7.2.27.2.2
7.2.2 Daño a la poblaciónDaño a la población Daño a la poblaciónDaño a la población
La ocurrencia de víctimas humanas como consecuencia de un terremoto está directamente relacionada con el número de edificaciones dañadas y personas expuestas. Así, la estimación del daño a las personas requiere conocer por una parte, las probabilidades de ocurrencia de los grados de daño a los edificios, y por otra, conocer la evolución espacial y temporal de la población (Martí, 1999): población residente, población flotante, distribución de la población a lo largo del día (día/noche), a lo largo de la semana (laboral/festivo) o a lo largo del año (vacaciones/puentes/etc.). La realización de diferentes escenarios en función de la evolución espacial y temporal de la población genera información de gran utilidad en la prevención, preparación, planificación y gestión de la emergencia. Especialmente en aquellos países dónde por sus particularidades especiales, como es el caso del Principado de Andorra, su población sufre una variación muy importante a lo largo del día, debido a su carácter fronterizo; y a lo largo del año, debido a su carácter turístico.
En las Figuras 7.2 y 7.3 se presentan los habitantes por edificio para las dos unidades de estudio, las parroquias y los polígonos (ver Anexo 2).
133
Figura 7.3. Habitantes por edificio para cada polígono.
Las metodologías que se han escogido en este trabajo para realizar la estimación de las víctimas que se podrían producir por la ocurrencia de un determinado escenario sísmico son la ATC-13 (1985) y la propuesta por Coburn y Spence(1992).
Los escenarios que se presentan están realizados teniendo en cuenta sólo la población residente del Principado y considerando que el terremoto se produce de noche. El daño a la población se ha expresado en función del número de personas que potencialmente podrían resultar con heridas graves o leves, así como las posibles víctimas mortales y aquellas que podrían quedar sin hogar
(“homeless”). El número de personas sin hogar es una cifra muy importante a la hora de diseñar
estrategias y planes de emergencia, ya que nos permite calcular los espacios que se tendrían que habilitar para alojarlas durante un determinado periodo de tiempo.
7.2.2.1 7.2.2.17.2.2.1
7.2.2.1 Estimación del daño a la población utilizando el método Estimación del daño a la población utilizando el método ATCEstimación del daño a la población utilizando el método Estimación del daño a la población utilizando el método ATCATCATC----131313 13
La metodología ATC-13 tiene la característica que aporta un porcentaje de víctimas para cada grado de daño experimentado por las edificaciones, incluyendo estructurales y no estructurales (Tabla 7.2). Se escoge porque tiene en consideración las posibles víctimas provocadas por los
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grados de daño más bajos, que son los que cabe esperar en lugares de baja-moderada sismicidad, como es el caso de la zona de estudio. Tiene como inconveniente que ha sido desarrollada para ser aplicada en la zona de California, en Estados Unidos, y que aunque la metodología indica los porcentajes que son utilizables para todo tipo de viviendas, los daños observados son para las construidas en ese lugar. También hay que tener en cuenta que los coeficientes se han determinado utilizando los terremotos ocurridos en Estados Unidos. Por lo tanto, los resultados obtenidos son resultados orientativos, que no tienen porque coincidir con los que ocurran en la región, pero que pueden resultar de mucha utilidad, en zonas donde no se dispone de otra información, para tener órdenes de magnitud.
Tabla 7.2. Coeficientes de víctimas humanas por terremotos para cada grado de daño, según el método ATC-13.
Coeficientes del estado físico de las víctimasCoeficientes del estado físico de las víctimas Coeficientes del estado físico de las víctimasCoeficientes del estado físico de las víctimas Grado de daño
Grado de dañoGrado de daño
Grado de daño Heridos levesHeridos levesHeridos levesHeridos leves Heridos gravesHeridos gravesHeridos gravesHeridos graves MuertosMuertosMuertosMuertos 1 1 1 1 3.3/10000 1.1/25000 1.1/100000 2 2 2 2 3.3/1000 1.1/2500 1.1/10000 3 3 3 3 3.3/100 1.1/250 1.1/1000 4 4 4 4 3.3/10 1.1/25 1.1/100 5 5 5 5 2/5 2/5 1/5 7.2.2.2 7.2.2.27.2.2.2
7.2.2.2 Estimación del daño a la población utilizando el método Estimación del daño a la población utilizando el método Coburn y Spence (1992)Estimación del daño a la población utilizando el método Estimación del daño a la población utilizando el método Coburn y Spence (1992)Coburn y Spence (1992)Coburn y Spence (1992)
La metodología de Coburn y Spence (1992) se ha desarrollado a partir del análisis de los datos correspondientes a unos 1.100 terremotos catastróficos que provocaron la muerte de más de 1,5 millones de personas. Esta metodología estima el daño a la población teniendo en cuenta únicamente los edificios colapsados y considera el número de personas que reside habitualmente en los edificios, las que podrían encontrarse en el edificio en el edificio en el momento de ocurrir el terremoto, las que podrían quedar atrapadas por el colapso del mismo, así como las que mueren en el momento de producirse el colapso, etc. La metodología se resume en la siguiente expresión:
(
)
[
b b b b b b]
b D M M M M M M Ks = 5× 1 × 2 × 3 × 4 + 5 ×(1− 4 (7.2) Donde: b135
b, es la tipología estructural del edificio.
5
D , número de edificios colapsados en cada municipio.
b
M1 , población por edificio.
b
M 2 , porcentaje de ocupantes del edificio en el momento de producirse el terremoto.
b
M 3 , porcentaje de ocupantes atrapados por el colapso.
b
M 4 , porcentaje de muertes producidas en el momento del colapso.
b
M 5 , porcentaje de muertes post-colapso del edifico.
Para la aplicación de la expresión de Coburn y Spence se han tenido en cuenta las siguientes consideraciones (Lantada, 2007): el coeficiente D5corresponde al grado de daño 5 de la escala EMS’98; para los ocupantes de los edificios en el momento de ocurrir el terremoto se estimó en el 80% de la población por edificio; como porcentaje de ocupantes atrapados por el colapso se consideró un 20% y como porcentaje de muertes producidas en el momento del colapso se consideró un 20%; por último se asigno un 30% al porcentaje de muertes post-colapso del edifico, porcentaje máximo que corresponde a la incapacidad de la comunidad para realizar un alto número de labores de rescate de las víctimas, debido al alto número de ellas o a la falta de preparación, o por no disponer de planes de emergencia sísmica. Los valores que se han tenido en cuenta han sido los más desfavorables por lo que se obtendrán resultados de los casos más extremos.