2.2 M ATERIALS AND METHODS
2.2.2 MRI DATA PROCESSING
Una y otra vez me conmueve profundamente el descubrimiento de qué tan cerca está la psique del niño de las
fuerzas espirituales y curativas.
(Kalff, 1980, página65)
• En la terapia de juego centrada en el niño, éste decide cómo utilizar la sesión y con frecuencia los procesos inconscientes la dirigen.
• Por consiguiente, el conocimiento de: — El inconsciente.
— El simbolismo puede ayudar al terapeuta de juego a profundizar en la sesión y comprender de manera un poco más clara lo que está sucediendo.
EL INCONSCIENTE • ¿Cuál es su definición de:
— El consciente. — El inconsciente.
• Algunas veces hablamos acerca de los niños “que están en su propio mundo". ¿Cómo llamaría a esta forma de conciencia?
• ¿Qué historias de ficción puede recordar que nos hablen acerca del inconsciente de los niños?
La conciencia es un estado de alerta. Toby puede estar preocupado con el hambre; conscientemente está alerta del hambre, que es un estado presionante, inmediato. Unos pocos minutos antes un gato le rasguñó la mejilla pero, a medida que su hambre se volvió más inmediata, el incidente con el gato se olvidó de manera temporal, para recobrarse de manera instantánea si algo le recordaba al gato o a su mejilla. Así que algunas cosas son conscientes de manera inmediata, en un estado de alerta presente, y otras están justo bajo la superficie pero se vuelven conscientes cuando se les presta atención. Un tercer nivel del inconsciente contiene los acontecimientos y sentimientos que se encuentran reprimidos de la conciencia, están ocultos y no pueden recordarse de inmediato; cosas que causaron incomodidad (física o emocional) y que por tanto se empujaron fuera de la conciencia de modo que la persona pueda adaptarse a vivir “sin el problema”. Toby quizá había reprimido parte de la inconsistencia y del maltrato que había recibido cuando era un niño pequeño porque mami prefería un “buen niño” que tío se quejara. Si algo se reprime no cesa de existir; el sí mismo interno se divide y se crea una perturbación (Harding, 1973, página 370) que con frecuencia se exhibe en síntomas físicos o conductuales. El inconsciente está “vivo” y, aunque no en la conciencia, hace sentir su presencia.
Se acreditan a Sigmund Freud las primeras exploraciones del inconsciente, mediante las cuales rastreó muchas de las perturbaciones emocionales humanas, la mayor parte de las neurosis, hasta sus orígenes infantiles, de modo que el inconsciente se consideraba, como un depósito de los primeros conflictos. Jung veía al inconsciente como un campo rico y fértil que, cuando se comprendía y valoraba, podía mostrar la dirección hacia el logro personal.
Visto de esta manera, el inconsciente se vuelve una herramienta promisoria que permite la expresión y resolución de conflictos internos. Por tanto, si el inconsciente se utiliza en un ambiente terapéutico aceptante, como en la terapia de juego, puede efectuarse la redención y liberación de síntomas que se presentan y que son el producto de los conflictos internos del niño; los niños quedan menos a merced de sus impulsos inconscientes y en general su conducta mejora.
Un modelo del inconsciente basado en Jung
• Conciencia: las cosas de las cuales por lo regular estamos conscientes al ser transmitidas por nuestros sentidos, sentimientos y pensamientos.
• El inconsciente personal: aquellas cosas de las cuales no estamos conscientes en el presente, pero que pueden evocarse.
• Un nivel más profundo del inconsciente personal contiene represiones que son difíciles de traer a la conciencia, pero pueden afectar la conducta y las emociones. • El inconsciente colectivo contiene predisposiciones heredadas y hace referencia a los
mitos y arquetipos.
La psicoterapeuta infantil jungiana Wickes (1963, páginas xvi a xvii) escribió:
(Los niños) Están muy cercanos al inconsciente, a la sabiduría de los pensamientos que corren dentro de ellos, a los sueños que hemos aprendido a olvidar; cerca del amor y del temor, de la generosidad y la crueldad, de la experiencia directa de los opuestos. Están cerca del inconsciente...
