por un lado el gobieno habla de paz y unión, al tiemo que solicita treguas y moratorias olíti cas, ero or otro no e dan los pa sos para conseguir una respuesta concerada. Además, en medio del impacto económico deatado, resul tará difícil conseguir una real con cetación.
Oto elemento que resulta preo cupante es el hecho de que en propio gobieno existen diversas y basta contradictorias osiciones, que son transmitidas abiertamente hacia afuera creando un ambiente de con fusión e incetidumbre. El cual no resulta propicio para los cambios propuestos, los cuales requieren de una ólida mayoría en el parlamen to; aunque se dee reconcer que el actual gobieno cuenta con un cami no de reformas neolierales bastante desbroado or parte del régimen anterior. . En el Congreso, hasta el momento la osición del gobieno es bastante deleznable; como se vió en el caso del décimo sexto sueldo, or ejemplo, no cuenta siquiera con el respaldo total de sus propios
diputados y los otros legisladores de derecha, scialcristianos y otros par tidos menores, con los que tendría un conrol casi completo en la legis latura, amco están dispuestos a ofrecer un aoyo irrestricto a las olíticas del gobieno.
Más allá de la actitud ersonal del presidente, los rasgos propios de un gobierno autoritario asoman con fuea, anto or el uso de la olicia y los militares para reprimir y ame drentar ', como or varias decisiones de tio administrativo. Atroellando los reglamentos se pretendió imo ner un nuevo director en el Instituto cuatoriano de Seguridad Scial (IESS), lo cual provcó una severa reacción de sus empleados y el re chazo de la opinión pública, hacien do que el gobierno tenga que dar marcha atrás. También son notorias ciertas osiciones abiertamente de safiantes; or ejemplo, el nombra miento como subsecreaio en el Ministerio de Agricultura a uno de los últimos presidentes de la Cámara de Agricultura, donde están agluti nados los terratenientes, justamene o Situción reconcida anteriorente or ls ctuales goenantes. A,í e pude ver, or ejemplo, la dclación el ecrtario geneal el Cejo Nacional de arollo (CONADE): "en el -2 e habló inicialmente e mchs s que co tenían que ver con la conomía de mecado, eo en cieta fa e ha avanzdo ás en e camo a través de algunas edidas''; Diario El Mercurio, Cuenca. 3
de mayo e 12.
O V ale eorar el espligue e fuea pública en Quito y amplis zons de la eranía durane el 12 de tubre de 12.
a quien lideró duramente la oo sición contra el movimieno indíge na; o, la designación como presidente de Petrecuador en la ersona de quien había sido hasta principios de Agosto último Gerente General de Emelec, empresa que esera la apro bación del laudo arbitral que le es abietamente favorable, or el cual
dría recibir unos 43 millones y
dejar de pagar a la misa Petrecua
dor y a INECEL deudas or casi 00
millones de dólares, las mismas que serían asumidas or el propio sta do . . .
n ese sentido también se inseta la
reciente decisión del gobieno para retirar al cuador de la Organia ción de aíes Exortadores de
Petróleo (OPEP), aduciendo argu mentos que afectan la imagen del
país. e ha dicho que no se puede
pagar la cuota de membresía de unos dos millones de dólares, descono ciendo tdos los eneicios intangi bles y hasta angibles que ha recibido
-y recie- el país, los que
se desaan el impulso que recibió el país de la OPEP para instrumentar una olítia etolea oeana, las múltiples ventajas que ha obtenido en la comercialiación de crudo, para la capaciación de térnicos y para el intercambio de informaciones y ex eriencias técnicas y económicas, a
más, or supuesto, de los imoantes présamos en etróleo - sin inte reses- que recibió el país de Nige ria y Venezuela, scios de la OPEP, a raíz del erremoto de mao de
1m que destuyó el oleducto
Transecuatoriano y que paralizó la prducción de crudo.
Tamco tiene sustento alguno el pretexto de que el cuador no puede duplicar su actual prducción de
crudo (cerca de 30 mil barriles dia
ios, de los cuales exora alrededor
de 10 mil barriles) or los límites
que le imone la OPEP. El cuador no tiene las reservas para ello; y, si realmente se pretendería aumentar al doble la extracción de crudo, sin im orar los daños que se puedan a sionar a las estucturas hidrcar burífeas, tamco disone de los recursos económicos paa hacerlo, a más de que para doblar la prduc ción se requeriría desde la constc ción de un nuevo oleduco, tdo lo cual tomaría su tiemo y tendría como resultado final la terminación mucho más rápida de los limitads recursos etroleros existentes. sa controvetida decisión, enton ces, atece que resonde a otros
ines. Y no sería descaellado
suoner que se trata de una señal de "buena voluntad" frente al gobieno
noteamericano y or supuesto frente a los banqueros intenacionales, con los cuales el lamante gobieno e apresta a celebrar nuevas convesa ciones con el in de coneguir la lar gamene ansiada renegciación glo bal de la deuda externa. Tamco puede sorprender una decisión que busque estrechar más aún los víncu los que tiene el país con Israel o que pretenda demostrar a las empresas etroleras tansnacionales la inten ción de recibirlas con mayores e neicios.
n ese sentido, no está claro el ho rizone olítico del aís. l cual
dría verse eriamene ensombrecido si continúan y se pofundizan las protestas de diversos gruos de la sciedad - trabajadores sciales, maestros, estudiantes, etc. - frente al endurecimiento de las condiciones de vida, en medio de un esquema de gobierno que profundia las prácti cas autoritarias, sin tener un claro liderazgo olítico. Por otro lado los partidos olíticos de la izquierda y de la centroizquierda, aenas comienzan a reaguparse, no cuentan con un número suiciente de legis ladores como para detener el avance de osiciones neolierales mucho más radicales.
Y
las agupaciones sciales y sindicales no están en ca pacidad de lidear una vigorosa yconstructiva oosición desde fuea del arlamento, al tiemo que am
o se puede eserar un cambio radical de mentalidad de aquellos gruos empresariales más ligados al mercado inteno, frente a la osición casi hegemónica de quienes foran parte de los reducidos, ero o derosos, núcleos de exoadores y del capital financiero.
En in, las condiciones reinanes
drían debilitar el frágil esquema constitucional. Si el deseo de im oner refomas se atranca en el Par lamento, no sería raro eserar una reacción guenamental que inter prete alguna salida "heróica" que derive en situaciones dictatoriales como en el vecino del sur. l funda mentalismo neolieral es capaz de cualquier arrebato, ero nunca de reconcer las limitaciones de su propia conceción . . .
III. LA URGENCIA DE UNA ALTERNATIVA
Nadie one en duda que, aun dentro del esquema gadualista, era preciso realiar reajustes. Era or demás maniiesta su incapacidad y su fala de voluntad olítica para deactivar la presión inflacionaria, y para ga rantizar una salida reactivadora a la crisis. Por otro lado, los riesgos que