3. Opportunistic Routing under Utility-Optimal CSMA
3.1.1. Network Utility Maximization and Maximum-Weight Scheduling
Ring……. Ring…….. ring
"Qu, no, yo no, ¡mierda!" Mis ojos se abrieron de repente recordando que mi madre estaba en el turno de noche, y rezando para que no hubiera pasado nada. "¿Hola?" Casi grité en el teléfono.
"¡Hoooooooola!" Me aparté de la voz estridente, mirando hacia el receptor en mi mano como si fuera una serpiente.
"¿Quién es?"
"La niña estrella, por supuesto." Las palabras estaban mal articuladas, pero me di cuenta de que la hablante estaba tratando todo lo posible para mantenerlas en orden.
"¿Quién?"
"Anli, soy yo." Enarque las cejas, pero luego me golpeo. "¿Haley?"
"Uh Huh." No pude mantener la sonrisa de mi cara mientras echaba un vistazo al reloj; las dos treinta y cuatro de la mañana. "Anli, necesito un fav, fa, favor." Sonaba como si su lengua hubiera crecido alrededor de cuatro tallas más grande, me reí.
"Está bien. ¿Cuál es?"
"No pretendía estar tan bebida. Mamá y papá, no quiero que me vean de esta manera." Reí de nuevo. Wow, tenía buen material de chantaje aquí. "Por favor, ¿recógeme para encontrar dónde dormir?"
Miré el reloj de nuevo, cerrando los ojos con un gemido silencioso. ¡Sólo quiero dormir! Con un suspiro acepté. Por suerte mamá y su mejor amiga, Sandra,
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compartían auto cuando ambas trabajan el turno de noche, así que tenía el coche.
"Gracias, buckaroo." Haley logro decir a través de su lengua aparentemente monstruosa.
Colgué el teléfono y encendí mi lámpara de lava en mi mesita de noche, enviando un resplandor brillante, color naranja a la habitación mientras me vestía en un par de pantalones de franela y una camiseta, tirando de los zapatos y me dirigía hacia abajo. Pude ver la nieve cayendo cuando abrí la puerta del garaje, un pequeño montón se desplazó acumulándose contra la puerta grande. Siempre me ha gustado arar a través de ello, haciendo buenas pistas, legibles en la nieve.
La luz del techo apareció cuando abrí la puerta y subió. ¡Qué frío!. Rápidamente puse el motor en marcha, y giré el calor al máximo, aunque era probable que no se calentara hasta que llegara a la casa donde era la fiesta. La noche era tan quieta mientras conducía por las calles de mi barrio, con las casas oscuras y tranquilas a excepción de una luz ocasional en una entrada o alguna lámpara de un piso de arriba. Me pasé una mano por el pelo, imaginándome que sobresaldría de manera interesante como el pelo corto tiende a hacer, y pensé hacia dónde me dirigía. ¿Por qué yo? De todas las personas en Winston que deben tener un coche, Haley me llamó.
Empecé a dejar las luces de la ciudad detrás de mí, la fiesta era en una antigua granja que pertenecía a los abuelos de alguien, y estaba fuera en el medio de la nada, no había luces, muy pocas señales de la calle. ¿Por qué en el mundo estaba haciendo esto? Eran casi las tres de la mañana, estaba fría, cansada, y malditamente cerca de estar perdida. Miré el papel donde había escrito apresuradamente la dirección e indicaciones que una Haley muy borracha me había dado, y observe para ver si podía conectar los puntos de algún lugar con los puntos de referencia que me había dado en lugar de las calles actuales.
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"Haley, estas tan muerta si muero aquí." Murmuré mientras desaceleraba el coche hacia una bajada cuando un edificio emergió de la oscuridad. De acuerdo, ese debe ser el granero con el signo blanco sobre la puerta. Bueno, al menos estoy en el camino correcto. Dijo que buscara una hoguera enorme, y entonces encontraría el lugar.