El inconsciente se comunica en imágenes y los símbolos son su lenguaje (Rushforth, 1981, página 37). Donde hay conflicto, los símbolos muestran con frecuencia el camino hacia la resolución (Neumann, 1954, página 414).
Toby (véanse páginas 3 a5)
Toby llegó temprano y se veía bastante elegante esta semana. Fue al cajón de arena y dividió los vehículos entre nosotros diciéndome que me llevara los míos y jugara. Después, me pidió que viera los caminos que había hecho. Algunos eran del tipo de un laberinto, principalmente con paredes entre ellos. En un extremo del cajón de arena estaba una sección cavada con un poco de agua. Toby se encontraba reparando un camino superior —en apariencia su infraestructura era insegura. “Todo el camino está en construcción, para hacerlo mejor. Las bombas lo siguen volando.” El carro de bomberos y la ambulancia corrían por los alrededores.
Después de ir al baño, Toby estuvo absorto en jugar un poco con la casa de muñecas. Pude escucharlo decir cosas como: "Mejor hoy se hace abajo. Cariño, sal de allí ¿Ya es hora de cenar, mami? No. Bien”.
Toby regresó al cajón de arena. “Olvidé el agua” y virtió un poco en ella. Hizo un hoyo en la rivera junto al agua de modo que si se calan los vehículos, hubiera un camino por el cual sacarlos. Algunos coches, inclusive la ambulancia, se hundieron “Está compuesto, todo compuesto”, dijo a medida que hacía más sólida la rivera. “Entre más gordo lo construyes, es más difícil de derribar.” Se me envió a hacer mi trabajo. Toby cantaba y dijo que disfrutaba la escuela. Continuó haciendo sus estructuras más sólidas. “El ejército
va a empezar pronto. Las gentes se mueren. Pero continuó haciendo seguro el camino alto. “Ahora se ve bien, ¿no es cierto?” Noté que el agua había desaparecido. “Me alegro de que el agua se vaya." [ ¿Por qué dices eso?] “No queremos que el agua esté allí, ¿no?” Tres pistolas entran en la cuneta. “Él (la cuarta pistola) no es un buen conductor.”
Toby mira el reloj. De pronto, y de manera urgente, se guardan los vehículos y empareja la arena. Toby se sienta en la mesa y explica que ésta es su casa en un árbol y se me pide que ponga algunas galletas cerca del “tronco”.
Toby fue al rincón hogareño, tomó a la muñeca bebé y la besó. “Ella se va a ir pronto a la cama." Sirvió una bebida para él y para mí. “Preparará el biberón del bebé en un minuto. Haz como si yo fuera el bebé. ¿Sale?” Llenó dos biberones con jugo de naranja y tomó dos tazas de reserva con jugo y agua. Toby se metió en la cama y me pidió que lo alimentara con el biberón. Pidió su chupón y succionó, durmió, lloriqueó y mordisqueó un panecillo.
Después jugamos a la tienda e hicimos un espectáculo de títeres. El fue el gran lobo negro que atrapaba a la niñita (yo).
Esto sucedió a la mitad de su terapia de juego y la terapeuta anotó al final de la sesión:
11. Toby se encontraba más confiado, asentado, feliz y se veía mejor esta semana.
2.
2. Gran cambio en el juego con arena. Ningún precipicio profundo, sólo una pequeñacantidad de agua que la arena absorbió. Algunos vehículos se cayeron en la cuneta, pero fueron semirrescatados. Montones de caminos, el más importante tenía un lado inferior que necesitaba rehacerse. El patrón de caminos era similar a un laberinto, sin embargo los callejones sin salida sirvieron como espacios útiles de estacionamiento, de modo que aunque había un camino alrededor, la vía aún era confusa.
