De Wileńska Grupa Literacka nacería el grupo literario Żagary. Alrededor del grupo de Żagary gravitaban personas que, aún sin definirse como marxistas (sería más correcto definirlos como jacobinos), utilizaban métodos de crítica marxista. Entre estos había núcleos de escritores lituanos (Juozas Kekštas271), bielorusos, como Jauhieni Skurko (seudónimo de Maksym Tank) y judíos (el grupo Jung Vilne con Abram Sutzukewer, Chaim Grade y Kaczergiński272); pero sin duda el primero de estos grupos
fue el polaco, formado por Władysław Ryńca y los poetas Jerzy Zagórski, Aleksander
269 MIŁOSZ, Czesław, Abecedario. Diccionario de una vida, Madrid: Turner; México: Fondo de Cultura
Económica 2003. p. 104.
270 Ibíd., pp. 103-104. 271 Ibíd., p. 161. 272 Ibíd., p. 90.
87 Rymkiewicz y Leon Szreder, además del propio Miłosz. Estos se reunían en el Café Rudnicki, donde solían debatir sobre literatura polaca contemporánea mientras se leía a Vladímir Maiakovski, Ludwig Feuerbach, Friedrich Engels o Lenin, se realizaban acciones “para la defensa de la cultura” con motivo de la guerra de España, o se impulsaba la creación de un frente popular273.
Cabe destacar que Żagary pertenecía al medio literario de Vilna y sus miembros acudían a las reuniones organizadas por la Confederación de la Unión de Escritores Polacos o ZLP (Związek Literatów Polskich), fundada en 1930. En este medio literario participaban conocidos escritores contemporáneos, como Julian Tuwim, Jarosław Iwaszkiewicz (escritor con el que Miłosz mantendría una estrecha relación hasta el final de la Segunda Guerra Mundial), Maria Dąbrowska, Zofia Nałkowska, Karol Szymanowski, Leon Schiller y otros.
Fue en este marco, cuando el 28 de enero de 1931, a propuesta del diario conservador y monárquico Słowo (La Palabra)274 -editado por el escritor y periodista
Stanisław Cat-Mackiewicz- se creó el suplemento literario mensual Żagary, con Teodor Bujnicki, Miłosz, Jerzy Zagórski, Stefan Jędrychowski y Henryk Dembiński como fundadores. La vida de este suplemento fue muy corta, de apenas unos meses. La razón de esta corta existencia hay que buscarla en la crisis que provocaron en Słowo artículos como “La procesión de Corpus Cristi” (Procesja Bożego Ciała) de Henryk Dembiński, que criticaba al sistema capitalista y no ocultaba una marcada tendencia comunista. En un primer momento, los editores optaron por vetar determinadas firmas en el suplemento (como las de Aleksander Rymkiewicz y Jerzy Putrament); pero, finalmente, en 1933, la relación se rompió definitivamente. Después de otra corta
273 KOSIŃSKA, Agnieszka, “Biocronología de Czesław Miłosz”, Turia. Revista cultural, 99. Teruel.
Octubre 2011, pp. 308.
274 MIŁOSZ, Czesław, Abecedario. Diccionario de una vida, Madrid: Turner; México: Fondo de Cultura
88 colaboración con la cabecera Kurier Wileński (que duraría hasta 1934), la revista
Żagary desapareció. Fue entonces, con Stefan Jędrychowski al frente, cuando el grupo
decidió crear Po Prostu (Hablando claro), bajo la dirección de Henryk Dembiński.
La publicación de esta nueva revista fue suspendida en 1936 a instancias del Tribunal Regional de Vilna, y sus responsables fueron llevados a juicio a causa de una serie de artículos, ya de fuerte impronta comunista.275 Stefan Jędrychowski, Jerzy Putrament y una importante sección de los componentes de la revista fueron declarados culpables y condenados a cuatro años de prisión, pero la Corte de Apelaciones anuló la sentencia, consiguiendo en algunos casos la absolución (como en el caso de Putrament), o bien condenas leves (como en el de Jędrychowski). Este proceso causó una fuerte polémica, que dividió a la ciudad de Vilna en dos facciones. La mayoría derechista les tildó de agentes de la Komintern, mientras que los liberales e izquierdistas les defendieron (no en vano, contaban con los servicios de los mejores abogados de la ciudad).
La deriva comunista de este grupo de Vilna corrió paralela, durante los años treinta, a la vivida en toda Europa por gran parte de los círculos progresistas, a pesar de la cercanía, en este caso, con la frontera soviética. Este proceso implicaba la puesta en duda de todas las críticas a la URSS, incluidas la de testimonios como el de Ollekhnocich, bielorruso refugiado en Vilna, o la de libros como Viaje a Rusia de Panait Istrati, o Retorno de la URSS de André Gide.276 Tales testimonios servían más
para organizar campañas contra los “traidores” que para establecer un criterio ajustado respecto a lo que sucedía en la Unión Soviética.
A esta época corresponde el poema de Miłosz Poema del tiempo congelado
(Poemat o czasie zastygłym (1933), así como un artículo izquierdista editado para
275 MIŁOSZ, Czesław, El pensamiento cautivo, Tusquets Editores, Barcelona, 1981. p. 183. 276 MIŁOSZ, Czesław, A Year of the Hunter, Straus and Giroux, New York, 1994. p. 145.
89
Żagary -y Po Prostu- y una antología de “poesía social” editada junto a Zbigniew
Folejewski277. También publicó su novela Pion. En 1934, al poeta se le concede el
Premio Filomatów al mejor debut literario el ZZLP (Związek Zawodowy Literatów
Polskich, Sindicato de Escritores polacos). Estas y otras obras -publicadas en Kwadryga y Skamander- deben encuadrarse dentro de lo que se dio en llamar catastrofismo, una forma de expresión literaria y artística surgida en torno a 1930 con
libros como Insaciabilidad (Nienasycenie) de Stanisław Ignacy Witkiewicz, o Ante el
final (W obliczu końca) de Marian Zdziechowski, publicado poco antes del estallido de
la guerra278. El movimiento, con un estilo agresivo y amenazante, despojado de toda aspiración grandilocuente, noble o clásica, preveía la llegada de un cataclismo venidero.
277 Antologia poezji społecznej 1924-1933, Wydawnictwo Koła Polonistów Słuchaczy Uniwesytetu Stefana
Batorego, Vilna, 1933.
278 MIŁOSZ, Czesław, Abecedario. Diccionario de una vida, Madrid: Turner; México: Fondo de Cultura
90