6.2 A branch-and-cut solution framework
7.1.1 Model formulation
La apertura del sexto sello (Apocalipsis 6.12-17) presenta dis- turbios cósmicos terribles. El estudiante debería recordar que Cristo, en el sermón del monte de los Olivos, declaró que estos disturbios no son la señal del final (Mateo 24.6,7; Marcos 13.7,8; Lucas 21.9-12). Reyes y gobernadores inconversos, hombres ricos y poderosos, esclavos también, todos tratarán de esconderse del que está sentado en el trono, y de la ira del cordero. Dirán “el día de la ira ha llegado”. Pero estas reacciones no comprueban que el sexto sello es el día de la ira. No es nada más que una reacción de los impíos al desastre cósmi- co. Juan aclara que en un sentido, la ira de Dios comienza con la séptima trompeta (11.18).
Yo pienso que los disturbios del sexto sello deben entenderse tan- to literalmente como en sentido figurado. Son muy enfáticos. Posi- blemente nosotros, en nuestro siglo, estemos a punto de experimentar estas catástrofes. Los desastres de la naturaleza podrían simbolizar guerra atómica. Lo que sea el significado, es algo traumático.
(a) La transición
Después de los tumultos del sexto sello, Juan continúa con una descripción de paz mundial, y de la evangelización de judíos y genti-
les. No estoy seguro si el capítulo 7 será parte de los eventos introdu- cidos por la apertura del sexto sello, o un interludio, pero probable- mente es lo primero. Una cosa es cierta: Juan declara que los eventos del capítulo 7 siguen los desastres del capítulo 6, versículos 12-17, porque el capítulo 7 comienza, “y después de esto vi...”.
(b) La paz impuesta y la evangelización mundial
Juan continúa con su visión: “Después de esto vi a cuatro ánge- les en pie sobre los cuatro ángulos de la tierra, que detenían los cua- tro vientos de la tierra, para que no soplase viento alguno sobre la tierra, ni sobre el mar, ni sobre ningún árbol. Vi también a otro ángel que subía de donde sale el sol, y tenía el sello del Dios vivo; y clamó a gran voz a los cuatro ángeles, a quienes se les había dado el poder de hacer daño a la tierra y al mar, diciendo: No hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que hayamos sellado en sus frentes a los siervos de nuestro Dios.” (vv. 1-3)
Obviamente los cuatro ángeles que detienen los vientos son figu- ras que representan poderes militares. En capítulo 9, versículo 14, al sonar la sexta trompeta, cuatro ángeles que habían sido atados, son desatados en el río Eúfrates. Sigue la descripción de guerra destructiva. No sería difícil imaginar cuatro poderes mundiales em- patados en su lucha por la zona de Mesopotamia.
El ángel del oriente con el sello del Dios viviente, que manda a los cuatro poderes a no dañar la tierra, podría ser un movimiento del Espíritu de Dios entre los orientales, un movimiento tan poderoso que influye en los asuntos geo-políticos, en el interés de la paz.
El sello en la frente de los siervos de Dios es una expresión metafórica que simboliza la conversión y la regeneración. La marca de Dios en la frente de los hombres piadosos, preocupados por la corrupción en el templo, es una figura de la visión de Ezequiel (9.4- 6). La marca de la presencia del Espíritu Santo es llamada un “sello” en 2 Corintios 1.22; Efesios 1.13; 4.30. En Apocalipsis 9.4, después de que suene la quinta trompeta, el sello de Dios en la cara de Su gente, constituye una protección de la plaga de las langostas. En Apocalipsis 22.3,4, leemos acerca de los santos en el nuevo cielo y la nueva tierra, “y sus siervos le servirán, y verán su rostro, y su nom- bre estará en sus frentes”. Seguramente, no hay duda acerca del sig- nificado del sello en sus caras en Apocalipsis 7.1-3.
(c) Los 144.000
Juan prosigue, “Y oí el número de los sellados: ciento cuarenta y cuatro mil sellados de todas las tribus de los hijos de Israel” (v. 4).
Especifica 12.000 de cada tribu. Hay mucha especulación acerca de por qué se omite la tribu de Dan, y por qué la tribu de Leví, los sacerdotes, que podría ser considerada una decimatercera tribu como un caso especial, está la lista con todas las demás. Se puede entender que la tribu de Leví no es considerada sacerdotes, porque los 144.000 son cristianos. Según el argumento de la carta a los hebreos, el sacerdocio de Cristo “según el orden de Melquisedec” ahora ha re- emplazado el sacerdocio levítico. No he encontrado una razón para omitir la tribu de Dan. Alford presenta una variedad de interpretacio- nes. La más probable es que había llegado a ser extremadamente pequeña. También notamos que en 1 Crónicas 4 y siguiente, la tribu de Dan no está incluida en las genealogías.
Al leer acerca de los 144.000 en Apocalipsis 7.1-8, la interpreta- ción más obvia, incluso la única interpretación que podría aceptar, es que representa la evangelización de los judíos. Me parece inútil tratar de refutar los argumentos contrarios. Sin duda, 144.000 es una cifra redonda, y no muy grande, después de todo.
Es verdad que los 144.000 aparecen de nuevo en Apocalipsis 14.1- 5, pero encima del monte de Sion celestial. Trataré de mostrar que la séptima trompeta de Apocalipsis 11.14-19 es la trompeta de la resurrec- ción de los justos, y por lo tanto, la trompeta del rapto. Procuraré mos- trar, entonces, que la visión de los 144.000 del capítulo 14 es una visión de este grupo de judíos cristianos, un grupo especial, las “primicias” de los redimidos en la gloria con Cristo, después del rapto de la iglesia.
