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Chapter 3: A Survey of Network Partitioning Algorithms

3.3 Newman’s Eigenvector Method

S er exitoso es decisión tuya, de nadie más

¿Por qué la mayoría de las personas, en el momento en el que vislumbran el éxito, lo primero que hacen es inventar pretextos y razones para fracasar?

¿Cuándo te decidirás a dar el paso definitivo hacia el éxito?

Como coach de negocios, lo primero que te diré es que HOY es el día. Ha llegado el momento de que te des cuenta de que la semilla del éxito yace latente dentro de ti y sólo tú tienes el poder de hacerla germinar y crecer.

Para esto es necesario asumir tu responsabilidad. TÚ eres el único responsable de lo que te sucede en la vida. No le eches la culpa a tu mamá ni a tu papá, ni a la sociedad ni al sistema económico, ni a tu círculo de amistades o a tus asociados de negocio.

Escúchame bien: la semilla del éxito y el poder para cosecharla residen en la máquina más impresionante jamás creada: la mente humana. Ninguna computadora

en la actualidad puede replicar la habilidad de la mente humana para definir objetivos y diseñar las estrategias para concretarlos.

Grábate esto: el éxito es una decisión que uno toma en

la vida, como muchas otras, como el color del auto a

la hora de comprar 125

uno. En otras palabras, tu naturaleza es ser exitoso y lograr todo lo que deseas.

M e preguntarás entonces: ¿qué debo hacer? ¿Cuál es el secreto para despertar la semilla del éxito dentro en mí? ¿Cuál es el detonante que me llevará a la cima y me colmará de riquezas, felicidad, éxitos y

satisfacciones tanto profesionales como personales? Te lo diré simple y llanamente: la autoestima. No puedes ser exitoso sin antes desarrollar tu autoestima. Y el nivel de autoestima se basa en tu percepción sobre el grado de control que ejerces sobre tu propia vida.

La gente con baja autoestima no cree tener el poder para controlar su vida. Son los eternos mártires y víctimas que todos conocemos. Son como las hojas que se caen de los árboles, siempre a merced del

viento que las lleva caprichosamente de un lado a otro, a la deriva sin que ellas puedan hacer nada. La gente fracasada piensa que todo lo que le ocurre es obra del destino, la suerte o algún otro elemento externo a ellos. La gente exitosa asume la

responsabilidad de lo que le sucede y ejerce control sobre su vida.

El principio causa-efecto es muy importante aquí. Si podemos identificar la causa, podemos controlar el efecto. Pensamientos y creencias son la causa de todo. Somos responsables de lo que elegimos pensar y creer.

Nuestras actitudes y acciones son hábitos grabados en nosotros con el paso del tiempo. Somos responsables de reforzarlos o desecharlos y,

conscientemente, remplazarlos con hábitos positivos. Las expectativas tienden a cumplirse. El éxito depende del nivel de confianza.

En todas las áreas de tu vida: financiera, física, emocional y espiritual, el único responsable eres tú; y tan pronto como reconozcas esto y sus

implicaciones, estarás en el camino al éxito. Advertencia: de no aceptarlo, no hay poder humano que te pueda redimir.

Aceptar tu responsabilidad es el momento clave en tu vida que determina el inicio del camino al éxito.

Es hora de tomar las riendas de tu vida. Henry Ford decía: “Cuando piensas que puedes lograr algo o piensas que no puedes, estás en lo correcto en ambos casos”.

La regla de oro para alcanzar el éxito

Primero que nada, piensa que la vida está destinada a ser fácil... siempre y cuando tú decidas hacer el trabajo duro primero, así que trabaja duro para las grandes cosas en tu vida, celebra y disfruta de las pequeñas también.

