A.2 Specialized datasets
A.2.4 Pedestrian Detection
• Letras no reconocibles: son probablemente, la más llamativa. En un escrito no se identifica una (o varias) letra (s), por lo, dependiendo del número de ellas, diremos que el texto en su conjunto es ilegible.
• Grafismos que permitan la confusión de letras: la escritura del niño resulta ambigua, y puede llevarnos a la confusión de unas letras con otras:
• Confusiones de cantidad: El niño no parece tener claro el número de elementos gráficos que componen algunas letras, por lo que los añade o elimina creando confusión al lector. Suele ocurrir, habitualmente, en letras como la “m” (que
aparecería en 4 montes o 2 en lugar de 3), la “n” (que se escribiría con 1 solo monte o con más de 2) y la “ñ”, en que tendríamos un problema similar al de la “n”.
• Omisión o exageración de los bucles: En la escritura caligráfica que nos enseñan, hay algunos bucles necesarios para la correcta unión de las letras, y su eliminación puede llevar a confusiones a la hora de leer un texto. Este es el caso de la “b”, esencial, por ejemplo, para distinguir esta letra de la “l” al unirla a otra letra; por otro lado, si el tamaño del bucle fuera exagerado, podría confundirse fácilmente con una “o”.
• Letra abierta: Aparece básicamente en letras con óvalos, y produce una atrofia en estas letras que pueden conllevar la confusión con otras. Podríamos leer una “u” por una “a”, por ejemplo.
• Angulaciones: Algunos autores nos las consideran como un signo de disgrafía, ya que en muchas ocasiones forman parte de una escritura personal. Alvarado, sin embargo, puntualiza que “cuando la angulación es excesiva, puede provocar algunas confusiones”. En ocasiones pueden también omitirse ángulos esenciales
que llevan a agudizar la confusión, como en el caso de la “r”, letra que se puede llegar a confundir con la “i” por omisión de un ángulo.
• Curvaturas: Aunque probablemente también dentro de lo que podría considerarse escritura personal, cuando se produce en exceso, también puede llevar confusiones (confundir la “s” con una “r” o una “r” con una “n”.
• Dirección inadecuada en el trazo de los óvalos y en las uniones: el problema esencial que se aprecia es que, al formar las letras con óvalos en sentidos inadecuados, el niño realiza uniones extrañas entre las diferentes letras.
• Dobles óvalos: se refiere a cuando los óvalos están enlazados por abajo o cuando aparece un circulito interno dentro del óvalo. Al ser necesario dar una vuelta para poder ligar esa letra a la siguiente, se produce este fenómeno.
• Las letras hechas en 2 o más veces: se supone que cada letra debería corresponder a un gesto gráfico (excepto la “t” y la “i”, a las corresponden 2), es decir, estar hecha de una vez. Sin embargo, ocasiones, el niño fracciona las letras ejecutarlas en 2 o más gestos gráficos. Puede aparecer con la finalidad en letras de 2 elementos (como la “a”, la “d” o la “p”, por ejemplo).
• Errores de precisión: Crestas y/o pies discontinuos: el alumno dibuja los pies o crestas atrofiados y, para corregirlos, los retoca. Esto ralentiza su escritur
• Retoques: después de trazar una letra, el niño camufla sus imperfecciones con pequeños trazos. Esto suele ocurrir cuando el alumno, al ver que su escritura no tiene la calidad deseada, trata de mejorarla.
• Crestas y/o pies torsionados: las crestas y pies, que tendrían que sus rectos y firmes, aparecen curvados, lo cual distorsiona bastante la escritura a nivel general.
• Agregados: cuando el niño escribe las letras incompletas o desunidas, utiliza un trazo supletorio que cubra las carencias. Posteriormente, las retoca para
completarlas y dar la impresión de que están enlazadas.
• Relleno de bucles: este rasgo puede ser considerado como evolución natural de la escritura adulta. Se refiere a que, en letras como la “e” o la “l”, el bucle desaparece, no deja espacio en su interior.
Signos relativos a la forma
• Letras hinchadas: las letras se hacen más anchas que altas, cuando debería ser lo contrario.
• Abolladuras: aparecen pequeñas imperfecciones irregulares en los trazos
evaluados. Dichos trazos aparecen estar “abollados” también podemos apreciar esta característica en letras con arcadas (“m”, “n”, “p” y “h”) o en bucles superiores o inferiores (“l”, “b”, “d”, “g” o “j”).
• Temblores: las letras presentan un trazado oscilante e irregular. Los grafemas dan la sensación de estar temblando. Estas formas suelen asociarse a estados
patológicos, por lo que non muy frecuentes. Signos relativos a la cohesión
• Las letras incrustadas: al ejecutar las uniones, los grafemas aparecen yuxtapuestos, sin zonas de unión que los diferencien, lo cual hace más difícil la lectura de lo escrito.
