Las dimensiones proporcionales sobre Raja inornata registrados por McEachran y Miyake (1988) se obtuvieron a partir de 24 especimenes recolectados del sur de California (E.U.) y de la costa occidental de la Península de Baja California, que incluyo la región central del Golfo de California. Aunque McEachran y Miyake (1988) mezclaron los datos morfométricos de ambos sexos en su estudio, el intervalo de tallas de dicho trabajo (220-658 mm LT) y el presente (machos= 227-525 mm LT; hembras= 226-690 mm LT) fue similar. Se obtuvieron datos morfométricos de 45 machos y 52 hembras de R. inornata, recolectados exclusivamente del norte del Golfo de California. Comparando 20 dimensiones morfológicas expresadas como porcentaje de la longitud total provenientes del estudio de McEachran y Miyake (1988) con las documentadas en el presente estudio, se observó que 18 de ellas presentaron porcentajes similares.
Mamuris y colaboradores (1998) sugirieron que una baja variación en los caracteres morfológicos observada en muestras de individuos del mismo sexo indicaronn que cada muestra por sexo consistió de un grupo fenotípicamente homogéneo. En el presente estudio, 26 dimensiones morfológicas de machos y hembras de R. inornata mostraron un bajo coeficiente de variación porcentual (CV%), la mayoría con un intervalo porcentual entre 2.6 y 15, lo que correspondió a muestras homogéneas. Esta homogeneidad es el resultado de que el 86.8% de los individuos de R. inornata fueron maduros. Debido a que McEachran y Miyake (1988) en su estudio no proporcionan las desviaciones estándar de las mediciones proporcionales de los individuos de R. inornata examinados en su descripción de R. cortezensis,, no fue posible comparar los CV% de las variables morfométricas del presente estudio con las de McEachran y Miyake (1988).
Braccini y Chiaramonte (2002) encontraron en su estudio sobre la variación en la morfología externa de la raya Psammobatis extenta, de aguas argentinas, que los caracteres morfológicos que
mostraron los menores valores de CV% fueron LD, AD, DMC, y DCAC. En el presente estudio sobre Raja inornata los mismos caracteres presentaron los porcentajes más bajos del CV% (Tabla III). Como lo mencionaron Bass (1973) (análisis de la variación proporcional de las dimensiones de los tiburones esciliorínidos, carcarínidos y esfírnidos) y Braccini y Chiaramonte (2002), esto es lo que se esperaría para las dimensiones proporcionales más grandes. Estos coeficientes de variación porcentuales bajos contrastan con los CV% altos (23-41%) que fueron calculados para dos especies de Myliobatis que habitan las aguas de Brasil, empleando la media y la desviación estándar de 20 caracteres morfológicos publicados por Aguiar et al. 2004. Estas diferencias en el patrón de los CV% pueden ser explicados con base a las diferencias de talla y forma del cuerpo entre las rayas bentónicas (Rajiformes) y las rayas pelágicas (Myliobatiformes).
II.4.2. Alometría
En las dos últimas décadas los análisis morfológicos realizados sobre Rajiformes comprendieron la descripción de nuevas especies (McEachran y Miyake, 1984, Ishihara & Ishiyama, 1985, McEachran y Matheson, 1985, y McEachran y Miyake, 1988), la revisión actualizada de géneros (Ishihara, 1987), y estudios sobre variación morfológica a través de su distribuciones geográfica (McEachran et al. 1989). En estos estudios los autores proporcionaron una lista de caracteres morfológicos examinados y medidos de especímenes de museo o de recientes colecciones de rayas, la mayoría de ellos adultos. Debido a la dificultad de recolectar rayas en diferentes estadios de desarrollo, existen pocos trabajos que describen los cambios ontogenéticos en los rajiformes. En su análisis morfométrico por sexo de Psammobatis extenta, Braccini y Chiaramonte (2002) observaron que en los machos, 2 de 15 mediciones morfométricas presentaron una tendencia a incrementarse con respecto a la LT, mientras que en 5 mediciones se observo un decremento con respecto a la LT. En las hembras la tendencia fue similar, 2 dimensiones mostraron
una A+ y 4, -A. En 21 dimensiones proporcionales los machos de Raja inornata presentaron doce relaciones de alometría negativa con la LT (-A) mientras que las hembras tuvieron 5 +A y dos –A. La mayoría de los caracteres morfológicos en ambos sexos presentaron un crecimiento isométrico (Tabla III).