La nieve seguía cayendo a un ritmo alarmante, con aspecto que tendríamos un abundante manto blanco por la mañana. Con sólo mis faros iluminando mi camino, era increíble, como volar por el espacio a una hiper velocidad mientras los copos blancos sobrevolaban el coche, rebotando en el parabrisas, sólo para ser reemplazados por otros, mientras desaparecían en la noche.
Conduje, el calor finalmente comenzando a surtir efecto, así que encendí la radio. Haciendo una mueca, rápidamente cambié el canal de la estación de mi madre, estiércol de vaca, USA. No era una fan de la música country. Nadie puede tener esa horrible vida todo el tiempo. Es decir, tu esposa te dejó, tu perro murió, pero se cagó en la alfombra antes. No lo creo.
Cambie la estación, llegando al comienzo de alguna canción que no reconocí, así que la dejé. Con tal de que no fuera Britney Spears o rap, estaba bien con eso. Bueno, y no había ningún acento. La mujer comenzó a cantar al amor y el deseo eterno, al poder de todo y la forma en que se hizo cargo de su cuerpo. Rodando los ojos, una sonrisa irónica se abrió paso a través de mi cara mientras cambiaba la estación una vez más.
Más adelante vi algo brillante, y una sonrisa reemplazó la sonrisa irónica. Lucia como una hoguera si alguna vez he visto una. Y parecía tan cálida. Había pocos coches allí, sin embargo, había muchas huellas de rodadas. Todo el mundo parecía tener la misma idea de volver a casa. Conforme me fui introduciendo en el patio, vi a cuatro figuras que estaban juntas, y no pude evitar reírme, sabiendo que era el cuarteto ebrio el que estaba allí.
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Aparqué junto a ellas, y me detuve, haciendo bajar la ventanilla del pasajero e inclinándome sobre el asiento.
"¿Necesitan un aventón damiselas?" Miraron hacia arriba, exhalando bocanadas de aliento blanco mientras sonreían emocionadas. Me preguntaba si el frío les había pasado la borrachera en absoluto.
"Oye." Haley abrió la puerta de entrada, y las otras tres, llenaron con los mismos disfraces el asiento trasero, tratando de encajar con sus enormes trajes de M&M haciéndolas a todas aproximadamente el doble de su tamaño original. Fue todo un espectáculo. "Gracias, amiga," Haley arrastro las palabras, la mitad de su rostro aún pintado de azul, el otro lado, quien sabe qué había sucedido con el maquillaje. Realmente no quería pensar en ello.
"No hay problema. ¿Todo el mundo dentro?" Miré detrás de mi hombro hacia el asiento trasero para ver a las otras tres dulces de chocolate apretujadas de nuevo, bueno, lo mejor que pudieron. Me di la vuelta antes de reventar en una risa plena, y nos dirigimos de regreso a casa.
Gire la radio un poco para absorber el silencio, y la calefacción para calentar a mi carga. Si tan sólo tuviera una de esas pequeñas cosas ingeniosas de pino colgado en el espejo retrovisor; el hedor a alcohol era palpable. Todo el mundo se comportó en su mayor parte, hasta que Kelly decidió que realmente le gustaba la canción en la radio, y decidió a favor de la necesidad de cantar, en voz alta y bastante mal, era demasiado abrumador para ella. Eso en sí mismo no habría sido tan malo, pero cuando las otros tres intervinieron, quería hacerme a un lado de la carretera y dejarlas por muñecos de nieve.
Echando un vistazo a Haley, vi su boca abierta, los ojos cerrados con fuerza mientras añadía su propio alarido. Ella me miró, su boca cerrándose de golpe, y la más linda, sonrisa inocente sustituyo las notas.
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"¿Cómo estás?" Riéndome, asentí.
"Estoy bien. ¿Qué hay de ti? ¿Te divertiste en la fiesta?" La miré de nuevo, sin atreverme a apartar los ojos de las heladas calles mucho tiempo. Había estado conduciendo durante exactamente cinco meses, y no me sentía muy cómoda en este tipo de clima.
