Son enfrentamientos armados prolongados que ocurren entre fuerzas armadas gubernamentales y las fuerzas de uno o más grupos armados al margen de la ley, o entre estos grupos, que surgen en el territorio de un Estado “El enfrentamiento armado debe alcanzar un nivel mínimo de intensidad y las partes que participan en el conflicto deben poseer una organización mínima”. (Fajardo, 2014: 241)
En la historia colombiana contemporánea y moderna, tiene su origen a finales de la década de 1950 y que hoy en día sigue su curso, a pesar de existir actualmente un proceso de paz, cuyos principales actores son grupos guerrilleros como las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), el ELN (Ejército de Liberación Nacional), el M-19 (Movimiento 19 de abril); grupos paramilitares como las AUC (Autodefensas Unidas de Colombia); disidencias y el Estado colombiano.25
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Datos tomados de: Juan Sebastián Sánchez Dávila: los daños ambientales en el marco del conflicto armado colombiano. Tesis de grado:Bogotá, 15 de mayo de 2015/
A continuación, teorizaremos la dimensión familiar que se trabajó en esta investigación, ya que esta nos permite cuestionarnos el lugar que ocupa en relación con el desarrollo integral, teniendo en cuenta que es en ella donde se aprende a enfrentar diversas situaciones; es la familia el primer lugar donde los hijos e hijas adquieren formación, valores, afecto, comunicación entre otros.
2.2.6 FAMILIA
Desde el texto La civilización de los padres, de Norbert Elías, el autor da a conocer desde su teoría, la relación existente entre padres e hijos, y realiza un estudio del proceso de civilización como principal argumento, el cual explica las relaciones que se han presentado entre estos actores o sujetos, y como ha ido variando está a través del tiempo, así como también para explicar las consecuencias de esta variación debido al proceso civilizatorio a lo largo de la historia del ser humano, de esta manera muestra la relación en las diferentes etapas del tiempo, a su vez, la manera en que ha sido visto el niño en cada una de estas, por ejemplo, en la edad media el niño era considerado un adulto pequeño, se le trataba como tal y desde muy joven se le enseñaban actividades propias de los adultos para que aprendiera a hacerlas y con esto al llegar a una edad más avanzada las aplicara.
Entre los siglos XVI y XVII, se generan cambios en el contexto familiar con respecto a los niños, sus padres concebían y aseguraban la educación y el aprendizaje de los niños al lado de los adultos, estos niño desde los 7 años eran entregados a otras familias. Sus padres justificaban esto con la idea de que sus niños al lado de los adultos tendrían mejores aprendizajes, buenas costumbre y modales, de igual forma ellos recibían a hijos de otras familias, pues así se sentirían mejor servidos que con sus propios hijos, esto se convierte en una imposición familiar y los niños debían obedecerla; como lo afirma Elias (1998: 411) “en tiempos pasados y frecuentemente
hasta el presente, la relación de padres e hijos ha sido claramente una relación de dominación; una relación entre unas personas que mandan y otras que obedecen”.
El autor refiere que hoy en día los padres aún desconocen los problemas propios de la infancia, por lo tanto el proceso de desarrollo que estos necesitan se dificultan más, a la vez que se complejiza más la misma sociedad, por esto, hoy este proceso es más largo y complicado que hace algunos años, cuando la sociedad era menos diferenciada y más simple, es así como el autor permite afirmar que “descubrir a los niños es percibir su relativa autonomía”, autonomía que en el pasado en alguna época no le era reconocida de la misma manera en que se hace hoy,
Lo anterior, dado que las relaciones de poder entre estos eran más desiguales que hoy en día, por lo que la relación entre padres e hijos es una relación de dominación, cuanto más desigual fuera esta mayor poder de decisión tenía el padre sobre el hijo y este a su vez estaba más comprometido con cumplir las ordenanzas del mismo, esta situación aun cuando se sigue presentando en el contexto de nuestra sociedad, aunque en menor medida, se mezcla con la nueva situación en la cual el padre le reconoce un trato especial al hijo y una mayor autonomía, esto se da en el lugar donde la distribución del poder no es tan desigual, a su vez hoy el padre se preocupa más por saber que puede llegar a pensar su hijo de él y de la forma como lo trata.
Norbert (1998) menciona que se presentan unas reciprocidades desde la oportunidades de poder dado que no se limita el poder de los padres hacia los hijos, sino que también existe un poder desde los niños y aun mas de los recién nacidos sobre sus padres; puesto que este con sus gritos, llanto puede pedir auxilio e incluso lleva a que sus padres se vean en la necesidad de cambiar su estilo de vida.