Si estás listo, prepárate para recibir todas las cosas grandiosas que tienen este mundo y esta vida. Recuerda que cada persona que realmente “busca” el éxito ha sido golpeada por una persona que ya ha tenido éxito, así que convierte todos tus deberes en cosas que QUIERES hacer, y te sorprenderás de lo que puedes lograr. Siempre ten presente la siguiente regla de oro: personas, dinero, cosas. M antén este orden en tu vida. Decide primero sobre las personas, ellas son lo más preciado; después el dinero y, por último, las cosas: ésta es la fórmula para una vida realmente rica.

Reflexiona: ¿qué orden y prioridad pones en tu vida

respecto de estos tres puntos?

¿Cómo enfrentas el fracaso?

¿Qué hay del miedo, cómo lo enfrentas en tu vida? ¿Existen decisiones que has pospuesto desde hace mucho tiempo? ¿Evitas el dolor de cometer errores? Si el miedo te vence, es casi imposible que tus fracasos o reveses los conviertas en triunfos. Recuerda que el único que decide si has fracasado o no eres tú mismo. Por favor, piensa: ¿qué has decidido en acontecimientos anteriores en tu vida que crearon una creencia que te ha impedido continuar o desarrollarte como quisieras?

Desde mi punto de vista, el fracaso y el éxito no se pueden medir como un resultado, ambos son un proceso, la cuestión es: ¿en qué etapa del proceso te encuentras en tu vida?

Recuerda esto: si no estás fallando constantemente y lo suficiente, quiere decir que no estás aprendiendo y, por ende, creciendo e intentando ser mejor.

Entonces, ¿cómo estás decidiendo vivir tu vida?

La emoción en los negocios

un deporte intelectual y no uno de emociones. ¿Sabes que 95% de los negocios en sus primeros cinco años de vida no llegan a facturar 20 millones y que, adicionalmente, este porcentaje muere en el mismo lapso de tiempo?

Recuerda que entre más sube la emoción, más baja el intelecto, y mientras más sube el intelecto, más baja la emoción; éste es un principio básico que siempre se cumple.

Ahora, lo que las personas normalmente hacen es que, al ser seres emocionales, se dejan llevar por la emoción y no por las habilidades, conocimientos, estrategias y herramientas necesarias para manejar un negocio. Así pues ten siempre presente el principio básico en los negocios: “el negocio es un deporte intelectual”, e intentar jugarlo con base únicamente en las emociones te llevará, sin lugar a dudas, a ser parte de la estadística comentada, a que falles en repetidas ocasiones y no logres la calidad de vida que deseas. M ira a tu alrededor, mira tu vida o la de las personas cercanas a ti que han querido jugar este juego dejándose llevar por sus emociones, ¿dónde se encuentran?

Recuerda “el entrenamiento no es sólo para

deportistas”. Te invito a que te des la oportunidad de conocer más de los webinars que ofrezco

regularmente, los seminarios o las sesiones en vivo con uno de mis coaches para tu empresa.

La adaptación al cambio

Charles Darwin dijo: “Supervivencia de las especies a través de la selección natural”.

Y lo que la gente normalmente asume es que supervivencia significa ser el más grande, el más fuerte, el más rápido, el más rico; cuando —aquí está la verdad— la supervivencia de las especies significa ser el más flexible, la supervivencia del más adaptable. El ambiente está cambiando todo el tiempo, y es de todos conocido que ha cambiado radicalmente en los últimos dos años, desde la crisis mundial, la influenza, el narcotráfico, etc. Por lo tanto, lo mismo ha sucedido con la forma de hacer negocios. La gente que ha sobrevivido, quien ha manejado a través de y ha salido fortalecida de estos cambios, es la gente que ha sabido adaptarse a ellos.

Déjame decirte algo: la forma como vemos las cosas el día de hoy es una nueva norma, y entre más pronto aceptes esto y hagas los cambios que requieres, más

pronto lograrás tener lo que buscas en tu vida y en tu negocio. Si deseas tener más información, solicita una sesión de coaching de cortesía o inscríbete a uno de nuestros seminarios para empresarios y dueños de negocios.