"Lo hice. ¡Shush!" gritó, sobresaltándome, pero todas sus compañeras detuvieron su gorjeo, mirándola con ojos afligidos. Por un momento casi me sentí mal, pero sólo por un momento. Mis oídos habían dejado de zumbar.
"Un tipo pensó que yo era un cacahuete M & M, y quería saber cuántos lametones se tardaba en llegar al centro de maní." Ella comenzó a reír. "Le dije que no era una Tootsie Pop". Esto, al parecer, fue bastante divertido para ella pues estalló en un ataque de risa.
Me mordí el labio para no reír y fomentar su estupidez; lo estaba haciendo bastante bien sola. Ella parecía un poco más sobria ahora que cuando me había llamado a las dos y media, pero seguía estando bastante perdida.
“Bien", Meghan, hogar, dulce hogar." Miré de nuevo a las tres chifladas para observar a las tres profundamente dormidas. "Mierda." Me volví a Haley. "Quédate." La noche estaba helada mientras corría a la puerta de atrás, tirando de ella y abriéndola, cogiendo a Meghan antes de que cayera a la calle. Me esforcé por mantener su peso. Definitivamente ella no parecía que pesara tanto. "¿Meghan?" Con un gemido la empujé de nuevo en el coche, golpeando suavemente sus mejillas para despertarla. Los ojos oscuros se abrieron, su maquillaje naranja mayormente borrado revelaba su piel suave y oscura. Me miró, el blanco de sus ojos casi brillando en la oscuridad del coche. Ella sonrió, grande y descuidadamente.
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"¡Oh, sí!" Ella juntó las manos, empujándose hacia arriba con las piernas temblorosas, usándome y al coche para mantener el equilibrio mientras casi se caía sobre su trasero en una placa de hielo. La ayudé hasta la puerta principal, agarrando su bolso para buscar sus llaves de la casa.
"Aquí tienes, Meghan."
"Oh, gracias, señorita." Me sonrió de nuevo, tomando las llaves de mí, tratando de encontrar la correcta. Por último, milagrosamente, lo hizo, y abrió la puerta, a punto de caer dentro de la casa. En ese momento no me importaba. Estaba en casa y segura. La deje para que llevara su propio culo a la cama.
Corrí de regreso al auto para dejar al resto de las chicas.
El coche estaba en silencio, yo detrás del volante, y una Haley dormida en el asiento del pasajero. Había conseguido a Kelly y Heather en casa con poco esfuerzo, ya que el alcohol estaba empezando a desaparecer, y el sueño comenzó a tomar el relevo. Miré a mi pasajera mientras me dirigía a su casa. Se veía tan tranquila mientras dormía, con la cabeza vuelta, así que ella estaba de frente a mí, su cabeza moviéndose ligeramente por los baches que el coche pasaba en la carretera. Su traje de espuma se elevaba hasta estar alrededor de su pecho y los hombros, dándole un amplio y cómodo lugar para descansar su barbilla. Era divertido.
"Haley, oye, despierta." Apague el motor al estacionarme delante de su casa, le di una palmada suavemente. Los ojos azules se abrieron para mirarme por un momento antes de sentarse y mirar a su alrededor. Vi una mano distraídamente ir a su boca para limpiarse alguna baba que se había acumulado en la esquina izquierda.
"Oh, Andi, no puedo ir allí." Mis cejas se enarcaron al mirar hacia la casa. "¿Por qué?"
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"Yo, um, no quiero que mis padres me vean así." Ella sonrió, desequilibradamente, pero parecía ser en su mayor parte ella misma. "¿Me puedes llevar a un motel o algo?"
"Oh. Bueno," suspiré, olvidándome de lo que me había dicho por teléfono. Bueno, la verdad del asunto es que no la había tomado en serio de verdad. Ella estaba perdida, después de todo. Girando el coche, me alejé. "Conozco un lugar."
La casa todavía estaba oscura pues mi madre no había vuelto a casa todavía, y Chris hace mucho tiempo que se había dormido.