De acuerdo a este poder Norbert Elías hace algunas apropiaciones frente a la preferencia de género y su trato o las maneras de desenvolvimiento de esta relación, dando a conocer por ejemplo, que el hombre cobraba mayor importancia en el pasado, puesto que era mucho más grande con relación a la mujer, es decir que un hijo varón era mejor tratado, mejor valorado, y tenía mejores condiciones y derechos, aun cuando para algunas familias representara un serio problema tener hijos, situación por la cual abandonar a los niños pero especialmente a las niñas era bastante frecuente, y se le tomaba como una forma de controlar la natalidad: “El abandono de los párvulos en tiempos pasados no fueron en el fondo otra cosa que una forma cruel de control de natalidad”. (1998: 422)
También afirma que en el pasado en la sociedad no se pensaba en darle a los hijos un espacio propio para ellos, a diferencia de hoy en día donde familias modestas dan a los hijos una cama y un cuarto propio, en esos casos el niño incluso dormía con su padre y estaba demasiado tiempo junto a él, hacia parte del mundo del adulto por tanto entre ellos no existía ese pudor de intimidad, en la actualidad los adultos tienen demasiadas reservas de su vida personal con los niños, esto permitió la construcción de viviendas que cumplieran con condiciones de espacio, para que cada persona tuviese su propia cama y así sucesivamente su habitación, primero se iba dando en las familias con mejores condiciones económicas y luego en todas de forma normal. Este acontecimiento devela el proceso de individualización en la época moderna. Este desarrollo hizo posible que cada vez las familias pensaran en un espacio para los niños.
Por consiguiente, en épocas anteriores era normal que la educación del niño se centrara en el seno de la familia, sin embargo, debido al avance del proceso “civilizatorio” esta modalidad fue cambiando a medida que apareció la escuela como el más importante entorno educador de los
niños, es así como a través de estos procesos la familia ha entregado labores propias y características de esta en el pasado a instituciones principalmente del Estado.
Por lo tanto es importante reconocer en este proceso, ya que en la actualidad los niños gozan de una mayor autonomía, su educación corre por cuenta de la escuela, su proceso civilizatorio, cuya función es prepararlo para su vida de adulto, se hace más largo que en el pasado, la relación con sus padres ha perdido el tono de extremada formalidad que tenían en el pasado, esto se debe a que la desigualdad de poder en la relación ha disminuido, esto ha permitido a que hoy los niños tengan mayores posibilidades de interactuar con otros, lo que hace que a través de este contacto aprenda a controlar sus impulsos naturales, de esta manera los niños van convirtiendo en adulto a través del proceso de civilización, sin embargo hay que tener en cuenta que entre más compleja sea la sociedad, así como la nuestra, este proceso se extiende más, es decir, que aun cuando el niño hoy cuente con mayores posibilidades de interactuar con otros, su proceso es más largo que en periodos antecesores.
Para concluir este proceso de civilización de los padres el autor mantiene la posición que tanto hoy como antes los padres siguen siendo el eje fundamental en los procesos civilizatorios de los niños, sin embargo y aunque esto sea cierto, estos adultos presentan falencias de comprender la naturaleza de tal proceso “civilizatorio”, partiendo del hecho de que hoy en día en las familias sus integrantes ( los sujetos) son cada vez más individuales y alejados entre sí de la misma, por lo tanto Norbert hace énfasis en que la idealización de la relación entre padres e hijos; puesto que el lugar en el cual esta se debe desenvolver, está constituida por unos obstáculos a la hora de afrontar de mejor manera los retos que en la actualidad se presentan tanto en los padres como en los hijos y en si su relación.
Hemos visto en los padres y madres desmovilizados la ausencia de competencias para criar a los niños y a las niñas, lo cual según Barudy y Dantagnan (2006), se llaman competencias parentales y en su texto los Desafíos invisibles de ser padres sostienen que:
en la base de la parentalidad competente está el apego seguro que los padres entregan a sus hijos al sintonizarse con sus necesidades y estar emocionalmente disponibles; esta capacidad está a su vez influenciada por la historia infantil personal de los padres. La incompetencia parental, desde una mirada humanizadora y basada en un paradigma de parentalidad social, esta descrita como una carencia en la propia socialización familiar, a raíz de la cual no han desarrollado la capacidad de apego ni la capacidad de empatizar, que constituyen las bases de una parentalidad bien tratante”
Trabajar con familias en la promoción de las competencias parentales tiene una lógica social, ya que al desarrollar los niños un apego seguro y transformarse en personas resilientes, les permitirá ser mejores padres, mejores parejas, mejores ciudadanos, porque su capacidad de vinculación estará orientada por una lógica del buen trato y el cuidado de los otros”.