Comparando los patrones alométricos entre P. extenta y R. inornata, observamos que en los machos las variables LPORB, DIE, y LPN mostraron un coeficiente de alometría negativo. En las hembras de ambas especies, DIE fue el único carácter que presento un coeficiente de alometría negativo. El análisis alométrico permitió definir que LPORB y LPN fueron los caracteres morfométricos con valor diagnóstico para poder comparar a las especies del género Raja en el Pacífico Oriental, incluyendo al Golfo de California (McEachran y Notarbartolo, 1995).
II.4.3. Dimorfismo sexual
Los resultados sobre dimorfismo sexual demostraron que existe una significativa cantidad de diferencias morfológicas entre sexos. La comparación de 26 relaciones biométricas entre sexos dio como resultado que 9 relaciones fueron estadísticamente dimórficas. Las variables dimórficas fueron DMMA, LAP, LPP, LPORB, LPN, LPORA, D1AB, D5AB, y DCAC. Las mediciones dimórficas que presentaron una elevada pendiente en hembras fueron D5AB, DIO, MDP y DMC. Todas fueron isométricas con la excepción de DMC y D5AB que exhibieron una relación alométrica positiva con respecto a la LT. Las mediciones de DMC y D5AB correspondieron a la región central del disco de la raya, donde se encuentra localizada la cavidad corporal. En las rayas la cavidad del cuerpo contiene los tractos digestivo y urogenital. Siendo las hembras ovíparas necesitan espacio suficiente dentro de la cavidad para poder producir y desarrollar grandes huevos que contengan suficiente vitelo para alimentar al embrión durante su desarrollo. Un crecimiento positivo alométrico en esta área del cuerpo puede ser explicado en términos de eficiencia reproductiva.
También existe un desplazamiento relativo de la posición de la cloaca en las hembras adultas de R. inornata, similar a la observada por Braccini y Chiaramonte (2002) en hembras de P. extenta. Badyaev (2002) afirmó que en numerosas especies, el mayor crecimiento dimorfico se presenta tarde en el desarrollo por periodos cortos, cuando los animales alcanzan su madurez sexual. Los pocos juveniles examinados en el presente estudio de R. inornata (8 hembras y 3 machos) presentaron dimensiones similares en las mediciones morfométricas sugiriendo que las diferencias dimórficas comienzan durante la maduración sexual. Badyaev (2002) mencionó que el dimorfismo sexual en talla es favorecido por la selección natural actuando en los estadios adultos cuando las diferencias en tamaño contribuyen al éxito reproductivo de cada sexo. Debido a que las hembras de las rayas producen grandes cápsulas (oviparidad) necesitan desarrollar una significativamente grande cavidad celómica. Por el contrario, los machos parecen ser más eficientes durante el apareamiento gracias a un cuerpo más pequeño con órganos copuladores bien desarrollados (claspers) que les permitan alcanzar la cloaca situada en el región ventral posterior del cuerpo de las hembras. Estas diferencias observadas en las tallas adultas en los sexos de R. inornata pueden contribuir a su éxito reproductivo como se ha reportado en otras especies.
Braccini y Chiaramonte (2002) observaron en Psammobatis extenta diferencias significativas en el cráneo y mandíbula de machos adultos con las variables LPORB, LPORA y LPN disminuyendo relativamente mientras aumentaba la LT. También las dimensiones AB y DIN se incrementaron proporcionalmente. En los machos adultos de R. inornata, LPORB, LPN y LPORA también mostraron una relación de alometría negativa (A-) con respecto a la LT, mientras que las hembras presentaron un patrón isométrico para las mismas variables (Tabla III). El dimorfismo sexual de R. inornata se reflejó en la talla y forma de su disco, así como en su región rostral, siendo más grande en las hembras. Esas variables fueron empleadas por McEachran y Miyake (1988) como las principales diferencias diagnósticas entre R. inornata y R. cortezensis.