"No hagas ruido." Susurré mientras ayudaba a Haley a subir las escaleras, tratando de evitar cualquier catástrofe grave con los muebles. La empujé a mi habitación y cerré la puerta antes de encender la luz.
Cómo me hubiera gustado tener una habitación en el sótano. No quería que Chris se despertará o que mi madre encontrara a Haley aquí. No estaba segura de lo que diría a esto.
Haley tropezó en la habitación, me miró por un momento, luego se deslizó hacia abajo para sentarse en un montón azul en el suelo. Sonreí, mirando fijamente en ella.
"¿No crees que tal vez deberías hacerles saber a tus padres dónde estás?" Crucé los brazos sobre mi pecho, haciendo un gesto hacia el teléfono colocado en la mesa auxiliar. Ella le echó un vistazo, y luego hacia mí, con los ojos enrojecidos y llorosos, y luego asintió. Agarré el teléfono y se lo di. Marcó, se aclaró la garganta, y esperó.
"Hey, siento despertarte, papá, pero yo sólo quería hacerte saber que decidí permanecer más en casa de una amiga esta noche." Vi, absolutamente sorprendida que era capaz de ocultar el hecho de que estaba totalmente ebria y a punto de quedarse dormida en medio de mí piso. Sus ojos se cerraban más y
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más con cada segundo que pasaba. "Está bien. También te amo. Claro. Buenas noches." Colgó el teléfono, y se dejó caer de nuevo en el suelo, su traje de M & M se elevó cubriendo casi su cara.
"Está bien, tu. Vamos a llevarte a la cama." La jale hacia arriba por sus brazos, arrastrándola para ponerla en pie cuando llegué hasta las sabanas de la cama, las empuje a un lado para poder colocarla. Ella se dejó caer en la cama, rebotando ligeramente en el colchón mientras me arrodillaba para desatarle y quitar sus zapatos, y ayudarla a quitarse el traje de espuma, revelando un traje azul debajo. Pensando que estaría bien en eso, puse sus piernas sobre la cama, y la observe para percatarme que había caído sobre la almohada, profundamente dormida.
Sin aliento por el esfuerzo, traje las mantas y las subí hasta sus hombros y debajo de la barbilla. Me puse de pie, mirándola. Estaba respirando profunda y regularmente, perdida para el mundo por esta noche.
Con un suspiro, me apresuré al armario de la ropa en el pasillo, agarre dos sacos de dormir, e hice una cama en el suelo junto a la cama. Envolví mis brazos alrededor de la almohada, con un vistazo al reloj para ver que eran casi las cinco de la mañana, y cerré los ojos.
* * * * * * *
Lo vi, rápido y malvado mientras trataba de esquivarlo, rodando fuera del camino cuando su pie se acercaba más y más cerca de mi cara…...
"Despierta." Mis ojos se abrieron de golpe, y me volví para ver a Haley inclinada sobre mí. Gire mi espalda hacia un costado, y me encogí cuando un dolor se disparó por mi espalda. ¿Qué? Entonces recordé que había pasado la noche en el suelo. Apreté los ojos cerrándolos por un momento mientras trataba de
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orientarme. Me senté, tirando de la bolsa de dormir más cerca a mi alrededor, y me volví para mirar a Haley que estaba sentada en el borde de la cama, con las piernas dobladas debajo de ella. Era una vista, eso era seguro. Su cabello era un desastre, desordenado y sobresaliendo en algunos lugares, lo cual fue sorprendente, ya que era bastante largo. Pequeñas manchas azules todavía podían verse cerca de su oreja izquierda.
"Hey" Grazné, Aún medio dormida. "¿Qué hora es?" "Las diez. Tu madre acaba de estar aquí."
"Oh." Me levanté, estirando la espalda, entonces me golpeó. "¡Mierda!" "¿Qué?" Haley parecía alarmada.
"Tengo que ir a la práctica, mierda." Corrí al baño a cepillarme los dientes y peinar mi cabello fuera de control.
Con los ensayos de ayer, no tuvimos nuestra práctica normal de los sábados, por lo que sería hoy.
