2. Young volcanic rocks
2.2.3.2 Objective C2 Constrain the origin and evolution of the martian
hablando de fallos aparentes, sino de acciones ocasionales que en principio no tienen que ver con el efecto o con la resolución del mismo.
Esto le aporta al número una sensación de espontaneidad porque el espectador tiene la sensación de que lo que está presenciando es único, algo ha ocurrido en ese momento sin la aparente intención del mago.
Pero la mayor eficacia y potencia yo la encuentro en la construcción.
En una primera clasificación de estas acciones podríamos ver las que se enfocan en el efecto y las que versan en torno a la trampa.
Magias...
desde Madrid
E
n cuanto a las del efecto son acciones que fortalecerán el efecto a nivel inconsciente en el espectador. Es decir, el efecto se hará más creíble. Veamos algunas aplicaciones:1.1 Como corroboración del efecto
Cuando uno realiza un efecto, sobre todo, los que afectan a las leyes físicas, supone un cambio en el objeto en el que se realiza el efecto y por tanto, esto tiene que afectar a todo el objeto. Hasta ahí todos de acuerdo.
Si el objeto en cuestión tiene alguna particularidad ocurrida en el transcurso de la actuación, esto corrobora inconscientemente el efecto. Evidentemente el mago no debe decirlo expresamente, sino el espectador el que se percate del detalle.
Veamos algunos ejemplos de lo que digo. Evidentemente no los he inventado yo. Sólo he creído ver en ellos esto de lo que hablo.
En el periódico roto de Frakson, el trocito que se cae al suelo y que el mago no se percata de ello.
Si el periódico “REALMENTE” se recompusiera y por accidente se te hubiera caído un trocito, en el recompuesto debería faltarle ese trocito.
Veamos otro en la carta impresa en el pañuelo ( Juego popularizado por Tamariz).
Imaginemos que mientras se dobla el pañuelo, se rasga un poco al estirarlo (se debe rasgar durante la actuación y no traerlo de casa roto) y cuando aparece la carta impresa, el pañuelo también está ligeramente rasgado. Cuando se hace una duplicación. Supongamos que un mago hace aparecer una paloma y se dispone a duplicarla. Antes de ello, por descuido, el pañuelo se queda enganchado en la pata de la paloma. Bien, la paloma que se duplica aparece también con ese pañuelo enganchado en la pata.
Otro ejemplo, (no sé de quién es la idea, yo se la vi a Jorge Blass) .Al hacer la Twister, el mago se deja unas gafas colgadas de la cintura; después de los giros y desgiros, el mago sale de la caja normalmente, pero al irse a poner las gafas, estas están retorcidas.
Estos ejemplos que hemos visto hasta ahora son más "evidentes" de cara al espectador, pero pueden ser también más sutiles de manera que el espectador que los perciba se sorprenderá más y el que no pues no dificulta para la claridad del efecto (todo son beneficios...) En el juego de Arturo cinco rojas y cinco negras, el hecho de que aparezca el AS de Picas en el paquete al final,
hace que el efecto de viaje sea asimilado de manera inconsciente por el espectador.
Veamos otro detalle en esta misma línea. En una sesión se hace un juego en el que una carta se firma para hacer "vete tú a saber que juego".
Pues bien, tres o cuatro juegos después (o al final del número) se hace un cambio de dorso de la baraja, o un viaje de la baraja a otro sitio. Cuando estamos mostrándolo, se extiende la baraja en la mesa y se ve la carta firmada. Esa carta no tiene nada que ver con el efecto, sin embargo le aporta credibilidad a lo que se ha hecho.
Será el propio espectador el que busque la carta firmada para corroborar si el efecto es cierto. El que sea él el que se percate y no el mago hará que la sensación sea más fuerte.
Como vemos en todos estos ejemplos, ese detalle ocurrido en la actuación lo que hace es corroborar el fenómeno que ocurre al objeto de una manera sutil. Otro caso que tiene que ver con el efecto aunque es ligeramente distinto es:
1.2.-Corroboración de un mundo de ficción o realidad mágica.
En este tema ando un poco entre tierras movedizas porque no lo conozco todo lo que yo quisiera. Lo que sé de la magia ficcional a través de textos de Gabi y por vía directa de Gea y Ricardo.
Recomiendo el texto de "Alicante Ficcional" del propio Gabi.
Cuando planteamos un mundo de ficción, una realidad mágica, se potencia enormemente su eficacia si se produce algún descuido que provoque esa realidad mágica de la que hablamos sin intención aparente del mago.
Veamos, si yo tengo un objeto, que al tocar una carta, hace que se transforme en un rey, pues si apoyo sin darme cuenta una carta en el objeto, se transformará en un rey.
Si yo establezco una frontera imaginaria en la mesa y digo que en un lado sólo puede haber monedas de cobre, y en el otro, únicamente de plata, si por casualidad, una de las monedas de cobre, se me escapa y se cae en el lado que no es, pues la moneda quedará transformada automáticamente.
Otro ejemplo en esta misma línea. En el cochecito que
encuentra la carta ( Dirk Korwainder), Juan tiene un detalle de este estilo, sin darse cuenta la carta elegida cambia de situación en la mesa ( acción ocasional) y el coche no se detiene donde lo había estado haciendo hasta ahora, ( porque la carta ya no está allí), se detiene debajo de la carta
Es decir la realidad mágica está ahí y es independiente de la voluntad del mago. Aunque el mago no lo pretenda, si se cumplen las reglas que has planteado el fenómeno, o efecto debe ocurrir.