(En sesiones previas hubo desastres gigantescos en el cajón de arena: cataclismos, terremotos, inundaciones, obstáculos insondeables. En esta ocasión hubo caminos. Los caminos pueden verse corno una vía a través de la vida, tal vez un poco tortuosa en este caso, pero Toby sí tenía un camino a través de la vida, aun si era similar a un laberinto. Parte del camino necesitaba reparación; la infraestructura que se estaba componiendo podría simbolizar el inconsciente que ahora se fortalecía. También los caminos posiblemente estaban bajo ataque, sin embargo, estaban allí. Los auxiliares [ambulancia] estaban a la mano aunque no podía confiarse del todo en no quedar empantanado. Después de eso, Toby se sintió lo suficientemente seguro como para presentar regresión.)
3. La regresión fue en extremo explícita. Antes había tenido que cuidar del muñeco bebé o del bebé-Toby, pero cada vez pudo expresar y nutrir más la parte de bebé de sí mismo. 4. El juego pareció tener fases distinguibles. Toby miró el reloj, después emparejó su
cajón de arena y entró en regresión. El juego de la tienda y el juego de títeres parecieron partes separadas del trabajo de la semana. Antes se jugó mucho a la tienda y no siento que esta semana haya sido diferente. También habíamos jugado antes con los títeres y él se identificó con el gran lobo malo.
(Este juego fue razonablemente adecuado a la edad; me trató de manera justa en la tienda pero, bajo el disfraz de lobo, me atacó a mí o a lo que yo representaba. ¿Quizá practicaba su fortaleza interna inherente que estaba a punto de nacer? ¿Quizá todavía necesitaba ser fuerte y hosco?)
SIMBOLISMO SIMBOLISMO
Si los terapeutas están en armonía con el simbolismo, serán más propensos, si bien sin intención alguna a permitir y no suprimir la manifestación y resolución de las necesidades del niño al expresarlas el inconsciente. El lenguaje del simbolismo es más sutil de lo que ciertos diccionarios de los sueños y elementos de la prensa popular nos quieren hacer creer. Aunque pueden haber algunas interpretaciones universales, el lenguaje simbólico es único a cada individuo y los símbolos pueden tener una pluralidad de significados porque combinan o trascienden a los opuestos (Ryce-Menuhin, 1988, página 70). Lo que es un símbolo significativo para un niño puede no serlo para el siguiente y los terapeutas de juego deben estar prevenidos de transferir interpretaciones simbólicas de una persona a otra. El símbolo sólo tiene un significado dentro del contexto de ese niño específico en ese momento particular (Fromm, 1952, página 27) y durante el curso de la terapia de juego un símbolo tal vez posea más de una interpretación (Jones, 1948, página 97; White y Swainson, 1974, página 187). Dockar-Drysdale comenta que la comunicación es por lo regular eficaz si el terapeuta de juego responde de manera sensible, utilizando los mismos símbolos que el niño (1990, página 67).
Ejercicio
• ¿Qué son los símbolos? • ¿Cuáles son sus símbolos para: — Su niño interior.
— Usted mismo. — Su trabajo.
— Su vecino.
— El primer ministro.
• Usted tiene siete años de edad. Dibuje los símbolos que escogería para describirse a si mismo si fuera:
— Un coche. — Una flor. — Un animal.
— Comida.
¿Qué es un símbolo? La palabra se deriva del griego, que quiere decir “yo junto, hago coincidir; yo lanzo” (Macdonald, 1973, página 1367); Stevens (1982, página 242) define un símbolo como: "... un puente que conecta lo conocido con lo desconocido, la conciencia del yo con el inconsciente”. En el caso de un signo existe un lazo por convención entre eso y lo que representa: una mesa es justamente eso. Un símbolo representa algo más de lo que es en sí (Fiske, 1982; Jung, 1921, página 601). En un fragmento en la página 187, la mesa representó una casa en un árbol. Los símbolos, a diferencia de los signos, están vivos, pueden cambiar y crecer, están llenos de significado creativo, recuerdan; tienen el poder para mediar la experiencia, con frecuencia aquella que es de gran intensidad. En el trabajo de Toby, la mesa también era una nave viajera, nave espacial, perrera y prisión. El símbolo, como Jung lo mostró, actúa como transformador (Jung 1956).
