Se revisa a nivel local el trabajo de investigación “Tensiones y distenciones en la práctica evaluativa”, elaborado por Luz Ángela Puentes Piñeros para optar por el título de Magistra en
Educación de la Pontificia Universidad Javeriana, en el año 2009, la investigación se hizo
atendiendo al interés de evaluar las prácticas de evaluación de los aprendizajes teniendo en
cuenta los requerimientos del Programa de Bachillerato Internacional, se centra en el análisis de
las concepciones de los docentes y las percepciones que tienen los estudiantes sobre las prácticas
de evaluación para propiciar una mirada crítica de estas y una participación más activa del
estudiante en su proceso tanto de aprendizaje como de evaluación.
Dio cuenta de una investigación cualitativa, desde el método en el estudio de las ciencias
55 Caracterización y análisis de las prácticas de evaluación, una mirada a la acción docente
enmarcado en el estudio de caso, tomaron elementos de la cotidianidad y organización del
colegio The English School de Bogotá. Se ubica también como una investigación etnográfica ya
que se fija en los hechos que se establecen en dicha institución educativa y en su contexto social.
Los instrumentos recolectados se hicieron a través de entrevistas y relatos; se dividió en tres
partes: entrevistas piloto, entrevistas aplicadas a los docentes del colegio y en tercer lugar los
relatos de los niños.
Se evidencia que los estudiantes validan tres prácticas de evaluación generalizadas, aplicadas
por los docentes, que son: las pruebas estandarizadas, evaluaciones escritas o trabajos escritos,
que no permiten valorar todas sus habilidades y competencias. De esta forma la investigación
arroja que en la institución educativa se están empezando a adoptar otras formas de evaluación
de los aprendizajes que propendan por darles participación en el proceso a los estudiantes, en
asocio con el modelo constructivista que es el adoptado por el programa de Bachillerato
Internacional.
La investigación demostró la diferencia entre las percepciones de evaluación que tienen los
docentes y los estudiantes, para los primeros, es un proceso que tiene que ver directamente con el
modelo constructivista, que es motivante y que construye conocimiento a través de la
identificación de lo que el estudiante aún no ha podido aprender y para los segundos se establece
como una acción sumativa para calificar los conocimientos adquiridos, siendo una actividad de
carácter obligatorio con criterios confusos e inalcanzables. Se establece una gran desarticulación
entre lo que valoran las prácticas evaluativas y lo que los estudiantes han aprendido, de allí que
56 Caracterización y análisis de las prácticas de evaluación, una mirada a la acción docente
pedagogía, por lo cual se puede afirmar que no se articula con los objetivos formativos y
constructivistas del modelo que convoca el PBI.
La segunda revisión de carácter local se hace al trabajo coordinado por el IDEP y la
Universidad Monserrate, financiado por la Secretaria de Educación del Distrito, de los
investigadores: Claudia Marcela Cruz González y Yesid Alfonso Carrero Cruz, titulado “Evaluación como herramienta autorreguladora del aprendizaje a partir de la construcción de
estructuras tridimensionales.” (2008), que tiene por objetivo aportar a la optimización de los
procesos y prácticas de evaluación implementadas a los estudiantes, principalmente en el área de
ciencias naturales, analizando y replanteando el carácter memorístico que se le aplica a los
instrumentos y prácticas de evaluación que se diseñan para obtener resultados en términos
cuantitativos, por una concepción más formativa que le permita al estudiante y al docente
utilizarla como un recurso que propicia la reflexión sobre los avances particulares, identificando
dificultades y promoviendo el pensamiento crítico, argumentativo y autónomo.
Seguidamente Cruz y Carrero (2008) presentan dentro del marco teórico, las concepciones epistemológicas sobre la evaluación de los aprendizajes en donde la definen como un “Proceso
por medio del cual los profesores buscan y usan información procedente de diversas fuentes para
llegar a un juicio de valor sobre el alumno o sistema de enseñanza en general, o sobre alguna faceta particular del mismo.” (p. 10), posteriormente hacen profundidad en la evaluación tanto de
los procesos de enseñanza como de aprendizaje, haciendo énfasis en que así se deban contemplar
57 Caracterización y análisis de las prácticas de evaluación, una mirada a la acción docente
La investigación es de carácter mixto e interpretativo; se utilizaron instrumentos de
recolección de información como cuestionarios, encuestas, análisis de situaciones, talleres con
preguntas de selección múltiple y talleres para elaborar construcciones moleculares. Atiende a la
estructuración de prácticas de enseñanza y prácticas de evaluación que propicien mejores
procesos de aprendizaje en los estudiantes, se estableció inicialmente un marco conceptual sobre
los modelos moleculares ya que la disciplina referente del proyecto fue la Ciencias Naturales, en
este capítulo los autores profundizan sobre la teoría de los modelos moleculares en química,
haciendo una descripción histórica, exponiendo los problemas de enseñanza que se pueden
establecer a través del modelado molecular.
