e
“Improvisaciones más o menos premeditadas”, una de otras tantas “autobiografías”
antipoéticas: ‘e
‘e
‘e
‘e
Nací en San Fabián de Mico, Depto. de San Carlos, por Ñuble, año 1914. ‘e Alrededor de 1930, tuvo la feliz idea de abrinne el marrueco y orinar contra ‘e‘e
un muro de ladrillo. El agua me mojó los zapatos, pero yo seguí hasta queterminé totalmente de evacuar la vejiga.
A continuación saqué un trozo de tiza del bolsillo y escribí tres frases sueltas ‘e
en esa muralla: ‘e
1. Cristo fue un dadaísta ‘e
2. Cuidado con la pintura (porque también hice allí aguas mayores)
u.
3. Patria o muerte venceremos (96)
U
e
u.
e
“Ojo poetas jóvenes / En la vulgaridad está la cosa”, afirma un artefacto de Parra.3’ y esta ‘e
‘e
herencia dadaísta y duchanipiana es algo clave en los intentos antipoéticos de llevar el arte ‘8‘e
y la poesía a los límites, emplear el shock hasta no poder mas. En palabras de Cristián ‘eu.
Huneeus, “nunca dejará de ser necesario referirse al urinario de Marcel Duchamp cuando se ‘e
*
habla de Parra”.32
‘e
U
__________________
e
vi
30”news from nowhere”, en Manuscritos, Santiago, 1 (1975): 106-107.31Artefactos, Santiago, Ediciones Nueva Universidad, 1972, sIn. ‘e
‘e
32”Sobre la poesía de Parra”, Mensaje 262 (1977): 494. He aquí tres otros artefactos ‘e ‘duchampianos’: “NO SERA POESíA PERO ES CIERTO ¡ que la cumbre del cerro Santa U
Lucía sirve de cagadero municipal”; “SENTADO EN UN ANFORA GRIEGA ¡ con los ‘e pantalones abajo ¡ leyendo un libro de cosmología 1 en posición fetal ¡ con un fondo de ‘e
música sagrada 1 me clasifico rey de la letrina ¡ dios de los artefactos sanitarios”; “NO SE
u.
‘8
110e
‘e
‘e
e
e
e
e
e
• La Física y los grandes relatos
e
• Según Umberto Eco, “en cada siglo, el modo de estructurar las formas del arte refleja
• (...) el modo como la ciencia o, sin más, la cultura de la época ven la realidad”.33 Su libro
• Obra abierta es un estudio de la respuesta artística “a las sugestiones de la matemática, de la
• biología, de la física, de la psicología, de la lógica, y del nuevo horizonte epistemólogico que • estas ciencias han abierto” (52).
e
• Ahora bien, La condición nostmoderna de Lyotard es un examen del estatuto del saber • científico en las sociedades contemporáneos más desarrollados: un saber que ha • experimentado la deslegitimación de las grandes narrativas que sirvieron como fundamento
• a la ciencia moderna, vista ésta como un arma decisiva en el camino hacia la libertad y el
• saber absolutos.34 Es comprensible, quizás, que la crisis de los grandes relatos, sentida
e
• masivamente a un nivel socio-político y religioso, haya impactado previamente tanto en el • campo de las ciencias como en el de las artes.
• La mezcla de científico y escritor es algo anómala; mejor dicho, suena anómala. Se • ha dado en Hispanoamérica, sin embargo, tanto en el caso de Ernesto Sábato como en el de
e
• Nicanor Parra. Este estudió Matemáticas y Física en el Instituto Pedagógico de Chile entre
•
1933 y 1937;
trabajó como profesor en liceos de Chillán y Santiago; en 1943 recibió unae
e
e
__________________ESPERE NADA CONCRETO DE Mi/ YO NO HE VENIDO A PONER EN SOLFA LA
BIBLIA 1 ni a pintarle bigotes a la Gioconda 1 con hacer explotar una media docena de
• guatapiques me conformo”. En un capítulo posterior, comentaré el papel que juegan los • artefactos en la antipoesía, como un último gran esfuerzo por sacarle jugo a las capacidades
e
vanguardistas de impactar, y de épater le bourgeois.
e
• “Obra abierta, Barcelona, Ariel, 1990: 89.
e
• “No deja de ser paradójico que el libro de Lyotard haya tenido un impacto tan exiguo
• dentro del campo científico en y para el cual se escribió, y tan enorme en otros campos.
• Véase Steven Connor, Postmodernist Culture: 35-36.
e
e
IIIe
e
‘e
‘8
‘e
e
beca para estudiar Mecánica Avanzada en Brown University, Rhode Island, hasta 1945; en
e
el año siguiente, obtuvo el puesto de profesor titular de Mecánica Racional en el Instituto ‘e‘e
Pedagógico; en 1948, fue Director Interino de la Escuela de Ingeniería de la Universidad de‘e
Chile; en 1949 recibe una beca del British Council para asistir al curso en Oxford University ‘ee
del cosmólogo E.A.Milne; y a partir de su vuelta a Chile en 1951, ha seguido dando clases de su especialidad y de literatura en la Universidad de Chile.
