Las externalidades provocadas por los proyectos desarrollistas que tuvieron influencia en la zona de La Azucena 2ª Sección desde 1940, tales como el Plan Chontalpa, la Explotación Petrolera y sobre todo la apertura de la Boca de Panteones, se manifestaron en forma de choques con efectos muy negativos para la gran mayoría de sus habitantes. Para los hogares colectores, estos choques disminuyeron sus activos físicos y financieros, al modificar de forma drástica su anterior sistema productivo agrícola tradicional, obligándolos a depender directamente de los recursos naturales disponibles en la zona, como los manglares ríos y lagunas, colocándolos en estado de vulnerabilidad y pobreza.
Los cambios en el uso de suelo y las afectaciones al entorno natural, generadas por la ruptura de “Boca de Panteones” en 1970, los privo de las especies de agua dulce
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empleadas en la alimentación, así como de los productos agrícolas de autoconsumo debido a la salinización de la tierra. Esto provocó escases de alimento y dependencia hacia los productos industrializados.
Mientras los hogares colectores mostraron poca capacidad para la recuperación de sus activos, otros sectores sociales locales, vinculados al poder político y económico de la región, lograron obtener ventajas de los programas de desarrollo implementados por el Estado como acicate para los daños que provocó la industria petrolera en la zona, tales como subsidios para la construcción de granjas de mojarra y camarón; definiendo una elite apoderada que se apropió de las cooperativas, los bosques de manglar, el uso de las lagunas y aprovecha para si los programas y recursos públicos que se adjudican a la comunidad.
Al interior de la comunidad la existencia de ambos grupos provoca un permanente estado de conflicto, que se refleja en autoritarismo, violencia y abusos de parte de los más poderosos. La exclusión sistémica que padecen los hogares colectores de cangrejo azul, de las agrupaciones formales, como las cooperativas y la negativa para el acceso a las lagunas y manglares vulneran más sus medios de vida.
La proliferación incontrolada de las granjas de camarón provocan la deforestación de los manglares, así mismo el manejo inadecuado que se hace de ellas y su elevada concentración geográfica, contamina el sistema lagunar, afectando directamente el habitad del cangrejo azul, reduciendo su número y distanciando físicamente a la especie de la comunidad. Estas condiciones repercuten en la actividad de colecta y en el bienestar de los hogares colectores de cangrejero.
El marco de medios de vida MVS permitió dimensionar el problema de pobreza que enfrentan cotidianamente los hogares colectores de cangrejo de la Azucena 2ª sección de Cárdenas, Tab., en sus tres componentes: choques, estacionalidades y tendencias, desde una perspectiva holística, contemplando el componente natural, físico, financiero, social y humano.
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El concepto de vulnerabilidad proporcionado por Chambers y Conwall (1991), establece que la principal característica de la vulnerabilidad, radica en la incapacidad de los habitantes locales, para prever y controlar los factores externos, siendo la pobreza resultado del grado de exposición y fragilidad que limitan sus condiciones de recuperación. En el caso de los hogares colectores, esta orientación teórica- metodológica, explica como las políticas desarrollistas, implementadas en el Estado de Tabasco, a partir de 1940 se convirtieron en choques externos que modificaron el uso de suelo, la producción agropecuaria y la sostenibilidad de los hogares, basada en la relación directa con la naturaleza. En la actualidad este impacto ambiental, determino la capacidad de los hogares para enfrentar las condiciones externas legales y económicas dirigidas hacia su región.
Las reformas al código constitucional federal y estatal, han respondido a las presiones internacionales, marcadas por la demanda social de tipo ambientalista que busca proteger la biodiversidad. Algunas corporaciones internacionales y nacionales, han monetizado la contaminación de los recursos naturales, pretendiendo continuar con su uso.
En Tabasco, la industria petrolera afecto significativamente los medios de vida de los hogares colectores. La respuesta a los afectados después de 15 años no fue suficiente para restaurar las condiciones ecológicas, productivas y sociales anteriores pues los habitantes no volvieron a recuperar su capacidad productiva.
Las reforma al marco legal en la ley de pesca (1987, 1998, 2007), del uso de suelo, (artículo 27 constitucional 1992) y el uso de manglares (2006), iniciada en 1989, debido a la presión ejercida por las organizaciones internacionales como la FAO, pretendieron reducir los efectos industriales y desarrollistas ocasionados en la capacidad de carga de los recursos acuíferos, marinos y de manglares, contrario a lo propuesto, se provocó condiciones que afectaron de forma determinante el acceso y uso de las áreas naturales de subsistencia para los hogares de las zonas rurales que viven del uso directo de estos recursos. Este marco legal, excluyo a los hogares colectores de la
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producción pesquera (de agua dulce y marina) y beneficio a un reducido grupo de hogares poseedores de activos financieros, sociales y físicos, que determinaron su fortalecimiento político y económico, situación que ha motivado conflictos internos y problemas de delincuencia organizada. En general, estas perspectivas legales- ecológicas, han afectado las actividades económicas y las relaciones sociales de los grupos regionales locales ya que ponen en riesgo la actividad productiva y alimenticia. Los hogares con menos activos físicos y financieros se ven limitados en la obtención de sus recursos alimenticios, de ahorro y salud, comenzando a manifestar condiciones de pobreza y vulnerabilidad, situación que es atenuada por la implementación de políticas públicas, orientadas hacia el combate a la pobreza, (Oportunidades, PAL, 70 y mas) pero que a la larga someten la toma de decisiones de los grupos pobres a favor del interés de los grupos más ricos, que legitiman el uso del poder condicionando a los pobres los programas asistenciales.
Por otro lado, los grupos privilegiados históricamente en la región, se benefician de las reformas constitucionales ya que pueden implementar proyectos productivos, favorecidos porque la propiedad de sus activos financieros, sociales y físicos les permite aprovechar las ventajas que brindan los espacios de oportunidad y las redes entre grupos. De este modo las ventajas jurídico-financieras de unos, significan la exclusión y pobreza de los otros, consecuencias que se observan en índices de migración, conflicto social y delincuencia organizada.
A pesar de las condiciones de gran vulnerabilidad detectadas entre los hogares cangrejeros, se observó gran riqueza de capital humano en la forma de saberes, capacidades y habilidades vinculadas al aprovechamiento de los recursos naturales. Esto les ha permitido enfrentar los cambios jurídico-ambientales que los empujan hacia la exclusión y pobreza extrema. No obstante, estas habilidades y saberes solo aportaran a sus medios de vida si se establecen condiciones para que los colectores de cangrejo tengan acceso a parte del capital natural que tradicionalmente utilizaban.
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Se concluye que la resistencia histórica de grupos sociales como los colectores de cangrejo, la agudeza de sus sentidos, intuiciones y experiencias, les ha permitido continuar co-existiendo aprovechando su entorno. La pobreza de éstos no deriva de la falta de capacidades para resolver sus problemas, sino que su contexto sociocultural, provocado por el modelo económico nacional excluyente del uso y disfrute de los recursos naturales.