• Uniones en “x”: se yuxtaponen dos letras cuyos enlaces se cruzan. La imprecisión de las uniones hace que queden en forma de “x”.
• Pseudouniones: las letras no están unidas, pero el niño añade un gesto de enlace para dar la impresión general de unión. Muchas veces, esto está propiciado por el
método de escritura, por lo que no podremos considerarlo como un signo de disgrafía.
• Sacudidas: prolongaciones excesivas de los enlaces de una letra al intentar unirse con otra letra siguiente. También puede ser normal evolución en adultos.
Signos relativos al tamaño: Letra atrofiada: se refiere a letras concretas dentro de la palabra cuyo tamaño disminuye muy por debajo del tamaño medio del resto de letras que incluye la palabra dando la sensación de que ‘desaparece’ dentro del texto.
• Tamaño desproporcionado de las letras: tomando como tamaño normal 2’5
milímetros, podemos considerar que una letra es muy grande cuando supere los 4’5 y muy pequeña cuando quede por debajo de 2. De todos modos, hemos de tener en cuenta que, en niños pequeños, es normal que hagan la letra más grande de la norma, y que el tamaño se va normalizando según madura el niño.
• Desproporción entre zona superior e inferior de la escritura: Podemos dividir la escritura en tres zonas: superior, media e inferior. La zona media, corresponde a los óvalos y la parte central de la escritura, y su tamaño normal es de 2’5 mm. Las crestas y los pies deben medir entre 1’5 y 2 veces el tamaño de la zona central. Si la proporción entre las zonas no es adecuada, bien por hipertrofia (las zonas
superiores y/o inferior son muchos mayores de lo normal), bien por atrofia (dichas zonas están por debajo del tamaño que cabría esperar), estamos ante un rasgo disgráfico (obviamente, tal como lo señaló antes, puede ser un rasgo normal en escrituras evolucionadas).
• Desproporción del tamaño de las mayúsculas: el tamaño de las mayúsculas ha de ser de 2’5 veces a 3 la altura de la zona central. Hablaríamos de rasgo disgráfico si se produce atrofia (Tamaño muy pequeño) o hipertrofia (Tamaño muy grande).
• Irregularidad en la dimensión: hablaremos de irregularidad en la dimensión cuando la altura de las letras sea variable a lo largo del escrito. La variación ha de ser considerable, es decir, como mínimo 1 mm. O más entre unas y otras letras, ya que el hecho de que varíen, si la variación es mínima, es habitual. Hay que tener en cuenta también, queso la variación se mide en las crestas o pies, ésta ha de ser superior a 2mm.
Signos relativos a la anchura de las letras
• Letra extendida: las letras extendidas son muy anchas y parecen desparramarse por el renglón. Sólo la consideraremos este signo en casos extremos, en los que la extensión sea tal que con muy pocas palabras llenan un renglón.
• Escritura estrecha: las letras resultan ser muy estrechas en relación a su altura. Tendremos en cuenta este signo en el caso extremo de que la legibilidad se va comprometida por este factor.
Signos relativos al espaciado / separación
• Separación irregular entre palabras: los espacios entre palabras son muy
irregulares, el distanciamiento está poco equilibrado. Lo consideraremos en el caso de que la distancia máxima entre dos palabras al menos duplique a la mínima.
• Espacio insuficiente entre palabras: La distancia normal entre palabras es
aproximadamente la de una “m” del mismo escrito. Diremos que el espaciado es insuficiente cuando las palabras se agolpan unas sobre otras por la mínima distancia que las separa. Al ver lo escrito nos produce cierta sensación de amontonamiento.
• Espacio irregular entre los renglones: la distancia entre los renglones y otros es muy dispar, tan pronto están rozándose unos como muy separados otros. Diremos
que esta distancia es irregular di la distancia máxima entre dos renglones, es de doble de la mínima observada.
Signos relativos a los renglones
• Líneas ascendentes o descendientes en excesos: los renglones del escrito deberían mantener cierta horizontalidad. Si la inclinación es superior a los 6º,
consideraremos que la línea es excesivamente ascendente o descendente.
• Línea fluctuante: la línea produce pequeñas ondulaciones, subidas y bajadas. Está bastante generalizada, por lo que sólo será signo de alarma en los niños más mayores.
• Línea rota: La línea baja para después subir bruscamente como si se hubiera partido. Esto puede incluso ocurrir en una palabra determinada.
• Ausencia de márgenes: el niño no respeta los márgenes. Este problema puede observarse con el margen derecho, el izquierdo, el inferior o el superior.
• Irregularidades de inclinación:la inclinación de las letras varía de derecha a izquierda, por lo que veremos cierta vacilación en la orientación de los diferentes grafemas.
• Conjunto sucio: el escrito general da sensación de suciedad. El trazado resulta borroso, hay letras retocadas, vemos objetos rellenos. Se trata de un signo general que agrupa varios de los señalados hasta ahora.