Recuerda: el entrenamiento no es sólo para

deportistas, también lo es para los dueños de negocio.

¿Cómo eliminar las excusas?

¿Cuál es la razón por la que las personas y dueños de negocios nos excusamos? ¿Qué beneficios trae consigo el pretexto de la inseguridad, de la crisis económica, del enfoque y apoyo de los empleados, del mercado…?

Sencillamente, uno: estar “cómodos”. La realidad es que anteponemos un placer a corto plazo a un resultado en el futuro.

¿Cómo terminas este semestre? ¿Se cumplieron tus metas de negocio o estás pensando en la mejor excusa por la que no llegaste?

De verdad, ¿cómo quieres que sea el próximo semestre? ¿Qué harás de diferente y en quién te convertirás para lograrlo?

¿Será éste el mejor momento para empezar a hacerte 100% responsable de tus resultados? ¿Estás listo

para obtener todo lo que te pertenece? ¿Tienes un presupuesto y un plan de mercadotecnia que incluso ya se está ejecutando para dar comienzo el próximo mes, o sigues excusándote en que no es importante, en que no hay tiempo?

Por favor, que esto no se quede sólo en propósito o deseo, que se convierta en una M ETA mensual. Quita las excusas de tu cabeza, busca resultados. Si con excusas no has obtenido resultados favorables, ¿por qué no intentarlo con acciones?

Algunos tips de mis mentores

¿Te has puesto a pensar en cuánto dinero puedes hacer cuando te diviertes haciendo negocios?

Quiero compartir contigo un par de pensamientos que han marcado en mi vida algunos de mis mentores. De Keith Kuninham entendí que, cuando se trata de invertir, hay que tener reglas, eso marca la diferencia entre un especulador y tú. Asimismo, una forma sencilla y rápida de saber cuánto invertir en un negocio es multiplicar el flujo de efectivo anual de éste por tres veces el mismo.

Otro de mis mentores, Brad Sugars, me comentó alguna vez que 10 años es una forma rápida de hacerme realmente rico, y que el trabajo de aprender es el más difícil que uno puede hacer, ¿qué opinas?

Por último, no pienses en qué nuevo producto o servicio puedes vender. Lo que hay que hacer es pensar en una nueva forma de mercadear un producto o servicio ya existente que cuente con una altísima demanda. La innovación en los sectores actuales logra crear grandes negocios.

La recompensa del éxito

Creo que la recompensa del éxito es más dulce cuando se piensa en todo el trabajo que se necesitó para llegar hasta allí.

Por otro lado, es bastante seguro que la gente sea más fuerte de lo que realmente cree que es, y sólo cuando está bajo presión se da cuenta de lo que puede llegar a ser, ¿qué tanta presión hay en tu vida y en tu negocio? Y si te comparas con tus empleados, ¿qué tan presionados están ellos?

Recuerda que para llegar hay que tener una meta. A menos que no decidas tu destino, nunca llegarás... “metas y sueños, metas y sueños”.

¿Cuál es el rol de un verdadero dueño de negocios?

Asumiendo que el negocio es un juego de diferentes niveles, ¿cuál es el nivel máximo al que puede aspirar

el dueño de un negocio? Verás, la mayoría de las personas que inician un negocio habían decidido, en primera instancia, ser empleados, y cuando finalmente vieron que ése no era su camino, decidieron emprender para convertirse en autoempleados. Tiempo después, con su éxito, comenzaron a contratar personas que los apoyaran para seguir creciendo y convertirse en gerentes de su empresa.

¿Éste es el nivel máximo? ¿Quién controla un verdadero negocio? La mayoría de los dueños de negocio a quienes entrevisto y hago esta pregunta, contestan que ellos mismos.