Las investigaciones científicas de las últimas décadas han demostrado de una manera irrefutable la importancia que tiene para el desarrollo sano, físico y mental de los niños y las niñas, no solo una alimentación adecuada, sino el hecho de que sean criados y educados en un ambiente de aceptación, respeto, afectividad y estimulación.se cree que la madre por el hecho de haber concebido a sus hijos, serán capaces de proporcionarles los cuidados, la protección o la educación que requieren.
Los buenos tratos a los hijos no solo corresponden a lo que las madres y padres son capaces de ofrecer; estos resultan también de los recursos económicos y los servicios que una sociedad pone a disposición de las familias. Los niños necesitan ser cuidados, estimulados, educados, socializados y protegidos por lo menos por un adulto competente, de preferencia su madre o padre biológico, pero cada sociedad debería a través del Estado, garantizar la satisfacción de sus necesidades y el respeto de sus derechos. Además, debería desarrollar políticas públicas adecuadas para apoyar y favorecer el desarrollo de competencias parentales en todos los futuros padres. El bienestar infantil, por lo tanto, los buenos tratos a los hijos y a las hijas deben ser una tarea prioritaria de los padres y las madres, pero también una responsabilidad fundamental del conjunto de la sociedad.
En el caso de aquellos padres y madres que dañan a sus hijos porque no pudieron desarrollar competencias, tiene que ser una tarea prioritaria de la sociedad, no solo proporcionar protección a estos niños y niñas, sino financiar e impulsar programas para rehabilitar sus competencias parentales. Conjuntamente, hacer todo lo necesario para reparar el daño sufrido por estos niños, para que se desarrollen plenamente como personas y tengan la posibilidad de conocer e integrar modelos alternativos de cuidados a los niños, y así asegurar que, cuando sean adultos, no presenten el mismo problema que sus padres.
Lamentablemente, la sociedad y la cultura en la que vivimos no han integrado la idea de que el bienestar infantil debe ser prioritario y atravesar todas las políticas públicas. Nuestras sociedades, tanto en su estructura como en su funcionamiento, producen contextos, instituciones y creencias que, lejos de facilitar los buenos tratos a los niños,
promueven la violencia y los malos tratos. Resulta fundamental hacer esta aclaración previa a fin de no olvidar que la responsabilidad del origen de los malos tratos infantiles no es únicamente atribuible a la familia, sino que, además, existen factores culturales y económicos en nuestra sociedad que fomentan, fortalecen y mantienen también este fenómeno. (2010: 23 - 25)
A continuación, presentamos una definición de sujeto que nos permitió posicionarnos frente a la famila con la cual se desarrolló la investigación XXXXX
2.2.7 SUJETO
Cuando hablamos de sujeto nos referimos a un individuo provisto de su dimensión racional, despojado de lo que impone la sociedad sobre lo religioso, las creencias, las filiaciones, la cultura tradicional y donde lo privado pertenece al ser, el progreso de la libertad y la felicidad; se trata entonces de un antihumanismo vinculado con la idea de alma y reemplazado por la idea de intervención en la sociedad.
Desde los diálogos sobre sujeto entre Alain Touraine y Farhad Khosrokhavar del libro A La Búsqueda De Sí Mismo, el autor expone la investigación de sí mismo como autor, y como creador de un pensamiento que permite un esfuerzo constante en el análisis de los hechos observables, “pero además intenta unir una vida particular con la observación de la vida pública” (Touraine, 2002: 12), al hablar de vida pública, no se está refiriendo a política sino a que la vida pública:
“es el espacio en el que se enfrentan el universo técnico-económico, las relaciones sociales de dominación, la experiencia de la vida y de la muerte y la afirmación de los
derechos del sujeto, institucionalizado o no. La vida pública reserva un amplio espacio a los problemas éticos y a las exigencias morales” (Ibíd: 12).
Desde la emergencia del sujeto plantea que se deben rechazar las definiciones que hace el ser humano basadas en el respeto a unas reglas o a unas normas, puesto que no comparte que se impongan normas e ideologías, puesto que su mayor interés y pretensión es que el sujeto sea libre, para ello se debe hacer la reconstrucción primero desde el individuo, el cual se torna como sujeto. La construcción de sujeto se da cuando hay presencia de irrupción, pues intenta convertirse en sujeto por medio del individuo o del grupo, este es un proceso individual, interindividual y colectivo que tiene como propósito acercar, combinar, lo que ha sido separado. El autor propone que se abandone esa imagen histórica, heroica y masculina, y además oponerse a lo puro y lo homogéneo.