La propuesta implementada a través del proyecto se constituyó en un recurso didáctico que
favoreció la enseñanza de la mayoría de los conceptos básicos de química orgánica, convirtiendo
el espacio de la clase en momentos de interacción de saberes y de experiencias, no sólo de
exposición teórica. En el transcurso de la implementación de la propuesta, la evaluación de los
aprendizajes, se estructuró como un recurso que le permitió al grupo reflexionar sobre lo que
habían aprendido, propiciando procesos de autoevaluación y reconocimiento de sus desempeños
y de su responsabilidad al tener que asumir tareas dentro y fuera del aula. La experiencia fue
también enriquecedora para los docentes para quienes representó un reto, establecer diferentes
prácticas de evaluación de los aprendizajes que fueran innovadoras para poder hacer seguimiento
a lo que los estudiantes evidenciaban en sus procesos de aprendizaje y para establecer
58 Caracterización y análisis de las prácticas de evaluación, una mirada a la acción docente
La última revisión local se hizo al proyecto “Prácticas de evaluación escolar en el aula en
Bogotá” (Pérez y Liévano, 2009), que corresponde a un Estudio estadístico del IDEP sobre las
prácticas evaluativas de los docentes oficiales de Bogotá, D.C., tuvo como fin identificar y
caracterizar las prácticas de evaluación y la valoración de los aprendizajes que estructuran y
utilizan los docentes de las Instituciones Educativas Distritales de Bogotá, para lo cual se tuvo en
cuenta una muestra representativa de 2000 profesores de primaria y secundaria; se pretende
también dar información detallada a nivel cualitativo y cuantitativo sobre la implementación de
la política pública respecto a la evaluación en los colegios oficiales.
La investigación muestra, en términos estadísticos, lo dicho por los docentes sobre las
concepciones y los procesos de la evaluación, específicamente para qué la usa, los propósitos que
le asigna a la evaluación, la autonomía que sienten sobre dicho proceso, si los maestros reciben
las pautas suficientes y adecuadas sobre la estructuración de objetivos, criterios, métodos y sobre
prácticas de recuperación. Posteriormente el estudio expone las prácticas de evaluación de los
aprendizajes más implementadas por los docentes, ante lo cual se evidencia principalmente las
formas tradicionales como: solución de problemas matemáticos, desarrollo de talleres y guías y
evaluaciones escritas; sin embargo, se nota la ausencia del uso de prácticas de evaluación que
tengan que ver con la interacción grupal a través de debates, foros, mesa redonda, salidas
pedagógicas, actividades lúdicas, entre otras.
Pérez y Liévano (2009), consideran que los resultados que arroja la investigación son
positivos en la medida en la que los docentes manifiestan realizar su labor con motivación y
59 Caracterización y análisis de las prácticas de evaluación, una mirada a la acción docente
necesidad de evaluar en forma distinta a la de los dictados y las pruebas memorísticas. Se
evidencia que en primaria los docentes son mucho más inquietos sobre las prácticas de
evaluación implementadas a los estudiantes, están en la búsqueda constante de ofrecer a los
niños actividades distintas a través de las cuales puedan evaluar sus desempeños y por lo general
buscan involucrar en forma constante al padre de familia en los procesos académicos y en
general en las actividades propiciadas en la Institución Educativa.
Las investigaciones revisadas tanto internacionales, nacionales y locales, dejan ver que es
preciso que los docentes consideren nuevas orientaciones en los procesos de evaluación de los
aprendizajes que les permitan salir de los paradigmas convencionales, validando la
implementación de metodologías activas en el contexto escolar que les admita una lectura
distinta de los procesos desarrollados por los estudiantes, observando, desde una perspectiva más
particular, los avances y logros en el aprendizaje. Todo lo anterior recae directamente sobre las
prácticas de evaluación de los aprendizajes. El panorama planteado a través de las
investigaciones compiladas, requiere de una evaluación y una reflexión por parte del docente
sobre sus prácticas de evaluación de los aprendizajes, realizando un análisis crítico sobre lo que
propone para establecer procesos de evaluación en el aula, haciendo un reconocimiento sobre la
efectividad de las dinámicas de transformación de los procesos de evaluación y cómo el docente
implica en estos cambios a los estudiantes. Se sitúa entonces a la evaluación de los aprendizajes,
en un contexto más integral e interactivo que se pretende desligar de las dinámicas verticales
propuestas en algunas instituciones educativas; de este modo se quiere salir del paradigma de la
60 Caracterización y análisis de las prácticas de evaluación, una mirada a la acción docente
y de valoración de avances a corto, mediano y largo plazo, que le valida al estudiante lo
alcanzado.
La transformación de las prácticas de evaluación de los aprendizajes necesita contextos de
formación en los cuales los docentes analicen, revisen y ajusten sus prácticas atendiendo a las
necesidades de aprendizaje de sus grupos de estudiantes. Revela (2009) manifiesta que uno de
los problemas de los países Latinoamericanos es que entienden por diseño curricular, la escritura
de mallas, planes y programas en los cuales no aparece como relevante la estructuración
coherente de un proceso de evaluación de los aprendizajes a nivel formativo, para lo cual “Es
difícil ofrecer a los estudiantes devoluciones que inviten a la reflexión y oportunidades de
autorregulación de procesos de aprendizaje, cuando éstos son de carácter mecánico y
memorístico.” (p. 87) Por último se convoca a los docentes a aprender, pensar y planificar,
actividades encaminadas al cambio del estilo de evaluación de conocimientos imperante; a
aprender a estructurar actividades auténticas y complejas que le propicien al estudiante la
contextualización del conocimiento a su realidad y la resolución de situaciones a las cuales se
puedan ver enfrentados, a incluir a los estudiantes en sus procesos de evaluación,
empoderándolos de criterios para que se autoexaminen y reconozcan sus niveles de aprendizaje.