3. Post compression parameters
4.1 PANTOPRAZOLE 24, 25,
El sector microfinanciero se creó como un instrumento para la reducción de la pobreza. El acceso al crédito a las tasas de interés comerciales, se suponía que contribuiría en forma decisiva a estas oportunidades, haciendo que el microcrédito fuera atractivo puesto que este es un medio barato y autosostenible, para mejorar los niveles de
ingreso de las familias. En forma gradual, la consolidación de las „mejores prácticas‟
condujo a la creciente convicción de que las instituciones microfinancieras (IMFs) que siguen los principios de la banca comunal, eran también las más eficientes en la reducción permanente de la pobreza y el mejoramiento del nivel de vida de quienes accedían a él.
Por otro lado las versiones más extremas de la tendencia de la „sostenibilidad‟, tal
como el influyente Programa de Finanzas Rurales de la Ohio State University ha estado
bajo el ataque del campo del „alivio de la pobreza‟. (D´Exelle, 2003:27), éste último
plantea que no se debiera de asumir un enlace automático entre el éxito financiero y el de desarrollo. Dicho programa es una variante del espíritu del Banco Grameen, donde Muhammad Yunus, Premio Nobel de la Paz 2006, conocido también como el banquero de los pobres ha hecho una contribución fundamental a la comprensión del dinero, los pobres y ha creado una herramienta, el microcrédito, que ha posibilitado a millones de mujeres el acceso a un préstamo, al que jamás habían accedido (Santos, 1999:9). A partir de su difusión durante los finales de los 90s, se han multiplicado las voces que afirman haber encontrado el eslabón perdido para sacar a millones de pobres de la pobreza y exclusión. Con el microfinanciamiento se está en camino de destrabar el círculo vicioso de la pobreza, pues gracias al dinero que reciben los pobres, principalmente mujeres, se desencadena un aparente círculo virtuoso, capaz de "empoderarlas" y de hacerlas microempresarias aunque este tema está a discusión, más adelante se expondrán los motivos.
59 Se ha afirmado en algunos programas gubernamentales como el Pronafim (Programa Nacional de financiamiento al microempresario) que las mujeres, gracias a una pequeña cantidad otorgada con base en la confianza, han sido capaces de superar situaciones de exclusión y miseria de las que difícilmente hubieran salido además de que las mujeres son un factor de cambio (Díaz, 2011:53).
Este "salir de" en términos económicos se convierte en "entrar en" una economía de mercado, lo que para algunos significa "incluir a los pobres en el sistema neocapitalista y hacerles un engranaje más de la rueda del mercado". En otras palabras, el microcrédito es un instrumento para aumentar el número de consumidores y lograr más expansión del mercado.
Más allá de las virtudes que se le atribuyen a las microfinanzas, como son la mayor penetración del sistema financiero y la reducción de la pobreza, muchas críticas han sido publicadas. Los opositores sostienen que el mecanismo no aumenta el ingreso a futuro ni el gasto de los hogares. Establecen que el microfinanciamiento no es una solución por sí solas, especialmente cuando las tasas de interés pueden ser de hasta 100%. Otra crítica fundamental es que no todos los deudores y más el sector rural cuentan con un espíritu emprendedor para abrir una tienda de abarrotes o un pequeño negocio familiar, y estos comercios cuentan con baja productividad y poca tecnología. Estas son las dos caras del microfinanciamiento, un instrumento actualmente en entredicho, no sólo por la polémica que rodea en los últimos meses al Banco Grameen y a su fundador, sino por las críticas de expertos que cuestionan su utilidad y que han sacado a la luz algunos efectos perversos de su utilización masiva (Requera, 2012:2). Si el objetivo de las microfinanzas está en el desarrollo económico, el recibir un crédito para comprar una televisión nueva no ayudará a los hogares a aumentar su ingreso futuro ni a salir de la pobreza.
Si no se crea una cultura alrededor del crédito, difícilmente el recibir $3,000 pesos sacará a las familias de la pobreza. El microfinanciamiento necesita un mecanismo
60 holístico que fomente la educación, la salud y la creación de actividades generadoras de ingreso que impulsen a los hogares a superar la línea de la pobreza.
Por otro lado la mayoría de los programas de microfinanciamiento se focalizan en ONG´S, en asociaciones civiles y otras diferentes formas de organizaciones entre ellas las campesinas.
Si bien es cierto que las organizaciones de campesinos mantienen un rol protagónico en la vida social, económica y política de la población rural, también es cierto que replican métodos o recursos de producción económica como el microfinanciamiento. El contexto actual en el que se enfocan las organizaciones campesinas incorporan exigencias en cuanto a calidad, productividad, rentabilidad y oportunidad en los procesos productivos relacionados con las actividades económicas de las familias campesinas en donde las organizaciones a su vez demandan transparencia, democracia, equidad, honestidad, responsabilidad en las relaciones sociales ante la creciente cultura política de la sociedad mexicana; y a cambio ofrecen libertad de filiación y de expresión, de participación en política y en política pública además de ello la posibilidad de transitar en las relaciones de presión y choque, entendimiento, solidaridad, subsidios y bien común.
De acuerdo con esto lo que se pretender conocer es si el microfinanciamiento es una estrategia de sobrevivencia en las socias y si la visión política de ellas ha cambiado como consecuencia de su participación en la CCC, para ello se formulan las siguientes preguntas:
61 6.2 Pregunta general
PG. ¿Cómo influye el microfinanciamiento de la CCC en la sobrevivencia y participación política de las mujeres en los grupos de microfinanciamiento?