Desde esta perspectiva el autor afirma, el sujeto no es un individuo concreto, puesto que un individuo puede o no tener comportamientos como sujeto, ya que en este sentido lo importante es el vacío mas no las normas, por lo tanto el ser humano es sujeto para sí mismo; para definir esa relación con uno mismo debe existir un distanciamiento de actividades, diversiones y deberes.
Para referirse a la subjetivación y desubjetivación: en los diálogos se plantea la siguiente pregunta ¿Cómo puede el sujeto asegurarse la positividad del amor? Son las relaciones amorosas las que hacen que uno se descubra a sí mismo en un nivel muy particular desconocido, esto hace que uno se descubra como sujeto, teniendo en cuenta que el amor se da de una relación entre sujetos. Por lo tanto la pasión es la desubjetivacion en el amor puesto que es la que lleva al individuo fuera de sí mismo, a la destrucción de sí mismo, es importante indicar que no hay amor
sin pasión, así como no hay subjetivación sin desubjetivacion; y asi sucede en todos los niveles del sujeto.
Cuando hay inestabilidad como es el caso del amor en el corazón del sujeto, se genera una subjetivación, ya que en ella circundan la inestabilidad, la desinstitucionalización, la desorganización, la crisis, la fe y el descubrimiento; todo esto es lo que causa alteraciones en el orden del tiempo y del espacio, pero que definen al sujeto.
Alain Touraine siempre defendió y trabajó sobre la idea y el concepto de actor, pero en el recorrido de su proceso descubrió y vio pertinente trabajar sobre la idea de sujeto, partiendo de una reflexión, puesto que se es actor en la “medida en que uno se construye así mismo como sujeto de su propia vida y sus actos” (Ibíd: 97). El sujeto visto desde dos fases positiva y negativa, las cuales son la subordinación de los actores a un sistema el cual permite romper las estructuras sociales para que el individuo se entregue al mercado o se someta a una ideología.
Alain Touraine hace referencia de sujeto: hablando de ese sujeto vacío, aplastado por el mundo de los mercados y de las comunidades, despersonalizado y debilitado, puesto que hace mucho énfasis en mostrar esos aspectos negativos, para luego mostrar ese cambio, todo lo que se transformó y que permite mostrar aspectos positivos. Es así como la existencia de la idea de sujeto hace que figure la idea de desubjetivacion, de masificación o de comunitarización; puesto que lo positivo y lo negativo están siempre relacionados.
Partiendo de la declaración anterior, el sujeto siempre consigue recuperarse, puesto que en él existen dimensiones de rebelión o de combate, pero el sujeto se caracteriza por la capacidad que tiene para alejar todo aquello que amenaza con destruirlo, es así como el sujeto genera la necesidad de oponer resistencia a su propia descomposición.
El sujeto surge por la voluntad que tenemos en unir de nuevo lo que se ha separado en el transcurrir del tiempo. Este surgimiento se da en tres niveles, existencial, interpersonal y democrático.
1. EXISTENCIAL: yo reflexiono sobre mi existencia y hago de mi individuación mi razón de ser.
2. INTERPERSONAL: reconozco al otro a través de una relación amorosa.
3. DEMOCRATICO: construyo una sociedad basada en la garantía institucional del derecho de todos a llegar a ser sujeto, especialmente reconociendo el sujeto en categorías o en problemas ligados a la defensa de la individuación.
Partiendo de estas categorías y del trabajo arduo, es que la mujer se ha convertido en un actor diferente o igual al hombre. Pues en la actualidad su gran objetivo es poder existir como seres femeninos y no como una categoría vista y caracterizada para cumplir roles sociales; pues su ideal es darle un sentido personal a su vida, generando cambios significativos. De igual manera el movimiento de los niños, el movimiento de liberación de los pueblos colonizados, la lucha contra la explotación todos estos movimientos son también portadores del sujeto.
Dando continuidad al proceso investigativo, es importante dar a conocer en este proceso realizado con una familia de madre desmovilizada, a quien le fueron raptados sus hijos, sin un tiempo ni un espacio transicional, momento que ni la madre ni los niños tuvieron la oportunidad de profundizar ese vínculo materno, niños que no tuvieron la oportunidad de que su madre les otorgará o fuera parte de ese primer juego, que es a lo que Winnicott se refiere; pero es así como