CHAPTER 10: DISCUSSION
10.4 How are narrative elements used, within these games, to promote their learning
Los titulares pueden considerarse como un género en sí en la medida en que presentan regularidades textuales bajo el control de una instancia de enunciación. Estos se encuentran claramente en la zona del "acontecimiento referido", aun cuando a veces integra de manera más o menos explícita elementos de comentario. Según Charaudeau (2003), están situados en la parte superior del eje de la instancia interna pues ésta (periodistas, equipo de redacción, secretaría de redacción) interviene en forma sumamente voluntariosa en la formulación de títulos y su disposición pero con un grado medio de compromiso (p. 252).
Estos encabezados poseen un valor autónomo como elementos informativos en sí mismos; además de resumir el contenido global, hacen parte de la retórica de las noticias cuya función es atraer al lector. Al concentrar el valor noticioso de una historia, permiten ver qué valores marcan la selección y formulación de ese evento como sucede en los siguientes ejemplos:
1. “Mató a su mujer y la enterró” (Q’hubo, 11/05/2016).
2. “Asesinó a su esposa y la enterró en el patio de su propia vivienda” (La Tarde, 11/05/2016).
3. “Pagará alta pena por feminicidio” (Q’hubo, 18/03/2016).
4. “Cayó responsable de feminicidio en Irra” (La Tarde, 18/03/2016). 5. “Le gustaba verla sufrir” (Q’hubo, 02/07/2015).
6. “Su pareja lo señala de causarle heridas con agujas y cuchillas” (La Tarde, 02/07/2015). 7. “Borracho mató a la ex” (Q’hubo, 05/09/2014)
8. “En Pueblo Rico, hombre es capturado por crimen pasional” (La Tarde, 05/09/2014)
51 contenido temático desarrollado en los titulares (1) y (2) también es similar al de la noticia 39, ya que se aborda el caso de una mujer que decide irse a vivir con un hombre que hacía poco había conocido, y por un “ataque de ira luego de una discusión de pareja” éste decidió asesinarla con un objeto contundente y, acto continuo, enterrarla a unos cuantos metros de la casa donde vivía.
Las muestras (3) y (4) representan a los titulares de las noticias 1, 2, 4, 6, 7, 12, 13, 17, 29, 30, 37, 38 y 39 recopiladas en los Anexos. Se trata de historias en las que los perpetradores emplearon armas cortopunzantes (“puñaladas”), armas de fuego, la asfixia mecánica, substancias tóxicas (envenenada”) y objetos contundentes (“un ladrillo”) para asesinar a sus cónyuges. Las muestras (5) y (6) son ejemplos desarrollados en las noticias 19 y 20 en las cuales el victimario agredió sexualmente a su pareja como una forma de control. En cuanto a los titulares (7) y (8) son muestras representativas de las noticias 6 y 21 (ver en Anexos) en las que el perpetrador se hallaba en estado de embriaguez en el momento de agredir a su pareja.
En las muestras (1) y (2) hay similitudes en cuanto a la forma como se construye la imagen de la mujer como sujeto vulnerable destinada a morir. Colocar en primer lugar el verbo en pretérito perfecto simple es una forma de focalizar en la acción que se desarrollará en líneas siguientes, más que referir a los actores involucrados. Los ejemplos (3) y (4) también son similares por el hecho de que es la justicia la encargada de decidir el destino del perpetrador por “feminicidio”. La nominación como tal logra especificar que no se trata de un crimen cualquiera al haber una serie de criterios y agravantes para considerarlo de esta forma9; entre ellos, que haya un vínculo familiar entre la mujer asesinada y el culpable.
El acto de tortura representado por medio de la proposición “Le gustaba verla sufrir” sintetiza una situación parcial que luego se desarrollará en el cuerpo de la noticia. Así, el titular (5) describe el placer del perpetrador cada vez que hería con cuchillas el cuerpo de la mujer. La proposición no especifica que se trata precisamente de una tortura; solamente enfatiza en la sensación del actor.
En el titular (5) se pone de manifiesto el sufrimiento de la mujer desde la perspectiva del violador. Dicho ejemplo rompe con esquema del título formal, al presentar la violencia como símbolo de
52 placer, contrario a lo sucede en (6) donde solo se afirma el acto de denuncia por parte de la víctima por la violencia a la que era sometida. La violencia sexual, teniendo en cuenta los casos (5) y (6), es un flagelo que ha sido aceptado socialmente y en las noticias se desarrolla de tal manera que no sea visto como un acto de agresión como tal, sino algo consecuente de una “relación amorosa”.
El argumento estereotipado10 sobre el agresor en estado de embriaguez se desarrolla en el titular (7) del diario Q’hubo y se omite completamente en el titular (8) al igual que en las otras partes de la noticia del periódico La Tarde. En vez de la nominación “Borracho”, en el artículo se utiliza la expresión “crimen pasional”; de hecho, en el cuerpo de esta noticia también se emplea la frase “poseído por los celos”.
De acuerdo con Fernández (2003), si quien comete el daño es un conocido de la mujer, entonces el lenguaje que se utiliza para describir el agravio no solo se sexualiza sino que, muchas veces, presenta claros tintes afectivos (p. 51). Por lo tanto, mientras en titular del diario Q’hubo se refuerza la imagen del sujeto que atacó bajo los efectos del alcohol, en la cabecera del artículo de La Tarde, “crimen pasional” funciona como una metáfora que desarrolla la temática del “amor romántico” como causa épica de una historia pasional que termina en tragedia.
En vista de que hay nominaciones para describir a los actores (como sucede en el enunciado 7) o los hechos (como en 8), estas elecciones lingüísticas muestran el asunto del ataque a la mujer como un suceso de gran repercusión mediática por el hecho de ser violento. Por tanto, esta representación violenta adquiere enormes dimensiones en el sentido de que el sujeto actuó bajo un estado de “inconsciencia” en el momento de herir con un puñal a su expareja.
Las atribuciones realizadas al actor implicado (“borracho”) y las consecuencias (“crimen pasional”) se convierten en argumentos sostenibles. Estos aspectos configuran el suceso desde cierto ángulo noticiable en el que los actores implicados, al ser sujetos que pertenecen al mundo marginado, se convierten en protagonistas de las historias publicadas en los encabezados de los diarios. Aquí se comienza a vislumbrar el sensacionalismo como algo que resulta ser característico
10 “Los ‘estereotipos’ y ‘argumentos estereotipados’ son aquellas justificaciones populares fijas y perdurables que sistemáticamente se aplican a la hora de explicar o enjuiciar la agresión a la mujer” (Vallejo, 2005, p. 49).
53 en la prensa de élite o popular.
En cuanto a los titulares (3) y (4), el término “feminicidio” adquiere relevancia al existir una la ley en Colombia que define todo asesinato a mujeres por cuestiones de género de esa forma. De lo anterior se desprende el hecho de que los diarios periodísticos generen concientización sobre el fenómeno; sin embargo, catalogar un crimen violento hacia la mujer como feminicidio no quiere decir que los periódicos tienen como finalidad reflexionar sobre las causas y cargas ideológicas que genera el tema. Teniendo en cuenta los enunciados (3) y (4), hay una relación con espacios sociales como el hogar en donde suele presentarse algún hecho violento en el que se encuentra involucrado algún miembro de la familia.
Para Zurbano (2012), en el momento en que los medios visibilizan fenómenos como el de la violencia contra las mujeres, configuran una realidad sesgada porque han luchado para que deje de considerarse el maltrato un asunto privado, y los propios diarios no han hecho otra cosa más que enfocarlo, paradójicamente, hacia el ámbito doméstico.