Los símbolos comunican las realidades que quizá sean demasiado complejas u ocultas para la expresión común (Cooper, 1978, página 7). Los niños pueden invocar un león en su juego porque han visto uno en televisión, en un libro o en un zoológico. El juego puede considerarse como una expresión directa de su interés en el león, o su deseo de comunicarse con alguien respecto a él. En este caso, el león es probable que sea un signo. Pero si, a través del león, los niños desean expresar algo de su propia naturaleza agresiva, fuerte, noble, o si se
encuentran enojados con uno de los padres y quieren “devorarlo o devorarla”, entonces el león puede ser simbólico. En psicoterapia, los símbolos sirven como funciones de “como si”. Si se considera desde el punto de vista del realismo, el símbolo no es una verdad exterior pero es psicológicamente cierto (Jung, 1956).
Klein (1955, página 234) reconoció el “lenguaje arcaico” del simbolismo y observó que la capacidad de los niños para utilizar símbolos les posibilita “transferir no sólo el interés sino también las fantasías, ansiedades y culpa a otros objetos diferentes de las personas”. Debido a su capacidad para unir los elementos conscientes e inconscientes de la psique, el símbolo permite que las energías fluyan del interior “en un nuevo esfuerzo creativo” (Harding, 1973, página 10). Con frecuencia se reprende a los niños y se les dice que “se comporten”, y esto no siempre conduce a las mejorías deseadas, pero un cambio interior es de un orden diferente ya que se deriva del niño y se siembra dentro de él y no solamente es una respuesta a los preceptos adultos.
Toby atravesaba por un mal momento en el mundo exterior:
La excavación que Toby realizaba sin propósito en el cajón de arena mojada condujo a un río con orillas que se precipitaban y que corrían por todo el cajón. “Nadie podría salir si se caía en el agua.” Tomó una esquina del cajón como su “campamento”, el cual defendió con paredes altas y construyó una detallada prisión, riveras con hoyos para espiar y un lugar al que podía llevarse a los heridos y los refuerzos podían esperar. Mi campamento estaba del otro lado del rio. Seleccionamos nuestros soldados y los pusimos en posición. Dos veces sus indios engañaron a mis capitanes y los tomaron prisioneros, poniendo en desventaja a mis fuerzas. Un cocodrilo habitaba el río y hacía incursiones para atrapar algunas de mis gentes.
El juego continuó por un rato y en él Toby era el agresor y yo la víctima. Después agregó dos aviones y una ambulancia. Vertimos más agua en el río, lo cual colapsó algunas de las riveras y Toby hizo más grande el río, excavando una parte de su terreno para hacerle una casa al cocodrilo.
En esta etapa, sus fuerzas y las mías comenzaron a hacerse amigas más que enemigas. Su avión se convirtió en un bombardero mágico y a mí se me dio un avión. Se liberó a los prisioneros, personas de ambos lados fueron a nadar y el lagarto (cocodrilo) se volvió amistoso.
La terapeuta de juego anotó:
El cajón de arena fue importante al revelar, según sentí, un profundo conflicto (río muy profundo —el agua puede simbolizar emociones— y dos fuerzas opuestas) sus fuerzas, sus energías, tenían que burlar a las mías. La construcción de la prisión fue detallada. También había un lugar para recuperarse del trauma de la batalla, así que sanar era una posibilidad, y había refuerzos disponibles. Después de algún tiempo las fuerzas y el cocodrilo se volvieron amistosos. Algunas autoridades consideran al cocodrilo como un símbolo materno negativo y eso está a tono con los constantes ataques de Toby sobre mí durante la sesión pasada. Cooper (1978, página 44) sugiere que el cocodrilo también simboliza furia y enojo, lo cual justo ahora se aplica a Toby. Al final, la música en un volumen fuerte fue sostenida e invasora; ¿sacó el vapor, sacó la agresión? Por primera vez se llevó galletas con él al final de la sesión, ¿algo que tienes que ver con la privación, incertidumbre y consuelo? Después de la sesión me sentí agotada, enojada, frustrada, ¡y devoré una gran cantidad de galletas de chocolate! Es posible que haya recogido algo de sus muy profundas “vibras” infelices e inseguras.