¿Qué tipo de creencia es ésta? Una claramente limitadora. El dueño pasa el resto de su vida atado a su negocio siendo gerente, contratando a las personas y consumiendo su tiempo en el quehacer diario de la empresa. Entonces ¿cuál era el fin del negocio? ¿Qué niveles hacen falta en esta escalera?

El ser dueño, inversionista y emprendedor.

El impacto de la frase: “No se puede” en los resultados de tu negocio

Un día, después de la escuela, un niño se acerca a su padre y le dice: “Papá, mi profesor de ciencias me ha

dicho hoy que, por diseño, el abejorro no debería ser capaz de volar”. “Bien —contestó el padre—, esperemos que tu profesor de ciencias no se lo diga al abejorro.”

En septiembre de este año, estaba dando una conferencia sobre cómo incrementar las utilidades de un negocio cuando, ya casi al final, un empresario comentó: “Tus ideas me parecen interesantes, pero, desafortunadamente, eso no se puede hacer en mi negocio”. “Acabas de ver las historias de éxito de otros empresarios que sí han podido, ¿por qué tú no podrías?”, le pregunté. Durante más de 10 minutos estuvo hablando de lo feroz que era la competencia, de la crisis económica, de las trabas que pone el gobierno, de la deslealtad de sus clientes y de su equipo de trabajo, etcétera.

Dejé que hablara y, cuando hubo terminado, le contesté de la manera más educada que pude: “Es posible que tú no puedas ganar más dinero en tu negocio, pero es evidente, por el crecimiento de tu ramo, que alguien más sí lo está haciendo”.

Una de las razones por las que el abejorro puede volar es porque no sabe que no puede. Una de las razones por las que muchos empresarios no pueden hacer que sus negocios les dejen más dinero es porque, por lo

regular, dicen: “Eso no se puede hacer aquí”, “No puedo pagarlo”, “El precio es muy alto”, o lo que sea que justifique su incapacidad para hacer aquello que otros sí están haciendo.

Los empresarios mediocres y perezosos utilizan la frase: “No se puede” porque es más fácil que pensar: ¿cómo podría hacerlo yo? Y si digo que la gente trabajadora es perezosa no es por ser cruel o maleducado. Hago esta declaración para pasar a uno de los tips de negocios más importantes que he aprendido en mi carrera como coach, la lección sobre el poder de la frase: “No se puede”.

Esta frase convierte a la gente fuerte en débil, ciega a personas que pueden ver, entristece a la gente feliz, convierte a los valientes en cobardes, le quita a un genio su sagacidad, causa que la gente rica piense pobremente, limita los logros de esa gran persona que vive dentro de cada quien y, por supuesto, haría que un abejorro no pudiera volar.

Tip de negocios : la próxima vez que estés tentado a

afirmar: “eso no se puede hacer en mi negocio”, mejor pregúntate: “¿cómo podría hacer eso en mi negocio?”.

El negocio es un juego. ¿A qué nivel quieres jugar?

Para todo aquel que desea incursionar en el mundo de los negocios, mi recomendación es que lo visualice como un juego, uno donde existen tres reglas básicas: 1) Hay un reglamento.

2) Hay un marcador. 3) Tiene que ser divertido.

Como en todos los juegos, también hay niveles. Por ejemplo, hablemos de futbol. Puedes jugar una cascarita, entrar a una escuela “x”, jugar a nivel profesional, estar en primera división o ser seleccionado nacional. ¿En qué nivel deseas jugar el juego de tu negocio?

Los diferentes niveles en los cuales puedes

desempeñarte como dueño de negocio tienen razones, forma de pensar, ventajas/desventajas y, sobre todo, una diferente relación con el dinero; puedes ser muy rico y no tener bienestar económico, o viceversa. Puedes jugar como Tiger Woods o puedes convertirte en Bill Gates, los niveles van desde el autoempleo, pasando por gerente y dueño, hasta inversionista y emprendedor. La pregunta es: ¿tienes claro en quién deseas convertirte? Si es así, ¿estás rodeado de la gente que te llevará a convertirte en lo que deseas? Y, por último, ¿estás leyendo y aprendiendo los puntos

importantes que te llevarán a jugar en ese nivel?