(d) La multitud innumerable
En el capítulo 7, después de nombrar las tribus y su representación entre los 144.000, Juan continúa, “Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos;” (v. 9).
Yo entiendo que estos están incluidos entre los “sellados”. El movimiento evangelístico, en que los siervos de Dios son sellados en sus frentes, es introducido en el versículo 3. El versículo 4 menciona los 144.000 de todas las tribus de Israel. Entiendo que el versículo 9 es lógicamente paralelo con el versículo 4. No solamente una cifra redonda de personas en Israel ha renacido a una vida espiritual, una vida simbolizada por el sello, sino también hay una multitud innume- rable de todas las naciones que han nacido de nuevo. La referencia al “sello de Dios en sus caras” en Apocalipsis 9.4 indicaría que mucho más que 144.000 eran sellados.
(e) Las consideraciones contrarias
Hay ciertas dificultades con mi sugerencia de que la multitud innumerable de Apocalipsis 7.9-17 ha sido sellada en el mismo movi- miento evangelístico mencionado antes en este capítulo. (1) Se dice en el versículo 14, “Estos son los que han salido de la gran tribula- ción, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.” La sintaxis del artículo griego requiere que busquemos en el contexto lo que ha sido designado por el artículo. La gran tribu- lación mencionada ha sido descrita en Apocalipsis 6.12-17. Ya que el tiempo de la tribulación se da en el contexto inmediatamente antes, no tenemos que buscar otro para explicar el versículo 14. El hecho de que haya otras tribulaciones en las Escrituras, que la tribulación es algo común en la iglesia durante este siglo (Hechos 14.22), y que Cristo predijo una tribulación breve después de la abominación, la peor que jamás hayan experimentado sus elegidos (Mateo 24.21; Daniel 12.1), estos hechos no significan que la “tribulación” mencio- nada en 7.14 no sea la misma del contexto anterior.
La tribulación de Apocalipsis 6.12-17 no puede ser la misma que fue mencionada por Cristo en el sermón del monte de los Olivos (Mateo 24.21,22; Marcos 13.19-20), porque Jesús dijo que habría disturbios cósmicos inmediatamente después de la tribulación de esos días (Mateo 24.29; Marcos 13.24). Al contrario, la tribulación que ocurre cuando se abre el sexto sello es seguida por un tiempo de paz y de evangelización. (2) Si esta multitud innumerable son los que son salvos durante la tribulación de Apocalipsis 6.12-17, y si la visión del tiempo de paz cuando sellan a los siervos de Dios viene después de esta (Apocalip- sis 7.1), ¿cómo puede ser que esta multitud sea resultado del mismo movimiento evangelístico? Esto es una pregunta acerca de la impre- sión que deja todo el pasaje. Parece que Juan está diciendo que esta multitud es parte del mismo programa. De hecho, sabemos que el programa de evangelización en que los elegidos son sellados por el Espíritu Santo es un programa para toda esta era. Postulo un tiempo de catástrofe (posiblemente una guerra atómica, pero posiblemente algo muy diferente), y postulo un tiempo en que los elegidos se acer- quen al Señor. Esto será seguido por un programa de evangelización de los judíos, incluso podría ser parte del mismo programa.
(3) Hay otra dificultad que se presenta: la multitud innumerable de los versículos 9-17 están delante del trono de Dios. Están entre los muertos benditos. No hay indicación de que hayan experimentado la resurrección. Más bien pertenecen a aquellas almas en 6.11 que fue-
ron muertos “por la Palabra de Dios y el testimonio”. Dice de ellos “que descansasen todavía un poco de tiempo, hasta que se completa- ra el número de sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos”. La multitud de Apocalipsis 7.9-17 no son llamados mártires, pero el hecho de que han salido de un tiempo de tribulación indica que tienen el espíritu de mártires, y, como se dijo arriba, están entre los muertos en el cielo.
Por otro lado, los 144.000 que son sellados (7.1-8) no han muer- to como mártires, y no están entre los muertos benditos. No se ve que hayan pasado de esta vida, hasta que están en el monte celestial de Sion en el capítulo 14.
Se debe admitir, por lo tanto, que la multitud innumerable del capítu- lo 7 se distingue de los 144.000 sellados en dos aspectos: 1) Se dice que han salido de la gran tribulación, y 2) Están con los muertos benditos en el cielo. A pesar de estas dos diferencias, me parece que es correcto interpre- tar los eventos de la apertura del sexto sello, y del capítulo 7 entero, como un tiempo grande de evangelización mundial. Muchos serán ganados para Cristo, incluyendo un número redondo de tribus de Israel, y una multitud innumerable que se muere en un tiempo dificultoso.
(f) Las certezas
Debo decir que no puedo ser dogmático con todos los detalles de esta interpretación. Pero puedo sugerirla como posible, y aún probable. Entre las certezas, sin embargo están: 1) el hecho de que el sexto sello presenta un tiempo de dificultad y disturbios, 2) el hecho de que muchos de las tribus de Israel serán regenerados, y 3) el hecho de que una multitud innumerable de todas las naciones de la tierra estará entre los redimidos en el cielo, habiendo salido del tiempo difícil mencionado en el contexto