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CHAPTER 2: METHODOLOGY 1.0 INTRODUCTION

8.1 PERSONAL REFLEXIVE STATEMENT

Hacia 1975 un documento secreto de circulación interna dentro del Ejército titulado “Síntesis de los orígenes, evolución y doctrina del PRT-ERP y la JCR”33, ya alertaba sobre conformación de lazos y redes de solidaridad y coordinación entre los “grupos subversivos latinoamericanos”. El texto advierte sobre el peligro potencial que implicaba la internacionalización de la lucha revolucionaria.

El documento señala como un primer hito fundamental del “desarrollo de la agresión subversiva internacional” la celebración de la Conferencia Tricontinental en la Habana (Cuba) que se llevó a cabo entre el 6 y el 13 de agosto de 1966, con la asistencia de representantes de América, Asia y África. Al año siguiente, dentro del marco de la Tricontinental, el 31 de julio de 1967 se forma la OLAS (Organización Latinoamericana de Solidaridad):

“[…] quien determina que al aparato político marxista debe unírsele un aparato militar y es así que organiza la creación del Ejército de Liberación Nacional en cada uno de los países que habían conformado la Tricontinental. Como respuesta a esta determinación de la OLAS, en Bolivia se desarrolla la guerrilla rural del Che Guevara a partir de mayo de 1967” [EMGE. Secreta 404/1975]

El documento indica que en el año 1968 el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) liderado por Roberto Santucho se une al ELN boliviano. Otros grupos argentinos como el PCR (Partido Comunista Revolucionario), de extracción maoísta, y las FAP (Fuerzas Armadas Peronistas) se suman también es esa unidad. El objetivo era la creación de un frente guerrillero en el noroeste de argentino cuya finalidad era apoyar logísticamente a la guerrilla boliviana. Con la muerte en combate del líder guerrillero “Inti”

33 Se trata del documento militar: Comando General del Ejército, EMGE, Jefatura II de Inteligencia, Anexo 1

(inteligencia) a la secreta Nro. 404/75 del Comandante en Jefe del Ejército, “Síntesis de los orígenes, evolución y doctrina del PRT-ERP y la JCR”, firmada por el coronel Carlos Alberto Martínez, Subjefe de Inteligencia del Ejército, Buenos Aires, 28 de octubre de 1975. Todas las frases textuales de este apartado corresponden a dicho documento que en adelante se citará como: EMGE. Secreta 404/1975.

Peredo en 1969 finaliza la guerrilla en Bolivia y se disuelve la unidad de los grupos revolucionarios argentinos.

También en 1969 se produce otro hecho trascendente. A instancias de su líder Santucho, el PRT rompe con la IV Internacional de orientación trotskista y se adhiere a la corriente de organizaciones revolucionaras latinoamericanas lideradas por Fidel Castro. Es en ese marco en que, inspirados por el pensamiento de Ernesto “Che” Guevara, se empieza a organizar un foco guerrillero en la provincia argentina de Tucumán. Hasta que el 29 de julio de 1970 se lleva a cabo el V Congreso del PRT en el que se decide la creación del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) como un brazo armado del Partido.

Todas estas acciones de la izquierda revolucionaria eran vigiladas con preocupación por parte de los militares argentinos. En ese sentido el citado documento de inteligencia militar hace un fuerte hincapié particularmente en la amenaza que implicaba la conformación de un organismo coordinador las guerrillas sudamericanas. Los servicios de inteligencia indican al máximo líder del PRT, Mario Roberto Santucho como el propulsor de un organismo cuya simple existencia constituía un verdadero motivo de alarma para las fuerzas militares de la región. Se denominaba Junta Coordinadora Revolucionaria (JCR), y era un órgano supranacional cuya función era organizar y combinar la lucha revolucionaria de los movimientos guerrilleros latinoamericanos en pos de lograr la revolución continental. En un comienzo la JCR estuvo conformada por el PRT-ERP argentino, el MIR chileno y el MLN-Tupamaros de Uruguay. Luego se le unió el ELN boliviano. Si bien los contactos entre estas organizaciones políticas armadas se remontaban a 1968, la JCR nació en 1973, pero recién se dio a conocer al mundo en febrero de 1974. Al igual que sus pares de la región, los militares argentinos tomaron seriamente la potencial amenaza que significaba una coordinación internacional entre las guerrillas sudamericanas:

“La Unidad Internacionalista de esta vanguardia subversiva marxista latinoamericana pasa a ser entonces la razón de ser de la JCR y es un elemento estratégico en la lucha por la toma del poder en nuestro continente que, con la utilización del proceso subversivo, intenta cobrar cada vez más importancia, de tal manera que diversas organizaciones extremistas de las naciones hermanas de PERÚ, VENEZUELA, BRASIL, GUATEMALA, PARAGUAY, MÉJICO, COLOMBIA, NICARAGUA, SANTO DOMINGO, EL SALVADOR, e incluso EEUU han buscado tomar contacto con esta organización revolucionaria continental” [EMGE. Secreta 404/1975]

Conforme a su pensamiento internacionalista, la idea de Santucho era darle una continuidad al despertar revolucionario de la década del ’60” y convertir a la JCR en la vanguardia del movimiento revolucionario latinoamericano. Los objetivos de la Coordinadora eran claros y preocupaban al Ejército:

“Las distintas OPM [Organizaciones Político-Militares] están unidas dentro de una estrategia global para América Latina, que es la estrategia de Guerra Revolucionaria Marxista, calificando a esta Guerra como un complejo proceso de lucha de masas, armado y no armado, pacífico y violento en donde todas las formas de lucha se desarrollan armoniosamente convergiendo en torno del eje de la lucha armada” [EMGE. Secreta 404/1975]

Así, ante lo que los militares argentinos concebían como una amenaza marxista global que desconocía las fronteras de los Estados-nación, la réplica de occidente no podía apoyarse sobre formas de lucha convencionales ni desde el paradigma del respeto a la soberanía de terceros Estados. Se configuraba una forma de lucha “no convencional” que en el caso argentino habría de derivar en una metodología de guerra sucia clandestina. Es esa metodología la que luego el Ejército Argentino exportará a América Central.

VII.2. La hora de la espada (desde el 24 de marzo de 1976 hasta mediados de 1977)