"¿Practicar de qué?" La oí desde la puerta del baño. Haley se quedó allí todavía en su traje y calcetas medio afuera y un poco caídas hacia un lado en sus pies. Me reí, y luego la miré.
"Tae Kwon Do."
"¿Practicas Tae kwon do?" Asentí, mientras corría en el dormitorio para agarrar mi dobok, y luego a toda prisa de nuevo en el baño para cambiarme.
"Tengo que salir". Cerré la puerta en una muy sorprendida y confundida Haley. "¿Me puedes dejar en tu camino?" me pregunto desde el dormitorio.
"Claro", le conteste, luego me coloque mi ti a la perfección, con todas las rayas en el lugar correcto, los extremos de la cinta emparejados. Abrí la puerta para
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encontrar a Haley de pie cerca de la cama, las sábanas en sus manos. Ella me miró, con el rostro pálido y los ojos muy abiertos.
"Lo siento mucho." Miré para ver dónde estaba mirando; mi almohada tenía manchas azules por todas partes, incluso en el borde de la sábana. "Te voy a comprar otro juego, Andi, lo prometo." Sonreí, encontrando toda la situación muy divertida, y sacudí la cabeza.
"No, no pasa nada. No es necesario, Haley. No es un gran problema." "¿Estás segura? Dios, me siento muy mal. He arruinado tus sábanas."
"Haley," Me volví hacia ella, mi cara cayo por la expresión devastadora en su cara. "En serio, está bien. ¿De acuerdo?" Miré fijamente a sus ojos, esperando alguna señal de que me había escuchado y comprendido. Finalmente asintió, evitando mis ojos. Le sonreí tranquilizadoramente. "Vamos. Vamos a llevarte a casa. ¿Deseas prestada alguna sudadera, o algo así?" se miró y a su traje arrugado, luego sonrió, sacudiendo la cabeza.
"Está bien. Voy a hacer un sprint de salida completo hasta mi habitación." Sonreí, asintiendo.
"Vámonos."
* * * * * * *
Dios, ¿había mejorado Tracy en las últimas veinticuatro horas? Seguro que ella parecía ser jodidamente mucho más rápida en sus golpes. Estaba teniendo un infierno de tiempo tratando de mantener el ritmo.
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Me sentía tan muerta definitivamente no dormí lo suficiente la noche anterior. Todo lo que quería era una cama, quería ir a casa, dejarme caer en la cama, y….
¡POW!
Vi luces detrás de mis ojos cuando mi cabeza golpeó la colchoneta con un golpe sólido. Un dolor espantoso corrió por mi cabeza, centrándose en mi ojo derecho. Llevé mis manos a la cara, esperando sentir algo húmedo y pegajoso, pero no lo había. En vez alguien me empujó la mano y dedos se arrastraron a lo largo de mi nariz y mi templo.
"¿Puedes respirar, Andi?" preguntó mi Sabum Nim. Pensé por un momento y luego asentí. "Abre tus ojos." Lo hice, y luego rápidamente los cerré de golpe nuevamente cuando el dolor irradiaba de mí una vez más.
"¡Ah, mierda ese duele!" Grité, oyendo una ronda tranquila de risas a mí alrededor.
"Lo siento mucho, Andi. Oh, dios. Lo siento mucho."
Extendí la mano a ciegas, tratando de encontrar a Tracy, y mi mano se cubrió de la de ella. Apreté para hacerle saber que estaba bien, y así fue.
"¿Puedes sentarte?" Me ayudó a una posición sentada, el dolor me acompaño. Escuché al instructor decir a alguien que consiguiera un poco de hielo, y luego esa persona rápidamente corrió por la estancia.
Sabum Nim mantuvo una pequeña nevera en la habitación del fondo para este propósito específico. Al cabo de unos segundos alguien me entregó una bolsa de hielo, y la puse en mi ojo. Abrí el otro para ver a toda la clase de pie o de rodillas a mí alrededor, y a mi profesor mirándome con preocupación y desdén. "¿Por qué perdiste tu concentración, Andi?" preguntó.