E
n cuanto a las que se encaminan a la trampa , lasutilizaremos, principalmente, como medio de cobertura. Veamos los distintos tipos:
2.1.-Acciones de continuidad.
Las acciones de continuidad se suelen emplear después de realizar un cambio en un objeto, o bien si hay una modificación en la situación inicial.
Como decía Arturo, su función principal es la de estirar el momento y así evitar el paréntesis anti-contraste.
Si utilizamos una acción ocasional sobre el objeto que va a ser objetivo del cambio, ésta será más potente.
Veamos como antes algunos ejemplos para entenderlo mejor:
En el juego de la plaquita de metacrilato en el que se imprime el 5 de rombos, Juan tiene una esquina rota que le sirve de ACA después de hacer la impresión (también se podría incluir como corroboración del efecto). Si esta esquina se rompe en el transcurso de la rutina, el subconsciente se verá más atacado aunque no se diga nada.
Veamos otro ejemplo: Nos disponemos a hacer una carta rota y recompuesta. Vamos a firmar la carta y sacamos nuestro rotulador negro. Intentamos firmar, pero casi no pinta, entonces buscamos por todos nuestros bolsillos y finalmente encontramos un rotulador verde y firmamos la carta. Al dar el cambiazo de la carta firmada (en el plegado y esas cosas...) aparece una firma falsa o duplicada; nuestra o del espectador, (según la versión) en verde (con algún trazo de negro que no pinta).
EL espectador se auto-convencerá que esa es la misma carta que ha visto, si bien no tendría porque sospechar lo contrario, es otro obstáculo puesto a sus “ malos pensamientos”. Esto se debe a que el hecho de que el rotulador no pintase no parece algo previsto y por tanto el que finalmente la firma se haya hecho con uno verde parece algo único de esa actuación.
Todas las enseñadas sutiles de cartas, (al levantar el paquete de manera ocasional) sirven también de acción de continuidad; recordemos a Arturo subiéndose las gafas después del cambio de paquete en los días negros... 2.2.-Justificación para las fintas
En la magia clásica, principalmente, se utilizaban mucho las fintas. Pero ahora están más en desuso.
Me parece una buena idea el utilizar una acción ocasional para repetir un movimiento. Algo inesperado ha ocurrido que nos obliga a repetir la misma secuencia.
Yo lo utilizo con una cerilla. La prendo y voy a encender
una cosa, pero en el trayecto la cerilla se apaga y me obliga a repetir el movimiento. Al ser un accidente perfectamente posible, el espectador relaja su atención en la repetición del movimiento y ahora al hacer la trampa o la carga o lo que sea la atención es menor.
Curiosamente en el número de Manipulación de Eun Gyeol Lee , ocurre esto mismo y lo utiliza para un cambio de chistera.
Como comentaba Gea, en su homenaje creativo a Joaquin Navajas ( estudio sobre el falso depósito, pag 70 1ª Edición) hacía referencia a algo similar en cuanto al falso depósito. Imaginemos que coges una moneda para llevarla a otro sitio, pero en el trayecto se te cae y vuelves a cogerla con el mismo movimiento que antes, sólo que esta vez es falso.
En este punto podríamos hablar también de:
2.3.-Acciones Ocasionales para Acciones en tránsito. Se puede tratar como acción aislada o como conjunto de acciones.
Todos los movimientos que se vean provocadas por una acción ocasional, quedarán grabadas en la mente del espectador como tránsitos.
Imaginemos que queremos guardar el estuche en el bolsillo, pero encima de él tenemos dos monedas. En el trayecto, las monedas se resbalan y se caen. Todas las acciones que vengan a continuación hasta restablecer la situación en la que estábamos, quedarán como acciones en tránsito en su conjunto.
Como hemos visto en este repaso y categorización, puede ser una herramienta más a tener en cuenta a la hora de construir y que quizá nos pueda salvar alguna situación comprometida. O bien un potenciador del efecto ( como lo denominaría Donnald) en algunos efectos en concreto. No conviene en ningún cado abusar de ello en una rutina o una sesión porque tampoco tenemos que dar la sensación al espectador de que todo es un desastre o que nuestro número está lleno de cosas que no tenemos previstas.
Como todas las herramientas de la magia, no es bueno abusar de ellas.
Ya sabéis, la próxima vez que algo parezca ocasional...quizá alguien podría estar manipulando vuestra percepción...Tened cuidado.
L
a carta a empalmar, es sujeta por los dedos pulgar por encima y anular por debajo, por su zona superior derecha, tal como muestra la fotografía 1.De la misma forma, es insertada en el centro de la baraja, tal como muestra la fotografía 2.
Si ahora situamos el dedo índice en el frontal de la baraja, en la zona izquierda, tal como indica la fotografía 3, vemos cómo automáticamente la carta saldrá por la parte lateral derecha, tal como se puede ver en la misma figura.
La excusa de poner el dedo ahí, simplemente es acariciar la parte frontal de la baraja, en un acto de “cuadrarla”, tal como se puede ver en la fotografía 4. La carta interesada quedará sujeta sobre el dedo anular.
Finalmente, tal como muestra la fotografía 5, podremos avanzar la baraja y retener la carta interesada en la mano, ante la ignorancia de todos.