Parra ha reflexionado en muchas ocasiones sobre la relación entre sus estudios científicos y la antipoesía. En su entrevista con Piña, por ejemplo, señala la importancia de
los Principios de Relatividad y de Indeterminación: ‘e
e
e
e
Creo que sin esos principios yo no me hubiera atrevido a relativizar, ni ‘e
tampoco a determinar (...). La Física nos enseña que es muy dificil hacer ‘e
aseveraciones tajantes, que el terreno que pisamos es muy débil. Yo, entonces,
U
he pensado que esos principios de relatividad e indeterminación hay que ‘e llevarlos al campo de la política, de la cultura, de la literatura y de la ‘8
sociología. (31-32)
‘e
e
e
e
Así, por ejemplo, afirma que los métodos de trabajo de los modernistas son “newtonianos”, U
e
y que hay que ponerlos en tela de juicio desde una perspectiva relativista: relativizar, por ‘e
u.
ejemplo, el lenguaje “poético” de los modernistas, y permitir que todas las palabras quepanu.
e
en la poesía (32).~~
e
u.
e
35En otra entrevista, Parra relaciona las ideas de Einstein con el derrumbe del gran relato ‘e marxista: “El enfoque macroscópico está a estas alturas en tela de juicio: es lo que ha
U
ocurrido precisamente con la utopía marxista. La utopía marxista creyó encontrar la respuesta
u.
macroscópica al problema de la cuestión social y la realidad demostró que eso no funcionaba ‘e asi. Algo parecido ocurrió a comienzos de siglo, en el año 1905 precisamente, cuando ‘e Einstein publicó su paper titulado On the Electrodvnamics of Moving Bodies. Con este ‘etrabajo caía la utopía newtoniana, la interpretación mecanicista del mundo se venia al suelo. ‘8 Claro, hubo mucha gente que se resistió, pero rápidamente todo el mundo se puso las pílas
U
y la sangre no llegó al río. Lo que ocurre realmente es que la realidad no puede ponerse en ‘e el zapato chino de ninguna teoría. Ni la realidad física, ni la realidad social que es muchisimo ‘e
e
112 ‘eu.
e
e
e
e
• Aunque estas observadiones se hayan hecho, por supuesto, a posteriori, es notable • la coincidencia entre el terreno ‘débil’ que se pisa en el campo de la Física, en la antipoesía
e
•
y
en la incredulidad postmoderna.36e
e
• Parray las sociedades “postindustriales
”
e
• Por último -y aunque sea una perogrullada-, el hecho de haber vivido en los Estados
• Unidos e Inglaterra expuso a Parra a las vivencias de una sociedad postindustrial. o del
• capitalismo tardío, y le pennitió impregnarse con una nueva sensibilidad cultural, ligada más
e
• o menos directamente a esa sociedad, antes de experimentar sus efectos transnacionales en
•
Chile.
Del mismo modo en que los elementos futuristas, y en cierto sentido la modernidad • de las primeras obras de vanguardistas como Huidobro o Girondo, no se explican, en muchose
• sentidos, sin las vivencias europeas de estos poetas, lo mismo ocurre a la hora de ‘explicar’
e
• o registrar las repercusiones de las sociedades anglosajonas en Parra. Es de esperar que estas • repercusiones sean particularmente fuertes en el caso de una poesía, como la de Parra, que
e
• incorpora sin titubeos los diversos materiales que se le presentan cotidianamente.
• más compleja” (Sergio Marras, “Materiales de demolición”, América Latina <Marca
• reQistrada\ Santiago, Grupo Editorial Zeta, 1992: 379).
• 36Marlene Gottlieb niega la relación entre Física y poesía en Parra: “A pesar de ser • matemático y físico, Parra no ve la vida humana como un sistema lógico regido por
• principios absolutos que una vez descubiertos por el hombre, serían su salvación. Todo lo
• contrario. ‘El mundo es lo que es 1 y no lo que un hijo de puta llamado Einstein ¡ dice que • es”, dice en uno de los artefactos. La vida es caótica y sin sentido” (La poesía de Nicanor • Parra, Madrid, Nova Scholar, 1978: 111). Lo que pasa es que Parra no ha sido un
• matemático y físico positivista, o moderno en el sentido de Lyotard. que pudiera creer en
•
tal
sistema lógico. Además, no es ‘Parra’ quien habla en el artefacto citado: la voz parecena• reflejar, en cambio, la incomprensión agresiva y dogmáticadel hombre común’ (¿el menos
• común de los hombres, como diría Chesterton?) con respecto a las sutilezas incómodas de la • teoría de la relatividad.
e
113
e
e
‘e
u.
e
*
(lID LA POESíA MODERNA CONSAGRADA EN CHILE ‘e
u.
u.
‘8
u.
En el primer capítulo de este estudio, se ha sostenido que la narrativa moderna se consagróen Hispanoamérica simultáneamente con el auge del llamado boom, que rescató del ‘e
‘e
‘e
(semi)olvido también a narradores mayores como Onetti y Carpentier. Ahora bien, [osrasgos
específicamente modernos de esta narrativa -entre otros: el afán fundacional, abarcador.