Si han de tener propósito, los símbolos deben conducir a la resolución y, una vez que se expresan y aceptan (no necesariamente de manera verbal pero en forma implícita por parte del terapeuta de juego), tienen una función redentora que puede cambiar la conducta del niño (Martin,1955, páginas 115, 120; von Franz, 1983, página 254). Casi cualquier objeto o acto puede ser simbólico (Martin, 1955, página 114). El Incredible Hulk puede utilizarse para expresar el deseo de poder del niño (niños que son dominados por un adulto poderoso o a quienes, a la inversa, se les da demasiada libertad y, por tanto, temen a su propia agresión, quizá representen por medio del juego con estas figuras sus miedos y fantasías). Otro niño, después de experiencias dolorosas y atemorizantes en el hospital, puede enterrar en la arena a los doctores persecutorios a medida que busca que se “mueran” y, por tanto, detenerlos de que lo ataquen. La mayoría de los niños podrá emplear los materiales de juego para la expresión de cualquier cosa necesaria. El elemento de fantasías, inclusive “hagamos como si”, es tan importante como el juego objetivo con juguetes (Fordham, 1978, página 170). A veces el juego de “hagamos como si” es posible que parezca más como un ensayo de habilidades vitales pero, si se comprende de manera propositiva, con frecuencia su elemento simbólico es importante.
Los adultos pueden atribuir el juego de un niño a algo visto en televisión, leído en un libro o hecho en la escuela. Por supuesto que la exposición no puede negarse y los símbolos reciben influencia de las experiencias de la mente consciente (Whitmont, 1980, página 118), pero los niños se ven enfrentados con cientos de imágenes en un día normal, de modo que el terapeuta de juego preguntará “¿Por qué el niño eligió jugar a He Man (o Skeletor) hoy? ¿Qué me dice esto acerca de las necesidades internas del niño en ese momento en el tiempo?”, más que descartarlo porque “Lo vio en televisión”. Existe alguna razón inconsciente por la cual el niño eligió cualquier cosa (Harding, 1973, páginas 378. 381).
Símbolos
• Son una forma de expresión.
• Desempeñan una función de “como si”. Cuando me enojo siento “como si” fuera un león encolerizado.
• Tienen un significado único para la persona que evoca el símbolo.
• Suelen tener significados cambiantes, así que pueden tener más de una interpretación. • Deben tratarse con respeto.
• Cuídese de aprender el simbolismo de la prensa popular.
IMÁGENES ARQUETÍPICAS IMÁGENES ARQUETÍPICAS
• Los arquetipos, un concepto jungiano, son modelos subyacentes del inconsciente, que prevalecen en todas las sociedades y a lo largo de la historia.
El estudio de los arquetipos es quizá un poco especializado para algunos terapeutas de juego, pero para aquellos con un antecedente jungiano los arquetipos son una manifestación
importante e interesante. Fue Jung quien, después del estudio de las mitologías y religiones de varias culturas en todo el mundo, se hizo consciente de que existen ciertos temas universales recurrentes, conocidos como arquetipos, que afloran en todas las sociedades durante todas las épocas. Los arquetipos son atemporales y, por decirlo así, sin nacionalidad. Jacobi (1971. página 34), contemporáneo de Jung, describió los arquetipos como "...manifestaciones psíquicas de carácter biológico, psicobiológico o ideacional, siempre y cuando sean más o menos universales y típicos”. Características arquetípicas del proceso psíquico de integración adulta incluyen el personaje, sombra,animusy ánima, mujer sabia, hombre sabio y Dios (Jacobi, 1959).Para los niños, el arquetipo de la madre (buena y mala) por lo regular es importante; otros arquetipos que aparecen con cierta frecuencia son el héroe, el embustero, el niño, familia, padre y persona “mala”. Los niños pueden ver estos aspectos más en términos de animales, insectos, lo sobrenatural (fantasmas) o figuras de cuentos de hadas (brujas, reyes, reinas, madrastras, príncipes y princesas).
El arquetipo madre es importante y tiene dos filos (Neumann, 1955). “...por una parte, la Gran Madre es creativa y amante, por la otra, es destructiva y ambivalente” (Stevens, 1982,