Chapter Four: Analysis
4.2 New Scientist database content analysis
La formación de docentes, que no habían pensado ser tales y que quizás todavía estén pensando en cumplir la tarea durante un tiempo, sin darse cuenta de que los cambios se proyectan a largo plazo, requieren una adecuación de la preparación que se les brinda. Lo primero es determinar una especie de tronco común o de invariantes pedagógicas y didácticas a ofrecer a los docentes que están ampliamente probadas, en la práctica del trabajo docente universitario; han propiciado la formación de los profesores que todos estos años han ejercido su labor en los centros universitarios del país e incluyen fundamentos básicos de Pedagogía, Didáctica, Psicología, entre otras.
La concepción del proceso docente como unidad de lo educativo y lo instructivo, educar a través de la instrucción podría considerarse entre las principales invariantes pedagógicas que necesitan asimilar los nuevos profesores universitarios, los diferentes componentes del proceso docente educativo tomados como un todo, es otra de las invariantes fundamentales a sugerir dentro de un proyecto de formación de profesionales/docentes. Cuando nos referimos a profesionales que aprenden a enseñar estamos hablando de graduados universitarios en ejercicio de sus respectivas profesiones que se incorporan a las SUM y que no han tenido formación ni experiencia pedagógica anterior en la enseñanza universitaria, los mismos necesitan de una formación pedagógica básica, para cumplir con calidad las tareas que exige el trabajo docente y extensionista.
La concepción del proyecto educativo partiendo de un diagnóstico certero y apoyado en la más amplia participación estudiantil, es otra de las piedras angulares sobre las que descansa el nuevo modelo y que necesita asimilar el docente que trabaja en la universalización. La experiencia de trabajo con proyectos educativos de años académicos y no a nivel de institución requiere, de mayor discusión y análisis pedagógico; si bien es cierto que los estudiantes participan en su concepción junto a los profesores, se requiere un mayor protagonismo, de forma tal que el mayor número de
alumnos y profesores puedan plasmar sus ideas y recomendaciones en los mismos, modificandolo según sea necesario y posible, evitando que la fiscalización excesiva de su conformación y ejecución den pie a diferentes formas de formalismo y esquematismo, tan dañinos al trabajo educativo.
Las vías para llevar a cabo la preparación metodológica de los nuevos docentes pueden ser las tradicionales, trabajo metodológico a nivel de colectivo de años, disciplina y departamento. No se debería descartar la posibilidad de fomentar con el apoyo de los profesores de experiencia, los jefes de carreras y metodólogos de los centros, el diseño de un tipo de trabajo docente metodológico individualizado; se refiere a un trabajo de capacitación y orientación profesional a docentes sin o con poca experiencia de trabajo docente en la enseñanza superior, donde lo colectivo se complemente con el trabajo metodológico cara a cara con los colegas implicados y de la misma manera que se hace con los estudiantes, se realice un diagnóstico certero de las necesidades de aprendizaje de cada docente y se le ofrezca a cada quien, lo que cada uno necesite y esté dispuesto a asimilar, sin descartar que la inclusión de los profesionales en las aulas universitarias debe generar experiencias particulares y que crear un espacio para la socialización de las mismas pudiera ser una forma novedosa de hacer trabajo metodológico.
Si se parte de una experiencia que se expande en el tiempo, entonces se comprenderá que se requiere un período más o menos largo para que cada profesor viva sus propias experiencias, sufra decepciones y disfrute de los primeros éxitos de sus estudiantes y de él mismo; trabajando irá experimentando múltiples sensaciones que lo convencerán o lo vencerán respecto a las posibilidades de continuar, o no, realizando ese tipo de trabajo, cada uno deberá tener tiempo para sacar sus propias conclusiones, aprender a encontrar las limitaciones propias y, a partir de ellas, definir junto a sus tutores,5 los plazos y las metas a alcanzar y lo más importante: las vías y los
métodos que utilizará para lograr sus objetivos.
Toda la complejidad del proceso radica en encontrar las vías y métodos para que los profesionales que no eran docentes y ahora lo son de hecho, aprendan a enseñar y muestren, diseñen y modifiquen las estrategias de aprendizaje que requieren sus alumnos que, inmersos en el trabajo social, luchan por transformar la realidad de sus comunidades al tiempo que se convierten ellos mismos en los principales sujetos y objetos del cambio de conductas, modos de actuar y pensar. Sin darse apenas cuenta, el profesional
5Los tutores son profesionales de experiencia que asesoran tanto a estudiantes como a los profesores noveles. A partir de sus competencias y habilidades profesionales ofre- cen orientaciones para el proyecto de estudio y trabajo de los que se incorporan a las SUM y necesitan de apoyo, estímulo y recomendaciones.
incorporado al proyecto de la universalización se podrá convertir en un profesional de la docencia, su horizonte profesional se habrá ampliado, nuevas competencias, tareas, retos y posibilidades de trabajo se abren ante él. Aquellos que por falta de dedicación, tiempo para la necesaria autopreparación o dificultades de índole personal se vean en la necesidad de abandonar el proyecto de la universalización tendrán siempre una segunda oportunidad.