10 tips para crecer

1. Permanece “franca y brutalmente” optimista. Aprende a ver la oportunidad que trae cada dificultad que afrontas en la vida y siempre espera el resultado más favorable. Recuerda que siempre encuentra uno aquello que busca. El optimismo es como la electricidad, nada sucede cuando falta. Pondera esta gran verdad: cuentas ya con todos los recursos que

necesitas para afrontar los retos que se te presenten en la vida por más difíciles que sean. Las verdaderas

“emergencias” de la vida siempre te dejarán una gran verdad que te hará crecer.

2. Identifica cuál es el beneficio más valioso que

ofreces a la gente que te rodea y enfócate 100% en proporcionarlo. ¿Cuál es tu propósito en la vida?

¿Cómo inviertes a diario tu energía? ¿Cómo brindas valor agregado a otros? Considera esta paradoja: sólo ayudando a otros puedes llegar a tener éxito, y la mejor manera de hacerlo es concentrándote en lo que haces mejor.

3. Energiza tu vida. Hoy en día, lo que

verdaderamente importa es la vitalidad. 90% de los adultos no hacemos ningún tipo de ejercicio, 33%

fumamos y 50% tenemos sobrepeso. Renuévate física, emocional y mentalmente con una rutina diaria de ejercicio y te convertirás en un dínamo de energía positiva para la gente que te rodea. ¡Sorpréndete y sorpréndelos!

4. Nada te hará crecer más que la generosidad. El éxito no es resultado de lo que tienes o de lo que sabes, sino de lo que eres. Aprende a ser generoso, y mientras más des de ti mismo, más recibirás de la gente.

5. Construye “puentes” no “paredes”. Evita la tentación de ventilar tu frustración, amargura o cualquier otro sentimiento negativo con otra persona. En vez de esto, “conéctate” con la gente y expresa tu

joie de vivre. Según una costumbre hindú, los

anfitriones regalan dulces a los visitantes para que “una vez que algo dulce entra en su boca, nada que no sea dulce salga de ella”.

6. Piensa globalmente. Vivimos una era en la que el internet nos ha acercado a diferentes culturas e ideas. En estos tiempos ya no existen verdades absolutas, sino pluralidad y espacio para diferentes creencias. El acceso a múltiples puntos de referencia nos brinda mayores recursos a nivel personal y nos hace

desarrollarnos como humanidad.

7. Toma el control de tu vida. Es muy importante tu crecimiento profesional, pero no olvides trascender como ser humano. Una vez que decidas quien quieres ser y lo que quieres lograr, marcha con resolución hacia tu meta. La autoestima es el motor que te impulsará hasta donde quieras llegar.

8. Aumenta tu nivel de “conectividad”. Hoy en día, la persona con las mejores conexiones gana. M ientras más expandas tu red, mayores oportunidades generarás. Invierte diariamente, cuando menos, 10% de tu tiempo en ampliar tu esfera de influencia y en “alimentar” la matriz de oportunidades que se generan en tu red, tanto para ti como para los demás. 9. Desarrolla tu creatividad y sensibilidad. El pasado es el pasado. Todos los días trata de ver al mundo con “ojos nuevos”. Aprende a escuchar tu intuición y sigue tus instintos, esos que llevas años ignorando. Picasso y Einstein lo tuvieron que haber hecho para revolucionar sus áreas como lo hicieron.

10. Sé tú mismo. En un mundo supercompetitivo, nunca podremos tener éxito como clones de alguien más. Conócete y aprende a capitalizar todo lo que significa ser tú mismo.

“Gracias a todos mis mentores por tan valiosos tips.”

La frase: “trabaja inteligentemente” está de moda

Y la pregunta que me hacen mis clientes es: ¿qué

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